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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 726

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726: Capítulo 726 – Te acompañaré por el resto de tu vida (Parte 6) 726: Capítulo 726 – Te acompañaré por el resto de tu vida (Parte 6) Editor: Nyoi-Bo Studio Luo Qianxi estaba aterrada.

An Xiaxia recuperó su teléfono, llamó al 120 y luego marcó el número de He Jiayu.

—¡Si le pasa algo, tú serás responsable!

—la fulminó con la mirada.

—¡Dios, ten cuidado!

—Luo Qianxi le iba a contestar cuando su asistente regresó a toda prisa y le tapó la boca antes de susurrarle al oído—.

¡Hay mucha gente mirando y te grabaron!

Y la que te pegó es la hija de la familia Song.

¡Puede terminar tu carrera con una llamada!

¡No seas tonta!

Después llegó la ambulancia y subieron a Su Xiaomo en una camilla.

An Xiaxia la siguió adentro.

– Cuando He Jiayu llegó al hospital a toda prisa, vio a An Xiaxia de pie con la cabeza inclinada mientras la doctora la reprendía.

Sin embargo, apenas lo vio, desvió su rabia hacia él de inmediato.

Lo miró amenazadoramente y le preguntó: —¿Cuándo fue la última menstruación de su esposa?

—Por lo general, sus periodos empiezan los días 5…

—respondió de inmediato, aunque la pregunta lo desconcertó—, pero últimamente no he estado con ella y asumo que le llegó en esa fecha…

—¡Ya quisiera!

¡Está embarazada!

—dijo la doctora, indignada—.

Por escorias como usted las mujeres tenemos que sufrir tanto…

—¿Puedo echarles un vistazo a los resultados, por favor?

—He Jiayu fue directo al grano.

La doctora se confundió un poco y le entregó los resultados sin darse cuenta.

—¿Es grave?

—preguntó An Xiaxia nerviosamente, al verlo fruncir el ceño después de un breve vistazo—.

¿Perderemos al bebé?

—No es tan grave.

Está bastante bien físicamente, pero me temo que tendrá que descansar durante los próximos meses.

Necesitará tonificantes y su dieta y rutina diaria se tendrá que ajustar de forma correspondiente…

—¿Cómo sabe todo eso?

—la doctora quedó perpleja.

—También soy doctor —le sonrió amablemente.

Así que un compañero doctor.

—Lo entiendo —dijo incómodamente, aclarando su garganta—.

Este trabajo puede ser tan demandante que no queda tiempo para nuestra otra mitad.

Me pasó lo mismo…

Es un trabajo tan duro.

Él sonrió, le devolvió el archivo y entró a la habitación de Su Xiaomo rápidamente.

—He Jiayu…

—ella ya no estaba vivaz como siempre.

Acostada ahí, débilmente, lucía muy pálida.

Hasta rompió en llanto cuando lo vio entrar—.

N-no sé qué hacer.

¿Cómo puedo estar embarazada…?

¿De verdad tendré un bebé?

¿Podría ser un error…?

Él entendió por qué sentía pánico.

En el fondo, seguía siendo una niña.

Sin duda, la idea de tener un bebé la asustaría.

—No te preocupes.

El bebé está sano y tú también.

Descansa.

Yo me encargo —la reconfortó.

Ella se acurrucó en sus brazos y lloró.

—Me…

me da tanto miedo ser una mala madre.

La idea de tener un hijo era lo que la asustaba del matrimonio.

Temía que su hijo fuera tan infeliz como ella lo había sido.

—Hay tiempo para todo.

Aprendamos a ser padres juntos, ¿sí?

—dijo con delicadeza y la besó en la frente—.

Todo pasó tan de repente…

No tuve tiempo para comprar un anillo…

—¡No me casaré!

—él sonrió, resignado, pero ella se enfadó—.

¡Te dije que le tengo fobia al matrimonio!

—Si no nos casamos, el bebé no podrá conseguir un certificado de nacimiento, ni residencia permanente, ni ir a la escuela…

—listó algunas cosas con toda tranquilidad, lo que hizo que las pupilas de ella se contrajeran.

Después de pensarlo un poco, por fin dijo a regañadientes: —En ese caso…

Guapo He, ¿aceptarías mi apellido?

—…

¿Puedo negarme a eso?

—He Jiayu se quedó sin palabras.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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