Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 691

  1. Inicio
  2. La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela!
  3. Capítulo 691 - 691 Capítulo 691 – Me gusta todo de ti (Parte 1)
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

691: Capítulo 691 – Me gusta todo de ti (Parte 1) 691: Capítulo 691 – Me gusta todo de ti (Parte 1) Editor: Nyoi-Bo Studio —Estoy de vuelta —dijo An Xiaxia relajadamente y entró a la sala de estar, como si nada hubiera pasado.

El Sr.

Song se sorprendió.

¿Acaso Chu Zhiyun no había dicho que An Xiaxia escapó de casa?

—Xiaxia, tú…

—estaba confundido.

—Xiaxia —una mirada sorprendida cruzó los ojos de Chu Zhiyun, pero volvió en si misma en cuestión de segundos y dijo en voz baja—, volviste.

¿Comiste?

Ella sonrió con frialdad, actuando como si nadie hubiera hablado.

—¿Dijiste cosas malas de la Señora Chu?

—él frunció el ceño.

—No —parecía muy inocente cuando volteó hacia ella—.

¿O sí?

—Je…

—derrotada, Chu Zhiyun fingió una sonrisa.

—¡La señorita trató a la señora de amante esta mañana!

—una de las sirvientas no pudo mantener la boca cerrada.

—Habría sido un insulto si hubiera usado esas palabras con otra persona —pestañeó y volteó hacia el Sr.

Song—, pero estaba hablando de esta vieja bruja.

¿No decía la verdad?

Si es así, ¿por qué era un insulto?

—¡Estás complicando las cosas!

—se puso rojo de rabia.

—Hermano Huan…

—Chu Zhiyun apoyó al Sr.

Song con su brazo mientras le brotaban lágrimas de los ojos—, creo que me iré.

Qingwan no se siente bien y de nuevo la hospitalizaron.

Iré a verla…

—Nos vemos y no regreses —An Xiaxia hizo un gesto de desdén.

¡A estas alturas, había aprendido que, al ser compasiva con el enemigo, se ponía a sí misma en peligro!

—Xiaxia —Chu Zhiyun se fue elegantemente, mientras todavía se secaba las lágrimas.

El Sr.

Song sonaba herido—, dijiste que querías una madre y por eso le pedí a la Señora Chu que te cuidara.

¿Por qué no puedes apreciar mi preocupación por ti?

—Oh, dios —quedó boquiabierta—.

¿Le pediste a tu amante que actuara como mi madre?

¿Qué tan estúpida crees que soy?

¿¡Qué pasaba por la cabeza del Sr.

Song!?

Furioso, bateó sus mangas y regresó a su habitación, apoyándose en su bastón.

—¡Espera!

—la sirvienta se iba a ir cuando An Xiaxia la detuvo.

—Señorita…

—volteó y dijo cautelosamente.

—Así que sí sabes cuál es mi posición en esta casa —sonrió con dulzura—.

Entonces también deberías saber que mi madre murió hace mucho tiempo.

¿Por qué trataste a otra mujer de “Señora”?

—Pero ella…

—la sirvienta se estremeció.

—¡Ella no es nada!

—la interrumpió—.

Nunca se casó con el Sr.

Song y no es nada para él de forma legal.

¡Si el Sr.

Song muere, no obtendrá ni un peso!

—Señorita, todo es mi culpa…

—intentó inventar una excusa.

An Xiaxia dijo con desprecio—.

Por supuesto que sí.

¡Tengo todo el tiempo del mundo para encargarme de gente como tú!

Luego se fue para arriba.

Afuera, Chu Zhiyun se había quedado en la puerta y escuchó cada palabra.

Apretó los puños con fuerza, sin notar que sus uñas se habían enterrado en sus palmas.

– El día siguiente, en la mansión de la familia Song.

Una tetera, un trozo de cheesecake y una laptop eran lo único que An Xiaxia necesitaba.

Sin tener nada mejor que hacer, había empezado una novela nueva con un pasivo tipo Mary Sue que a todos les gustaba y un activo al que nadie quería.

El contraste los hacía ser una pareja bastante popular.

—Veo que la Señorita Song es escritora —publicó un capítulo nuevo después de terminar el trabajo del día cuando una voz sonó desde atrás—.

Qué talentosa.

Puf.

Del sobresalto, escupió su té.

Volteó y vio a un extraño.

Era un hombre alto con una cara que se podía considerar atractiva, pero había algo muy pícaro y malvado en él.

—¿Dónde están mis modales?

Soy Si Yu —el hombre sonrió—.

¿Cómo está su té?

¿Qué?

An Xiaxia de pronto sintió que sus párpados eran demasiado pesados como para mantenerlos abiertos.

Entonces todo oscureció y se cayó de la silla.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo