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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 588

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  3. Capítulo 588 - 588 Capítulo 588 – Un tigre disfrazado de cerdo (Parte 2)
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588: Capítulo 588 – Un tigre disfrazado de cerdo (Parte 2) 588: Capítulo 588 – Un tigre disfrazado de cerdo (Parte 2) Editor: Nyoi-Bo Studio —¡No!

¡Por supuesto que no!

—abrazó un cojín con fuerza.

—Un caballero nunca se retracta de su palabra —He Jiayu sonrió relajadamente.

—¡No soy un caballero!

¡Soy una chica amable y adorable!

—a Su Xiaomo no le importaba romper todas las promesas que había hecho—.

He Jiayu, no me interesa obtener conocimiento carnal de ti.

¡Te puedes retirar!

—Pero yo…

estoy bastante interesado en ti —dijo lentamente.

Dicho eso, lanzó una mirada casual a su pecho.

Mm…

no exactamente exuberante, pero suficiente para él.

Ella estaba totalmente perpleja.

¿Se estaba convirtiendo en una víctima de sus propios intentos de coqueteo?

—No lo dices en serio, ¿cierto?

—dijo con la voz rígida después de tragar saliva.

—¿Te parece que estoy bromeando?

—dijo burlonamente y hasta le guiñó el ojo.

—Si es así…

—ella respiró profundo—.

¡No me culpes por esto!

Tomó su teléfono y marcó 110.

—¡Si te acercas más, llamaré!

¡La policía irá tras de ti en cuestión de segundos!

Él se quedó sin palabras.

En realidad, no había hecho nada, ¿cierto?

No obstante, ¿tan segura estaba de que no le podría hacer nada?

Sonrió y entró en acción.

Antes de que ella se diera cuenta de lo que estaba haciendo, le había arrebatado el teléfono de la mano.

—¿Debería llamar por ti?

—lucía tan gentil como siempre.

Su Xiaomo quedó desconcertada.

¿De verdad era tan ágil?

Creyó que ella era el tigre y él la presa.

Resultó ser que él era un tigre disfrazado de cerdo…

Hablando de cavar la propia tumba…

¡Maldición!

¡Prácticamente había caído en su propia trampa!

¡Era como invitar a un lobo al corral de las ovejas!

El humor de He Jiayu mejoró mucho con su expresión frustrada.

Pellizcó su mejilla y habló con un tono frívolo.

—Todavía quedan…

bastantes horas de noche.

Me acuerdo de todas las posiciones que me enseñaste.

Las mejillas de ella se sonrosaron lentamente.

Esa vez en que su clase se había ido a acampar a la Montaña Wanjing, los dos habían compartido una carpa y leyeron un cómic muy explícito juntos…

No esperaba que lo recordara.

—¿¡C-cómo puedes hacerme esto!?

¡Todavía soy menor de edad!

Le costó mantener una expresión feroz, pero él sonrió y dijo: —Está bien.

No me importa.

«¡Pero a mí sí!» ¡Su Xiaomo sintió ganas de darse un cabezazo en la pared!

Se enfurruñó en silencio con una expresión que parecía tan lamentable.

A He Jiayu le gustaba aún más así.

Detrás de esa máscara de valor, en realidad, solo era una chica normal que podía asustarse.

—Pobrecita…

Siéntete libre de gritar hasta que no puedas más.

Nadie vendrá a rescatarte… —después de esas palabras burlonas, él apagó la última luz de la habitación.

—¡Aaah!

—ella no pudo contener su grito.

Mierda.

¿Esa noche sería la noche?

Sin embargo, esperó y esperó, pero él nunca hizo nada.

Cuando por fin dejó de gritar, lo miró, deslumbrada.

La luz de la luna entraba por la ventana e iluminaba el área donde estaba de pie.

Se inclinó y besó su frente, con la dulzura de un príncipe de un cuento de hadas.

—Buenas noches.

Dulces sueños.

Así que solo estaba bromeando…

Por alguna razón, Su Xiaomo sentía lástima de cómo habían terminado las cosas…

Después de ese beso, se fue, pero, luego de dar vueltas en la cama, ella todavía no podía dormir.

Su ternura, su consideración y su sutil bondad…

Por primera vez en su vida, Su Xiaomo sintió cómo era que la quisieran y cuidaran.

Sentía mariposas en el estómago siempre que pensaba en él.

¿Esto era…

amor?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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