Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 398

  1. Inicio
  2. La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela!
  3. Capítulo 398 - 398 Capítulo 398 – El primero que hable es un perro (Parte 3)
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

398: Capítulo 398 – El primero que hable es un perro (Parte 3) 398: Capítulo 398 – El primero que hable es un perro (Parte 3) Editor: Nyoi-Bo Studio —Jum…

—lo tomó por sorpresa y el cómic se cayó de su mano.

Aterrizó en el suelo y reveló su contenido, que eran varias ilustraciones lascivas…

La habitación se sumió en silencio…

Completo silencio…

Su Xiaomo se sintió como un mártir a punto de ser quemado en la hoguera.

¡Más que nada en el mundo, en ese momento deseaba tener dinamita en la mano, en lugar de una tetera, para hacer explotar a He Jiayu ahí mismo!

No…

Esa era la única palabra en la que podía pensar en ese momento.

—Bueno —An Xiaxia levantó la vista al techo y se dio una palmada en la frente—, no me siento bien…

Iré a tomar una siesta…

—¡ahora era el momento perfecto para escapar!

Después de que ella se fue, Su Xiaomo abrió la boca, pero no sabía qué decir para salir de esta.

—Lindos dibujos —él recogió el cómic con tranquilidad y la elogió.

—¿Cómo sabías que yo los hice?

—casi se da una cachetada a sí misma apenas hizo la pregunta.

Maldición.

¡Prácticamente lo había admitido por voluntad propia!—.

Ejem…

No, no, yo no dibujé esto.

Lo compré…

no, lo pedí prestado para investigar.

Es una investigación, ¿sabes?

No es tan lascivo como parece.

Es…

¡Es arte, jovencito!

—seguía intentando mentir para salir de esta.

Su lindo rostro se estaba poniendo más rojo y sus mejillas estaban tan calientes que sentía que le saldría humo del pelo.

Definitivamente era una chica dura.

Disfrutaba de su vida despreocupada y de sus gustos lascivos, pero ¡aun así se cohibiría si el chico que le gustaba descubría los cómics yaoi que ella misma dibujaba!

—¿Vives aquí sola?

—él sonrió y cambió el tema.

Su sonrisa era terapéutica y, antes de darse cuenta, ya se había relajado.

Le dio una respuesta ambigua y le sirvió un vaso con agua.

Luego lo miró sin pestañear, esperando que se fuera después de terminar el agua.

Tal vez su mirada era muy intensa.

Hasta He Jiayu, que siempre había permanecido tranquilo, se inquietó.

—Por favor, no me mires así.

—Hermano —ella se ruborizó de nuevo.

Rio torpemente y sacó su teléfono—, disfruta el agua.

Yo jugaré.

—No veo a muchas chicas jugando en sus teléfonos últimamente —él se acercó para verla jugar.

Sin embargo, justo en ese momento, el teléfono de Su Xiaomo vibró, señalando que tenía un mensaje nuevo.

Cuando lo abrió, la habitación se sumió en otro silencio.

De: Sheng Yize Contenido: la foto que pediste Era una foto de He Jiayu que habían tomado en la playa.

Solo llevaba un traje de baño y podía ver casi todo.

Era tan buena como una foto desnudo…

¡Puf!

¡Incómodo!

¡TAN INCÓMODO!

«Ídolo Yize, ¡definitivamente sabes escoger el momento indicado para mandar la foto!» Ella tragó saliva, exprimiéndose los sesos para encontrar una explicación.

He Jiayu guardó silencio y su mirada era indescifrable.

—¿Sabes qué?

—a Su Xiaomo se le ocurrió algo de repente y le dio una palmada su muslo—.

Jovencito, estaba intentando averiguar cómo lucían los abdominales de un chico.

Sheng Yize me estaba ayudando y me mandó esta foto.

Sip, esa es la historia.

Oh, vaya, mira lo guapo que te ves en la foto.

Y esos abdominales, y ese cinturón de Adonis.

Apuesto que se debe sentir tan bien tocarlo…

—¿Puedo hablar ahora?

—preguntó él en voz baja.

Ella estaba un poco confundida y asintió.

Luego él aclaró su garganta y dijo: —Primero que todo, golpeaste mi muslo…

Ejem, Su Xiaomo, tu fuerza…

es tan extraordinaria como siempre…

¡Ella pensó que moriría de la vergüenza en ese instante!

—Segundo, si quieres tocarlo, adelante —dijo con tranquilidad y luego levantó su camisa, revelando su esbelta cintura.

Podía distinguir ligeramente sus músculos abdominales y sus oblicuos.

Su Xiaomo: ¡¡¡!!!

¡Tocar o no tocar, he ahí el dilema!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo