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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 426

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426: Capítulo 426 – Te haré mío 426: Capítulo 426 – Te haré mío Editor: Nyoi-Bo Studio Una ronda de aplausos llenó la habitación.

—¡Cielos!

¡Lo están atacando!

—¡Ja, ja, ja!

Rápido, ¡que alguien los grabe!

—¡El Viejo He tuvo suerte hoy!

¡Está matando a los pobres solterones como nosotros!

“…” Burlas y abucheos sonaron a la vez y las pálidas mejillas de He Jiayu se sonrosaron.

—Su Xiaomo, sal de encima —logró decir educadamente.

—¡Ni hablar!

—ella levantó su delicado mentón y dijo con un tono lascivo—.

¡Te haré mío!

¡Gangnam-style!

Se frotó contra él e incluso comenzó a hacer el baile del rodeo.

—¡Estás yendo muy lejos!

—dijo con firmeza, mientras ponía una cara seria y se le marcaban las venas de la frente.

—Guapo, ¡eres tan fastidioso!

¿No has escuchado que la vida es muy corta así que hay que divertirse mientras podamos?

—Su Xiaomo puso los ojos en blanco y le dio una nalgada—.

¡Quieto!

No me hagas forzarte…

Al ver que estaba fuera de control, He Jiayu ya no lo pudo soportar.

Se puso de pie rápidamente y lanzó a la medio loca Su Xiaomo sobre su hombro.

—Ustedes diviértanse.

¡Yo la llevaré a casa!

Detrás de él, se escucharon abucheos y silbidos.

—¡Sé un hombre, viejo He, hazla tuya!

—él no pudo evitar acelerar el paso al escuchar esas palabras.

– Cuando Su Xiaomo se fue, Sheng Yize pareció perder todo interés en la fiesta.

Se fue con rapidez después de despedirse brevemente.

Era tarde y las estrellas brillaban muy alto en el cielo.

El chofer había estado esperando por un largo rato en el auto.

Al ver que Sheng Yize había salido, abrió la puerta y le preguntó respetuosamente: —Joven Amo, ¿vamos a casa?

A casa…

Sin ella, no tenía un hogar…

—Solo da unas vueltas.

Necesito algo de aire —ordenó.

El chofer encendió el auto de inmediato y comenzó a conducir alrededor de Ciudad Yu, como le había ordenado.

Coloridas luces de neón titilaban afuera, iluminando toda la ciudad.

El viento de abril ya no era tan gélido como en invierno.

En su lugar, llevaba una suavidad característica de la primavera cuando rozó sus mejillas.

Todo lucía tan hermoso, pero su corazón estaba desolado.

Pareció pasar una eternidad cuando el auto de pronto se detuvo.

—Joven amo, lo siento…

—dijo arrepentido el chofer.

Él volvió en sí mismo y echó un vistazo afuera.

¡El chofer lo había llevado a la casa de la familia An!

Parecía frustrado.

Estaba acostumbrado a conducir a esa casa y, como el joven amo le había pedido que fuera a cualquier parte, ¡lo llevó ahí sin darse cuenta!

Se decía que el joven amo había terminado con la Señorita An…

De seguro este lugar le traería recuerdos tristes y temía perder su trabajo.

—No te preocupes.

Daré un paseo —dijo Sheng Yize con tranquilidad, lo que hizo que el nervioso chofer suspirara de alivio.

No obstante, al cabo de un instante, ¡sus ojos se abrieron de par en par!

¿Alguien podría explicarle qué hacía su joven amo escalando una pared?

Después de subir al segundo piso con movimientos ágiles, Sheng Yize abrió la ventana y entró de un salto.

«Dios…

Joven Amo, ¿está seguro de que escabullirse a la habitación de la Señorita An en medio de la noche es lo correcto?» En la habitación.

An Xiaxia seguía dormida cuando sintió algo pesado encima, que la hizo gemir.

Un par de manos grandes taparon sus ojos y luego sintió un beso fuerte y posesivo en los labios…

¡Mierda!

¡Un violador!

Ella luchó con las cuatro extremidades y gimoteó, lo que solo hizo que el hombre encima de ella la besara con más intensidad.

Había algo muy familiar en ese beso.

Cuando sus lenguas de enredaron, ¡ella encontró una oportunidad y lo mordió con fuerza!

Sssss En vez de retroceder, la persona la presionó con más fuerza, como si se la fuese a tragar entera.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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