La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 503
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503: Capítulo 503 – Elogios serios 503: Capítulo 503 – Elogios serios Editor: Nyoi-Bo Studio Su Xiaomo nunca esperó pasar la primera cita de su vida en una peluquería…
—Señorita, ¿está bien la temperatura del agua…?
—el atractivo estilista seguía intentando hacer conversación—.
¿Le gustaría un masaje…?
Tiene un lindo cabello…
Cualquier día normal, habría conversado alegremente, pero hoy no dijo una sola palabra.
Nadie se alegraría después de que su cita la llevara a una peluquería y viera su salvaje cabello en el espejo…
Para evitar la incomodidad, He Jiayu se recostó en otro lavacabezas para lavarse el pelo también.
Pero…
solo creó más incomodidad…
—Señorita, su pelo está un poco sucio —dijo con entusiasmo el chico que le lavaba el pelo a ella—.
Le daré un lavado doble, ¿sí?
¡Ese fue el golpe decisivo!
«¡Maldición!
¡Lava doble mi trasero!
¡Sé que tengo el pelo sucio por todo el viento y polvo!
¡No tienes que hacer un anuncio público!» —¡No!
¡No quiero!
—gritó.
—Bueno, bueno —pero He Jiayu, que estaba en el lavacabezas a su lado, apretó su mano y la tranquilizó—.
Sé una chica buena.
Puf.
Su Xiaomo podía escuchar cómo se le rompía el corazón.
Lo miró a él y al chico que lavaba su pelo sucesivamente ¡y casi sospechaba que estaban juntos en esto!
¡Era tan humillante!
Cuando el lavado terminó, el peluquero secó su pelo, dándole un lindo estilo.
Después de pensarlo un poco, enrizó su flequillo también.
Cuando terminó, Su Xiaomo estaba asombrada al verse en el espejo.
Con lo dura que era, nunca se había arreglado el pelo antes.
Con el peinado nuevo, sus lindos rasgos ahora lucían radiantes y encantadores, lo que casi la hace lanzar vítores a sí misma: ¡me estoy enamorando de mí!
He Jiayu también quedó aturdido por un breve instante cuando la vio.
No obstante, fue muy breve.
Volvió en sí mismo lo suficientemente rápido y fue a pagar la cuenta.
Su Xiaomo le echó un vistazo y vio que sacó dos billetes de doscientos yuanes.
¡No podía creerlo!
¿Doscientos yuanes por un lavado y secado?
¿Su champú estaba hecho de oro?
—Eso fue tan caro…
—dijo cuando salieron—.
¡Yo invito al almuerzo!
Siendo una jovencita moderna, no le gustaba aprovecharse de los chicos, incluso si era una cita.
Era mejor dividir la cuenta.
—Te ves muy bien —He Jiayu la miró y rio—.
Fue dinero bien gastado.
Esas simples palabras la conmovieron más que cualquier otra hábil coqueteo.
Puso una mano sobre su corazón acelerado y fingió estar perfectamente tranquila.
Sin embargo, era pésima actuando.
Sus mejillas estaban rosadas y hasta la piel detrás de sus orejas se había sonrojado.
Los ojos de He Jiayu oscurecieron cuando lo notó…
Debido a que él era una figura pública, el par escogió un restaurante de estilo occidental, que tenía menos clientes.
Después de preguntarle sus gustos, He Jiayu pidió la comida.
Su Xiaomo seguía fascinada con su flequillo suavemente enrizado y seguía mirándose en el espejo.
Ni siquiera alguien tan agradable y bueno como él pudo evitar burlarse.
—¡Deja de sonreír así!
—Jiji, para eso tengo este lindo rostro —se tapó la boca, arrepentida, apenas dijo esas palabras.
—Concuerdo contigo —él sonrió y asintió.
Mm…
Si seguía elogiándola con ese tono serio, su corazoncito iba a explotar…
¡Su Xiaomo estaba extasiada cuando un vaso con agua que le salpicó en toda la cara arruinó su gran humor!
—¿Quién eres?
¿Qué haces con Jiayu?
—¡una chica con mucho maquillaje y sombra de ojos salió de la nada y la interrogó groseramente!
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