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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 835

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  4. Capítulo 835 - 835 Capítulo 835 – Cuando el amor desapareció (Parte 4)
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835: Capítulo 835 – Cuando el amor desapareció (Parte 4) 835: Capítulo 835 – Cuando el amor desapareció (Parte 4) Editor: Nyoi-Bo Studio —Espantosa no suena como un buen nombre para una niña…

—He Jiayu escogió sus palabras con cuidado—.

¿Qué tal algo similar?

¿Como Cariñosa?

Su Xiaomo solo aceptó después de un momento de duda.

Sin embargo, An Xiaxia creyó su versión de inmediato y hasta reflexionó un momento, frotándose el mentón.

—¿Cómo le debería poner a mis bebés?

—¡Pongámosles Bebita y Bebito!

¡Lindo y fácil!

¡Apuesto que a tu esposo le gustarán!

—…

Creo que es más probable que me rompa una pierna.

—No creo que llegue a ese punto.

No obstante…

probablemente te mantenga en la cama por dos semanas —dijo burlonamente, lo que la hizo ruborizarse—.

¿¡De qué estás hablando!?

¡En plena luz del día!

Su Xiaomo le hizo una cara.

La pequeña Cariños estaba llena ahora y estaba acurrucada en los brazos de su madre, profundamente dormida.

—Es tan adorable…

—otra ola de envidia inundó a An Xiaxia—.

La amo…

—¡Tu hija será la mejor amiga de Cariños y tu hijo será su futuro esposo!

—propuso con entusiasmo.

—¿Y si tengo dos niños?

—estaba un poco preocupada.

—Jiji, ¿un triángulo amoroso?

¡Me encanta!

“…” He Jiayu entró con un poco de sopa mientras las dos mujeres seguían hablando.

La pareja de inmediato comenzó a ignorar a An Xiaxia y se pusieron cariñosos de nuevo.

Ella no quería ser la tercera en discordia, así que se fue de la habitación.

Sheng Yize estaba de pie frente a la ventana, jugando con un cigarrillo.

Su cara era inmutable, a excepción de su profundo ceño fruncido.

—No hagas eso —An Xiaxia se puso de puntitas y frotó el espacio entre sus cejas—.

Te saldrán arrugas.

—¿Terminaste de jugar con la bebé?

—tomó su mano y le sonrió.

—¡Sí!

—asintió e hizo un gesto entusiasmado—.

Es tan suave y adorable.

Solo es así de grande…

Es una lindura…

Pese a su alegría, él sintió un sabor amargo en su boca.

Ambos sabían perfectamente bien que sus bebés no la tendrían tan fácil.

Hasta era posible que…

los niños nacieran muertos o que tuvieran que mantenerse en incubadoras, luchando por vivir con inyecciones…

Entre más lo pensaba, más nervioso se ponía.

Ella pareció percibirlo y tiró de su mano.

Le sonrió con dulzura.

—Puedes fumar si quieres.

No te detendré.

—No, gracias —frotó su cabeza—.

No lo necesito.

Tiró el cigarrillo al basurero y, después de un momento de silencio, le contó la noticia que acababa de recibir.

—Qi Yanxi y Mu Li se divorciarán.

—¿Qué?

– En casa.

—Señorita Mu —Mu Li no firmaba los papeles del divorcio tercamente.

El abogado que Qi Yanxi había mandado tenía un carácter agradable y dijo sonriendo—, ¿no le complace la división de bienes?

Sus ojos estaban desbordados de lágrimas.

Qi Yanxi fue bastante decente con ella.

Le iba a dar algunas propiedades y no le iba a quitar las acciones.

—Quiero verlo…

—le suplicó al abogado, mordiéndose el labio.

—Siéntase libre de contactarme cuando esté lista —dijo.

Permaneció impasible.

—Sr.

Lu —miró de un lado a otro y preguntó—, ¿me prestaría su teléfono por un momento?

La petición sorprendió un poco al abogado, pero aun así le pasó su teléfono.

Mu Li marcó el número que recordaba muy bien y la llamada pronto conectó.

Sintió un sabor amargo en su boca.

Así que sus llamadas eran las únicas que no contestaba.

—¿Sí?

—escuchó la voz profunda de QiYanxi desde el otro lado.

—Yanxi…

—jugó su última carta—.

¿Recuerdas lo que pasó esa vez en el bar Puesta de luna?

—¿A qué te refieres?

—su respiraciónde inmediato se volvió irregular.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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