La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 710
- Inicio
- La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela!
- Capítulo 710 - 710 Capítulo 710 – Todavía no termino contigo (Parte 12)
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
710: Capítulo 710 – Todavía no termino contigo (Parte 12) 710: Capítulo 710 – Todavía no termino contigo (Parte 12) Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Vete a la mi*rda!
—Su Xiaomo le mostró el dedo de en medio.
—¿Disculpa?
—He Jiayu levantó una ceja—.
Entonces me iré sin ti.
—¡Ey, espérame!
—estaba irritada—.
¡Por lo menos soy tu exnovia!
¡Sé bueno!
Él resopló, se bajó y la llevó de vuelta al auto antes de ir a dejarla a casa.
—¿Por qué odias tanto a tus padres?
—le preguntó.
—No es de tu incumbencia —se frotó los músculos adoloridos de su cintura.
—Tienes razón.
Un exnovio no debe ser nada más que un trapo para ti —se rio como burlándose de sí mismo.
Por alguna razón, eso la hizo sentir un poco de pánico.
Había dado por sentada su dulzura y tolerancia todo este tiempo.
No se había dado cuenta de que también era humano y lo que ella hacía podía herirlo…
—Lo siento…
—le temblaron las pestañas.
—Duerme —al final, él se ablandó.
La atrajo a sus brazos y la reconfortó con su dulce voz—.
Buenas noches.
Se sentó en su auto y solo se fue cuando las luces de Su Xiaomo se apagaron.
Desde hace tiempo sabía que ella no era tan despreocupada y alegre como aparentaba.
Tenía sus propios secretos, escondidos en un rincón que nadie podía tocar.
Llevaba años tomando pastillas que aseguraba que eran suplementos de calcio.
Sin embargo, él era estudiante de medicina y las había revisado.
Si no se equivocaba, se recetaban para tratar la depresión.
– La familia Sheng.
Sheng Yize se acostó después de darse una ducha, pero An Xiaxia no podía dormir.
Trabajó en su novela por un rato en el estudio, pero quedó atascada en una parte del argumento.
Se quedó ahí por un largo rato, pero no sabía cómo continuar.
Caminó alrededor del estudio, aburrida, intentando encontrar algo de inspiración.
Luego vio un jarro de vidrio en el librero, que estaba lleno de estrellas coloridas hechas de papel.
Eran bastante lindas.
Por alguna razón, le dio celos.
Indudablemente, era obra de alguna chica.
¿Por qué estaba ahí?
Estaba segura de que ella nunca había hecho esas estrellas.
Entonces…
Sheng Yize las había recibido de alguna otra chica.
Jum…
bastardo…
Lanzó una mirada asesina al jarro, pero luego notó que la dobladura de una de las estrellas estaba entreabierta, revelando algunas palabras escritas con tinta negra y energéticos trazos.
¿Qué decía?
La curiosidad mató al gato.
Estiró su manito, lo destapó y sacó esa estrella.
La desdobló y vio que Sheng Yize fue quien escribió.
[Amarte es el destino del que no puedo escapar.
596] ¡Eso es tan escalofriante!
¿Puede haber sido…
para ella?
Cuando se dio cuenta de eso, sus dedos se movieron más rápido.
Desdobló todas las estrellas una por una y encontró una línea con palabras afectuosas en cada una de ellas.
“Acompañarte es la confesión de amor más duradera.
Estaré a tu lado desde que vistas tu uniforme escolar hasta que lo cambies por tu vestido de novia.
Estaré ahí cuando amanezca y estaré ahí cuando tu pelo se vuelva blanco.
668.” “La idea de compartir el resto de mi vida contigo me llena de esperanza.
36.” “No confío en este mundo, pero estoy dispuesto a confiar en ti.
187.” “Cuando apareciste, sentí que el mundo se abría ante mis ojos.
906” “…” Eran palabras cliché, pero la hicieron llorar.
Se había quejado de las faltas de demostraciones de afecto de Sheng Yize.
Era tacaño con sus palabras y rara vez le decía que la quería.
Nunca la cubría de elogios como otros chicos.
Resultó ser…
¿que había escrito tantas palabras afectuosas sin decírselo?
Abrió otra, que solo tenía una corta línea.
“Te amo y todos lo saben.
999.”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com