Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

La hermosa esposa del matrimonio torbellino - Capítulo 82

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. La hermosa esposa del matrimonio torbellino
  4. Capítulo 82 - Capítulo 82 Capítulo 82 Se sintió repugnante
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 82: Capítulo 82: Se sintió repugnante Capítulo 82: Capítulo 82: Se sintió repugnante Editor: Nyoi-Bo Studio —Entonces, volvamos a mi casa —sugirió Mo Huiling.

Gu Jingze la miró y asintió.

Ambos fueron en auto desde la casa de los Gu.

Cuando llegaron a la casa de Mo Huiling, salieron del auto y Mo Huiling tiró de Gu Jingze hacia su propia habitación.

Ella hizo una mueca con los labios y lo miró.

—Jingze, te extraño demasiado.

Quiero estar contigo todos los días… Gu Jingze la observó con vacilación.

—Pero Huiling, ya estoy casado… Mo Huiling levantó la mano.

—Estás casado, pero me amas, Jingze.

No me digas que te has enamorado de ella.

¿Por qué más querrías acercarte a ella?

Ustedes dos… han llegado muy lejos.

Gu Jingze tampoco estaba seguro de lo que era, pero quería acercarse a Lin Che.

Cada vez que se lo hacía, lo hacía olvidarse de todo y seguir sus deseos impulsivos.

Era una sensación completamente diferente a la de estar con Mo Huiling.

Se preguntaba si era porque la tocaba sin que le sucediera nada y era por eso que se sentía seguro.

Sin embargo, había una conexión emocional con Mo Huiling, un sentido mutuo de confianza.

Como si fueran almas gemelas.

Gu Jingze cerró los ojos y sintió como si hubiera defraudado a Mo Huiling.

Suspiró y le soltó la mano.

—Huiling, siento que es mejor que no continuemos más con esto.

Mo Huiling estaba estupefacta.

Gu Jingze continuó: —Lo siento.

De todas maneras no quiero desperdiciar más de tu juventud.

Ya he tomado muchos años; han sido bastantes.

No puedo casarme contigo porque no puedo tocarte.

Mientras no esté curado, no podré tocarte en absoluto.

Sufrirás todos los días conmigo.

Tu familia nunca nos ha dado su aprobación así que era claro que no había futuro para nosotros.

Es porque fui muy egoísta al estar contigo… Mo Huiling temblaba.

De repente su rostro se tornó pálido al mirar a Gu Jingze con recelo.

Sus labios perdieron su color.

—Tú has seguido junto a mí incluso hasta mi matrimonio.

Solo estás perdiendo el tiempo, Huiling.

Rompamos.

Gu Jingze no podía soportar mirar a Mo Huiling.

Después de todo, era una relación que había durado por muchos años.

A pesar de que él fuera frío y despiadado en los negocios, era bondadoso fuera de ese ámbito.

Gu Jingze se levantó listo para irse.

De manera inesperada, Mo Huiling lo sostuvo del brazo, tirando de él y negándose a soltarlo.

—Jingze, no me dejes.

No te vayas —le rogó, sollozando.

Gu Jingze cerró los ojos.

—Suéltame, Huiling.

Una vez que tengas una nueva relación, olvidarás todo acerca de nosotros.

—No, ¿cómo lo olvidaría?

Todos estos años, tú fuiste mi único y primer amor.

Te has convertido en mi vida, Jingze.

No me importa si estás enfermo; no me importa si no me puedo conectar contigo de forma física.

Solo te quiero a mi lado.

No me importa si ya estás casado.

Esperaré por ti.

Esperaré a que todos en la familia Gu y la familia Mo mueran para que no haya nadie que se oponga a nuestra relación.

De verdad… —Huiling, ¿qué estupideces estás diciendo?

—la detuvo Gu Jingze enseguida de maldecir a otros.

Sabiendo que ella estaba diciendo todo eso en un estado de pánico, él suspiró y aferró a Mo Huiling para calmarla.

—¿Tienes alguna idea de los que estás haciendo?

Es un hecho que estoy casado.

No sé cuándo me divorciaré.

Lin Che y yo… no es tan simple.

Somos marido y mujer.

Somos cercanos porque… tenemos que vivir juntos, así que no es justo ni para ti ni para ella.

—Lo sé, Jingze.

Pero sin ti, moriría.

Solo quiero poder verte, hablarte y tener tu compañía; eso es todo.

No quiero dejarte nunca.

Esperaré por ti mi vida entera.

No me casaré ni estaré con ningún otro hombre.

Así que… no renuncies a mí.

¡De verdad, me moriré!

Gu Jingze vio el rostro de Mo Huiling empapado en lágrimas.

Él sabía que ella lo amaba demasiado.

Era una pena.

¿Por qué no la podía tocar?

Mo Huiling se dio cuenta que el semblante de Gu Jingze se ablandó y por fin se sintió feliz por dentro.

Pensó: “Ya que Lin Che podía acercarse a él sin ningún problema, quizá la enfermedad de Gu Jingze había mejorado”.

¿Por qué ella no podía tocarlo?

Mo Huiling se acercó rápido sin que él se diera cuenta y lo besó en los labios… Gu Jingze solo la sintió lanzándose hacia él.

La apartó.

No estaba incómodo, pero la apartó asqueado.

Mo Huiling se desplomó en la cama.

Estaba enojada mientras lo miraba con tristeza.

Gu Jingze estaba limpiándose la boca, frenético, hasta que recordó que Mo Huiling aún estaba ahí.

Bajó la cabeza y la miró.

—Huiling, tú… Mo Huiling quería estrangular a esa Lin Che hasta la muerte.

¿Por qué Lin Che podía acercarse tanto a Gu Jingze mientras que ella no?

Gu Jingze también estaba furioso.

Nunca pensó que Mo Huiling lo besaría de la nada.

—Huiling, te dije que estoy casado.

¡Cómo hiciste eso!

Ella era consciente de que él nunca había estado cerca de una mujer.

También sabía que al hacer eso, su enfermedad podría actuar.

Él podía entender por qué ella se comportaba así, de forma descuidada.

Sin embargo, ya le había mencionado que estaba casado.

No podía ser injusto con las tres partes.

Pero, ella aun así lo había hecho.

Él estaba histérico.

Miró con seriedad a Mo Huiling antes de levantarse e irse.

Mo Huiling estaba asustada al ver a Gu Jingze irse de esa manera.

Sin embargo, le daba miedo perseguirlo.

Tenía miedo de que en un ataque de ira, él no quisiera verla nunca más.

*** Gu Jingze llegó pronto a la casa de Chen Yucheng.

Se cepilló los dientes rápido, pero su boca aún se sentía incómoda.

No podía distinguir si era su mente o su cuerpo jugándole trucos, pero de verdad se sentía incómodo.

Cepilló de nuevo sus dientes.

No funcionó.

Se los cepilló otra vez.

Chen Yucheng escuchó el sonido en el interior y golpeó la puerta.

—Tiene que estar bromeando.

Es solo un beso y ¿va a gastar todo un tubo de pasta dental?

Se va a lastimar su boca de verdad si lo hace.

Gu Jingze abrió la puerta con fuerza.

Su semblante serio calló al instante a Chen Yucheng.

—Señor Gu, no quise decir eso.

Quiero decir que, como ella es alguien cercana a usted, no debería ser tan malo, ¿cierto?

¿Por qué no controla su mente?

Así, podrá reconocer si usted estaba mental o físicamente incómodo, ¿bien?

Gu Jingze reprimió sus emociones.

Él también quería saber, pero simplemente se sentía demasiado sucio e incómodo.

Cuando pensaba acerca de ello, quería lavarse los dientes de nuevo.

Sin embargo, era extraño que cuando él y Lin Che se besaron… Solo se sintió nostálgico.

Incluso se tragaría su saliva sin dudarlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo