Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La hermosa esposa del matrimonio torbellino - Capítulo 44

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. La hermosa esposa del matrimonio torbellino
  4. Capítulo 44 - Capítulo 44 Capítulo 44 Mi esposa no te concierne
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 44: Capítulo 44: Mi esposa no te concierne Capítulo 44: Capítulo 44: Mi esposa no te concierne Editor: Nyoi-Bo Studio Gu Jingze se dio vuelta para verla salir en bata.

No podía dejar de mirarla.

Lin Che manifestó: —No tuve más opción que ponerme esto.

En serio, ¡todo esto es tu culpa!

¿Lo hiciste a propósito?

¡Cómo iba a pensar que mi vestido podría ser arruinado de esta manera!

Gu Jingze solo podía observarla en su bata de baño con el cinto aflojado alrededor de su cintura.

Si no hubiera sabido sobre la inteligencia de esta mujer, ella no habría sido capaz de actuar de una forma tan naturalmente seductora.

Sentía que ella estaba siendo deliberada.

“Si solo estaba usando una bata de baño, eso quería decir que debajo solo llevaba ropa interior…”.

El cuerpo de Gu Jingze abochornó.

Observándola en su bata, no quería apartar la mirada.

Seguía pensando acerca de su piel y lo flojo de su atuendo.

Alcanzarlo sería muy fácil.

Gu Jingze se deshizo de sus pensamientos al escuchar el sonido de la puerta de afuera.

Lin Che preguntó: —¿La ropa ya está aquí?

Ve y tráelas rápido.

Gu Jingze asintió y miró a Lin Che antes de ir a abrir la puerta.

Era una suite con una habitación dentro y una sala de estar por fuera.

Gu Jingze cerró la puerta de la habitación y suspiró profundo antes de ir hacia la puerta principal.

Sin embargo, para su sorpresa, se encontraba un hombre de cabello negro azabache y rostro pálido.

Qin Qing.

Qin Qing vio a Gu Jingze y observó dentro de la suite.

Al no poder ver a Lin Che, volvió su mirada hacia Gu Jingze.

La relación de Lin Che con él tenía algo raro.

Preguntó con vacilación: —¿Lin Che… está aquí?

A pesar de que la persona en frente de él hiciera sentir a Qin Qing un poco celoso, no podía evitar mirar al anillo en su dedo.

Con un vistazo más de cerca, sus ojos se iluminaron.

De verdad parecía el anillo de la familia Gu.

De alguna manera, no quería bajar la guardia ante este hombre.

Por eso, la intensidad de su mirada aumentó mientras decía: —Soy amigo de Lin Che.

Gu Jingze se mantuvo ahí; era media cabeza más alto que Qin Qing.

Sus ojos oscuros eran insondables e infinitos como el cielo nocturno, profundo y discreto.

Recorrió con la mirada a Qin Qing.

Gu Jingze no podía entender qué hacía que Lin Che se sintiera tan atraída por él.

¿Qué clase de gustos en hombres tiene ella?

¿De verdad le gustaba este tipo de chico bonito?

De alguna manera, uno era Gu Jingyu y ahora el otro era Qin Qing.

Ambos eran solo chicos guapos.

La voz de Gu Jingze era fría e imponente.

A pesar de que estuviera siendo un caballero, tenía un aura con la que no se debían entrometer.

—Lin Che está adentro, está ocupada.

—¿Ocupada?

—preguntó Qin Qing con desconfianza—.

Dile que soy yo.

Va a querer verme.

Los dedos delgados de Gu Jingze tocaron su nariz; su mirada se rendía.

—No está ocupada precisamente.

No está vestida en este momento así que no puede abrirte la puerta.

Qin Qing estaba en shock.

Al ver la expresión de Qin Qing, continuó: —Todo fue mi culpa.

Fui descuidado… Arruiné su vestido así que les pedí a mis hombres que le trajeran ropa.

Por ahora, no es muy conveniente para ella que salga.

A pesar de que esas palabras escondían algo, Qin Qing entendió.

Revelando una pizca de incomodidad, Qin Qing nunca pensó que el hombre en frente de él y Lin Che podrían tener… ese tipo de relación.

Qin Qing respondió: —Quizá no debes estar al tanto, pero con Lin Che nos conocemos hace tiempo.

Hace muchos años.

No pudo evitar sentirse hostil hacía Gu Jingze.

—Ah, Lin Che me lo contó—expresó Gu Jingze con suavidad—.

Me lo ha mencionado.

—Sé que puedes ser poderoso y puedes hacer lo que quieras, pero Lin Che es una chica sencilla.

No quiero que se lastime.

Así que si no la estás tomando en serio, definitivamente no permitiré que quede así.

Como había dicho Han Caiying antes, aunque Gu Jingze tuviera una relación con ella, solo la abandonaría una vez que se cansara de ella.

Eso hizo que Qin Qing se enfadara.

En su corazón, el problema no era que Gu Jingze no estuviera a su mismo nivel o estuviera jugando con Lin Che.

En vez de eso, se preguntaba si Gu Jingze la había engañado para estar con él.

Gu Jingze nunca pensó que algún día sería amenazado por Qin Qing.

Observando a Qin Qing, respondió: —Si me estás advirtiendo como un amigo, ten por seguro que mi relación con ella es completamente legítima.

Tenemos sentimientos y confianza mutua.

No hay secretos entre nosotros y hay un compromiso entre nosotros que no será violado.

Lo que él había dicho era cierto, pero no era todo.

El semblante de Gu Jingze cambió a algo más amenazador.

Mientras miraba a Qin Qing, continuó: —Sin embargo, si me estás advirtiendo como un hombre, te recuerdo que Lin Che es ahora mi mujer.

Su semblante agudo era como una espada que hacía que Qin Qing sintiera una gran amenaza.

En el corazón de Qin Qing, su disgusto por Gu Jingze creció aún más.

En ese momento, un personal de servicio llegó con dos prendas de vestir.

—Señor, aquí está su ropa.

El semblante de Gu Jingze se suavizó mientras le respondía.

—Sólo déjelas adentro.

El logo de las prendas no pasó desapercibido para Qin Qing.

Una marca de lujo.

Cada prenda costaba por lo bajo decenas de miles.

Gu Jingze observó con frialdad a Qin Qing.

—Si no hay nada más, volveré adentro.

Sin darle tiempo a Qin Qing para responder, cerró la puerta de inmediato.

—Tú… Qin Qing miró la puerta furioso.

No estaba contento de haber sido ignorado deliberadamente luego de venir hasta aquí.

Incluso sentía un disgusto aún más irracional hacia Gu Jingze.

*** Gu Jingze llevó las prendas.

Lin Che aún esperaba en el interior.

Cuando finalmente vio a Gu Jingze volver, le preguntó: —¿Hablabas con alguien en la puerta?

La habitación del hotel era insonora y no se atrevió a salir de ella.

Solo pudo escuchar murmullos, pero no sabía lo que estaba ocurriendo.

Gu Jingze asintió.

—Sí, había un perro rabioso, pero hice que se fuera.

Él no era alguien que fuera malo con los extraños.

No conocía a Qin Qing en lo absoluto.

Sin embargo, se sentía resentido al pensar lo cortantes y directas que fueron sus palabras.

Lin Che rio y preguntó con asombro.

—¿Un perro en un hotel?

¿Cómo pudo suceder eso?

—Era un perro rabioso.

A los perros rabiosos les gusta meter sus narices en todas partes.

Lin Che observó las prendas.

Eran hermosas y lucían muy delicadas.

—Guau, ¿no son caras?

—preguntó ella.

—No estoy seguro.

Lin Che le sonrió a Gu Jingze.

—Están preciosas.

Se ven magníficas.

Gracias, Gu Jingze.

¿Quién pensaría que ser tu esposa me haría tan grandiosa como tú?

Nada mal.

Él sólo pensó en lo adorable que se veía al tratar de lucir encantadora.

Por primera vez, sus simples cumplidos hicieron que Gu Jingze se sintiera avergonzado y feliz.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo