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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 630

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  3. Capítulo 630 - 630 Capítulo 630 – Gracias por decepcionarme (Parte 3)
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630: Capítulo 630 – Gracias por decepcionarme (Parte 3) 630: Capítulo 630 – Gracias por decepcionarme (Parte 3) Editor: Nyoi-Bo Studio La mirada aguda de Sheng Yize se posó sobre la bolsa de papel en sus brazos.

En ella había unos productos para el cuidado facial, snacks y varias corbatas de una marca de lujo.

—¿Un regalo?

—tomó una y sonrió con frialdad.

An Xiaxia se mordió el labio.

Yin Ruge las había comprado con descuento y le pidió que se las diera a An Yibei de su parte.

Dudó y luego asintió.

No tenía idea de qué había hecho mal, pero, en ese instante, el rostro de él se volvió alarmantemente sombrío.

—¿Me necesitas para algo?

—preguntó ella a regañadientes.

—¿De lo contrario no te puedo ver?

—dijo él con una risa.

—Ya terminamos…

No creo que necesitemos vernos de nuevo —forzó una sonrisa y fingió ver su teléfono.

Luego él tomó su muñeca con fuerza y la arrastró afuera del edificio con una mano.

Sus zancadas eran tan grandes que ella tuvo que trotar detrás de él para alcanzarlo.

—¡Suéltame!

—forcejeó todo el camino, pero fue inútil.

La metió al asiento trasero de su auto.

En lugar de tomar el asiento de conductor, la siguió adentro.

Ella estaba inquieta y se encogió, lo que solo creó una oportunidad para él.

La acorraló, tomó sus manos con fuerza y las puso por encima de su cabeza.

—¿Terminamos solo porque tú lo dijiste?

—su cálido aliento rozó su mejilla—.

¡No acepté eso!

Brotaron lágrimas de los ojos de An Xiaxia.

Miró de un lado a otro y no lograba animarse a verlo a los ojos.

—¡Mírame!

—la obligó a levantar la vista elevando su mentón—.

Deja de inventar excusas.

Dime, ¿cuál es la verdadera razón por la que terminaste conmigo?

¿Alguien te amenazó o pasó algo en casa?

Ella no podía liberarse de su agarre.

Pese a las lágrimas en sus ojos, seguía sin hablar.

Furioso, Sheng Yize presionó sus labios con los suyos.

El beso daba una sensación imponente y dominante y era sumamente agresivo.

Él separó sus dientes con su lengua.

En vez de un beso, más parecía un castigo.

Ella sintió que se le adormecía la punta de la lengua.

Gimió, ¡pero él solo insistió más!

Antes de que se quedara sin aire, Sheng Yize por fin se detuvo.

Su respiración era superficial y su tono se suavizó.

En lugar de su usual indiferencia, sonaba desamparado.

—Habla.

Di algo.

Solo dime y te creeré.

Deja de torturarlo así.

Se estaba volviendo loco.

Ella abrió la boca y casi lo suelta todo.

Lo único que necesitaba hacer era contárselo.

Era tan capaz que estaba segura de que encontraría a la persona detrás de todo…

¿Cierto?

Justo en ese momento, su teléfono comenzó a sonar de nuevo.

Lo iba a contestar cuando él se lo arrebató.

Colgó sin dudarlo después de ver un número extraño en la pantalla.

—Tengo que llamar a mi hermano…

—dijo, tirando de su abrigo.

Su corazón se aceleró.

El rostro de él permaneció frío y resopló.

No se lo devolvería.

—Sheng Yize, te lo ruego…

—estaba tan ansiosa que casi lloraba—.

Solo es una llamada…

por favor…

Estaba al borde del llanto y su voz era tan suave y dulce.

Él maldijo fuertemente, tiró su teléfono a su regazo y se enderezó, tomando aire fresco por la ventana abierta.

—Xiaxia, me chocaron por atrás —la llamada conectó y An Yibei habló rápidamente—.

Espérame en el aeropuerto.

No vayas a ninguna parte y no tomes un taxi.

Me voy.

Colgó después de informarle.

Ella quedó paralizada.

Abrió su historial de llamadas y marcó ese número extraño.

—¿Por qué no sigues las reglas?

—era esa voz horrenda de nuevo—.

Lo viste en el aeropuerto, ¿cierto?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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