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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 533

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533: Capítulo 533 – ¿Qué recordaste?

533: Capítulo 533 – ¿Qué recordaste?

Editor: Nyoi-Bo Studio —¡No preguntes!

—ella no estaba segura de cómo reaccionaría y solo podía ocultar su inquietud con un gruñido.

—Al menos dime lo que pasó para que pueda ayudarte con una razón justificable —Sheng Yize la miró con inocencia—.

No es como si pudiera imitar al Sr.

Song y darle una golpiza sin hacer ninguna pregunta, ¿cierto?

Eso no tendría nada de clase…

Aunque estuviera encubriendo su culpa, ¡él quería justificar sus acciones!

—¿Me puedes dar tiempo para pensarlo?

—dijo An Xiaxia después de un tiempo, apretando sus manos.

—Está bien —él frotó su cabello y fue a la cocina.

Ella se acurrucó en el sofá y dirigió una mirada perdida a la pantalla de la TV.

A medida que lo sopesaba, solo se puso más nerviosa.

Se paró del sofá de un salto y corrió a pies descalzos a la cocina.

Sheng Yize usaba lentes y estaba haciendo un salteado con movimientos pausados, luciendo sumamente elegante.

Ella envolvió su cintura con sus brazos desde atrás, frotó su mejilla contra su espalda y dijo su nombre con su suave voz.

—Sheng Yize…

—¿Qué?

—él rio—.

¿Tienes hambre?

Aguanta un poco más.

El almuerzo está casi listo.

La mujercita lo abrazó con tanta fuerza.

Solo hace unos días estaba escapando de su tacto, pero ahora actuaba como si él fuera una pajita y ella se estuviera ahogando, aferrándose a él.

Sin importar lo que dijera, no lo soltaba.

La persuadió y reprendió, e incluso mencionó hacerlo ahí mismo en el piso de la cocina, pero ella se aferró a él tercamente.

—¿Qué ocurre?

—pensó que hoy estaba peculiarmente empalagosa.

—¿Podemos ir a visitar la tumba de la Abuela Song?

—ella sorbió la nariz—.

¿Acaso no dijiste que era buena contigo cuando eras pequeño…?

—¿Dije eso?

—soltó, sorprendido.

Le había contado de su infancia, pero no creía haber mencionado a la Abuela Song…

—Sí…

Vamos a verla…

—se acurrucó con él con palabras ligeras y cariñosas, las que él no podía resistir en absoluto.

No le quedó más opción que decir: —Está bien, pero tienes que soltarme primero o mi salteado se quemará de nuevo.

Ella lo soltó como le pidió y se fue corriendo a la sala de estar.

A medio camino, regresó, se puso se puntitas y lo besó en la mejilla.

Las pupilas de él parecieron oscurecerse de inmediato.

Sus ojos titilaron peligrosamente, como si fuera una bestia que finalmente había visto a su presa.

—¡Vas a quemar la comida!

—ella percibió el peligro y se alejó de un salto al instante.

Al notar su asustada reacción, él no avanzó.

La miró de reojo y le dijo: —Deja de tontear.

Ve a esperar en la sala de estar.

—Está bien…

Después de almorzar, Sheng Yize le pidió indicaciones a la Señora Luo y luego llevó a An Xiaxia al lugar donde la Abuela Song estaba enterrada.

El cementerio estaba bastante lejos y en una colina.

Les tomó un tiempo por fin llegar.

Él puso las flores y fruta que había comprado frente a la lápida y comenzó a quemar el papel de joss.

Ella observó la lápida sin mover un pelo.

En ella había un retrato de la fallecida abuela.

Había sido una anciana muy amable y cariñosa y en la foto, tenía una sonrisa cálida y dulce.

Antes de darse cuenta, le brotaron lágrimas de los ojos.

Tuvo que enterrar los dedos en sus palmas para evitar que sus lágrimas cayeran.

—Xiaxia…

—él frunció el ceño.

Ahora pensó que An Xiaxia de verdad estaba actuando muy extrañamente.

Ella respondió con un “ah” y solo volvió en sí misma después de un largo rato.

—¿Dijiste mi nombre?

—preguntó con una voz desconcertada.

—¿Por qué lloras?

—él secó sus lágrimas con un pañuelo.

Ella desvió la vista, intentando pensar en una excusa.

—El humo del papel de joss se metió en mis ojos…

Él lanzó una mirada sutil al papel.

El viento no soplaba en su dirección en absoluto.

¿Cómo se le podría haber metido en los ojos?

—Xiaxia, ¿soy la persona más importante para ti?

—le preguntó con delicadeza.

—Por supuesto que sí…

—En ese caso, ¿puedes decirme exactamente qué recordaste?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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