Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 767

  1. Inicio
  2. La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela!
  3. Capítulo 767 - 767 Capítulo 767 – Lo siento, Xiaxia (Parte 1)
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

767: Capítulo 767 – Lo siento, Xiaxia (Parte 1) 767: Capítulo 767 – Lo siento, Xiaxia (Parte 1) Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Y tú!

¡Chi Yuanfeng!

¿Ambos quedaron mudos?

—Em…

Xiaxia, ¿estoy viendo cosas o de verdad…

es Kang Jian?

Chi Yuanfeng había escuchado lo que le había pasado a Kang Jian y le había contado a los demás.

También pensaba que había muerto en esa explosión.

—No sé…

—los ojos de An Xiaxia estaban descentrados.

Sacudió la cabeza.

Tenía tanto miedo de que solo fuera una ilusión y de que ese hombre solo fuera alguien parecido.

Cuanta más esperanzas tuviera, más grande sería la decepción.

—Cielos, ¿se conocen?

—Fang Shanshan se sorprendió.

—Kang Jian, ¿eres tú?

¿Sobreviviste?

—preguntó Chi Yuanfeng, con indecisión.

—Soy yo —miró a An Xiaxia y asintió.

—Entonces, tu nombre es Kang Jian…

—Fang Shanshan asintió—.

Me gusta más tu alias.

—Su alias era Rey.

Kang Jian guardó silencio y An Xiaxia tampoco dijo nada.

El ambiente se había puesto un poco tenso.

—Vaya, ¡es genial que se conozcan!

Mi familia lo mandó para que me mantuviera a salvo.

Ahora se podrán ver más seguido… —gritó alegremente, sin saber mucho de su historia.

Chi Yuanfeng tiró de su manga, gesticulándole que guardara silencio.

Los sirvientes se habían encargado de la parrilla y también les habían llevado comida gourmet por vía aérea.

Chi Yuanfeng se ofreció a asar la carne, llevándose a Fang Shanshan con él.

Kang Jian se paró al lado de An Xiaxia, totalmente derecho.

—¿Por qué…

no regresaste a casa?

—le costó hablar—.

Todos estábamos preocupados por ti.

—No puedo regresar —le tomó unos segundos responder.

—¿Por qué?

—estaba irritada—.

Aunque no puedas regresar, por lo menos podrías haber llamado.

¿Tienes idea de lo mucho que el Señor y la Señora Kang lloraron por ti?

Y Momo.

No fuiste a su boda y…

—¿Qué hay de ti?

—la interrumpió, riendo—.

¿También estabas preocupada por mí?

—¡Por supuesto!

¡Eres mi mejor amigo!

—Ah, ¿sí…?

—sonrió, mostrando su perfecta dentadura—.

Solo finge que estoy muerto.

Por lo menos eso me hace sonar como un héroe que se entregó a su país…

—¡Pero sí eres un héroe!

—Lo que pasó ese día es una larga historia…

—sacudió la cabeza—.

Solo te puedo decir que la identidad de la persona que terminó salvándome es muy delicada y, si regreso, me investigarán.

La evidencia inevitablemente los guiará a esa persona y, si eso pasa, ya no me verán como un héroe, sino como un desertor, y mi familia se verá arrastrada a esto también.

Así que, después de pensarlo un poco, de verdad no le veo sentido a regresar.

Como hombre, tenía una responsabilidad.

Solo quería llevarle gloria a su familia, no un desastre.

—Tú…

—An Xiaxia apretó los puños.

—Prométeme que no se lo dirás a nadie —Kang Jian le ordenó con un tono serio y ella asintió involuntariamente.

—Los ayudaré con la parrilla.

Luego caminó hacia Chi Yuanfeng y Fang Shanshan.

Ahora que estaba lo suficientemente cerca, se dio cuenta de que algo andaba mal.

Kang Jian parecía estar arrastrando una de sus piernas.

Había estado caminando lentamente para mantener el equilibrio y parecía que intentaba ocultárselo a los otros.

—¡Kang Jian!

—lo detuvo.

—¿Sí?

—¿Qué le pasó a tu pierna?

—parecía nerviosa.

Él la miro, desconcertado.

¿Ya lo había descubierto?

—No te preocupes.

No estoy lisiado —sonrió con toda tranquilidad, dio la vuelta y no le dijo nada más.

Nunca esperó encontrarse con ella ahí.

Ella era la última persona en la tierra que quería ver en ese estado tan deplorable.

—¡Inútil Kang!

¡Dime o te patearé el trasero!

—lo amenazó con un tenedor.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo