La hermosa esposa del matrimonio torbellino - Capítulo 280
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Capítulo 280: Capítulo 280: Difícil resistirse a ella.
Capítulo 280: Capítulo 280: Difícil resistirse a ella.
Editor: Nyoi-Bo Studio La joven a su lado la observó irse y dijo: —¿No me digas que es Gu Jingyu?
La gente siempre dice que están juntos.
—Olvídalo.
Con el estatus de Gu Jingyu, ¿Conseguiría a alguien tan poca cosa?
¿Alguna vez has pensado por qué Gu Jingyu nunca ha tenido ningún rumor durante estos años?
Podrías creer que es porque no quiere ninguno, pero todos dicen que es debido a que él es un Gu.
¿Sabes qué clase de familia es la familia Gu?
Él necesita tener a alguien con una educación adecuada y cosas de ese estilo en vez de a ella.
Toma estos rumores con desconfianza.
Al juzgar por sus estándares, ella sería afortunada si encontrara a un chico rico para establecerse luego de volverse famosa.
Xin Xiaoyuan se negaba a creer que ella y Gu Jingyu tenían algo.
Era simplemente muy extraño para ellos.
Sin embargo, ella tenía mucha curiosidad acerca de por qué Lin Che salió corriendo tan pronto como recibió la llamada.
Afuera, Lin Che sostenía su teléfono y escuchó la pregunta de Gu Jingze: —¿Todo salió bien hoy?
—Sí, todo bien.
¿Qué estás haciendo?
—preguntó Lin Che mientras se apoyaba contra la pared.
—Estoy trabajando.
—Ah, ¿a esta hora?
—Sí, estoy esperando por una video conferencia en el extranjero.
Ella pudo notar que él debía estar en su oficina.
Se escuchaba vacío por su lado y su voz hacía eco.
Lin Che podía imaginarlo sentado en su oficina, con una mano sosteniendo el teléfono mientras que la otra escribía en el teclado.
Parecía concentrado y sus ojos estaban tranquilos.
Ella vio esa imagen, innumerables veces, pero cuando la imaginaba de forma tan clara a través de la línea telefónica, pensó que él era muy apuesto.
Lin Che preguntó por teléfono: —¿Entonces no estás tan ocupado?
No me llames más.
Ve a hacer tu trabajo.
Duerme temprano y no trabajes hasta muy tarde.
—No hay problema.
No estaré ocupado por un rato.
¿Cómo te fue hoy?
¿Estuvo agotador?
—preguntó Gu Jingze.
—Estoy bien.
—¿El reality show es divertido?
—Sí, es bastante interesante.
La escuela luce increíble, además.
En realidad, era muy agotador.
Mientras hablaba, tosió y le picó la garganta.
Estaba muy ventoso por el pasillo, así que debió verse afectada por el viento.
Él de inmediato la escuchó toser.
—¿Por qué estás tosiendo?
—No es nada.
Estoy en el pasillo así que debe ser el viento.
Entraré entonces.
—Bueno, ve.
—Bien, tú también duerme temprano —repitió Lin Che— No te quedes hasta tan tarde.
—Solo cuídate.
No conoces nada afuera.
—No soy una niñita tonta.
Claro que sé cuidar de mí misma.
Bueno, voy a colgar.
Lin Che colgó de inmediato.
Sostuvo su teléfono y volvió a toser.
Fue a prepararse algo de agua para calmar su garganta.
Había estado gritando durante todo el día y su garganta se sentía muy incómoda.
Por la noche, Xin Xiaoyuan se sacudió y dio vueltas en su cama, quejándose de forma continua que la cama era muy dura y que el dormitorio olía mal.
Se quejó con su asistente por el teléfono.
Ella tenía una villa, una cama Simmons, y todo lo que necesitaba en casa.
¿Por qué estaba aquí sufriendo?
Lin Che pensó que se había resfriado.
Rápido llamó a la Hermana Yu quien deprisa dejó a Yang Lingxin con algo de medicina para el resfriado para así no afectar las grabaciones.
Yang Lingxin rápido se acercó y le dio a Lin Che la medicina en el pasillo.
Pero antes de que Lin Che tomara la medicina, su teléfono sonó de nuevo.
Cuando tomó su teléfono y miró la pantalla, sus ojos se encendieron.
Era Gu Jingze de nuevo.
Contestó en seguida la llamada.
—¿Gu Jingze, no te has dormido?
—Sale.
—¿Qué?
—Te estoy dejando salir de tu dormitorio.
¿O quieres que suba?
—Ah, ¿estás aquí?
Lin Che no esperó que él viniera.
—Bien, saldré ahora.
¿Pero por qué estás aquí?
—dijo apresurada.
—Solo sal.
Apresúrate, eres tan lenta —contestó Gu Jingze sin rodeos.
Lin Che aceptó deprisa y colgó.
A su lado, Yang Lingxin la miró sorprendida.
—Hermana Che, ¿con quién hablabas por teléfono?
—Creo que Gu Jingze está aquí.
Iré a echar un vistazo —explicó mientras sonreía.
El rostro de Lin Che se veía evidentemente feliz.
A pesar de que no supiera lo que él necesitaba o por qué vino de repente, no pudo evitar sonreír al pensar que él había venido a la escuela a esa hora.
Yang Lingxin detuvo su mirada.
Se quedó ahí de pie al observar a Lin Che mirarla felizantes de salir corriendo.
La boca de Yang Lingxin se contrajo mientras seguía observando en esa dirección.
¿Por qué estaba tan alegre?
Solo porque había conocido a Gu Jingze, se había vuelto la receptora de todo su afecto.
Lin Che salió corriendo y bajó las escaleras.
Vio el auto de Gu Jingze afuera.
Bajó dando unos saltitos.
Gu Jingze abrió la puerta y salió.
Miró hacia Lin Che.
—Relájate, ¿cuál es el apuro?
—preguntóél frunciendo el ceño.
Lin Che miró al auto detrás.
—No se permiten autos en la escuela.
Cómo… Y este es el dormitorio de las chicas.
Ningún chico está permitido en este lugar, tú… Gu Jingze tiró de Lin Che y le tocó la frente con una mano.
—No tienes fiebre.
—Claro que no tengo fiebre —recalcó Lin Che poniendo los ojos en blanco.
—Pero tosiste.
Aquí hay algo de medicina.
Toma.
—Ah…—Lin Che observó sin palabras a Gu Jingze—¿Cómo supiste que me resfrié?
Gu Jingze le pasó un vaso de agua.
—Abre la boca.
Lin Che abrió instintivamente la boca.
Luego de tomar la medicina, miró a Gu Jingze.
—¿Viniste hasta aquí para darme medicina?
Lin Che lo observó.
A pesar de que él permaneció en silencio mientras dejaba el vaso, el corazón de Lin Che se llenó de afecto.
Gu Jingze la observó y con rapidez se quitó el abrigo.
Estiró el brazo, abrió el abrigo, y lo puso sobre ella.
Lin Che miró alrededor con cautela y se dio cuenta que todas las personas alrededor ya se habían ido hace mucho.
Solo se encontraban sus hombres detrás en una fila.
—¿Cómo tantos de ustedes llegaron hasta aquí?
—En auto —contestó Gu Jingze.
—… Lin Che pensó, “Por supuesto, si Gu Jingze quiere venir, nadie se atrevería a detenerlo” Gu Jingze miró a su costado y dejó que sus hombres se retiraran.
Observó el cuerpo delgado de Lin Che y puso un brazo sobre sus hombros, abrazándola.
Que cuerpo tan frío.
—¿Por qué no te pusiste algo cuando saliste?
—preguntó al fruncir el ceño.
Estaban justo frente del dormitorio escolar.
Lin Che gritó enseguida y presionó contra su pecho.
—Suéltame, suéltame.
No podemos hacer esto aquí.
¿Qué estás haciendo?
Pero Gu Jingze no se movió.
Empujarlo era inútil.
Lin Che entró en pánico y frunció el ceño al mirarlo a la cara.
—Deja de moverte —dijo al observar su pequeño rostro.
—No.
No podemos hacer esto aquí, Gu Jingze.
Gu Jingze frunció el ceño y la observó descontento.
Él parecía un poco impaciente.
—Dije que dejaras de moverte.
—Pero… Antes de que ella pudiera decir algo, él se inclinó para besarla.
La boca de Lin Che fue engullida por la de él.
Ella sintió que sus labios se abrían de a poco mientras los mordía y los Que mujer tan desobediente.
¿Por qué debería resistirse a él?
¿A quién más castigaría si no a ella?
El beso de Gu Jingze fue fuerte y lleno de ansia.
Repetidas veces atacó el alma de Lin Che.
Ella realmente sabía muy dulce.
Sin darse cuenta sus labios comenzaron a aplicar más fuerza como si él fuera a absorberla por completo dentro de su cuerpo.
La había probado innumerables veces, pero todavía no podía resistirse a su cuerpo.
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