Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 401

  1. Inicio
  2. La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela!
  3. Capítulo 401 - 401 Capítulo 401 – El primero que habla es un perro (Parte 6)
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

401: Capítulo 401 – El primero que habla es un perro (Parte 6) 401: Capítulo 401 – El primero que habla es un perro (Parte 6) Editor: Nyoi-Bo Studio Se sintió como si alguien hubiese tirado una piedrita al estanque que era su mente y las ondas se estuvieran esparciendo…

¿Por qué este tipo…

haría algo así…?

An Xiaxia desvió la mirada y resopló.

—¿Puedes perdonarme…?

—dijo en voz baja Sheng Yize, que le dio escalofríos a Chi Yuanfeng.

—Em…

Acabo de recordar que Hermano Jiayu está haciendo fideos instantáneos en casa.

¡Regresaré a cenar!

—Chi Yuanfeng le guiño un ojo a Sheng Yize y huyó.

Chss, Hermano Yize de verdad era brillante.

¡Xiaxia tuvo que venir a cuidarlo apenas se enfermó!

Sin embargo…

¿por qué sentía que la pareja acababa de alardear lo enamorados que estaban frente a él?

Se encogió de hombros.

– De regreso en la habitación, Sheng Yize no soltaba la mano de An Xiaxia y actuaba como un niño desamparado.

Ella recién había salido del hospital esa tarde.

Había estado muy ocupada cuidándolo en ese momento como para sentir algo, pero ahora que se había calmado, empezó a sentirse mal.

Él se dio cuenta y cambió amablemente de posición a un lado.

Luego dio una palmadita al espacio que hizo para ella.

—Xiaxia, aquí.

Ella no sabía si reír o llorar.

¿Por qué se ponía tan infantil cuando se enfermaba?

Mm, un niño incluso más lindo que Nene Sheng.

Se acostó a su lado y de inmediato le dio la bienvenida un cálido abrazo.

—No me pegarás tu virus, ¿cierto?

—se quejó en voz baja.

—No, no lo haré —él lo sopesó por dos segundos antes de sacudir la cabeza.

—Ah…

—ella lo miró con sospecha—.

Hablando de eso, ¿no estás siempre en muy buen estado?

¿Por qué te dio fiebre de repente?

¿Fue gripe o algo…?

Él se sintió culpable por dos segundos.

¿Pescar un resfriado por tomar una ducha fría en medio de marzo contaba como una infección viral?

Ejem…

—Xiaxia, tengo sueño —fingió ser un niño adorable de nuevo.

—Buen chico —a ella no le quedó más opción que darle una palmadita en la cabeza, como si estuviera acariciando a un perro—.

Durmamos ahora.

Estás ardiendo.

Apuesto que ni siquiera puedes pensar.

Nunca eres tan tierno cuando estás sano.

No vio el borde de la boca de él crisparse.

Pese a su alta fiebre, esta dolencia, en realidad, no era nada para él.

Su mente estaba lo suficientemente aguda como para resolver algunos problemas de olimpiadas de matemáticas ahora…

No obstante, con el fin de recuperarla, el manipulador chico siguió haciéndose el debilucho.

Se quedó dormido, abrazándola como si fuera un cojincito.

Tuvo un sueño muy largo en el que estaba de regreso en Pueblo Atardecer, tocando “Claro de luna” de Beethoven.

Songsong estaba a su lado, tocando el violín.

El sonido chirriante que hacía ella contrastaba con la agradable melodía que él producía con el piano.

Cuando terminaron, Songsong dijo enojada: —¡Ya no quiero seguir tocando el violín!

—entre sollozos.

—Ey —él la aduló rápidamente—, viste al príncipe tocar el piano y a la princesa el violín en la TV, así que dijiste que querías aprender.

¿Por qué estás llorando ahora…?

—Pero soy pésima —estaba llorando a moco tendido e incluso le dio un lloroso hipo.

—No te preocupes.

Ya lo conseguirás.

Algún día tocaremos juntos.

—¿En serio?

Entonces no me puedes dejar atrás…

Ese viejo recuerdo debería haberse vuelto borroso después de todos esos años, pero había regresado tan claramente esta noche.

En ese entonces, él siempre pensó que todo saldría bien eventualmente.

Sin embargo, la promesa de tocar juntos no se había cumplido hasta este día.

An Xiaxia apareció en la segunda parte del sueño.

Él estaba caliente y ella fría y suave.

No pudo evitar presionar su cuerpo contra el de ella…

El sonido de jadeos, llanto y gemidos se mezclaron, creando un ritmo sensual…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo