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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 407

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407: Capítulo 407 – Vida y muerte (Parte 6) 407: Capítulo 407 – Vida y muerte (Parte 6) Editor: Nyoi-Bo Studio La cabeza de An Xiaxia se mantuvo bajo el agua y sentía que sus pulmones iban a explotar.

Hizo lo posible por contener la respiración, pero Jian Xin’er seguían empujando su cabeza más profundo en la pecera.

Luego se quedó sin aliento.

Apenas intentó respirar, le entró agua por la boca…

La sensación era tan terrible que pensó que iba a morir…

Sus pulmones ardían y su cabeza palpitaba.

Pensó que era posible que no saliera viva de ahí.

De pronto, Jian Xin’er la sacó del pelo.

An Xiaxia respiró con dificultad.

Solo fue capaz de respirar profundo un par de veces cuando Jian Xin’er rio a carcajadas y volvió a meter su cabeza…

El proceso se repitió una y otra vez.

Siempre que sentía que se iba a ahogar, Jian Xin’er la sacaba para respirar antes de volver a meterla.

Al principio, An Xiaxia se retorció intensamente, pero, a medida que la tortura continuaba, comenzó a apagarse y simplemente decidió dejar de resistirse.

Prefería morir que vivir esta tortura.

Jian Xin’er no podía tener suficiente de lo que estaba haciendo.

Luego el hombre alto de antes se acercó a ella con el ceño fruncido.

—¡Suficiente!

¡Así la matarás!

Ella rio y la arrastró afuera.

Luego le dio dos fuertes cachetadas antes de patearla a un lado.

—Está bien…

Entonces intentaré algo que no terminará matándola.

Puedo conseguir bastantes amigos que disfrutarán al acostarse con esta mujer.

Jiji…

—Rio como una lunática y fue a hacer llamadas.

El hombre frunció el ceño y pensó en detenerla, pero, pensándolo bien, decidió que sería mejor para él si esto se descontrolaba.

Luego podía culpar a esta mujer loca por todo y nadie lo vincularía a él.

Al pensar eso, se inclinó y levantó el mentón de An Xiaxia.

Ella estaba horriblemente pálida.

Tosió débilmente y ¡luego abrió los ojos de par en par cuando reconoció su rostro!

—¿¡Rong…

Rong Che!?

—Así que sí me recuerdas —Rong Che se quitó la gorra, revelando sus elegantes rasgos faciales.

Sonrió encantadoramente y deslizó las yemas de sus dedos por la mejilla de ella con una actitud frívola—.

Tan linda.

Me temo que la pasarás mal en un momento…

Las pupilas de An Xiaxia se dilataron y sus ojos relucieron con lágrimas.

Sin embargo, se tranquilizó casi de inmediato.

El escándalo de Rong Che había provocado una algarabía de publicidad.

Después del plagio, su vida como mantenido y su historial de cirugías plásticas se expuso.

Ya no tenía una agencia que se encargara de la crisis por él.

Además, se peleó con su mánager, quien le contó a la prensa los largos años de Rong Che reprimiendo a los novatos y lo falso que era.

A todos les gustaba patear a un hombre caído.

No pasó mucho tiempo antes de que su reputación se manchara y se convirtiera en un tipo totalmente desacreditado al que todos le escupían.

Se dice que se mudó al extranjero.

¿Entonces por qué había aparecido ahí…?

Rong Che acarició su mejilla, encantado por la suavidad bajo las yemas de sus dedos.

Entrecerró los ojos.

Como esos tipos la iban a profanar, por qué no tomar su parte primero.

—¿No eras mi fan antes?

—su boca se curvó en una sonrisa mientras la desataba—.

Por los viejos tiempos, te puedo dejar ir.

An Xiaxia le creyó.

Se puso de pie y solo corrió dos pasos antes de que él la tomara en sus brazos.

—Mentí —sopló en el lóbulo de su oreja.

Ella se liberó retorciéndose y luciendo espantada, lo que solo hizo que la sonrisa de él se ensanchara.

En efecto, era más divertido tener una presa que podía correr.

Si estaba atada, sería mucho menos divertido.

Saqueó el lugar y regresó con una caja de herramientas, unas velas y una afilada daga…

La cabeza de An Xiaxia estaba zumbando.

Rong Che no era un pervertido, ¿cierto…?

—¿Por qué dejaste de correr?

—recogió una llave inglesa y sonrió.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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