La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 693
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- Capítulo 693 - 693 Capítulo 693 – Me gusta todo de ti (Parte 3)
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693: Capítulo 693 – Me gusta todo de ti (Parte 3) 693: Capítulo 693 – Me gusta todo de ti (Parte 3) Editor: Nyoi-Bo Studio Si Yu tembló y se le cayó el teléfono al suelo.
—Oh, dios…
—bajó de la cama apresuradamente y se puso los pantalones precipitadamente, fingiendo una sonrisa—.
Sr.
Sheng, ¡qué…
qué coincidencia!
—Sí, qué pequeño es el mundo —Sheng Yize le devolvió la sonrisa.
A Si Yu se le secó la boca y se exprimió los sesos, intentando encontrar una escapatoria.
—Mm…
—el diminuto gemido lo trajo de regreso a la realidad.
—¡Dios!
La Señorita Song no está enferma, ¿cierto?
¡Deberíamos llevarla a un hospital!
—parecía inquieto.
—Claro —Sheng Yize entró, sonriendo tan suavemente como la brisa de primavera—.
¿Qué tal si nos acompaña, Joven Amo Si?
¡Luego le dio un puñetazo en el estómago!
Se quejó.
Inmediatamente después de eso, le cayeron puñetazos y patadas.
Intentó defenderse, pero pronto se dio cuenta de que no era rival para él…
A Sheng Yize solo le tomó tres minutos hacerlo polvo y dejarlo sangrando y amoreteado.
Si Yu se revolcó en el suelo, chillando como un cerdo en matadero.
Sheng Yize le lanzó una mirada a su entrepiernas.
Era probable que tomara alguna droga antes porque, aun en ese estado abatido, todavía tenía una erección.
—No, no…
por favor, déjeme ir…
—gritó, espantado.
Sheng Yize habló con frialdad.
—Hiciste enojar a mi mujer, ¿por qué debería hacer eso?
—Ahhh —Si Yu gritó de nuevo, aún más fuerte.
Otra gente de la casa llegó arriba poco a poco y se horrorizaron con la escena.
Sheng Yize tomó a An Xiaxia en brazos y escaneó la habitación con los ojos.
Su aura era tan imponente que paralizó a todos.
—Todavía no termino.
Cualquiera que esté involucrado en esto debería entregarse ahora.
Después de que yo mismo los encuentre…
¡desearán haber sido él!
Después de eso, se fue rápidamente con An Xiaxia.
– ¡Chu Zhiyun cortó el teléfono y luego destrozó todo en la habitación!
—Mami…
—Song Qingwan, que había estado fingiendo estar enferma en cama, se asustó con esto y palideció—, ¿qué ocurre?
—¡Alguien salvó a esa zorra!
—dijo entre dientes.
—Mami —Song Qingwan no quería creerlo—, ¿no habías dicho que la Señora Mo nos ayudaría?
¿Cómo pudo pasar esto?
La Señora Mo era esa sirvienta que la había tratado de “Señora” el otro día.
—Me temo que alguien más también tiene ojos en la casa de la familia Song —suspiró con impotencia—, o no lo habrían descubierto tan rápido.
—Si no podemos arruinar a An Xiaxia, ¿se supone que tendré que verla heredar todo y vivir feliz por siempre?
—los ojos de Song Qingwan estaban llenos de odio—.
No lo permitiré…
¡Todo es mío!
Pese a que el Sr.
Song le había permitido regresar como Song Qingchen cuando volvió por primera vez, nunca la había reconocido como su hija en público.
Muy poca gente siquiera sabía de su existencia.
Sin embargo, An Xiaxia se había llevado toda la atención apenas regresó.
El Sr.
Song hasta había dicho que le dejaría todas sus acciones…
Ella era su hija tanto como An Xiaxia.
¡Era tan injusto!
—Si tu papi pregunta por esto, échame toda la culpa a mí…
—los ojos de Chu Zhiyun titilaron—.
No se puede enojar conmigo.
Solo aguanta un poco más.
No le dará todo a esa zorrita…
Desde los 16 hasta los 40, le había dado las mejores partes de su vida a ese hombre.
¡No podía irse con las manos vacías!
– En el auto.
La droga comenzó a hacer efecto y An Xiaxia gemía esporádicamente, con el cuerpo y la cara cubiertos de sudor.
—Aguanta —Sheng Yize estaba sentado a su lado con sus largas piernas cruzadas.
Levantó una ceja—.
El hospital está cerca.
Ella asintió y se mordió la mano.
Hasta los bordes de sus ojos se habían puesto rojos.
Sin darse cuenta, comenzó a apoyarse en él.
—¿No puedes esperar?
—dijo con una voz desdeñosa, luciendo totalmente carente de deseo y pasión.
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