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La Indomable Maestra de Elixires - Capítulo 149

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149: El Clan de Sangre (2) 149: El Clan de Sangre (2) —¡Chit, chit, chit!

—El pequeño murciélago, muerto de miedo por la fuerza que tiraba de él, batió sus alas vigorosamente, pero no pudo evitar que lo arrastraran de vuelta.

En un abrir y cerrar de ojos, aquel rayo de luz plateado trajo de vuelta ante Ji Fengyan al pequeño murciélago, que apenas había logrado escapar.

El forcejeo lo había dejado exhausto.

Cuando Ji Fengyan lo depositó en sus manos, ya no le quedaban fuerzas.

Colgando boca abajo en el aire, se envolvió fuertemente con las alas, dejando ver únicamente sus ojos asustados.

Miró el rostro sonriente de Ji Fengyan con una mirada inquieta.

—Señorita, ¿qué piensa hacer?

—preguntó Zuo Nuo, mirando al pequeño murciélago que Ji Fengyan había arrastrado de vuelta.

Sin darse cuenta, sintió lástima por aquella criatura.

Ji Fengyan no tenía prisa por responder.

Se limitó a entrecerrar los ojos mientras se acercaba a la criatura peluda.

Por naturaleza, un murciélago no es muy agraciado, pero el que sostenía Ji Fengyan en la mano era pequeño y adorable.

Tenía un pelaje gris alrededor del cuello, tan esponjoso que le cubría su pequeña cara, de la que solo destacaban enormemente sus ojos rojos.

—¡Guau!

—Xiao Tianquan se acercó y, al ver al murciélago en la mano de Ji Fengyan, sus ojos brillaron de inmediato.

Gimió, muy emocionado, casi a punto de devorar al murciélago.

Al ver aquellas fauces abriéndose frente a él, el murciélago ni siquiera alcanzó a respirar y se desmayó de miedo al instante…
Ji Fengyan apartó la cara de Xiao Tianquan y sacudió al murciélago inconsciente.

Estaba un poco frustrada.

—¡Esto no se come!

—advirtió Ji Fengyan, mirando fijamente a Xiao Tianquan mientras sacudía al murciélago que tenía en la mano.

Xiao Tianquan se llevó las patas delanteras a la nariz que le habían golpeado y miró a Ji Fengyan con resentimiento.

Soltó un gemido lastimero.

Ji Fengyan se quedó sin palabras.

Sacudió al murciélago unas cuantas veces, pero como no parecía despertar, no le quedó más remedio que meterlo en la cesta que Yang Jian llevaba a la espalda.

—Señorita, ¿por qué ha capturado a esa criatura del Clan de Sangre?

—preguntó Zuo Nuo con cautela.

—Parece divertido —dijo Ji Fengyan—.

Nunca he oído hablar del Clan de Sangre y parecen interesantes.

¿Por qué no me cuentas más sobre ellos?

Zuo Nuo asintió y, en voz baja, le habló a Ji Fengyan sobre el Clan de Sangre.

Como uno de los clanes antiguos, el Clan de Sangre fue en su día muy próspero.

Sus miembros nacían con una belleza deslumbrante, se alimentaban de sangre, podían transformarse en murciélagos y poseían una fuerza inmensa.

Al principio, cuando el Clan de Sangre se dio a conocer, todo el mundo quedó asombrado por sus poderes y su belleza, pero, a pesar de ser fuertes, tenían dificultades para reproducirse y aumentar su población.

Una fuente desconocida dijo que los ojos del Clan de Sangre eran la fuente de su poder y que, para un hechicero, constituían el mejor catalizador para sus poderes mágicos.

Así pues, comenzó la matanza del Clan de Sangre, y muchos de sus miembros fueron asesinados para arrancarles los ojos.

Sus ojos se convirtieron en el catalizador que usaban los hechiceros para potenciar sus armas.

Con el exterminio de su clan, el Clan de Sangre acabó por desaparecer ante los ojos de todos.

Unos miles de años después, ya no quedaba ni rastro del Clan de Sangre.

Para los demás, el Clan de Sangre se había convertido en un clan extinto.

Mientras Zuo Nuo hablaba, observaba con atención las reacciones de Ji Fengyan, como si le preocupara que ella también se dejara influir por los rumores y le arrancara los ojos al murciélago.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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