La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 414
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- Capítulo 414 - 414 Capítulo 414 – Tú y Xiaxia terminaron (Parte 3)
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414: Capítulo 414 – Tú y Xiaxia terminaron (Parte 3) 414: Capítulo 414 – Tú y Xiaxia terminaron (Parte 3) Editor: Nyoi-Bo Studio —Estoy haciendo esto por la familia Sheng.
En lo único que he pensado siempre es en el bienestar de Shengshi desde que me convertí en el CEO…
Je, ¿esto es lo que recibo al final?
—Sheng Qingyi rio sarcásticamente.
—¡Primero es un ser humano, después un hombre de negocios!
—Abuelo Sheng golpeó el suelo con su bastón—.
¿De qué servirá todo eso si ni siquiera puedes ser un buen padre?
¿El dinero es lo único que te hará feliz?
Este hijo suyo era tan despiadado.
Había hecho su carrera sobre engaños y chantajes y se había convertido en un hombre siniestro.
Casi había destrozado a la familia.
Esto no era lo que el Abuelo Sheng había tenido en mente cuando lo dejó manejar la compañía.
—¿Tú le hiciste esto a Xiaxia?
—preguntó con frialdad Sheng Yize.
—¿Y qué si lo hice?
—Sheng Qingyi le devolvió la mirada con una postura más señorial que nunca.
Se sentía como si la habitación fuera un campo de batalla humeante y parecía que un conflicto mortal se desataría en cualquier momento.
—No fue él…
—una voz suave sonó en ese momento, apaciguando la incomodidad.
Sheng Qingyi le lanzó una mirada extraña a An Xiaxia, ¡resopló y se fue rápidamente!
—¿De verdad no fue él?
—Sheng Yize bajó la voz.
Ella sacudió la cabeza, apretando el dobladillo de su ropa con inquietud.
Por más herida que se sintiera, no quería hacer que las cosas escalaran y que Sheng Yize se pusiera en contra de su propio padre.
Él le lanzó una mirada escéptica y la Abuela Sheng, que había estado de pie a un lado, comenzó a secar sus ojos de nuevo.
—Abuela, ¿por qué lloras de nuevo?
—An Xiaxia estaba preocupada.
—No es nada —Abuelo Sheng le entregó un pañuelo silenciosamente.
Ella lo tomó y tocó suavemente sus ojos—.
A la gente vieja siempre se le irritan los ojos y el viento nos los pone llorosos siempre…
Bueno, ustedes dos deberían descansar ahora.
Regresaremos en un par de días.
Después de despedirse de ellos, la pareja de ancianos se fue tomada del brazo.
An Xiaxia sabía perfectamente bien que el abuelo y la abuela Sheng la querían, razón por la cual la habían defendido a ella y Sheng Yize todo este tiempo.
Luego Sheng Yize llamó a la enfermera y le dio algunas instrucciones.
An Xiaxia seguía ensimismada cuando él le dio un golpecito en la frente.
—Mm…
¿qué?
—preguntó con el rostro inexpresivo.
—Tontita…
—él frunció los labios con desdén—.
Espero que el que te quedes en la misma habitación que yo no baje mi CI.
Ella seguía procesando esa información con sorpresa cuando la enfermera terminó de arreglar una cama vacía y la ayudó a subir.
Las posiciones de las dos camas habían sido ajustadas.
Ahora solo estaban a 20cm de distancia.
Él hasta podría tomar su mano con la que no tenía lesionada mientras dormían.
Era un gesto tan reconfortante.
Sin embargo, apenas su mirada se posó sobre su mano lesionada, ella se sintió mal de nuevo.
Se escucharon pasos desde afuera y con un chirrido, la puerta se abrió.
Una chica linda y radiante entró y una expresión dolorosa cruzó sus ojos cuando los vio de la mano.
—Xiaxia, Hermano Ah Ze, vine a ver cómo estaban —Song Qingchen puso un montón de azucenas en un jarrón con movimientos elegantes.
Sheng Yize asintió en su dirección a manera de saludo.
—Hoy en día los tratamientos médicos son tan avanzados que estoy segura de que arreglarán tu mano —ella se sintió abrumada por la culpa cuando se enteró de lo de su mano—.
Si los hospitales locales no pueden, siempre están los del extranjero.
Lo de esa mano era todo su culpa…
Apretó los puños al pensarlo.
—Gracias —respondió educadamente él.
—Xiaxia —Song Qingchen fingió una sonrisa y preguntó—, ¿cómo estás?
Su voz temblaba tanto que An Xiaxia la miró confundida antes de responder en voz baja.
—Gracias por preguntar.
Estoy bien.
Song Qingchen tenía muchos sentimientos encontrados al respecto.
Por una parte, estaba agradecida de que An Xiaxia hubiera sobrevivido.
Después de todo, no era ella a quien Li Fanxing buscaba…
Por otra parte, la agobió el resentimiento, puesto que si ella de verdad hubiese muerto…
¿no significaría que Sheng Yize sería suyo?
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