La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 540
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- Capítulo 540 - 540 Capítulo 540 – Ha pasado tiempo, Hermano Ah Ze (Parte 1)
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540: Capítulo 540 – Ha pasado tiempo, Hermano Ah Ze (Parte 1) 540: Capítulo 540 – Ha pasado tiempo, Hermano Ah Ze (Parte 1) Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Songsong!
—el Sr.
Song la reprendió en voz baja, lo que Song Qingchen ignoró.
Sheng Yize volteó a verla lentamente y el aire que emanaba parecía el de una tumba fría.
Caminó hacia ella, considerando seriamente estrangularla.
Su Xiaomo fue más rápida.
Bloqueó su camino y rio.
—No sería apropiado que un hombre le pegue a una mujer.
Sheng Yize, hazte a un lado.
¡No te ensucies las manos con ella!
—¿Qué estás haciendo…?
—el Sr.
Song la miró con nerviosismo.
Su Xiaomo lo ignoró.
Le dio una fuerte cachetada a Song Qingchen en la cara.
No se contuvo en lo absoluto con ese golpe y ella cayó al suelo de inmediato.
—¡Me pegaste!
—gritó histéricamente—.
¡Cómo te atreves a pegarme!
—¡Eso es exactamente lo que estoy haciendo!
—dijo con desprecio—.
¡Esto es por empujar al agua a Xiaxia!
Antes de ir ahí, ¡se había enterado de que An Xiaxia había caído al agua porque las dos habían peleado!
Además, ¡Song Qingchen la había pateado para salvar su propio pellejo!
Si no hubiese sido por esa patada, ¡nunca habría sido succionada por un remolino ni tampoco se estaría enfrentando una crisis de vida o muerte!
—Se lo merecía…
Debería haber muerto.
Me quitó mis cosas…
¿Por qué?
¿Por qué no se muere…?
—chilló Song Qingchen.
¡Su Xiaomo tembló de rabia y la cacheteó de nuevo sin dudarlo!
—¡Esto es por envenenar a Xiaxia en el festival de música!
—¡Esto es por enviarle una prueba de embarazo falso para perturbarla!
—¡Esto es por drogar a Sheng Yize y enviarle esa foto desnudos a Xiaxia!
“…” Los sonidos definidos de cachetadas sonaron continuamente.
Arrojaron en su cara la prueba de sus crímenes, de los que no había la más mínima sospecha.
—¡Váyase a la mi*rda!
—el Sr.
Song intentó intervenir, pero Su Xiaomo levantó una silla—.
¡O usted será el próximo!
An Xiaxia era su mejor amiga.
Después de todo el daño que le habían hecho, ¡sentía que esto era lo mínimo que podía hacer como amiga!
Sheng Yize la observó impasiblemente y no había nada que el Sr.
Song pudiera hacer.
Su Xiaomo fue con todo, usando ambas manos.
¡No le tomó mucho tiempo hacer que el rostro de Song Qingchen pareciera una cabeza de cerdo hinchada!
—¡Y esta es la última!
—agarró su pelo con los ojos inyectados de sangre—.
Antes del accidente, ¡An Xiaxia me envió un mensaje diciendo que no eres Songsong!
¡Dime quién eres!
Bum.
Song Qingchen la miró con una expresión alterada.
¿La iban a exponer por fingir ser el amor de la infancia de Sheng Yize?
¡No!
Empujó a Su Xiaomo con toda su fuerza.
Ella chocó contra la pared e hizo una mueca de dolor.
—¡Maldición!
—He Jiayu se apresuró a ayudarla y ella apretó los dientes—.
¿¡Quién mi*rda eres!?
Sheng Yize desvió su penetrante mirada hacia el Sr.
Song de inmediato.
—Por supuesto que es Songsong…
—al final, el Sr.
Song seguía siendo parcial con ella e intentó encubrirla—.
Mi hija…
—¡Púdrase!
—Su Xiaomo le mostró el dedo de en medio—.
¡Deje de jugar con sus palabras!
Para empezar, Songsong y Song Qingchen no son necesariamente la misma persona, ¿cierto?
Incluso si lo son, ¡indudablemente no es esta zorra de acá!
Es más, no me cabe duda de que es su hija, ¡pero su hija no es necesariamente el amor de la infancia de Sheng Yize!
El Sr.
Song quedó desconcertado, sin saber cómo responder su perceptivo argumento.
En efecto, desde el principio no tenía idea de quién era la verdadera Songsong…
Song Qingchen le había rogado vehementemente por esa identidad para que pudiera acercarse a Sheng Yize, así que hizo la vista gorda a su comportamiento.
Luego una cosa llevó a otra…
Nunca esperó que algún día la descubrirían…
—¡Soy Songsong!
—Song Qingchen comenzó a reír de nuevo y sus ojos perdieron su centro—.
¡Soy yo!
¡Ja, ja, ja!
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