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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 427

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427: Capítulo 427 – Por favor…

No me dejes 427: Capítulo 427 – Por favor…

No me dejes Editor: Nyoi-Bo Studio El olor a licor y sangre llenó su boca.

An Xiaxia se sentía como un botecito al que las olas de la marea mecían de un lado a otro y estaba totalmente indefensa.

Cuando por fin logró reunir un poco de fuerza, quitó las manos sobre sus ojos y reconoció el rostro bajo la luz de la luna.

Era Sheng Yize.

De verdad era él.

—¡Bastardo!

¡Suéltame!

—refunfuñó, echando humo.

La luz en los ojos de él se debilitó.

Luego le dio unos besitos en las mejillas y aflojó su agarre, como para congraciarse.

—Xiaxia…

—¡No digas mi nombre!

—estaba furiosa—.

¡Suéltame o llamaré a la policía!

Él dudó, pero no se animó a hacerlo.

¡Plaf!

Lo golpeó con la palma abierta.

Al final, seguía siendo compasiva con él.

En vez de apuntar a su cara, su mano aterrizó en su mentón.

Él se quedó tan quieto como una roca y dejó que le pegara para descargar su rabia.

—¿Puedes dejar de estar enojada conmigo cuando termines de pegarme?

—preguntó en voz baja.

—¡No!

¡Terminamos, Sheng Yize!

¿Qué crees que estás haciendo aquí?

—apretó los dientes y sentía que la estaba volviendo loca.

¡Bastardo!

¡Hijo de perra!

Él bajó la cabeza.

Sus largas pestañas creaban sombras en su rostro y, junto con el lunar bajo su ojo, le daban un aire lúgubre y triste.

Ella desvió la mirada, temiendo que su determinación flaqueara.

—Si sigues enojada conmigo —tomó su manito y le dio un ligero apretón.

Luego habló dócilmente—, ¿qué tal si me pegas un poco más?

Xiaxia, por favor, háblame…

Ella se dio cuenta de que él temía que se hiciera daño en las manos pegándole.

—¿Qué te pasa?

¿¡Me pides que te pegue!?

—estaba muy irritada.

Sin embargo, él la miró directo a los ojos con sus lindos ojos y asintió con seriedad.

Su expresión le recordaba tanto a un perro herido.

—Te juro que no me acosté con Song Qingchen.

Lo que pasó el otro día fue un malentendido…

—intentó explicar lo mejor que pudo—.

Xiaxia, no te estoy mintiendo.

De verdad no estaba mintiendo.

Tal vez hubo una época en la que no podía considerarse exactamente una buena persona.

Alguna vez fue un adolescente rebelde que era despiadado, daba palizas a otras personas en peleas de pandillas y rechazaba cruelmente a las chicas a las que le gustaban.

No obstante, nunca le había mentido a An Xiaxia.

No lo había hecho, no lo estaba haciendo ahora ¡y, ciertamente, no lo haría en el futuro!

—¡Vela por ti mismo!

—estaba irritada.

Sacó el teléfono de debajo de su almohada y encontró la foto—.

¿Un malentendido?

¿Entonces qué hay con esta foto?

Además, mi hermano y Qi Yanxi lo vieron con sus propios ojos.

¿Todo eso fueron malentendidos?

—La sacó cuando estaba borracho…

—¿Qué hacían en la misma habitación si estabas borracho?

¿No crees que la gente de la casa tendría en consideración el decoro?

¿No me digas que Song Qingchen puso su propia reputación en riesgo para tenderte una trampa?

—preguntó con dureza, pensando que su explicación era patética.

La expresión de Sheng Yize era indescriptible.

Era obvio que An Xiaxia simplemente no le creería.

Lo entendía, puesto que si lo mismo le hubiera pasado a ella, probablemente hubiese tenido la misma reacción.

Todos se predisponen por sus primeras impresiones y solo creen lo que piensan que saben.

Ahora lo más importante era encontrar la evidencia.

Por lo general, una acción vale más que mil palabras.

—Xiaxia, encontraré evidencia —era muy sincero.

—No te molestes —infló las mejillas—.

¡Ya no estamos juntos!

—¿Que ya no estamos juntos?

—agarró su mentón y sonaba enojado—.

Disculpa, nunca di mi consentimiento.

—¡De parte mía, terminé contigo!

—dijo por despecho.

—¡Eso no tiene validez!

—después de desmentir su declaración con una voz fría, su tono de pronto se volvió frustrado—.

Por favor…

No me dejes…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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