La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 622
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- Capítulo 622 - 622 Capítulo 622 – Quiero terminar (Parte 1)
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622: Capítulo 622 – Quiero terminar (Parte 1) 622: Capítulo 622 – Quiero terminar (Parte 1) Editor: Nyoi-Bo Studio Se apoyó en un poste telefónico y vació su estómago.
Su Xiaomo se sentó a su lado, golpeando su muslo y riendo a carcajadas.
—¡Miren!
¡Es tan tonto!
—¡Lo es!
—Qi Yanxi rio.
Chi Yuanfeng rio con él.
He Jiayu: «estos no son mis amigos…» – En la rueda de la fortuna.
Cuando su compartimiento llegó al punto más alto, Sheng Yize envolvió a An Xiaxia con sus brazos y vieron los fuegos artificiales juntos.
—¿Te gustan?
—preguntó.
Ella asintió afirmativamente.
Entonces él tomó su cara y la besó en la boca.
Era suave y dulce, como si estuviera tocando un tesoro rarísimo.
El ambiente romántico le recordaba a un drama coreano.
Justo en ese momento, su teléfono comenzó a sonar.
Echó un vistazo a la pantalla y quería contestar.
Sin embargo, él simplemente no soltaba su boca.
—Mm…
Mi papá —murmuró—.
¡Es de mi papá!
Solo entonces la soltó de mala gana.
Ella contestó y la voz agradable de Papá An vino del otro lado.
—Tu hermano y yo vamos de camino a casa.
Ve a comer algo con Yize.
—Bueno —le dio un codazo después de colgar y sugirió con entusiasmo—.
¡Algún día vayamos a las termas!
—¿Juntos?
—era una idea casual, pero él entrecerró los ojos y le sonrió torcidamente.
—Ah…
Mm, ¡no así!
—lo fulminó con la mirada.
Este chico simplemente era incapaz de controlar sus pensamientos lascivos…
Sheng Yize resopló e iba a seguir besándola cuando su teléfono sonó de nuevo.
Estaba tan frustrado que de verdad pensó en aplastar su teléfono.
Ella sonrió torpemente y revisó la pantalla.
No reconocía el número.
¿Podría ser uno de esos fraudes telefónicos?
Después de dudarlo un poco, contestó.
La voz que provino del otro lado había sido alterada por un procesador de voz y no sabía si era hombre o mujer.
—An Xiaxia, tu papá y tu hermano van por la carretera 107.
Termina con Sheng Yize ahora o…
un camión chocará con su auto “accidentalmente”… —¿Quién eres?
—estaba nerviosa, pero no quería creerlo—.
¿Por qué debería creer lo que dices?
—Pasarán por el palacio del Lago Lianzi en un momento…
Confírmalo tú misma si no me crees —la voz soltó una risita—.
El compartimiento en el que estás está intervenido.
Termina con Sheng Yize y el camión no los atropellará.
Tú decides si tu familia vive o no.
—Papá, ¿dónde estás ahora?
—cortó y de inmediato llamó a Papá An.
—Déjame revisar el GPS…
—él respondió alegremente—.
Ah, casi llegamos a ese palacio, el área que es increíblemente cara.
¿Cómo se llamaba?
—Palacio del Lago Lianzi —respondió An Yibei por él.
El corazón de An Xiaxia se hundió.
Cortó, se lamió los labios nerviosamente y miró a Sheng Yize.
—¿Qué ocurre?
—él le lanzó una mirada—.
¿Le pasó algo al Señor An?
Ella tragó.
Solo era una oración, pero le parecía imposible decirlo.
Si lo decía…
terminarían para siempre.
¿Por qué esa persona era tan cruel…?
No quería dejarlo, pero tampoco quería que le pasara algo a su familia…
¿Acaso todos los percances que le habían ocurrido a su familia eran porque se convirtió en la novia de Sheng Yize?
La noria se meció un poco y, antes de darse cuenta, Sheng Yize la envolvió con sus brazos.
Luego escuchó su voz temblorosa.
—Sheng Yize, qui-quiero terminar.
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