La isla de Caterus - Capítulo 15
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15: Capítulo 11: Trabajo en equipo.
Parte 2.
15: Capítulo 11: Trabajo en equipo.
Parte 2.
El viento golpea con fuerza en mi cuerpo mientras mi casco evita que obstruya mi vista, pues estoy alcanzando una gran velocidad con cada movimiento.
Mi motocicleta resuena por las calles, moviéndome a una velocidad impresionante en un espacio tan pequeño que se deja entre los vehículos.
Ahora mismo existe un claro embotellamiento y, mirando a la distancia, puedo divisar que se levanta una gran cortina de humo.
“Shadow, disminuye la velocidad, vas a chocar”.
“Estaremos bien, puedo curarme”.
“¡Pero yo no!
Vas a romperme el cuello”.
“Solo agárrate”, Elena estaba asustada mientras yo conducía en el espacio entre autos.
Nuestro rápido movimiento está acercándonos cada vez más a nuestro objetivo; observo que mi celular está enganchado en el manubrio, mostrándome la distancia y el camino que debo recorrer para llegar a mi lugar de destino.
Los autos llenan toda mi vista y, al empujarme hacia atrás y hacer fuerza para levantar la parte delantera, puedo subir un auto y pasarlo por encima, permitiendo que pueda llegar a la otra calle.
Veo el camino y derrapó un poco mientras doblo con velocidad, algo que tiene a mi compañera bastante asustada.
Elena me abrazó con más fuerza desde atrás y no puedo evitar sentir que sus pechos se apretaron contra mi espalda.
“Elena, no aprietes tanto o voy a aumentar la velocidad”.
Es mejor que no me provoque, porque el toque se sintió bien; puede que esto sea peligroso.
“No lo digas mientras sonríes, demonios, bájame, voy a ir caminando desde aquí”.
Ella se estaba molestando, pero no me golpeará; los 2 podemos terminar mal.
Parecía con ganas de querer bajarse lo antes posible, así que veo la ruta y nos desplazamos rápido por las calles, hasta que por fin me detengo en una zona con espacio.
Esto hizo que Elena bajara rápido para arrodillarse feliz por tocar el suelo.
Qué exagerada, no fue para tanto.
“¡Eres un lunático, es la última vez que me subo contigo!”, ella me gritó, pero la ignoré; ya estábamos en nuestro destino.
El tiempo de viaje fue solo de 5 minutos, aun cuando mi celular decía que me demoraría 10 minutos.
“Demonios, soy demasiado eficiente”.
“¡Para de estar orgulloso!”, ella levantó los brazos con un gesto de molestia y luego veo a algunos acercarse.
Los oficiales estaban creando un perímetro para evitar que más personas salieran involucradas y yo me moví al interior del perímetro mientras dejaba mi moto en una esquina.
“Escúchenme”, les hablé a todos los oficiales, quienes estaban junto a algunos estudiantes que formaban parte del grupo de juicio, así que ellos se giraron para mirarme.
“Necesito que junten a los heridos en este lugar; el equipo médico tardará producto de las calles aglomeradas de autos, así que yo atenderé a los más lastimados para luego traerlos a este lugar, donde el equipo médico terminará el trabajo una vez lleguen”.
Todos me reconocieron, pues me volvi super famoso en este tiempo, como uno de los más especializados en el grupo de apoyo, mi capacidad para funcionar como pared defensiva y curar a otros, termino conmigo recibiendo ofertas de trabajos en diferentes áreas, muchos quieren que me una a su grupo, pero Sara mordió a todos los que vinieron con esa propuesta y Jaime los controlo con delicadeza.
Además, tampoco quiero dejar mi grupo actual; soy muy feliz aquí, no veo cuál sería la razón para irme… Algunas estudiantes me miraron con ojos brillosos y sonreí mientras juntaba unos dedos en mis labios para lanzarles un beso junto a un guiño.
Sí, eso fue suficiente para que sonrían felices.
“Idiota, para de coquetear, tenemos una situación al frente”, Elena llego para regañarme y ahora estoy considerando todo, ¿las chicas de otra area me tratarian mejor?
Sara me cela mucho, Elena me grita cuando se enoja, además, Monica la semana pasada se comió mi celular, forzandome a comprar uno nuevo y Adriana me ignora….
Qué desastre.
“¡Árbitro, solicitó un cambio!” Lo grité como una gran plegaria al cielo mientras lo pensaba y Elena se mueve rápido al frente, demonios, solo me queda seguirla.
Como ya había entregado la información de que reunieran a los heridos en este lugar, solo me tocó moverme al frente para ayudar y luego retroceder para atender a la gente que reunieran si es necesario.
———————————————————————————————— Corro siguiendo a Elena, mientras unos oficiales están en la cercanía para ayudarnos.
“¡Tenemos a alguien aquí!”, un oficial nos guió y pudimos ver a una persona adentro del auto, esta se encontraba inconsciente y abrí la puerta un poco, mientras Elena mete una de sus cachiporras para hacer palanca en la puerta estancada.
Luego de realizar fuerza, la puerta que estaba trabada se abre y sacamos a la persona del interior, realizó un corte en mi mano y la sangre entra en una herida por su frente, sanando a la persona y permitiendo que entienda su estado.
“No corre peligro, llevenlo a la zona segura y mantenganlo en ese lugar hasta que despierte”, los oficiales hicieron caso y seguí de cerca a Elena para movernos más al epicentro del desastre.
Los autos del alrededor se encontraban despedazados, algunos incluso volcados a la fuerza y el suelo está quemado.
Muchos vehículos ya están vacíos, los oficiales ya evacuaron a los más posibles, solo quedan los que no pudieron ser evacuados a tiempo.
“¿Qué pasó?”, hasta ahora nos movíamos, pero aun no entendía a ciencia cierta que paso y los oficiales cerca asintieron.
“Al inicio solo eran explosiones, pensamos que era un ataque terrorista, pero no era así, parece que un estudiante ha perdido el control y los oficiales están tratando de controlarlo con dardos tranquilizantes”, escuchamos a la persona y pude sentir un pequeño temblor.
Las explosiones seguían en movimiento, no parece que sea fácil de controlar.
Ya conocía lo fuerte que era una persona con un arma como esta, pero no parece que hablemos de un grupo criminal, solo es un civil normal.
“¿Quienes están encargándose?”, Elena preguntó y tenía sentido, dudaba que los oficiales pudieran hacer algo contra él, necesitaban a estudiantes con la fuerza suficiente para restringirlo y aminorar los daños lo más posible.
“El escuadrón especial del joven Heracles”, parece que nuestro amigo está aquí, llegó antes que nosotros y seguro se encuentra controlando el problema; en ese caso, nuestro trabajo estaba claro.
Miro a Elena y ella asiente, pues debemos evacuar y proteger a los civiles.
Corro por los alrededores y me acerco a gente malherida para sanarla.
Una vez que están tratados, son llevados a la zona segura para descansar.
Los estudiantes se mueven junto a los oficiales para ayudar.
Comúnmente no se ven a muchos estudiantes, pero recuperamos muchos números este último tiempo, aunque no puedo negar que perder a compañeros no es una idea muy feliz en mi cabeza, puesto que solo estamos reemplazandolos como si fueran un mazo de cartas usadas en un casino.
Escucho problemas y veo la puerta de un vehículo; esta se encontraba machucada y no se podía entrar para ayudar al conductor, quien tiene un fierro atravesando su hombro.
Este fierro atravesó el vidrio del frente, llegando a la persona.
Tuvo suerte de que el fierro no atravesara un órgano importante.
De momento está inconsciente, pero debemos entrar para extraerle el trozo.
Miro la escena, pero esto me molestaba.
“Si rompiéramos el vidrio, quizás el fierro se mueva demasiado y produzca otras heridas si los cristales rotos llegan a él”.
El riesgo es demasiado alto, era un fastidio.
“¿Qué hacemos?”, Elena me preguntó, pero no estaba del todo seguro.
Necesitaba pensar esto, pero puedo ver a la persona inconciente algo palida, es claro que abra perdido mucha sangre y el fierro atravesado evita que pierda más, si no abrimos la puerta para poder atenderlo correctamente, entonces puede que muera desangrado si extraemos el fierro.
“¡La ayuda llegó!”, un soldado gritó al ver que un vehículo apareció de repente cerca de nosotros.
En situaciones normales no es posible ver autos civiles entrar, así que debe pertenecer a alguien de nuestra fuerza.
Miro el vehículo y de él se bajaron las chicas.
Adriana y Monica se pararon para mirar con duda el lugar; esta quizás es su primera misión de alta importancia.
Sara apareció y se movió a mi lado junto con Jaime, quien era el dueño del auto.
Podría preguntar cómo pudieron atravesar el embotellamiento, pero ya deben tener sus propias rutas para llegar; no me sorprendería que usaran una calle que tuviera una dirección de tránsito contrario a la suya para llegar antes.
Sara miró la escena, pero no creo que pueda encontrar una solución; simplemente observó la situación con dificultad para negar con la cabeza.
“Podría usar mis poderes y teletransportar el puro fierro a otro lugar, pero la persona al interior moriría desangrada”.
“Eso significa que nuestra única solución es abrir la puerta para atenderlo”.
Estaba claro, no existía otra solución.
Un temblor más apareció y las explosiones a distancia estaban preocupándome.
A la cercanía se encontraba un edificio, el cual terminó con los cristales rompiéndose producto del movimiento.
Los restos del ventanal comenzaron a caer y agarré de la mano a Sara para quitarla.
Eso la protege de un corte, pero un trozo del vidrio golpea el cristal del carro, creando continuas grietas en este.
El tiempo se nos acaba.
“Sara, necesito que te muevas con Jaime a donde están las explosiones; la situación amerita tu ayuda en ese lugar para aminorar el daño”.
Ella estaba de acuerdo y, junto a Jaime, partieron a donde venía el ruido.
Con ambos en ese lugar, puedo estar seguro de que ayudarán; no necesito preocuparme más en ese ángulo.
Por otro lado… Los oficiales intentaron hacer fuerza para mover la puerta, pero no se podía.
Pienso un poco y miro a Monica.
“Monica, escucha, es posible que se abra si realizas un corte en la zona…”, traté de explicarle algo y ella ladeaba la cabeza sin entender… Sí, no puedo explicarle así, es como un animal primitivo.
“Muerde en esta zona”, ella se acercó y dio una gran mordida, desapareciendo todo el acero del área.
Le señalo los lugares y luego muerde para tirar, llevándose consigo toda la puerta en la mandíbula.
¡Qué fuerte!, eso no me lo esperaba.
“Bien hecho”, la felicitó con una sonrisa en la cara y ella asintió, para luego lanzar la puerta en su boca con un movimiento, mandando a volar el objeto y golpeando un auto, asustando de paso al oficial que estaba cerca; tuvo suerte de no orinarse.
Ella sonrió feliz en mi dirección, quizás esperando una atención positiva…, pero no se lo merece.
Le di un pequeño golpe de karate en la cabeza y me molesté.
“Niña mala, niña mala”, la regañó por su poco cuidado y observó cómo prepararon a la persona al interior.
La podría regañar más, pero los oficiales terminaron de liberar el espacio; tenía que atender al paciente.
Me muevo al lado del hombre y Elena se paró al frente del auto para sujetar el fierro.
La miré y moví la cabeza para darle la señal; esto fue suficiente para que tirara del metal mientras yo usaba de mi sangre para llenar la herida que tenía la persona.
Elena sacó el fierro de él y yo comencé a atenderlo.
Todo pasó con rapidez y veo a Adriana correr junto a Monica, pues deben haber ido a ayudar en otra zona siguiendo a los soldados.
Sostuve al hombre y lo acosté mientras trataba su herida; no sé cuánto tiempo pasó así, pero al ver el charco con sangre abajo, entendía que ya perdió mucha sangre.
Necesitaré hacer una transfusión.
Abro mi bolso y sacó una botella de agua mientras meto en mi boca un trozo cuadrado de material algo duro; es incluso salado, pero necesito de esto.
A lo largo del tiempo, mis suplementos se volvieron muy importantes; incluso Migashi me suele mandar especialmente estos.
Pensé que me odiaba, pero al parecer aún me necesita para algo, no sé qué, pero me genera preocupación sabiendo que seguro me ve en un futuro problemático.
Mi sangre entra a su vena y trato de evitar que estas estallen por la presión, mientras permito el ingreso lento y seguro de esta, con la nueva circulación de sangre.
Seguro que se recuperará un poco, lo suficiente para que su vida no peligre; el equipo médico debe estar cerca de llegar.
Miro a los alrededores, pero no veo a nadie del equipo especial de Migashi, algo raro, aunque seguro es, porque sabe que solucionaremos el problema sin importar lo que ella haga.
Migashi es, en teoría, la persona con la habilidad más fuerte de todas; puede incluso modificar continuamente su alrededor de diferentes formas, disminuyendo el daño.
Muchas veces pensaba que la ciudad caería, pero siempre que ocurre algo alrededor de ella, llama a las personas capacitadas para salir ganando.
Elena y Sara incluso ya tuvieron un tiempo con ella para cuidarla en algunos eventos y todo siempre termina bien.
Debe ser frustrante para el enemigo que no se muestre; si ellos planean algo que los involucre lastimándola, no pueden hacerlo, ya que ella, al verlos, puede anticiparse.
Tal y como lo mencionó Jaime una vez, quizás la habilidad de ella es la de compartir su vista con el futuro.
Hago este análisis y puedo ver la herida del hombre sanarse; con esto ya está mejor.
Dejó al hombre en cuidado de los oficiales y luego 2 personas más llegaron a mi lado.
Estas se encuentran inconscientes, pero no puedo detectar un daño tan grande venir de ellos; aun así, los atiendo mientras miro a las personas que los trajeron.
Mónica y Adriana se comenzaron a mover mejor de lo esperado.
Mónica rompe todo y llega a donde están las personas, mientras Adriana las trae.
Esa chica tiene una habilidad particular, posee unas pulseras que le permiten manipular los objetos; en otras palabras, mueve las cosas a su alrededor, los puede levantar y soltar, aunque… “Están muy lastimados”.
Las personas mostraban golpes particulares en el cuerpo, pero al revisarlos, pude notar cómo respiran con dificultad.
“Mi habilidad no es perfecta, puedo levantarlos, pero hacer eso supone mantener su cuerpo en estado fijo y no pueden moverse por nada del mundo”, Adriana me explicó, pues es un poder parecido a la telequinesis; se nota que usarlo en un cuerpo humano es peligroso.
“Intenta que los oficiales sean quienes muevan a las personas; puede que las lastimes más de lo normal al hacerlo con tu poder”.
Ella asintió sin más para luego moverse…, aunque se sintió raro.
Adriana aceptó mis palabras, pero sin una reacción real en su rostro; no parece que tenga muchos pensamientos positivos, solo hace su trabajo, casi como una máquina.
Pensé que estaría más asustada o preocupada, pero no muestra una emoción real ante la situación.
Por otro lado, Monica solo se mueve por instinto; se nota que no es la chica más pensadora del mundo, solo sigue órdenes.
No, no es momento para pensar en esto; cada uno tiene sus razones para hacer lo que hace.
Al final del día, la ayuda es agradable.
Curo a las personas que dejaron y luego los oficiales se los llevan; para este segundo debo moverme a donde esté la mayor cantidad de heridos.
Veo a la distancia y un helicóptero del hospital llegaba; eso quiere decir que están usando ese medio para traer algo de ayuda.
“¡Bum!”, una explosión nuevamente llegó y parte de una ventana en el edificio cercano se rompió.
Observó el objeto que caía y parece que alguien salió disparado del lugar.
Mientras veo a la persona caer, me pongo en posición para recibirla, estrellándose contra mi cuerpo.
Todos vieron lo que pasó y yo aguanté el dolor del golpe mientras trataba de dejar a la persona en el suelo sin que recibiera más heridas.
“Espera, ¿él no es…?”, un oficial que estaba cerca pudo ver a la persona y me percaté bien, era un chico joven de cabello rubio.
“¿Heracles?”, ¿qué diablos hace aquí la persona mandada al frente?
Su cuerpo estaba algo quemado y cortado; tal parece que fue mandado a volar, atravesando el edificio de lado a lado por las ventanas, aunque no me sorprendería si hubiera atravesado a la fuerza una pared.
Él era duro, así que la explosión lo convirtió en un proyectil sólido, pero era preocupante cómo pudieron hacerle esto.
Trato de sanarlo y luego veo cómo se levanta un poco.
“¿Estás bien?” “¿Shadow?
Demonios, me golpearon fuerte”.
Él se estaba tratando de quitar el polvo, pero la ropa en sus brazos se quemó tanto que incluso parte de su ropa se pegó a su piel.
Sanar esto puede demorar un poco.
“¿Qué te ocurrió?” “El enemigo era muy problemático, no se ha calmado y el daño está aumentando”.
“¿Solo es uno?” “Sí, el problema es que nadie quiere matarlo, así que restringirlo se volvió una solución difícil”, puedo imaginarlo.
“¿En qué consiste su poder?” “Es un joven con la habilidad de convertir todo en una bomba”.
“¿Cómo puede hacer eso?” “Tiene guantes particulares, rompe las moléculas y átomos, modificándolos hasta convertirlos en pólvora o gases inflamables.
Tocó un tanque de agua, convirtiendo todo en oxígeno e hidrógeno en su interior.
Cuando el tanque tocó el suelo a mi lado, solo se necesitó un golpe, una chispa y me mandó lejos”.
¿Le explotó una bomba en la cara?
Demonios, incluso atravesó unas paredes.
Debería felicitarlo por no caer inconsciente; sus prendas se quemaron y está todo golpeado, pero sobrevivió.
“¿Los oficiales no pueden frenarlo con tranquilizantes?” “Los francotiradores están siendo afectados por el humo, incluso el enemigo se mueve continuamente entre explosiones; los que se tratan de acercar terminan estallados.
Él puede tocar lo que sea y se vuelve un arma; incluso nos tiró una piedra y volcó con facilidad un vehículo policial al hacerlo estallar”.
Maldita sea, mientras más se extienda esto, más difícil es.
¿Cómo lo enfrentamos?
Yo y Heracles seríamos los únicos capaces de pelear de cerca; cualquier otro está amenazado con volar en mil pedazos.
“¿Cuál es el protocolo entonces?”, miré a los oficiales cerca; el daño a la ciudad ya es muy alto.
“En casos como este, la última alternativa es abatirlo con fuerza; serán usadas armas de máxima destrucción para liquidarlo, pero no es algo que le guste a los de arriba, así que pueden demorarse en tomar una solución como esa”.
Heracles frunció el ceño y no está mal al hacerlo; sus amigos y los míos peligran por las dudas de unos pocos que manejan todo… pero una parte de mí tampoco quiere que un estudiante termine muerto.
Una explosión más se escucha a la distancia y Heracles corre en dirección al caos.
¿Qué debo hacer?
Pensé en partir, pero de la nada mi brazo fue agarrado.
“Problemas”, Monica me miró y dijo eso, ¿qué pasa?
———————————————————————————————— Luego de un rato, pude llegar a donde Monica quería guiarme; algunos oficiales parecían incapaces de hacer algo y una chica estaba ahí, casi tirándose de los cabellos.
Adriana no parece estar muy encariñada con los lastimados, pero ahora tiene un rostro difícil mientras alguien en el suelo se aferra a ella.
La persona que se aferraba a ella era una joven también; debe estar en los 17 años, pero tenía una gran barriga… Mierda, ¿es de verdad?
Me quedé observando la escena un rato y, considerando que el tamaño de la barriga no es proporcional al resto de su cuerpo, solo me queda asumir que la chica tiene o un tumor gigante o un bebé, pero apostaría más por el segundo.
No es raro que muchos jóvenes se embaracen, pero este no era el lugar para atender una situación así; ya tenemos muchos problemas sumados.
Mire a los oficiales y no parecen moverse.
“Debemos llevarla a la zona segura”.
“No nos deja moverla, apenas la pudimos bajar del auto”, el oficial me informó y la joven madre se aferraba al brazo de mi compañera mientras lloraba.
Observó el vehículo cercano; una cantidad impresionante de sangre está en el vehículo y en las prendas de la chica.
Siendo incluso más claros, al interior existe una persona con el cuerpo destrozado; si aún no me piden ayudarlo, es porque la persona al interior ya está muerta.
Apretó el puño molesto; la chica desde una primera vista no parece lastimada en muchos puntos, no me sorprendería que la persona al interior la defendiera con su cuerpo antes de morir.
Respiro profundo al entender el entorno y me acerco a la joven; lo principal es analizar su estado.
“Hola, necesito que me escuches”, la joven tenía ojos llorosos y la observaba con seriedad.
“Necesito revisarla, tengo conocimiento médico, ¿entendido?”, no podía simplemente hacer esto de la nada, podría asustarla y esto empeoraría.
Luego de unos segundos, ella asintió y pude ver cómo Adriana se quejó; quizás le estaba apretando con fuerza el brazo.
Realizó un corte en la punta de mis dedos; mi objetivo es comprobar su área de abajo.
Esto es una disculpa anticipada, pero es necesario hacer esto.
Meto mi mano entre la falda de la chica, llegando a donde debía y haciendo que mi sangre se moviera dentro; era la manera correcta de llegar al individuo que quería y comprobar todo el área… “Le diré a Sara”, Adriana me amenazó y apreté los dientes molesto.
Esto ya será un maldito dolor de cabeza, no necesito que me amenacen con otro… “Se rompió la fuente”, entre en contacto con él, ya está listo.
“¿Desde hace cuánto que tienes contracciones?”, esta chica estaba mal, quizás estaba de viaje al hospital; esto ya no era divertido.
Sudé frío ante la amenaza; ella no permitiría que nos movamos mucho, pero el lugar no es idóneo para esto.
“¡Traigan agua caliente y preparen una zona esterilizada!”, gritó enojado y algunos oficiales corrieron.
Les di de mi bolso una tela de maya que colocaron en el suelo; luego Monica comenzó a morder y a romper autos para sacar asientos.
Estos se acomodaron abajo de la tela para hacer una cama improvisada, dado que esto es lo mejor que tenemos.
Con la ayuda de 2 oficiales, la levantamos un poco para llevarla a la cama y acomodarla, todo mientras Adriana seguía al lado, agarrada por la chica.
Imagino que entre todos nosotros, ella es la que le da más seguridad; es la única chica, todos los demás somos hombres y desconocidos, mientras que la otra… Miro a Monica y ella tiene dientes afilados que siempre están visibles como una sonrisa maliciosa.
Me coloco mascarilla y me pongo guantes mientras corto mis venas en busca de curar rápido cualquier anormalidad.
“Voy a comenzar”, los oficiales se dieron la vuelta por respeto y pedí que ella estuviera un poco inclinada, así sentada de cuclillas, ya que debía usar la fuerza de gravedad como una ayuda; eso facilita mucho el parto.
Ella ya estaba en condiciones para dar a luz, al menos eso esperaba.
Esto debe ser ahora; la fuente ya se rompió y entré en contacto rápido con el bebé cuando introduje unos dedos.
Por otro lado, aún existen problemas claros con solo mirarla; era una joven de 17 años, aún sigue siendo muy pequeña en cuerpo.
“¡Ah!”, la mujer gritó, lo que terminó conmigo poniéndome nervioso, pero traté de calmarme para seguir, aunque no negaré que la teoría es mucho más fácil que la práctica.
El paso a paso estaba de memoria en mi cabeza, así que comencé a trabajar casi por inercia, realizando un masaje especial en el estómago para ayudar a redirigir al bebé.
La cabeza debe de estar en la zona de salida; si trato de sacarlo con las piernas primero, quizás le disloque la espalda al bebé.
Estoy buscando sacar al bebé sin ejercerle daño alguno.
Por otro lado, tanta información me tiene estresado.
Primero la cabeza y luego el cuerpo; meto mis manos para llegar a los hombros y comenzar a sacarlo, todo lentamente mientras tengo la ayuda de la madre pujando.
El paso a paso estaba en mi cabeza, aunque no puedo negar que es la manera más simplista de verlo; existen un montón de análisis de por medio que se deben agregar, pero tengo mi sangre, y con esta puedo revisar el estado de todos rápidamente y realizar el procedimiento lentamente.
Continuo con mi trabajo, tratando de estar continuamente concentrado en que saliera bien; mi sangre incluso puede funcionar como estimulante o droga, así que pude inducir correctamente el parto.
Cuando luche contra Muscle, pude hacer un efecto contrario en su cuerpo; en vez de sanar, pude abrir sus heridas, deteniendo sus funcionamientos naturales de sanación y evitando que se cerraran las heridas, forzándolas más a abrirse producto del daño.
Esa experiencia me hizo entender que mi poder quizás tenía muchos más alcances que solo sanarme, así que estoy tratando de estimular el cuerpo de la mujer para ayudar con su parto.
El proceso fue lento o quizás estaba tan concentrado que el tiempo pasaba más lento.
Todo pasaba a su ritmo y no me percaté de que ya tenía un balde con agua caliente al lado y estaba también llegando un médico.
Parece que los oficiales la trajeron para ayudar, pero antes de darme cuenta, yo ya tenía al bebé en los brazos mientras él lloraba a gritos.
Todo fue totalmente inesperado, quizás en piloto automático.
Recobré la conciencia mientras la doctora revisaba el estado de la madre, aunque traté de ser lo más detallado posible con el tema.
Realizó el corte del cordón umbilical y limpió al bebé con el agua; la madre parece cansada y la doctora la atiende, solo para que soltara por fin a Adriana.
“Tengo mucha sed”, la joven madre habló y Monika corrió en pánico a un hidrante del lugar.
Lo mordió con fuerza y el agua salió con fuerza, mandando a volar a Monika lejos mientras la mojaba entera y un poco de agua llovía en los alrededores.
Miro a mi compañera rodó por el suelo embarrada y empapada con agua mientras levantaba un pulgar, pues seguro un poco de agua encima de nosotros es su pequeño aporte.
La ignoró y miró a mi otra compañera, pues Adriana se agarró con fuerza el brazo; se nota que está adolorida, incluso quedó con una marca en el brazo derecho, pero mira a la joven y luego al bebé.
“Tanto sufrimiento solo por eso”.
Su comentario fue algo frío, pero no paraba de mirar al bebé; quizás le parece curioso o solo observa al origen de sus minutos de incomodidad y dolor con algo de molestia.
Era difícil saber lo que pasaba por su cabeza; era una chica con la que apenas hablo desde que llegó.
Es lista y trabajadora, pero aún si sonríe algunas veces, sus ojos son algo apagados.
No parece que realmente tenga muchos sentimientos por nosotros, aunque ahora sí puedo notar un claro sentimiento de curiosidad al ver cómo está el bebé.
Un oficial me pasó una tela blanca y envolví al bebé con ella para abrigarlo; no podía dejar que el frío lo afectara, incluso el ruido debe ser molesto para él.
Sacar a la madre y al niño de este lugar ya es prioridad, así que me acerco a Adriana y ella negó con la cabeza mientras se asustaba.
“No, no, espera, no lo hagas”.
“Por favor, sostiene al bebé unos momentos”.
Cuando se lo pase, ella se sintió asqueada y trató de mantenerlo en sus brazos con mucha incomodidad.
Me muevo a donde la madre y los oficiales traen una camilla, por lo que levantó a la mujer para acomodarla en la camilla y llevarla a una zona segura.
El bebé en los brazos de Adriana terminó con ella observando al individuo con molestia, pero luego de unos segundos ya parecía que los 2 estaban más calmados.
Llamo a mi compañera y ella le entrega el bebé a su madre mientras se nota algo pensativa.
Lamentablemente, los sonidos de explosiones seguían aumentando.
“Esto es un horror”, lo dije fastidiado y mandó a todos a retroceder.
Los alrededores parecían zona de guerra y ver al bebé unos momentos en los brazos de la chica encendió todas mis alertas de lo peligrosa que era la situación.
Miro a Monica y a Adriana; esto ya no podía seguir así.
“Chicas, necesito que regresen con ellos y los protejan; yo me moveré a la zona del desastre”.
Sin mucho problema, Monica aceptó el plan, pero Adriana no parece que me entienda.
“Ya mucha gente está allí, quizás te necesiten para atender a los heridos, ¿por qué darse ese trabajo?
Es muy probable que ellos puedan atenderlo por su cuenta”.
Su pregunta tiene lógica; en situaciones normales deberíamos priorizar a los heridos, pero no es correcto ahora.
“Nuestros amigos están allí; puede que uno de ellos termine lastimado producto de este ataque.
No puedo dejarlos solos”.
Adriana me miró unos segundos y luego asintió.
No parece que tenga intenciones de discutir conmigo para saber sobre el bien y el mal, aunque ciertamente no parecía totalmente de acuerdo con mi pensamiento.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES ShadSword Proximamente: Trabajo en equipo.
Parte 3.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com