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La heredera está aquí: ¡Cálmate, príncipe de la escuela! - Capítulo 89

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89: Capítulo 89 – ¿Acaso eres algo así como mi antifan?

89: Capítulo 89 – ¿Acaso eres algo así como mi antifan?

Editor: Nyoi-Bo Studio An Xiaxia quedó en shock con la “generosidad” del dueño de la tienda y le preguntó con incredulidad.

—¿De verdad?

¿Haría eso?

El dueño rio entre dientes con su reacción.

—Sí.

Aquí tienes.

An Xiaxia se apresuró y tomó los pepinillos extasiada.

—¿Ese es tu novio?

Es bien parecido…

se parece a alguien de ese grupo musical que mi hija ve en la TV…

Cómo se llamaba…

—preguntó con toda tranquilidad el dueño.

An Xiaxia forzó una sonrisa.

—Jojo, se parece, ¿cierto?

Corrió de regreso con Sheng Yize, sin darle tiempo para pensar al dueño, luego le mostró los pepinillos como si estuviera exhibiendo un tesoro.

—¡Mira!

¡Pepinillos!

Sheng Yize le lanzó una mirada y suspiró.

Esta chica se contentaba con tan poco.

Casi estaba al borde de la desesperación por lo distraída que era.

—Te los puedes quedar.

—Él se quedó mirando hacia afuera de la vitrina, mientras que An Xiaxia tomó los fideos desconcertada y se comió lo que quedaba.

¡No iba a desperdiciar la comida!

Era imposible llenar dos estómagos con una porción.

Cuando el bus llegó a la estación, An Xiaxia seguía con hambre.

Sheng Yize había reservado dos pasajes en línea y subió con ella.

El bus hacia Ciudad Yu estaba casi lleno.

Solo quedaban dos asientos en la última fila.

Por alguna razón, An Xiaxia se asustó con lo abarrotado que estaba el bus.

Sheng Yize pareció percibir lo que se le estaba pasando por la cabeza, puesto que la tomó de la mano antes de que ella se diera cuenta.

An Xiaxia sintió que sus nervios desaparecieron de inmediato.

Tomaron asiento y conversaron un poco antes de que An Xiaxia bostezara y comenzara a quedarse dormida.

Sheng Yize vio cómo su cabeza caía lentamente hacia el lado, casi chocando con la ventana.

Sin pensarlo, puso su palma en la ventana y la frente de An Xiaxia aterrizó en el dorso de la mano de él.

Ella no despertó.

Sheng Yize se quedó aturdido por un segundo.

Luego, lentamente le dio la vuelta a la cabeza de An Xiaxia hacia el otro lado y la dejó descansar sobre su hombre.

Sonrió satisfecho.

Tomó el teléfono de An Xiaxia para enviar un mensaje y pensó lo absurdo que había sido todo lo que ocurrió los últimos dos días.

Cayó a un río, se quedó sin dinero para comer y tuvo que viajar en un bus de larga distancia…

Todas estas cosas que nunca esperó experimentar en su vida de alguna forma las compartió con An Xiaxia.

Por alguna razón, no se sentía tan mal.

– Cuando An Xiaxia despertó, el bus había llegado a Ciudad Yu.

Después de bajarse, estaba a punto de llamar a An Yibei para que la fuera a buscar cuando un Porsche lujoso se detuvo frente a ella.

Guau…

lindo auto…

Pero ¿por qué se le hacía tan conocido?

Todavía seguía preguntándoselo cuando Sheng Yize la empujó adentro.

Solo cuando vio el rostro sonriente del caballero que manejaba recordó: ¡es el auto de Sheng Yize!

Abrió los ojos de par en par.

—Tío, ¿cómo supo que estaríamos en la estación?

—El Joven Amo me contactó—dijo con cortesía el chofer.

An Xiaxia volteó hacia Sheng Yize y vio su usual expresión indiferente, aunque algo andaba mal, solo que no podía descubrir qué.

Sheng Yize observó el paisaje afuera de la ventana y sonrió burlonamente para sí mismo.

Había millones de métodos con los que podrían haber regresado antes, pero había escogido no hacer nada.

En efecto, las mujeres eran las criaturas más escalofriantes del mundo.

—An Xiaxia, todavía no me explicas qué quisiste decir —dijo pausadamente, mirándola.

—¿Cuándo?

—An Xiaxia intentó hacerle la tonta.

—Dijiste que nunca me volverías a insultar…

—Sheng Yize levantó una atractiva ceja—.

¿Acaso eres algo así como mi antifan?

—¡De dónde sacaste eso!

¡No!

¡No lo soy!

¡De verdad que no!

—An Xiaxia lo negó ruidosamente, sintiendo que su consciencia culpable la carcomía.

—Así que la respuesta es sí—dijo con desprecio Sheng Yize, acercándose a ella, que ahora se había hecho bolita.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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