La isla de Caterus - Capítulo 1
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- Capítulo 1 - 1 Prólogo Una recibida inolvidable
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1: Prólogo: Una recibida inolvidable.
1: Prólogo: Una recibida inolvidable.
Un bostezo llegó de mi boca; esto sería una muestra de muy mala educación, pero agradezco que nadie se percató, un resultado no tan raro si las personas que tengo más cerca solo están concentradas en sus celulares sin importarles el chico que está parado, agarrado con fuerza al fierro de apoyo cerca de la puerta de salida.
Ahora mismo estoy subido a un tren muy sofisticado; este es extremadamente limpio, ninguna sola mancha en el suelo o los asientos, todos parecen estar sumamente acostumbrados, pero yo no.
Esta era la primera vez en mi vida que me subía a uno como este.
Para llegar a esta gigantesca isla perdida en la nada, tuve que cruzar un par de países y en ellos los trenes no eran tan lujosos; esos incluso se movían demasiado por el contacto de las ruedas en el carril del tren, pero hasta el momento no he podido sentir ninguna sacudida, quizás porque el tren no tiene ruedas, sino que este flota en el aire y se mueve encima de los rieles.
Puede que sea por magnetismo, un movimiento provocado por la repulsión de los rieles al tren, dándoles un empuje para que no se toquen.
No negaré que tengo muchas ganas de entender este increíble mecanismo, pero meterme en las líneas de tren para observarlos puede no ser una gran idea, más cuando estoy agotado; apenas he dormido en 3 días, lo que mejor puedo hacer es completar mis objetivos lo más rápido que se pueda.
Miro a mi alrededor y mucha gente parece estar parada o sentada sin afirmarse de algún lado como yo.
Sentirme como la única persona insegura me dio una incomodidad tremenda; es por esa razón que con tranquilidad suelto el fierro para descansar un poco.
“Se está llegando a la ciudad de Caterus, por favor, tenga cuidado al moverse”.
La voz de una mujer llegó de alguna parte y un pequeño frenazo apareció; todos parecen acostumbrados, así que solo ajustan su postura y no tienen problemas cuando la fuerza de inercia los golpea producto de la reducción de velocidad del tren.
“¡Ah!”, bueno, todos menos yo, pues grité en pánico al darme cuenta de que me estaba cayendo poco después de soltarme del fierro, efectivamente, maldigo mi suerte.
Caigo al suelo y todos por fin se percatan de mí; algunas chicas se ríen y un señor suspira mientras decía “Estos turistas solo saben hacer el ridículo” Un comentario que realmente lastimo.
Me levanto rápido y, cuando la puerta se abre, salgo despedido del tren; ya era muy vergonzoso lo que ocurrió ahí, no quiero volver a experimentarlo.
Mi corrida terminó conmigo saliendo del metro algo agotado.
Me sorprendió por un segundo que encontrara la salida a la primera, pero no tenía tiempo para pensar en eso.
Mi vista se maravilló con los gigantescos edificios que brillaban por la luz del mediodía; el lugar entero era tan sorprendente como el tren; donde mirara, se encontraba repleto de jóvenes que tenían mi edad, gente en sus 16 años.
En su gran mayoría tenían ropa escolar y algunos variaban en colores, pero eso solo debe de ser por el tipo de instituto al que pertenecían.
Yo solo tenía ropa de salida: un bolso negro que colgaba de mi brazo, al igual que una polera de manga larga también negra y unos jeans azul marino.
Me moví a la ventana de una tienda para ver un poco mi reflejo.
Soy un chico de cabello negro corto y unos ojos heterocromáticos que creo son lo más raro en mí; el derecho es color rojo y el izquierdo celeste.
Arreglé mi cabello un poco mientras me veía en el espejo: tengo ojeras, pero no tantas, por lo que no deben ser tan visibles a simple vista.
Luego de ordenarme un poco, pude ver cómo unos jóvenes de mi edad me miraron mientras pasaban caminando detrás de mí y cómo parecía que comenzaron a murmurar sobre mi comportamiento.
Agarré mi bolso con fuerza y entré rápido en la tienda cuya ventana estaba usando.
Mi nerviosismo era demasiado claro, pero no lo puedo evitar; nunca había interactuado con jóvenes de mi edad, no sé qué tengo que hacer para agradarles o no serles una molestia.
Una persona me dijo que viniera con la intención de hacer amigos, pero nadie me dio un solo libro para saber hacerlo.
¿Qué esperan que haga?
Me dijeron que los humanos son seres sociales, que fuera yo mismo y listo, que hacer amigos y socializar es instintivo, pero no considero que yo sea un pájaro; pareciera que me acaban de lanzar desde un edificio para que aprenda a volar por mí cuenta.
El miedo de estamparme contra el suelo afecta cada parte de mi cuerpo.
“¿Disculpa?, ¿qué deseas ordenar?”.
Abro los ojos en shock, pues una chica estaba al frente de mí mientras apuntaba a una lista de lo que parece ser el menú de la tienda en que entré, pues sin darme cuenta me puse en una fila y ahora me toca pedir.
¿A dónde demonios me metí?
La tienda parecía ser una cafetería, así que respiré profundo y leí con una gran rapidez el menú.
“Puede darme un capuchino y una dona de chocolate… por favor”.
“De inmediato”, la chica me sonrió amablemente y luego se dio la vuelta para tomar un vaso, lo puso en la máquina y sacó una servilleta para tomar una dona como lo pedí.
Seré realista: uno de mis grandes fuertes es la lectura; siento que devorar libros es un pasatiempo muy mío, al igual que tomar decisiones rápidas en momentos de estrés.
Realmente agradezco esa habilidad; seguro no se dio cuenta de que soy extranjero.
“Son $1.500, ¿se le ofrece algo más?”, la chica me puso la dona y el capuchino al frente, así que preparé mi billetera y entregué el dinero que estaba pidiendo mientras negaba con la cabeza.
“Qué bien, espero que disfrute de nuestra ciudad”.
Cuando me dijo eso, me quedé inmóvil un segundo, pues todo mi plan falló.
Se dio cuenta de que soy extranjero, ¿dónde estuvo el error?, ¡es imposible!
“¿Es tan obvio?”, lo pregunté dudoso, pues no entendía cuál fue mi error, a lo que ella me miró algo sorprendida y luego se rio para apuntar a una imagen en la zona del pecho en su camisa.
“Resulta que no tienes el logotipo de la ciudad en tu ropa”.
El logotipo era un corazón rodeado por pequeños símbolos de electricidad, parecidos a pequeños rayos.
“Todas las prendas que están en la ciudad llevan estos logotipos; quienes no lo usan suelen ser turistas”.
Cuando ella lo explicó, entendí que eran mis prendas las que me delataban.
Pasar a una tienda de ropa antes será eficiente, ¿no?
Tengo muchas cosas para hacer antes; lo primero que haré es ir a “ese lugar” y luego atender este asunto.
Le agradecí por sus palabras y luego me retiré de la tienda con una sonrisa.
La dona y el capuchino estaban muy buenos; esto causa una tranquilidad notable en mi cuerpo mientras avanzaba sin saber a dónde.
Camino y camino por los alrededores hasta llegar a un hermoso parque donde una gran cantidad de niños jugaban, pero antes de hacer algo más, tengo el deber moral de encontrar un basurero donde botar la basura; no quiero ponerla en mi bolso mucho tiempo, más cuando debo ir presentable a una entrevista.
Miro los alrededores y luego veo a un niño con un papel moviéndose a un basurero.
El niño lo tira rápido y luego regresa a jugar con los otros niños, pero este papel no terminó entrando en el basurero, simplemente cayó al lado del basurero.
Doy un pequeño suspiro por la falta de orden que tuvo el niño por ensuciar un paisaje tan hermoso, pero no era mi deber regañarlo.
Me acerco al basurero para recoger el papel, pero una pinza la toma antes y yo doy unos pasos para atrás.
“¿Qué demonios?”, al basurero le salió una extremidad como una pinza y luego la usó como un brazo para tomar la basura cercana y colocarla en su interior.
Yo me encontraba boquiabierto y luego veo el panorama del parque: muchos basureros estaban haciendo patrullaje, recogiendo la basura del suelo, algo que era increíble.
Nunca pensé llegar a conocer este nivel de tecnología.
¿Será ilegal desarmar uno para ver cómo funciona?…..
Miré al basurero más cercano y, como si entendiera mis intenciones, comenzó a retroceder lentamente mientras sus brazos como pinzas, me hacían señales para calmarme, casi viéndome como un animal salvaje.
Sí, está claro que es ilegal desarmarlo.
Mejor no estar desesperado tan rápido.
Tomó la basura que estaba en mi bolso y el basurero robot que parece tener 2 luces como si fueran ojos, los hizo parpadear y comenzó a moverse en mi dirección para que le echara la basura encima.
Sí, es algo adorable si se mira desde cierto ángulo.
Me retiro del parque aún maravillado por la increíble presencia de esta nueva tecnología; una gran ciudad tecnológica estaba a mi alrededor.
¿Qué otras grandes maravillas tiene esta ciudad para mostrarme?
No puedo esperar para averiguarlo; esta es una bienvenida que recordaré por el resto de mi vida.
Sonrió mientras tomó un mapa de mi bolso para saber a dónde estoy y llegar a mi destino.
Me desplazo por una calle cercana al parque y luego se escucha un fuerte bocinazo.
Miró en dirección al ruido y, al doblar la esquina, un gran camión apareció; estaba moviéndose por la calle que tenía cerca, pero antes que simplemente preocuparme por el camión, miré cómo una niña que estaba cruzando la calle se quedó paralizada al ver cómo el gigantesco camión avanzaba en su dirección.
El vehículo estaba aumentando su velocidad y se acercó mucho a la niña, tanto que al segundo en que ella lo vio, sus piernas no parecían funcionar debido al miedo, pero el camión mostró estar realizando alguna actividad que le imposibilitaba detenerse, por lo que estaba apunto de impactar a la niña.
El camión no se detuvo y mis piernas tampoco; de forma instintiva me moví al lado de la niña para abrazarla y cubrirla con mi cuerpo.
Al segundo en que el golpe del camión llegó, solo podía pensar estupideces como “espero que si esto me manda a otro mundo, tenga chicas lindas”.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES ShadSword Espero que lo disfruten
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