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La isla de Caterus - Capítulo 11

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Capítulo 11: Capitulo 8: Festival deportivo. Parte 3.

Al final todos nos preparamos, le pedí a la madre de Sara que se reuniera con los inversores al interior, esa era una zona segura.

Ella me miró un poco para luego hacer caso a mi orden, el enemigo se acercaba y ya tenía mucho con una persona a la cual proteger.

“Entra”

“No”, Migashi me estaba colmando la paciencia, no se alejaba, se mantenía cerca y eso era molesto.

“Es peligroso, no debes estar aquí”.

“Se que estaré bien mientras te encuentres cerca”, no se que está viendo, pero por mucho que esté protegida, la verdad es que su actitud hace más difícil las cosas.

“Se acercan por la derecha”, ya era tonto seguir discutiendo, la empuje para que estubiera al lado de Elena mientras ella nos informaba del avance enemigo.

Existen otros guardias, pero estos se encuentran al interior de la zona, protegiendo a la gente.

Heracles y yo miramos de reojo lo que estaba por esa dirección, pues debemos estar listos para todo.

Sujetos armados aparecieron y corrieron en nuestra dirección, aun parece que no nos han visto, pero deben suponer que estamos por esta zona.

Realizó señales con Heracles y el asiente, esperamos a que ellos se acercaran al pasillo y salimos rápido para embestirlos, golpeó a uno y mi compañero noquea a los 3 restantes con movimientos rápidos, en un instante los 4 estaban completamente neutralizados.

Nuestro escondite será rápidamente revelado cuando entiendan que por esta zona están desapareciendo sus aliados.

Los desarmamos y nos quedamos con sus armas, luego los arrastramos a una habitación y los inmovilizamos con sus propias prendas enrolladas.

No teníamos sogas, así que les quitamos los pantalones y camisetas para usarlos como si fueran sogas.

Era el mejor movimientos con bajos recursos, si se mueren de frío no es mi problema, son criminales, incluso les puse sus propios calcetines en la boca para callarlos.

“Esto será suficiente por ahora”, Heracles trabajó rápido en ellos y Elena no ve que más enemigos lleguen.

“El número que se mueve por el estadio es limitado, parecen estas concentrándose principalmente en mantener a todos los oficiales del exterior”, Elena nos dio un informe detallado de la situación, eso podría ser bueno.

“Si ese es el caso, entonces podríamos atacar un área y abrir una abertura”, Heracles lo propuso y no era mala idea, llegaríamos con los oficiales, pero teníamos problemas.

“Atacarlos supone hacerlo y atravesarlos rápido, pues si se informan entre ellos, podrían los de otros lados moverse para acorralarnos”, propuse el riesgo y Elena comprende todo.

“Si fueramos nosotros 3, no seria un dilema, pero hacer este movimiento con toda esta gente que no esta especializada en la lucha, supone una apuesta muy problematica”, atravesarlos era una cosa de segundos, esperar a que todos se muevan correctamente, es tonto.

Miramos al techo molestos, estábamos atorados en este lugar, es la zona más segura, tal y como lo supuse, pero los oficiales se están tardando más de lo esperado.

“Solo nos queda esperar a que lleguen los refuerzos”

“Quizás si informamos nuestra ubicación exacta, los oficiales podrían llegar más rápido”, Elena esta vez propuso algo, pero yo dudaba.

“No es mala idea, pero es posible que tengan a gente infiltrada entre ellos”, sí, esa era la realidad, algo duro de decir, pero era cierto.

Heracles y yo fuimos atacados por el enemigo en una emboscada.

“Si revelamos nuestra posición, quizás el enemigo también se entere, seríamos en poco tiempo asaltados desde todas las posiciones”, ahora estamos ganando tiempo y aguantando, todo para no forzar una lucha problemática.

“Oh”, Migashi me miró con asombro, ¿qué le pasa?. “Eso lo explica, vi un futuro en donde te ibas y éramos rodeados de enemigos, sí, es correcto asumir que si existen traidores”

Esa niña nos confirmó algo, aunque preferiría que dijera algo del futuro cercano, ¿en verdad no dirá nada solo porque no ve que ella debe decirlo?

Ella no se mueve si no ve que eso afecta positivamente, así que mantiene sus movimientos restringidos para no causar efectos negativos, debe de tener una vida muy, pero muy triste.

La observo un segundo y quito cualquier pensamiento de lástima en mi cabeza, en este momento no se necesitan esas ideas.

“Parece que tienen todo controlado en este lugar”, la madre de Sara regresó y camino en nuestra dirección.

“¿No estará adentro?”

“No, la gente adentro se estaba estresando, así que encontraron una caja de licores y están totalmente embriagados, no es una linda imagen”

Asumo que no, pero ya puedo entender que hace Migashi aquí y no adentro.

“Se acercan más enemigos”, Elena nos vuelve a advertir y miramos un poco de donde deben venir.

Yo y Heracles observamos un poco lo que pasaba y notamos que aparecen 3 especies de soldados con gruesos chalecos antibala, tenían unos visores rojos y unas armas en las manos parecidos a una escopeta, solo que con un puro agujero y un cartucho de municiones gigante, era un lanza granadas.

Miro con detenimiento sus armas y todo mi cuerpo tembló de miedo al verlo.

“¿Esperamos a que se acer……?”, agarre a Heracles del cuello y lo jale lejos de la esquina donde estamos para espiar.

Las chicas del pasillo me miran y yo los empujo a todos más al interior.

“Corran, corran, corran”, los empuje lejos de la esquina y todos me miraban con dudas.

“¿Qué pasa?”

“Son granadas de racimos”, les di mi advertencia y escucho como disparan, entonces las granadas llegan a la esquina donde estaba con Heracles antes.

Las granadas tocan suelo y estallan, causando explosiones consecutivas que se dispersan por todas partes, las bombas de racimo se especializan por soltar una gran cantidad de bombas más pequeñas en todas las direcciones.

Algunas bombas entraron en el pasillo y destruyeron todo a su paso, mientras que una alcanzó a llegar con nosotros y me puse en el medio.

La explosión me llegó directamente en el estomago y fui mandado a retroceder.

Mi estómago se abrió con un agujero y se quemó en algunas áreas, yo por mientras trato de controlar la desesperación de todo este dolor que estoy sintiendo y agradezco que fuera una, de ser más, hubiera estado fuera de combate un tiempo grave.

“¡Shadow!”

“¡Ellos se acercan!”. Heracles trató de ayudarme, pero tenía que advertirle.

Él miró en dirección al pasillo y escuchó cómo llegaban. Heracles corre y cuando ellos están en la esquina, él los intercepta a golpes.

No podían disparar de cerca, así que no tuvieron forma de pelear si querían dejarnos vivos; ese ataque fue para incapacitarnos.

“Oye, respira y aguanta, trataremos de sanarte”. La madre de Sara se sentó a mi lado para revisarme, pero me negué; las heridas estaban cerrando, aunque necesitara comer algo.

“Elena, trae cualquier cosa, incluso una planta me sirve, pero debo comer”.

“Sí”, ella corrió al interior para buscar algo; incluso me conformo con pasto, aunque sé que no es lo mejor para sanar músculo. Necesito proteínas y para ello es mejor la carne, pero un mendigo no puede quejarse por la comida.

Sano mi cuerpo y Heracles los comienza a desarmar; se encargó rápido de ellos y parece que fui el único lastimado.

“Demonios, nos salvamos por poco, ¿cómo diablos sabían que estábamos aquí?”, Heracles se fastidió; casi no la contamos y era una molestia entendible.

“Son sus gafas, esas son particulares”, él vio su equipación y traté de explicar. “Esas cosas funcionan con ecolocación, mandan una pequeña vibración casi imperceptible y la usan para detectar el entorno, pueden ver las paredes y pasillos en todas las direcciones; con eso supieron dónde estábamos y dispararon”.

Me alcancé a fijar en su arma; eso me hizo entender que la emboscada no funcionaría, así que los mandé a retroceder antes de que nos dispararan.

“Shadow, encontré algunas cosas de carne, pero todas están congeladas”.

“Me da igual”, ella me lo pasó y comencé a masticar una hamburguesa congelada mientras golpeaba un trozo de carne con hielo. Esto puede ser algo que no me gusta usar, pero necesito proteínas lo antes posible.

Los mordía y sentía como el hielo se rompía en mis dientes. Esto no sabe bien, está muy frío, pero también necesito reponer sangre; el agua del hielo ayuda.

La madre de Sara me miró y se asombró.

“¿Estás bien?”

“Sí”, mi herida se estaba sanando con todos los nutrientes que ya tenía; la carne es solo para reponer lo perdido y evitar que una herida más me incapacite. Necesito crear musculatura que funcione junto con la grasa como un almacenador de nutrientes.

“¿Siempre es así de arriesgado? Se le abrió el estómago y parece más molesto por el hielo en su boca que por la herida”.

“Sí, él es así, está lejos de la normalidad”. Ellas 2 hablaron de mí, pero las ignoro y Heracles tiró las armas cerca nuestro; él se veía con la intención de romperlas, pero en el peor de los casos, debemos usarlas.

Mientras él ponía en el suelo todo lo que recolectó, pude ver algo particular.

“Esa cosa puede sernos útil”.

————————————————————————————————

“¿Cómo se encuentra la situación en el estadio?”

“Tal parece que la gente se resguardó al interior; los oficiales intentan ingresar, pero se les complica. Muchos se infiltraron como espectadores y atacaron el estadio al mismo tiempo, así que los guardias tienen problemas para ingresar. Aún así, no es imposible que atraviesen esas líneas defensivas prontamente”. Jaime hablaba con uno de sus oficiales; este le comunicaba sobre el estadio donde estaban Shadow y los demás, algo que parece tranquilizarlo un poco.

La lucha defensiva es sumamente desgastante, solo defenderse puede terminar contigo en mala posición, una donde no puedas extenderte lo suficiente y nunca podrás responder, volviendo todo una cuestión de tiempo antes de perder.

El enemigo era limitado al interior del estadio, el número en un principio fue muy alto, lo que eliminó el 80% de las fuerzas militares que pusieron para proteger a Migashi y los inversionistas, que fueran atacados de esa manera, solo puede suponer una preparación previa muy calculada.

Jaime trato de entender la mente de la gente al interior, aparentemente se escondieron, una idea de Shadow, seguro priorizando a los no peleadores, pero ese niño era listo, es muy seguro que podría planear un escape exitoso, incluso se usaría como cebo para atraer la atención de los enemigos mientras otros escapan.

Conocía al joven demasiado bien, sabía que no dudaría en ponerse en riesgo para salvar a otros, tiene una idea demasiado sesgada de querer salvar personas, una que es hasta rara.

No parece que sea algo moral, de otra manera, dudaría de golpear o luchar en contra de otras personas, incluso podría solo ser un médico y cumpliría su meta, pero no es eso, pareciera que busca cumplir el objetivo de salvar 20.000 vidas lo antes posible.

Shadow era un enigma en su cabeza, un joven cuyas verdaderas intenciones no son conocidas, dudaba que fuera malo, pero tenía tantas interrogantes encima, que lo volvía alguien difícil de mirar sin tener un ojo abierto.

Ahora mismo, estaba haciendo algo difícil de entender, manteniendo a todos en una zona de guerra continuamente, siendo que puede tener muchos problemas a futuro.

“Si no quiere moverse, debe existir una razón”, Jaime llegó a esa conclusión, algo le impedía moverse, Shadow no era temeroso, se tiraria de cabeza a las balas si se necesitara, por eso es que este temor en su cabeza debe estar en otra área, quizás con la gente cerca.

Los inversores deben estar con él, también fueron envueltos en este incidente…….

“Francis”

“¿Sí?”, Jaime estaba llegando a algunas conclusiones y miró a uno de sus compañeros que estaba sentado en una computadora del vehículo.

“Necesito que me entregues la información sobre la estadía, lugares en donde estuvieron y horarios de cada inversionista”

“Sí, lo puedo hacer, pero….. ¿por qué necesita algo como eso ahora?”

De momento ellos estaban en medio de una persecución, su vehículo estaba siguiendo de cerca un autobús lleno de estudiantes secuestrados, este se está moviendo a la zona del lago sur, un área donde se encuentra un gran lago que se conecta con el mar a la distancia, quizás buscaran inundar el vehículo, si llega al lago, quizás lo pierdan si tienen a alguien con una habilidad de controlar el agua.

El seguimiento puede demorarse y esto se iría al diablo.

“Listo, aquí tiene lo que me pidio”, un hombre le paso los horarios e información de cada inversionista, algo que le hace fruncir el ceño.

“Esto quiere decir que posiblemente todo esto es un complot, tal vez 3 o 4 inversionistas planearon todo para matarse entre ellos”, ellos llevan más de una semana en la ciudad y la información es algo ambigua, pero muchos visitaron los mismos lugares en diferente tiempo.

Es posible que se encontrarán con una persona, ellos realizaron un trato para acabarse, al final todo es especulativo, quizás Shadow lo suponía y creyó que moverse con ellos tan abiertamente era incorrecto.

Jaime creyó que Shadow solo era precavido, no quería que ellos se movieran libremente por el estadio, por eso los aprisiono a todos juntos en un lugar.

Dudaba que uno tratara de matar a otros inversionistas con todos estando tan cerca, no se arriesgaran, por eso los encerró a todos en la misma habitación.

De esa manera el enemigo no atacará tampoco sin tener cuidado, si ataca de manera muy agresiva puede no solo dañar a otros inversores, sino que a la persona que es aliada suya.

Shadow estaba usando a los inversionistas traidores como rehenes mientras protege a todos y sin nisiquiera saber quien era el culpable del ataque, ese pensamiento si se acerca más al Shadow convencional.

Pero nada es perfecto, ¿cual es el objetivo de la gente que ellos contrataron?, tal parece que se aliaron con la organización que roba cerebros, debemos estar atentos, pero por ahora, todo es especulativo.

“Afirmense”, Jaime escuchó y se sujeta de un fierro, el vehículo se levanta y vuela unos segundo antes de caer, siguiendo con la persecución.

“¿Cuánto más estaremos con este seguimiento infructífero?”, el conductor estaba molestandose, todo lo que ellos planeaban para detenerlos era denegado.

Trataron de chocarlo, pero tenían armas que disparaban bombas, eso causó que muchos oficiales murieran y trataras de tomar distancia.

Además, no se pueden atacar de forma muy agresiva, el autobús tiene estudiantes que funcionan como si fueran rehenes, mientras que tratar de hacer un encierro es inutil.

Arriba del vehículo estaba una persona problemática, este tiene autos y trozos metálicos volando a su alrededor, era quien trató de secuestrar a Migashi para ser detenido por Heracles, era un manipulador de acero.

Cada vez que ponían autos en el medio para de esta manera detenerlos, él agarraba un auto, lo aplastaba y colocaba al frente de las ruedas y carros, para formar una rampa improvisada.

La rapidez con la que hacía el trabajo, los hizo atravesar por encima todas las barricada y el vehículo de Jaime solo puede seguirlo usando la rampa.

“Atención, atención”, Jaime escuchó la voz de su radio y contestó.

“¿Sí?”

“Su hermoso ángel llegó para salvar la situación, ya puedes respirar tranquilo Jaime, estás muy viejo para estas carreras de jóvenes”

“Sí Sara, estoy algo viejo, espero que puedas hacer algo si estás con tanta energía”, Sara había llegado, Jaime sacó la cabeza por una ventana para ver a la chica en el aire mientras se teletransporta rápido de un lado a otro mientras avanzaba.

“¿Órdenes?”

“El enemigo tiene una habilidad que le permite manipular el metal, manten tus esferas a una distancia segura y el es peligroso arriba de un vehículo que es puro acero”

“Mmmmmmmh, la lucha frontal no es una opción, ¿podemos romperle las ruedas?”

“A la velocidad que van eso puede dar vuelta todo el vehículo y matar a la gente al interior”

“Entonces esa idea queda descartada, los pude ver hace poco realizando piruetas en el aire, ¿no existe una manera clara de detenerlo?, puedo mover cosas con rapidez, pero si lo impactó con algo, es lo mismo que matar a los jóvenes”, Sara podría con facilidad acribillar desde arriba lanzando vehículos o objetos para impactarlo, pero pondría en riesgo a todas las personas.

Sara se puso a analizar la situación y luego ve algo.

“Ya se, Jaime, no lo pierdas de vista y disminuye la velocidad, vamos a frenarlo a la fuerza”

Jaime la escuchó segura y eso no siempre era una buena señal, significaba que alguna locura acababa de aparecer en su cabeza.

“Señor, estamos por llegar al lago”, estaban ya en la recta final, pronto van a entrar en el área del muelle, este lugar será un desastre.

“Que evacuen todo y mantengan una distancia prudente, necesitamos estar listos, nos meteremos en una zona pequeña”, Jaime mandó una señal y los soldados comenzaron a recibir reportes.

“Señor, una barricada que no es nuestra se formó en el muelle”

“¿Qué?”

Mientras Jaime trataba de analizar, escuchó un fuerte golpe y miró al frente.

El autobús fue perforado por un gran arpón, que se enganchó al vehículo y comenzó a detener su avance y velocidad poco a poco mientras se encadenaban juntos a un objeto en el aire.

Jaime miró arriba y Daniel con Cristian estaban cerca, ellos llegaron para enganchar el autobús con el vehículo volador y buscar frenarlo.

La idea ya estaba, la velocidad del autobús disminuye poco a poco y el joven arriba del autobús se molesta.

Este trató de controlar el objeto metálico en el arpón y romperlo para zafarse, lamentablemente, una granada cae y estalla en el arpón para llenarlo de un material como el alquitrán.

Era una bomba especial de Daniel que al estallar lanza ese líquido adherente, no importa cuanto el joven trate de manipular el metal, el alquitrán lo mantiene pegado todo junto.

Mirando hacia arriba, el joven observa como Cristian le apunta y comienza a dispararle desde arriba mientras Daniel mantiene estable su vehículo para tirar del autobús con fuerza.

El joven controlador de metal se estaba fastidiando con las nuevas presencias y levantó un auto para cubrirse de los ataques de Cristian, luego lo hace una pelota y dispara hacia Daniel.

El golpe les llegaría de lleno, pero esta pelota desaparece en el aire.

La sorpresa estaba en sus ojos, una joven se subió arriba de la Manta gigante que estaba en el aire, usando sus esferas para teletransportar cualquier proyectil que les lanzara, el los conocía, eran los amigos de Shadow, quien lo golpeó durante su última pelea.

Cristian en el ataque, Sara en la defensa y Daniel en el agarre disminuyendo de a poco su velocidad, eran una combinación difícil de enfrentar.

El joven no podía atacarlos desde esa distancia, la gente en el aire era un objetivo difícil.

Un brillo en el aire lo cegó un segundo y se percata de que es un helicóptero, este apuntaba su luz a él y parece ser una de los noticieros, todos en la ciudad deben estar viendo como estaban apunto de acabarlo, un pensamiento que lo tenía estresado.

“No soy un maldito asmereir”, pensó en que hacer y ve como se acercan a la ultima barricada.

Autos estaban en la entrada del muelle, así que sonrió, se acercó a un lado del autobús y estiró la mano para tomar un auto estacionado que pasó cerca.

Moldeo el auto en una gran cuchilla y apuntó a la cadena que estaba llena de alquitrán.

Hizo que la cuchilla trabajara como una cierra y esta penetro en todos el material y cortó de golpe la cadena.

Sonrió feliz, pero cortar la cadena suponía que ya no estaban enganchados y siendo jalados, causando que el autobús perdiera el control.

El conductor maniobro a un espacio que dejaron en la barricada antes de cortarla una vez pasaron, pero eso no evito que pasara de largo para chocar con una bodega portuaria, ingresando a la fuerza.

La gente en la barricada apuntó sus armas a los vehículos atrás del autobús y Jaime pudo ver como eran el siguiente objetivo.

Dispararon, pero su visión se distorsionó y estaban en el muelle, Sara los alcanzó a teletransportar antes de que recibieron directamente el ataque.

Explosiones se escucharon al fondo de todo, pues parece que dispararon granadas.

El vehículo de Jaime condujo a la bodega, mientras que todos los vehículos oficiales comenzaron una guerra armamentista con la gente en la barricada, pues deben pertenecer al enemigo y era inevitable en la cabeza de Jaime entender que estaban en terreno hostil.

————————————————————————————————

“¡Correte de su rango de mira!”, di mi orden y esquivamos mientras un soldado disparaba un láser que despedazaba todo a su paso.

Heracles entendió lo complejo que era, pero se movió con rapidez al enemigo para neutralizarlo.

Algunos pasaron de largo por nuestro lado, aun si significaba que algunos eran cortados en pedazos por los laceres, pero apenas entraban al pasillo que da a nuestra área, todos eran recibidos por Elena, quien los golpeaba con sus cachiporras, venciéndolos fácilmente como la última línea defensiva que teníamos.

Heracles era rápido y perceptivo; era el único capaz de seguirme a una trampa mortal, por eso dejamos a Elena para que se encargara de ese lugar sin ponerse en riesgo.

Acabamos con el último de ellos y retrocedimos nuevamente al llevarnos algunas de sus armas, unas que eran nuevas.

“Con estas tenemos ya un total de 12 armas con diferentes funciones; me sorprende que tengan algo tan tecnológico”. Heracles se estaba sorprendiendo por las habilidades que tenían, pero yo fruncía el ceño.

“No te apegues mucho a esas armas, me dan mucho asco”.

“Siento un poco de lo mismo, son demasiado macabras, sentirlas en primera mano debe ser complejo”.

“……..”

“Lo siento”, él recordó la bomba que estalló en mi estómago, pero yo negué con la cabeza; tenía razón, son un dolor en todos los sentidos.

“Regresemos”

Retrocedemos y, en el pasillo, Elena nos recibe con seriedad, pues la madre de Sara tiene su teléfono en la mano para ver las noticias.

Estas cuentan tanto el estado exterior nuestro como el del caos en la persecución.

“¿Ocurrió algo?”, lo pregunté y las chicas asintieron.

“Tal parece que están teniendo una guerra en la zona del muelle; el helicóptero noticiero está grabando todo el suceso”, Elena habló y miré las noticias, tenían una barricada y con un montón de soldados como los de aquí.

“Si los atrapan de frente con estas armas, puede que no salgan nada bien”. En mi cabeza estaba claro que el enemigo tenía ventaja en ese lugar; además, escuché hace poco que se enfrentaban a ese idiota que mueve el metal.

¿Qué tan lejos está? La verdad es que no tanto si lo pienso, es una movida en línea recta; si me consigo un buen vehículo, llegar no es imposible.

Las noticias sobre esta área parecen estar diciendo que muchos grupos de oficiales entraron ya al estadio; es solo cuestión de tiempo antes de que lleguen y nos protejan.

“El anterior ataque parece que fue su última gran oportunidad para hacer algo, lo que significa que ya estamos a salvo, Elena, Heracles, quédense cerca, usen todas las armas que tenemos de cualquier forma posible si hace falta y sobrevivan; yo iré a donde Sara”.

Tengo un muy mal presentimiento; algo no me gusta.

“No, claro que no, te quedas”. Migashi se molestó y le pedí a Elena su celular; con este tendré un reemplazo para usar y contactar a Sara.

“Lady Migashi”, le hablé con formalidad y ella se tocó las mejillas feliz, pues nunca la traté así en todo el rato.

“¿Sí?”

“Pórtese bien y cuídese”, le dije eso y escapé rápido; ella me comenzó a insultar de diferentes maneras e incluso en distintos idiomas, es una niña culta fuera de todo.

Corrí directo a la entrada del estadio, donde estaba el grupo de criminales más grande, y les lancé una de las granadas que trataron de usar contra nosotros.

Esta cayó al medio de todo y un sonido fuerte junto a una intensa luz apareció.

Me tapé los oídos y me cubrí detrás de un muro de concreto; era una granada aturdidora y la sentí de golpazo incluso al estar en una zona segura, ellos debieron romperse.

Respiro hondo y paso en medio de todos los cuerpos en el suelo para ir a donde los oficiales de afuera.

“¡Entren, entren!”, ellos me vieron y luego avanzaron sin más. Saludé a la gente, me presenté y me disculpé; todo fue muy rápido.

Pateó a un oficial y le robó una moto para encender y hacer partir en una dirección; pues debo ir rápido al muelle.

————————————————————————————————

Jaime y su equipo entraron a la bodega agujereada para revisar el interior; sus manos portaban pistolas, pero todos estaban extremadamente preocupados, el enemigo era peligroso.

Se escondieron detrás de una gran caja de materiales y miraban a los alrededor con atención.

Jaime solo podía observar el autobús impactado contra una pared de la bodega. Atravesó una pared, pero la segunda la dejó inmóvil al interior de la bodega.

Con movimientos de manos para informarse, todos siguieron a Jaime haciendo el menor ruido posible; no podían ver al joven arriba del vehículo, tampoco estaba en los alrededores, perdieron contacto con él.

Se mueven y percatan del interior del vehículo; tenía a mucha gente inconsciente y el conductor estaba noqueado. Los pasajeros quizás fueron dormidos antes, pero no quitaba el hecho de que todos estaban muy mal heridos.

La gente estaba aquí, pero no podía ver…

“¡Cuidado!”, uno de sus compañeros gritó y Jaime se tiró abajo del autobús, viendo caer algo donde él antes estaba; era el vehículo de ellos.

Jaime respiró; no lo vieron antes porque él no estaba dentro de la bodega, estaba a su espalda.

Los disparos vuelan en dirección al joven, pero todas las balas se quedan inmóviles a pocos metros de él.

Un chasqueo de dedos y las balas regresaron a los compañeros de Jaime, perforando su cuerpo y mandándolos al suelo.

No podía saber si ellos estaban vivos o muertos, pero quedó claro que estaba solo ahora.

“¿Qué diablos piensan?, ¿me disparan balas de metal cuando puedo controlarlas?, ¿pensaron que no respondería con mi poder a tiempo?, ¡no me subestimen!”, pegó un grito mientras levantaba una gran viga de acero para apuntarla en dirección a la gente del suelo.

Jaime respira hondo y rueda lejos del autobús; para levantarse y corre.

Su movimiento fue visto por el joven y este le arrojó la viga a él, ignorando a las personas lastimadas.

“Parece que aún existe una rata viva, ¿estás asustado?”, Jaime se escondió atrás de unas cajas de materiales, preparado para la pelea.

“¿No piensas que estás siendo algo imprudente, pequeño? Tienes una actitud demasiado arrogante, eso puede costarte mucho”, le habló con calma desde atrás de los materiales de madera. Jaime trataba de controlar la situación mientras miraba a todos los lados en busca de algo.

“¿Yo soy imprudente?”, él se detuvo y dejó de caminar en dirección a Jaime mientras parecía reírse con su pregunta. “Ustedes son unos idiotas, ¿piensan que gente inútil sin O.M.A. puede siquiera moverse al frente de nosotros? ¡Esta tecnología es el futuro! ¿Lo oyes, anciano? Estás obsoleto, no pueden hacer nada en mi contra, solo te queda inclinar tu cabeza con temor; nosotros controlaremos todo”.

Jaime lo escuchó y soltó un suspiro.

“Esa es la razón por la que acepté este trabajo”.

“¿Eh?”, el joven no veía a Jaime, sabía que estaba detrás de unos materiales, pero casi podía sentir que tenía una mirada triste en su rostro.

“Ustedes se transformaron en esto y era claro que pasaría. Cuando me hablaron de qué hacían, supuse que todos los jóvenes se volverían narcisistas adictos al poder de los O.M.A, personas que tendrían un futuro triste si llegaban a salir al exterior”. Todo en la vida no era poder, eso es lo que estaba en la mente de Jaime.

Algún día querrían hacer algo más, pero si no aprenden que es posible, terminarán encadenados a una lucha sin fin.

“Incluso en mi grupo existe gente grosera como tú, jóvenes que sienten ser superiores a los que no tienen O.M.A; incluso el simple hecho de pararse al frente de los adultos es una prueba de que dudan de nosotros”.

Jaime pensó en Sara y Shadow; una era extremadamente grosera y podía ver a todos los oficiales como si fueran cucarachas sin valor, mientras que Shadow no es tan directo, pero se paró con un escudo en el museo para recibir una balacera.

Salió de su puesto para ayudarlos, porque sintió que no tenían forma de hacer algo. Aun si fue bueno, esa actitud era claramente dada por un inconsciente menosprecio a las capacidades de Jaime.

La exigencia académica es alta en las clases; todos los alumnos son cultos conocedores en muchos campos, volviendo su respeto a los oficiales casi nulo. No es raro que muchos renuncien por esto mismo; controlarlos es casi un suicidio, solo se necesita que uno pierda el control para matar mínimo a 10 oficiales que entrenaron toda su vida para la guerra.

Era una dura realidad a los ojos de todos los oficiales.

“¿Entonces por qué sigues aquí? Una peste como tú debería desaparecer”. Jaime lo pensó muchas veces. No es raro que las oficinas ahora sean dirigidas solo por estudiantes; Jaime es de los muy pocos soldados de alto rango que quedan disponibles, pero no se arrepiente de no irse.

“Estoy aquí por una razón y esa es para poder ver en que se convierten, estos niños son mi orgullo y deseo ver lo lejos que llegaran, además, quiero enseñarles una cosa”, Jaime sonrió mientras se preparaba. “Que aún existe gente sin O.M.A, que es capaz de hacer grandes cosas”.

Puede que sea visto como alguien inferior en muchas cosas, incluso puede él no ser el mejor ejemplo, pero busca ser alguien que pueda interactuar con ellos y presentarles a gente capacitada.

Su presencia les enseña que en este mundo no existe solo gente con OMA; su existencia cerca de ellos es para recordarles ese punto tan importante, porque tarde o temprano saldrán al mundo exterior para trabajar con gente como él.

“¿Capaz de hacer grandes cosas? No bromees, no puedes acercarte, tu arma es inútil, solo te queda la muerte”.

“Tal vez”, dijo eso y apuntó; el disparo salió y un golpe llegó.

“¡¿Qué diablos?!”, la pierna del joven fue golpeada por la bala y esto lo hizo perder un poco el equilibrio por el dolor.

El joven miró en todas las direcciones y no lo entendió, no podía verlo.

Un disparo más llega y el hombro del joven es golpeado.

“¡Mierda, ¿haces rebotar las balas?!”, lo preguntó molesto, pues las balas golpean las paredes e impactan con su cuerpo, dejándolo sentir el impacto. “Maldito anciano, eso no funciona, tengo placas de metal en mi cuerpo, no me atraviesas”.

Un disparo más llegó y golpeó el costado de su estómago, forzándolo a retroceder adolorido.

Por mucho que la bala no lo perfore, el retroceso es suficiente para causar un dolor problemático.

Se escondió detrás de unas cajas y la pelea se quedó en eso.

“¿Qué pasa?, ¿acaso solo harás eso?”, Jaime lo provocó y el joven se molestó para comenzar a atraer todo el acero que estaba cerca, apuntando a donde está Jaime.

Lanza todos los objetos y se prepara para que salga.

Unos disparos más llegaron y uno perforó la mano el joven que no estaba protegida por acero, pues tiene las placas de acero entre sus prendas.

Sintiendo el dolor, levanta una pared de metal y se cubre por el lado.

El disparo fue preciso y recto, dejándolo desconcertado.

“¿Te moviste?”

“Sí, cuando tú lo hiciste, el sonido de tu metal esconde mis pasos”.

Jaime estaba fuera de su visión, apuntando desde algún lado, y el joven no podía anticiparlo. “Tu habilidad solo te permite controlar el metal que percibes. Puedes detener balas, pero eso solo si ves de dónde viene y lo predices; por esa razón las balas curvadas tienen efecto”.

Si no lo puede predecir, no puede detenerlo. Su control era bueno, pero no lo suficiente para que detuvierara cualquier proyectil rápido fuera de su punto de mira; era la realidad, pero en su mente era vergonzoso, una pared que no podía atravesar, sintiendo que su poder estaba siendo superado.

“Es normal”, Jaime le habló al joven mientras este se escondía y cubría la mano sangrante con una tela. “Es normal sentirse así, todos los humanos lo sentimos, no somos perfectos en todo, pero es también el inicio para motivarnos a ser mejor”.

“¡No me compares contigo!”, gritó enojado y lanzó una gran cantidad de metal a la distancia, buscando darle a Jaime. “No soy como tú, soy superior; la gente como tú muestra debilidades, no nosotros. No hables como si supieras algo de nosotros; estás demasiado abajo y pronto, muy pronto, yo estaré por encima de todos”.

Sus palabras sonaban seguras y Jaime lo analizaba con detenimiento.

“Debes estar muy orgulloso de tu organización, no te importa matar gente inocente”. Jaime soltó sus palabras y el joven miró en dirección a él, pero no lo veía; toda esa zona fue destruida, pero Jaime sonaba a no estar herido.

“Cállate, no hables”. El joven se quedó quieto mientras se mantenía oculto para descansar. Pasó tanto rato luchando que está realmente agotado.

El tiempo pasó, Jaime y él no se movieron, ambos ganaban tiempo; aun así, este tiempo era mucho más útil para Jaime. La barricada se veía problemática de pasar, pero no imposible; pronto ganarán con el debido tiempo.

El atardecer se veía desde una ventana; la lucha de horas estaba llegando a su fin. Luego de tantas vueltas y movimientos, esta lucha estaba en un punto muerto, donde cada cosa puede significar algo.

“¿Cuál es tu nombre?”, Jaime lo preguntó, pero no recibió respuesta. “Debes tener uno, no podré identificarte si no lo haces”. El silencio continuaba y Jaime siguió intentando. “Esto no terminará bien para ti, ¿lo sabes?, tarde o temprano serás capturado, todo se terminará ahí”.

Pudo escuchar un chasquido de lengua y Jaime suspiró.

“¿Tienes familia? Seguro alguien está preocupado por tu estado”.

“No lo creo, no tengo nada, soy adoptado, solo me tengo a mí y nadie más, todos son unos idiotas, todos son peligrosos, por eso… Solo se necesita poder”, lo último lo dijo con una carcajada y Jaime se entristeció.

“¿Te lastimaron?”

“Cállate”.

“¿Piensas que con poder la gente te temerá tanto que no te lastimará nuevamente?”

“Cállate”.

“¿Realmente eso te traerá paz? Siempre vivirás con temor a que alguien se revele. El poder genera miedo en otros, el miedo trae dolor y el dolor al odio. Al final, todos te odiarán, se van a aliar en tu contra…”

“¡Cállate!”

“Y te matarán”. Esas palabras rompieron la paciencia del joven y una gran cantidad de metal se levantó; él estaba juntando todo el metal de los alrededores para este momento.

Jaime se percata de cómo todo se convierte en una densa pared y esta se encuentra al frente de él.

“¡Si hace falta, los mataré primero!”, toda la pared apuntó a donde estaba Jaime y comenzó a moverse, chocando con todo a su paso.

Jaime corre y se mueve lejos, mientras la pared se impacta con la muralla de la bodega, abriendo un gigantesco agujero.

“Te encontré”, riendo un poco, el joven agarró tubos de metal para dispararlo en su dirección. Jaime disparó y golpeó la pierna del chico con un rebote de la bala.

El momento fue preciso, su coordinación desapareció y los ataques llegaron lejos de Jaime.

“Ya muérete cucaracha; seguro eres amigo de ese cretino que me golpeó. Juro que cuando lo atrape, no seguiré la orden de capturarlo, lo mataré de la manera más dolorosa posible, arrancando trozo a trozo su carne”, parecía jurar venganza contra Shadow y sonreía, pero escuchó pasos detrás de él.

Miró a su espalda y ahí estaba un joven de cabello rojo apuntando en su dirección con su brazo parecido a un arma.

“Adiós”, no parece que la duda esté en la cabeza de Cristian antes del disparo, pues en la pelea anterior nada atravesó el acero; no puede ser amable esta vez.

El joven corrió a la pared de metal y Cristian comenzó a preparar el disparo; su brazo se calentó y disparó un gran rayo de energía.

Cuando Cristian disparó a su enemigo, este llegó a la pared metálica, tomándola y poniéndola al frente.

Al momento en que el impacto conecta en el acero, este comenzó a derretirse por la intensidad del ataque.

Parecía que atravesaría la gruesa pared, así que el joven creó muchas paredes de acero demasiado gruesas y avanzó a Cristian mientras las usaba para protegerse.

Poco a poco, las paredes se rompían mientras se acercaba más al Cristian, destruyéndose con cada paso que el joven daba gracias al poder del rayo de energía disparado.

Cristian no se detuvo y apuntó de lleno al enemigo sin dudar, hasta que llegó a la última pared y la despedazó.

Pudo ver cómo su rayo atravesó todo y golpeó al fondo de la bodega, impactando todo a su paso.

Cristian pudo sentir cómo la lucha se terminó, pero luego un dolor punzante llegó a su brazo.

Este dolor era diferente del ardor y molestia típica; miró cómo su brazo sangró y luego fue arrancado de tajo.

Sus ojos se abrieron de golpe por la escena; la fuerte impresión llegó antes que el mismo dolor, incluso mientras veía toda la sangre salpicar.

“Ya estoy lo suficientemente cerca”, el joven apareció cerca de Cristian mientras mostraba una sonrisa y el brazo metálico se movía alrededor de él.

Usó su habilidad de controlar metal para arrancarle el brazo a su enemigo.

Cristian no creía que se acercara tanto; debió usar la pared como cobertura mientras se movía lejos y pasaba por el lado del rayo de energía. El cuerpo del joven tenía quemaduras en una parte del cuerpo y no parecía importarle; solo se movía en dirección a su contrincante.

Él transformó el brazo metálico en una cuchilla para su mano, la cual usó para apuñalar a Cristian.

Viendo este movimiento, esquiva rápido el ataque; aún si perdió su brazo, él era alguien que pertenecía al grupo de juicio especial.

Se prepara para pelear incluso con un brazo menos, usando su mano sana para agarrar el brazo de su enemigo y acercarlo para darle un cabezazo.

El golpe los aturdió a los 2, pero de igual manera preparó un segundo golpe y lo impactó en la cara enemiga.

La sangre salpicó, pero era mayormente de su brazo, pues todas las uniones metálicas despedazaron su carne.

A este paso Cristian pasaría a mejor mundo antes de vencerlo solo a causa del derrame, pero siguió golpeando al enemigo.

El joven apretó los dientes al darse cuenta de que estaba siendo golpeado por una persona sin brazo y la cuchilla en su mano se fragmentó en cuchillos más pequeños que impactaron el cuerpo de su enemigo.

Cristian chilló de dolor y luego le llegó una patada que lo mandó a retroceder.

“Ustedes…….. Son una molestia”, estaba cansado, su cuerpo estaba adolorido y quemado. Primero Jaime y ahora Cristian; estaba totalmente cansado de estas luchas.

Tocó unos restos de metal y levantó una gran masa de metal encima de Cristian.

“Será mejor que mueras ahora”.

Se lo tiró encima, pero Cristian fue chupado por una esfera y salió del lugar.

La mirada del joven manipulador de acero veía a lo lejos quién era su próximo enemigo y una joven lo estaba mirándolo como si fuera una simple cucaracha.

Con una respiración molesta por quien lo menosprecia, se preparó para acabar con ella.

Daniel tomó a su amigo y comenzó a vendarlo rápido, parando el sangrado, pero era claro que estaba en estado de peligro.

“Yo me encargo”, Sara lo miró y luego corrió a una esfera para desaparecer.

El joven miró en todas las direcciones tratando de encontrarla, pero luego siente que algo está mal.

Esquiva y trozos enormes de madera caen encima del. Por otro lado, Sara estaba sentada relajadamente en el marco de una ventana en lo alto, mientras usaba sus esferas para teletransportar cosas y hacerlas caer encima del enemigo.

“¡Maldita mocosa, baja ahora mismo!”

“No lo haré, me das asco”, ella lo dijo sin problemas y parecía que se burlaba de él, ya que estaba sentada sin sudar ni un poco.

Aun por como se veía, Sara no se estaba confiando; se puso en una zona distante para evitar problemas, mientras que desde su posición puede atacar mirando todo el entorno.

El joven dispara tubos de acero en su dirección, pero ella pone una esfera al frente y teletransporta los objetos, disparándolos de regreso a él.

Trató de correr y moverse en todas las direcciones, pero poco a poco se estaba cansando. Luchar contra Sara era algo inviable para él; no podía llegar a ella o a sus esferas que se mueven sumamente rápido y a una distancia lejana a la de él.

Esta era una lucha compleja.

Era un entorno donde ella tenía total ventaja; no podía hacer nada en contra de ella. Si se acercaba, ella se desplazaría; si lanzaba algo, lo teletransportaba.

Corre y esquiva un gran trozo de concreto que casi le cae encima; esto lo estaba cansando. Las heridas en su cuerpo por las peleas y esta situación ya eran un problema notorio para su cansancio.

“¿Ya te rindes? Ahórrame más problemas y pierde, eso ayudará”, ella lo decía mientras seguía lanzando cosas.

La mente del joven estaba en conflicto; perder no era algo que quería. Si lo hacía, si demostraba que no era capaz de hacerlo, sería abandonado una vez más.

Igual a como sus padres lo vendieron.

Para que la ciudad tuviera estudiantes, no se usó solo a niños huérfanos; esa fue una mentira de la gente. Se compraban niños. Él es parte del tráfico infantil, siendo separado de su familia solo porque ya no lo querían.

Apretó los dientes molesto y una gran cantidad de acero se movió a sus pies.

“¡Me tienen cansado!”, gritó mientras el metal en sus pies se levantaba para hacerlo levitar. Él se movió por el techo metálico de toda la bodega, tocándolo y luego levantando todo.

“¿Esto es una broma?”, Sara no se lo creía, su poder era muy grande, de repente todo el techo de la gigantesca bodega se levantó y se comenzó a moldear en el cielo.

“¡Mueran, mueran!”, él dijo esas palabras mientras la sangre salía de cada orificio que tenía, su poder estaba más allá del límite, causando un daño severo en su cuerpo.

Sara se movió rápido a la zona del autobús.

Todos al interior estaban en riesgo, pero muchas otras personas estaban por el alrededor, no podía teletransportar rápido a todos.

Sudo frío y vio una viga de acero caer, Sara elevo una de sus esferas para teletransportar el objeto lejos de ellos, pero esta no era normal, se conectó a toda la masa gigante de metal y no fue capaz de desplazarlo, era muy grande.

Peor aún, todo el material no caía, se estaba modificando y parecía una mano gigante que envuelve la esfera de Sara.

“No”, ella entendió el predicamento, su esfera no tenía escapatoria y luego el joven apretó el puño, haciendo que la mano gigante se cierre y puede sentir como su esfera al interior es aplastada.

En cuestión de un segundo, Sara se quedó sin armas, con una sola esfera, su poder no se activaría y ahora estaba en el suelo cerca de los rehenes.

Sin escapatoria, el joven bajó y se paró cerca de ella.

“¿Qué harás ahora?”, la pregunta era clara, pero ella no lo sabía, el margen de maniobra se arruino.

La gran masa de metal cayó a su espalda, pues no podía mantenerlo más en el aire, el cuerpo del joven sangraba, siendo una prueba del daño que sufrió por usar su poder.

“Se terminó, ahora te mataré, pero no pienses que será rápido, eso seria misericordioso”, se rio y apunto su mano a Sara para atacarla.

“¡Ban, ban!”, 2 disparos resonaron y golpearon directamente en la cabeza del joven, una área que no estaba protegida.

Jaime aprovechó el segundo ideal para disparar a una zona importante, quería mantenerlo con vida, pero ya era una amenaza.

“¡Jaime!”, Sara gritó, pues vio al joven y lo sintió, él seguía vivo.

Las balas incrustadas en su cabeza volaron y golpearon el arma de Jaime.

“¿Crees que puedes lastimarme?, ¿te crees superior?”, no estaba cuerdo, usaba su poder de manera alocada, al instante en que las balas tocaron su piel, perdieron impulso, no pudieron perforar el cráneo.

Jaime entendió que este chico no está pensando en todos sus sentidos, estaba loco.

Apuntó a Jaime y tubos de metal se movieron de un lado a otro, aun así, él se movió para esquivar todos los ataques continuos, en su cabeza, el estado del joven era grave, es solo cosa de tiempo antes de que caiga.

Entendiendo que la lucha estaba cada vez más difícil de mantener, el joven se molesta y apunta a Sara.

“¿Eh?”, ella no se esperaba este cambio y los tubos fueron en su dirección.

Ella se cubrió con su esfera por inercia, pero esta fue atravesada por los tubos y cayó al suelo tras romperse.

Ahora no le queda nada para usar.

Se alteró un segundo antes de que más tubos llegaran a ella y la sangre salpica.

“……….”, los ojos de Sara se desesperaban mientras la sangre corría por su cuerpo.

Trataba de respirar, pero se estaba ahogando.

“Sí, tal y como lo esperé, eres una basura, un anciano sin más usos que ser escudo humano”.

Jaime se paró al medio para recibir el acero con su cuerpo; Sara, a su espalda, recibió toda la sangre que lo atravesaba y miraba cómo él estaba cayendo al suelo.

“Ah……”, la voz de ella se ahogó mientras lo veía y poco a poco, sus ojos se llenaban de lágrimas. “Jaime, oye…”, lo llamo, pero él no respondió.

Sara solo lo observaba mientras la sangre bañaba el suelo; era tétrico, incluso si le pasara a Shadow, pero Jaime era diferente, él no aguantaría.

Se desesperó y trató de tocar los fierros; Jaime cayó de espalda y aún no cerraba los ojos. Ella quería teletransportar los fierros lejos, pero no podía. Trató de quitárselos, pero no presentaba la fuerza necesaria.

“¿Por qué siempre es por esto?”, ella siempre se molestaba por su tamaño y falta de fuerza; ese sentimiento de impotencia estaba más alto que nunca ahora.

Perdió su poder que le permitía pelear; ahora solo estaba ella y sentía como la falta de fuerza era mucho más notable.

“Qué tontería”, el joven lo dijo mientras pisaba uno de los fierros enterrados en Jaime, acabando con la paciencia de Sara.

“¡No lo toques, no te acerques……!”, un golpe le llegó y el pequeño cuerpo de la chica rodó por el suelo.

“Jajajaja, voló lejos, jamás pensé que serías tan ligera”, sonrió al verla en el suelo y cómo trató de levantarse para arrastrarse.

“Jaime”, ella estaba llorando mientras lo miraba y el joven tocó los fierros, causando que estos se movieran, desangrando al hombre cada vez más. “¡Ah!”, ella gritaba como si sintiera el dolor; verlo sufrir no le gustaba.

Sara se acercó a él poco a poco, mientras se desesperaba por no verlo moverse o reaccionar. “Jaime, no mueras”, ella lloraba mientras lo llamaba, pero él no respondía. “Sé que soy una niña problema, pero nunca te rendiste conmigo… Oye”, trataba de hablarle, pero no conseguía nada.

Sara se desesperaba y le dolía no poder ayudarlo.

“Nunca me recibieron en ningún lugar, porque siempre me peleaba con todos, siempre me insultaban o aislaban. Pude trabajar en la oficina solo porque pudiste aceptarme; todos los demás lados me dejaron botada”. Para ella era doloroso, quería ser útil, demostrarlo, pero no se lo permitían. “Me reí un poco de las palabras de Shadow, pero yo también quería ser una heroína respetada, quería que la gente mirara algo más que solo mi porte. Puedo ayudar a otros gracias a ti… Sé que es mi culpa que nadie venga a nuestra área… Sé que lo soy, pero me da vergüenza admitirlo… Me gusta mucho la oficina, pero no será lo mismo si no estás…”.

Ella poco a poco se acercó, arrastrándose por el suelo para llegar a donde Jaime, pero el joven sonrió para luego patearla lejos; ella se esforzó mucho en arrastrarse hacia ellos y ahora estaba de regreso a la distancia.

Era casi como un recordatorio de que estaba volviendo a 0.

Lloro mientras se afirmaba el estómago y escupe un poco de sangre; pudo sentir cómo algo se rompió y se acurrucó en el suelo en posición fetal.

“Aburrido”, ya no se estaba arrastrando; al joven ya no le interesaba, pero luego se percató de que los ojos de Jaime lo veían a él. No hablaba, pero lo miraban fijamente. “¿Aún vives?”, Sara levantó la mirada al escucharlo, pues eran palabras sagradas. “Es un error dejar el trabajo a medias”.

El joven atrajo un fierro a su mano y lo apuntó al cuello de Jaime: un movimiento y esto se acaba.

“¡Alto!”, Sara gritó y luego escuchó un ruido extraño; parecía de explosiones a la distancia y eso llamó mucho la atención, era demasiado cerca.

El sonido de un motor surgió entre la oscuridad de afuera y una luz apareció del agujero; alguien había llegado.

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Conduzco lo más rápido que puedo, es mi primera vez usando una de estas cosas, pero creo que le agarré el ritmo; solo debo ir cada vez más rápido o pierdo equilibrio.

¿Cómo se frena esta cosa?……., no lo sé, pero algo se me ocurrirá; dudo que muera en el proceso.

Ya era oscuro, la noche hizo acto de presencia y pude ver que me estaba acercando a mi objetivo, una barricada que tenía a muchos oficiales a la distancia tratando de dispararles, pero a este paso se demorarán un milenio en entrar.

Mi bolso aún lo tengo, así que agarro algo que tome antes de irme.

“Espero que no necesite un permiso para usarlo o puedo terminar en la cárcel. Bueno, Jaime se encargará del papeleo”. Digo eso y usó una mano en el manubrio, esperando a que no se mueva tanto mientras apoyo el arma con la otra.

Apuntó al frente y el manubrio apunta directo al objetivo para que apriete el gatillo.

Granadas de racimos vuelan a gran velocidad al frente y estallan en la barricada y mucho más allá; no apunte bien.

Comenzó a perder el equilibrio y tiró mi arma, pero atravesó a la fuerza la barricada.

Todo fue destruido y pasó a la fuerza; parece que los oficiales vieron eso y comenzaron a entrar. Sí, eso ayudará.

Trato de ver cómo llegar a algún lado y veo un agujero gigante en una bodega destruida.

Entró a la fuerza y recuerdo tarde que no sé frenar.

Oh, mierda.

Apunto al frente y alguien está ahí, pero yo lo reconocí rápido; es el idiota que mueve metal… No creo que le moleste un regalo.

Saltó de la moto y esta voló en su dirección mientras ruedo por el suelo.

Esto fue realmente alocado, me estoy mareando.

Él me observó unos segundos mientras detenía la moto con una mano y luego la aplastó.

“Eres ese idiota”. Él me señaló con esa palabra y yo fruncí el ceño.

“Oh, eres ese idiota”, lo insulté de la misma manera y traté de ver el entorno un poco… estamos en problemas.

Todo el lugar era un caos y la moto ahora se transformó en una esfera que apunta en mi dirección.

“Muerete”, él me dio una sentencia de muerte, pero yo saco un arma de mi bolso y la apuntó a él. “¿Una pistola?”, él vio mi arma y luego le disparó.

Puso su mano al frente y…… Esta fue atravesada.

La sorpresa llegó rápido; disparé todo el cartucho de balas en rápida sucesión hasta que no quedaba más.

Su mano sangró y uno de sus ojos se reventó.

Corrí en su dirección cuando las balas se acabaron y él con miedo, corrió lejos de mí.

“Jaime, Sara”, los observé; ellos estaban mal heridos. Mordí mi mano y traté de usar mi sangre en Jaime.

Los fierros no perforaron órganos importantes, pero está perdiendo mucha sangre; tratarlo tomará tiempo. Es mejor cerrar su sangrado y esperar a que se termine para atenderlo.

Sara se arrastró hasta donde estaba yo y la agarré para dejarla al lado de Jaime mientras me miraba con lágrimas… Ese idiota la lastimó…

Ver a Sara lastimada de tal manera fue un golpe sólido; sí, estaba molesto.

“Quédate con él, vivirá, pero no debe moverse”.

Le di mi orden y caminó lentamente en dirección al maldito idiota, que estaba desesperado tratando de detener el sangrado usando sus prendas. Su mano derecha fue agujereada igual que su ojo izquierdo y unas balas llegaron a su estómago.

Me moví hacia él y me miraba completamente molesto.

“Tu… ¿cómo te atreves a usar balas de goma?”, asumí que las balas convencionales no funcionaban, por eso le quité una pistola de balas de goma a los idiotas del estadio; ellos lo tenían para capturarnos vivos, pero yo le di un mejor uso.

Comienzo a trotar y luego corro en su dirección; él preparó un montón de acero que levanta y lo apunta en mi dirección.

Esquivo y me muevo hacia él para perseguirlo, pero corre a una gran bola de metal que usa para atacarme.

Púas gigantes de metal aparecen, pero esquivó todo mientras me muevo fuera de su rango de visión.

El uso más ataques con metal, pero esquivo, llegó donde él y lo golpeó. Mi ataque rompe su concentración, haciendo que todo el metal caiga.

Él se aferró a un trozo de acero y lo usó para darse un empuje lejos de mí.

Estaba lastimado, debe estar al límite, pero de igual manera sigue peleando.

Dispara un montón de acero que perfora mi cuerpo, pero nada me detiene; aprieto mi puño molesto y lo impacto contra su rostro.

Él escupía sangre; todos sus ataques no funcionaban completamente en mí. Sacó un trozo de fierro de mi cuerpo y se lo lanzó.

Él estiró la mano en dirección al fierro y lo miró…

Tomó control del metal y se lo puso en la mano para pelear, sí, ya lo entendí.

“5 metros”

“¡¿Ah?!”, él no se lo creyó, pero yo lo pude ver.

“5 metros, ese es el límite que tienes, no puedes atraer metal que esté más lejos de los 5 metros”, eso me hizo entender los límites, acerque el fierro a él para calcular la distancia que le tomó adquirir control de el hierro.

Apretó el puño molesto y comencé a seguirlo. Él escapaba, pero yo era más rápido; podía rodearlo rápidamente, alejándolo de donde estuviera el hierro, asegurándome de separarlo 6 metros de todo.

El agarró el fierro en su mano y lo lanzó al aire, lo rompió en pedazos y lo disparó en mi dirección.

Puede disparar el material, pero luego no puede tomar control del si se aleja mucho.

Esquivo todo y luego, el que quedó sin nada, corro en su dirección y pienso acabar con esto.

El trató de retroceder, pero no pudo hacer nada y cuando lo acorraló, sonrió.

El cuerpo de estalló o, para ser más descriptivo, su ropa se rompió; quedó en pura polera y calzoncillos. Todas sus prendas de abajo tenían una armadura de hierro, algo que salió disparado a mi cuerpo como si fueran cuchillas.

Perforaron todo mi cuerpo y él vio esto como una victoria.

“Idiota, no aprendes”, eso no funciona en mí.

Me acerqué y luego vi que todo mi cuerpo está lleno de cuchillas clavadas, algo que uso, pues le di un abrazo y le enterré sus propios cuchillos.

“¡Ah!”, pegó un grito al sentir todo el cuerpo siendo perforado; ya no tenía la armadura de abajo, eso debió dolerle.

Escupe sangre desesperado, mientras hago fuerza para apretarlo contra sus propias armas.

“¡Lu… Lunático!”, él me gritó y todas las cuchillas terminaron de perforar y atravesar mi cuerpo.

El empuje agresivo del final terminó conmigo retrocediendo y con un montón de agujeros en todo el cuerpo.

En cambio, él no pudo aguantar y cayó de rodillas al suelo para arrastrarse lejos de mí; el tenía miedo y todo su cuerpo sangraba.

“¿A dónde vas?”, le hice esa pregunta y mi pierna le aplastó la suya.

Él aguantó un grito de dolor mientras me miraba desde abajo; en cambio, yo lo miraba como si fuera una simple basura.

“¿Qué se siente? Esto le hiciste a Sara, ¿verdad?”, él comenzó a llorar de miedo mientras levantaba mi pie. “Vete al diablo”, pisó con fuerza y estrelló su cabeza contra el suelo.

Se acabó, la lucha terminó.

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Suelto un suspiro; fue un día demasiado difícil y laborioso.

Miro los alrededores; el centro médico llegó, se llevaron a Cristian y a Jaime, quienes fueron los más heridos, incluso se llevaron al inconsciente idiota que molí a palos.

Le quitaron su O.M.A., un arma que parecía un collar y estaba en su cuello; eso fue suficiente para que dejara de ser una amenaza. Me dijeron que le sanara la pierna o un poco las heridas, pero me negué rotundamente. Si se moría en el camino, no me importaba.

Mis amigos fueron una prioridad; sanar a Sara fue mi labor una vez que Cristian y Jaime estaban fuera de peligro.

Sara terminó con 2 costillas rotas y lo peor, creo que fue su cabeza. Estaba muy deprimida; perder sus armas debió ser complejo y ahora la estoy sanando mientras me siento al frente de ella.

Solo necesita recuperar los restos y pueden hacerle unos nuevos, pero asumo que el gran problema no es solo perder sus armas.

“Shadow”, ella tenía cabeza gacha mientras aún la sanaba, tenía que revisar bien su estado y estaba tan concentrado en mi trabajo, que no le respondí. “Gracias por salvarnos”.

Ella lo dijo casi llorando, algo que me afectaba, no lo entiendo, algo en ella me hizo perder los estribos con el idiota; no era la primera vez que nos atacaba, pero estaba más molesto por lo que le hizo a Sara que por Jaime.

Desde que la vi por primera vez, un raro sentimiento me llega; es casi como si la conociera, pero no lo puedo entender. Se siente como que al mirarla algo muy dentro de mí llega y, cuando estoy a punto de recordarlo, cuando está en la punta de mi lengua, ese recuerdo se desvanece como arena entre mis manos.

Mire a la chica al frente y asentí; no quería verla triste, así que acepté sus palabras de agradecimiento.

“Tranquila, para eso están los compañeros”, traté de ser amable con mis palabras y ella me abrazó con fuerza de la nada.

“Muchas gracias por todo”, demonios, ver a Jaime casi muerto la afectó, está mal y no puedo quitarla, se sentirá peor.

Miré al cielo nocturno mientras aguantaba el abrazo y respiraba.

Ahora que lo pienso, ¿cuál ha sido mi último abrazo? Quizás con ese cretino para enterrarle los cuchillos, pero no, no cuenta.

Por alguna razón, esta sensación es tan nostálgica, pero trato de no tomarle más peso del necesario.

“S%a#*w, gracias”.

Una gran incomodidad llegó; su voz se sobrepuso en algún segundo, volviendo irreconocible una palabra, especialmente en mi nombre. No me gusta eso, me molesta, es un fastidio.

Algo está pasando.

Agito mi cabeza y la alejo un poco; esto es incómodo y ella me miró triste.

“Lo lamento, no me siento bien, ha sido un largo día”.

“………. Sí”, ella simplemente asintió y agachó la cabeza. ¿Qué se dice en momentos así?

“Pero bueno, un día dificultoso significa que mi objetivo está más cerca”.

“¿Cerca?”, ella me miró dudosa y saqué un cuaderno de mi bolso.

“Si cuento a los inversionistas, a Migashi, a todos en el bus, los del equipo de Jaime y a ti, son 58 personas; aún ni siquiera hago mi ronda nocturna en el hospital. Podría llegar a las 80 personas salvadas solo hoy, eso supone un total de 2234 personas. Los días cada vez son más peligrosos y el número aumenta… aunque claro, también debo contar a los oficiales que ayudé en el estadio y destruyendo la barricada, minimizando a los muertos; luego los voy a contabilizar bien”.

Es casi rutina estar revisando continuamente a cada persona que pude ayudar; en los incidentes grandes, no es raro que el número aumente a los 90 o 100.

Sonríe satisfecho y ella suspira. ¿Qué le pasa?, ¿no le hace feliz mi logro?

“Qué exagerado eres, ¿realmente quieres salvar a tantas personas?”

“Sí”, le respondí sin dudar y ella asintió.

“¿Por qué no lo cambias un poco?”

“¿A qué te refieres?”, no entiendo su lógica, ¿cómo puedo cambiarlo?

“Podrías……hacer una lista de ‘salvar a Sara 200 veces’; creo que eso compensa la dificultad”, ella lo dijo y lo pensé. Podría ser algo tan difícil como la antigua, así que sí cumple con la condición en cierto sentido.

“Sí, pero……salvarte tantas veces puede tomar tiempo; quizás me tome toda la vida”. Era un hecho, no es que esté en peligro siempre.

“Sí, no existe problema”, ella lo dijo mientras sonreía y me miraba con cariño. “No existe apuro, podemos darnos el lujo de pasar ese tiempo juntos”, hizo una gran sonrisa mientras lo decía, incluso me miró con ojos brillantes y mejillas coloradas.

“Me niego”, no, es demasiado tiempo, quiero terminar esta meta lo antes posible, ¿no entiende lo importante que es para mí?

“Ah, no lo digas así”, ella se enojó y me hizo un puchero; lo bueno es saber que la misma Sara de siempre regresó.

Ella me pellizcó las mejillas y luego me abrazó de nuevo.

“Gracias por salvarme”.

“Ya lo dijiste”.

“Este es por el día que nos conocimos; ese día también me salvaste”, ¿es así?, de ser el caso, mejor subir un dígito a mis cifras. “Además, lamentó burlarme de ti por lo que dijiste ese día; la verdad es que yo… yo también quiero ser una heroína”.

Me dejo abrazar y veo a una periodista apuntar la cámara en nuestra dirección; solo espero que esto no genere un problema a futuro.

“¡¿Quién está ahí?!”, un grito de los oficiales apareció mientras subían a una patrulla al joven que controla metal.

La persona de la que hablan es una subida arriba de la bodega, mira en nuestra dirección y yo lo reconocí.

Me levanté rápido; esta persona tenía una máscara, traje verde y cabello plateado como la luna.

Era un enemigo, eso era claro, y sacó su espada.

Los oficiales apuntaron a él y luego desapareció.

“Qué lentos”, escucho esa voz a mi espalda y lo veo, él está ahí, se movió en un instante.

“¿Desplazamiento instantáneo?”, Sara no se lo creía, vio lo mismo que yo y luego escuchó cuerpos tocar el suelo.

Los oficiales que cargaban al joven fueron asesinados, perdieron los brazos, incluso el joven que manipula metal perdió la cabeza en el acto; él llegó para matarlo, tal y como hizo con los ladrones del museo.

Apreté el puño molesto para moverme y luego me percaté.

“¡Shadow!”, Sara a mi lado gritó cuando la sangre brotaba de mí. No me di cuenta, pero todas mis extremidades fueron perforadas por cuchillos. Caigo de rodillas y no me lo creo.

Esta persona no solo los mató y se movió de inmediato detrás de mí, incluso le dio tiempo de perforar todas mis extremidades.

No fue simplemente desplazamiento instantáneo normal, esto fue velocidad pura, una que se escapa de mi vista.

Mis instintos se prendieron de golpe mientras lo miraba; él estaba ahora parado al frente nuestro, mientras nos miraba con un claro desprecio.

No veo su cara, pero tiene un aire tenebroso alrededor.

Sara tembló de miedo; no podíamos ganarle y luego ella… Dejó de respirar.

Esto fue muy raro, todo sonido de ella se esfumó, pero no solo eso, incluso lo hizo el de todos.

Yo tampoco respiraba… No, espera, no es eso, es solo que lo hago más lento que siempre.

Apenas puedo moverme, estoy quieto, ¿este es su poder?

“Qué malditas basuras”, él habló al mirarnos; no estaba feliz. “Son una plaga molesta, ¿de dónde salió ella? Se le parece mucho a esa mujer, es mejor matarla”.

El joven de la espada habló y caminó en dirección a Sara; ella estaba quieta y mi cuerpo no se movía. ¿Qué diablos pasa?, ¿por qué no me puedo mover?, debería poder hacerlo.

Siento que algo está mal y me concentro en ver el qué.

La persona se paró al frente de Sara y apuntó su espada a su pecho, aplicó presión y la espada no entró.

“¿Eh?”, la sorpresa en su voz fue notoria; él no se esperó que mi mano se moviera y afirmara su espada. “Tu……, ¿cómo es que te mueves en mi campo de tiempo pausado?”

¿Esa es su habilidad?, detener el tiempo, es demasiado fuerte.

“No puede ser, si mi habilidad la consideras un veneno que te afecta, no es imposible que la contrarresten rápidamente. Mientras más se extienda, mejor te moverás. Qué habilidad más molesta es la que tienes, estos poderes no pueden derrotarte”.

Él hizo fuerza, pero mi mano no soltó su espada; no llegará a Sara.

Mi cuerpo se comienza a mover cada vez mejor y lo observó enojado.

“A… Aléjate”, le advertí y pude ver cómo el entorno comenzaba a moverse un poco mejor y el sonido de un tic-tac resuena en el entorno.

“Se me acabó el tiempo”, él dijo eso y luego todos alrededor comenzaron a moverse.

“¡Ah!”, Sara vio la espada cerca de su estómago y retrocede con una caída.

“¡Matenlo!”, los oficiales restantes apuntaron y el enmascarado usa fuerza para sacar su espada de mi mano y me pongo entre él y Sara.

La protejo con mi cuerpo y él no puede atacarme. El retrocede de las balas que llegaban en su dirección, parecía que lo teníamos, pero luego un escudo de energía salió. Este detuvo las balas y nada lo atravesaba.

“Blade, ¿estás bien?”

“Sí”, él respondió a una chica encapuchada y con máscara que apareció; parecía que ella mantenía levantado el escudo que denegaba todos los ataques y este era demasiado sólido. “Parece que el trabajo terminó, vámonos”, él tomó la mano de la chica y luego desaparecieron.

Se fueron usando esa habilidad otra vez; el enemigo es difícil, una habilidad capaz de controlar el tiempo es un problema en todos los niveles. Este ha sido un festival movido.

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“Señor Richart”, un soldado se acercó a un oficial de alto rango, teniendo este el pelo azul y mirando lo que el soldado tenía en la mano con el ceño fruncido.

“¿Qué es eso?”

“Parece ser un arma inmovilizadora”. El arma era un pequeño palo que tenía en una esquina una garra que al engancharse a la persona, lo perfora con una púa que suelta un líquido corrosivo.

“Nunca vi algo como esto, incluso estos visores que pueden ver con ecolocación”. Richart no lo entendía, estas eran herramientas que nunca antes había visto en el mercado con anterioridad. “¿Cómo pudieron controlar armas tan peligrosas? Cualquier soldado tendría problemas contra armas desconocidas”.

“Parece que el joven Shadow y Heracles cumplieron con honores la misión de guardia”. El soldado habló de los jóvenes que estaban cuidando a Migashi y Richart asintió, pues el trabajo de todos fue excelente y terminó tal y como Migashi dijo que terminaría.

“Sí, es verdad, esos jóvenes trabajaron de manera correcta, pero aún el trabajo no termina. Escuché que múltiples ataques se sufrieron al mismo tiempo. Un segundo grupo de estudiantes que participaban en el torneo fue atacado y se habla de un par de secuestros. Revisen todas las áreas correctamente, no dejen escapar al enemigo”.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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