La isla de Caterus - Capítulo 16
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Capítulo 16: Capítulo 11: Trabajo en equipo. Parte 3.
“¡Muévanse, muévanse!”, los soldados se desplazaban de un lado a otro, colocando vehículos como tanques en los caminos con el fin de cerrarlos, mientras que otros movían a la gente para que estubiera lejos de las zonas afectadas.
El deber de todos era la seguridad de los civiles y muchos se alejaban de la zona principal, un área con el suelo quemado y donde el polvo y humo de un auto en llamas dificulta la visión.
“¡Aaaah!”, el grito del joven estaba por lo alto mientras sostenía su cabeza. Sus prendas parecían ser las de un estudiante común y corriente, una enorme cantidad de tatuajes se mostraban donde no tenía prendas, las cuales estaban en parte rotas y quemadas, aunque abajo de esas prendas de estudiante, se escondí ropa de color negro brillante.
El joven temblaba con enojo, mientras sujetaba su cabeza para poder respirar.
Tose un poco producto de todo el humo que los alrededores tienen y trata continuamente de recuperar el aliento.
“Cállense”, su voz trata de llegar a ellos, pero los soldados se siguen moviendo, causando un sonido metálico del roce de sus trajes y el peso de sus prendas mientras trotan. “Cállense”
La desesperación estaba en su rostro; trataba de taparse los oídos, pues el sonido estaba acabando con sus nervios.
Camina un poco hasta tocar un auto y parte del metal se comienza a convertir en polvo.
“Ya estoy cansado de todos ustedes”, siguió caminando enojado y recoje una piedra que lanza al auto que antes tocó, el golpe de la piedra con el acero causa una chispa y sigue una reacción en cadena.
“¡Bum!”
“¡Cuidado!”, el vehículo estalló y trozos de este volaron en diferentes direcciones.
Muchas más explosiones llegaron y todos los oficiales de alrededor se dispersaron con miedo a ser golpeados, pero la mitad del auto se movió directamente a un oficial, quien solo pudo ver el acero en llamas ir directo hacia él.
Con miedo se cubre, pero el golpe nunca llega.
Abriendo los ojos con miedo, el oficial se sorprende, ya que puede ver una esfera blanca al frente de él.
Sara estaba en el lugar, usando sus esferas para teletransportar proyectiles letales lejos de la gente.
“Necesito que retrocedan y se reagrupen”, ella le dio una orden al oficial, quien asintió a la pequeña chica para moverse de su posición.
Los oficiales estaban en muchos lugares distintos, tratando de ayudar y encontrar un ángulo, pero muchos no pueden acercarse lo suficiente o terminarán volando en pedazos.
Sara estaba a una distancia notable, pero debía estar atenta a cualquier cosa. Las explosiones lanzan proyectiles a una velocidad difícil de combatir; si ella se acercara, sería imposible para ella controlar todo; incluso sus esferas pueden ser destruidas por una explosión.
“¡Sara!”, Elena estaba llegando, algo que hizo a la chica respirar algo calmada, pero no parecía que pudieran arreglar esto solo con una persona más.
“Elena, ¿qué pasó con los civiles?”
“Muchos están siendo atendidos por Shadow, la cantidad de oficiales y compañeros aumentó, así que me moví al frente para ayudar… aunque se ve complejo desde la distancia”.
“Es un hecho”. Ambas miraron lo que estaba a lo lejos: un joven se encontraba al centro de todo el caos, tocando las cosas y transformándolas en bombas, un desastre descomunal.
“Intentaré acercarme, necesito tu asistencia”, Elena propuso una idea y Sara asintió.
“Ten cuidado”.
Elena corre al frente para llegar a donde su enemigo, un simple chico que debe tener la misma edad que ellas; su cabello era gris ceniza y con las puntas algo quemadas.
Moviéndose a toda velocidad, trató de llegar a donde el enemigo, un movimiento que muchos soldados dudarían en hacer por miedo a morir en el proceso.
Elena prepara sus cachiporras, casi a ras de suelo y se mueve a gran velocidad.
El joven observa a Elena acercarse, así que juega un poco con una roca en su mano, antes de sujetarla con la punta de sus dedos y lanzarla.
La roca voló en dirección a Elena y, cuando tocó suelo, un brillo se extendió, pues la roca estalló.
Todo explota y el joven observa lo sucedido con enojo, para luego notar que nada estaba ahí.
Mirando directamente en otra dirección, nota que Elena ya estaba lejos y una esfera cerca de ella.
Usando una esfera de Sara, pudo alejarse, cambiando de posición y permitiendo que ahora pueda seguir corriendo a donde el joven.
Él toma otra roca y la lanza, creando en el golpe una explosión.
Mirado en dirección a la chica, puede percatarse de que Elena volvió a teletransportarse con la ayuda de Sara, estando cada vez más cerca y moviéndose sin detenerse para alcanzarlo.
Observando que sus ataques no la detienen, saca un fósforo de entre sus prendas.
Elena se sorprendió por lo que hizo, pues luego usó su reloj para hacer un raspado y encender el cerillo, tirándolo a una cierta distancia suya.
Elena había visto sus movimientos; no estaba tirando una piedra, no debería de explotar.
Ese fue su primer pensamiento, pero luego observó que el suelo tenía tierra con tonalidades de color muy difrentes.
“¡….!”, esto le preocupó y ve como el fuego del fósforo prende el suelo cerca de ella y estalla.
Con una reacción en cadena, el suelo se prendió, explotando en muchos lados, y el joven observó lo que pasó, dándose cuenta de que nuevamente la chica había escapado.
Elena estaba a una distancia grande de él, con un poco de los pantalones quemados y sus cachiporras protegiendo sus brazos.
Ella lo miró con enojo y nota cómo él agarra una piedra y la despedaza, convirtiéndola en polvo y luego regándolo por el suelo donde pasa.
“¿Todo el lugar es un campo minado?” Era muy difícil acercarse y Sara llegó con ella.
“Parece que sí. Sugiero cambiar el enfoque; un ataque frontal te puede matar”.
“Sí, ya me di cuenta”.
Las chicas debían pensar en una forma para poder llegar y neutralizarlo, una hazaña que no podía ser fácil.
Mirando a los alrededores, se pueden ver los cadáveres de algunos jóvenes, especialmente los que tienen un brazalete grande con el antebrazo con el símbolo de la ciudad, un artículo que solo es comúnmente usado por jóvenes pertenecientes al equipo de justicia, lugar donde trabajan Sara y Elena.
Muchos más podrían morir, pero algunos terminaron escapando por el miedo, solo dejando a una cantidad limitada trabajando en esto.
“¡Recibe esto, maldito idiota!”, un grito resonó en el lugar y las chicas miraron a un joven que estaba tocando un auto, apuntando en dirección al enemigo del centro.
Una gran cantidad de aire se reunió en la mano del joven y luego un golpe llegó, mandando a volar el auto en dirección al centro.
Cuando el objeto se desplazó a gran velocidad para golpearlo, la persona en el centro lanzó una piedra al frente para generar una explosión, curvando la dirección del auto y haciendo que pasara por el lado del.
El ataque había fallado; aun así, el joven no estaba triste por su fallo, incluso sonreía.
El joven de las explosiones, al centro del caos, mira todo y luego escucha movimiento en su espalda; entonces mueve la mano y sujeta algo en el aire, un objeto que era invisible.
Todos miraron lo sucedido y pudieron percatarse de cómo el camuflaje de un nuevo estudiante se dispensaba.
Tal parece que el primer joven lanzó el auto como una distracción, todo para que el segundo se moviera con sigilo detrás del, lamentablemente, ahora estaba sujetado del cuello.
“Esto es malo, está retenido”, Elena entendió eso al verlo y trató de avanzar, pero Sara la detuvo.
“Ya es muy tarde”, esas palabras salieron de su boca y comenzaron a ver como el joven se retorcía de dolor mientras era sujetado.
El arma del chico explosivo le permite modificar todo lo que toca y la gente pudo notar cómo el cuello del joven agarrado se transformaba en polvo poco a poco; era pólvora que caía y, luego de unos segundos, dejó de retorcerse, para que su cabeza fuera cortada cuando el chico hiciera presión en la mano con la cual sujetaba a la víctima.
Su muerte fue inmediata; su cuerpo se transformó en pólvora y lo rompió.
“No puede ser, ya alcanzo una clase avanzada”. Elena estaba temblando; ya no era hacer explotar cosas, la persona al frente podía matarlos solo con tocarlos, al convertir toda la materia en pólvora o sustancias inflamables, algo que significaba destruir el cuerpo del enemigo.
“De esa manera, será más difícil que los altos mandos lo quieran muerto, van a querer experimentar más con él”. Sara entiende que el enemigo era una amenaza grave, su nivel era demasiado alto, podría incluso llegar al potencial de los mejores en la ciudad, un nivel no muy fácil de conseguir.
Ellas entendían que para un estudiante conseguir usar su poder de manera tan rápida y precisa no era algo que se pudiera llegar con rapidez.
El entrenamiento debía ser muy grande, para que una persona pudiera transformar tejido humano tan rápido en otros componentes; es porque ya debió matar a muchos de esta manera, algo aterrador de entender.
En la actualidad, los estudiantes con los niveles más altos sólo pueden ser contados con los dedos de las manos; se ganaron ese logro principalmente por el poder que sus habilidades pueden demostrar en condiciones múltiples.
Elena era muy poderosa con su habilidad para controlar la tecnología, pero en un entorno como este, donde no existe qué usar, ella no puede sacar tanto provecho a sus poderes, muy diferente de Sara, una de las más reconocidas por su capacidad de desplazar a gran velocidad múltiples cosas de un lado a otro.
Heracles también lo es por su fuerza y, gracias al reconocimiento de Migashí, el poder de Shadow es incluso considerado de alto nivel, dado lo rápido que puede regenerar sus propias heridas y curar a otros.
Potencial, capacidad y velocidad de funcionamiento, esas eran condiciones necesarias para alcanzar el alto nivel, todo mientras pueda ser usada en múltiples condiciones.
La persona al frente cumple con las condiciones de ser un nivel avanzado.
Las chicas entienden el nivel de la amenaza y pudieron ver que la persona sostuvo la cabeza mutilada y un gran trozo de cemento.
Mirando directamente al joven que le lanzó el auto, se notó rápidamente cuál era su próxima víctima.
Con un miedo instintivo, el joven comenzó a correr por su vida, pero el chico explosivo no lo permitiría.
Primero tiró el trozo de cemento al aire y luego tiró la cabeza cortada, la cual chocó con la placa de cemento en el aire para causar una explosión.
El fuerte estallido causó un temblor y, como respuesta, hizo que el trozo de cemento inicial que estaba en el aire, saliera volando en dirección a la persona.
El proyectil llegaría en cuestión de instantes al joven, todo para perforar su cuerpo, una muerte casi instantánea y sin alguien que lo sane; las posibilidades de supervivencia son 0.
El escombro voló en dirección al joven y luego pasó de largo sin tocarlo.
“¿….?”, con dudas en su cara, el chico explosivo miró al cielo, pues ahora su presa estaba allí, sujetada por una nueva persona que llegó, un joven de ropa azul y lente de aviación; él apareció para salvar al chico antes de que fuera golpeado por el trozo de cemento.
Sin perder tiempo, toma el chico 2 piedras, una para tirar al frente y hacerlas estallar el suelo, la exploción levanta rocas, para luego tirar la segunda piedra al cielo y golpear las rocas en el aire.
Esta segunda explosión creó toda una balacera de proyectiles dirigidos directamente a la gente en el cielo.
“Mierda”, el chico en el cielo maldijo y agarró al joven en sus brazos para descender del cielo con rapidez y tocar suelo, pudiendo ponerse a salvo junto con el joven que alcanzó a salvar.
Corre lejos y el chico explosivo esta vez solo los puede ver sin llegar a nada más.
“Eli, ¿viste eso?”
“Sí, creo que su nombre era Henrry”. Ambas chicas lo conocían, era parte del grupo de Heracles y también era reconocido como uno de los jóvenes de niveles más elevado; su habilidad consiste en la gravedad, cambiar su peso y el de las cosas que toca.
Esto le permite moverse rápido al cielo eliminando la gravedad de las cosas y luego aumentarla para descender con rapidez.
Parece que su control perfecto le permite disminuir el impacto y tocar el suelo a salvo, moviéndose por el aire sin problemas.
Las chicas entendieron que ellos se salvaron y escucharon un helicóptero en las cercanías que estaba por llegar.
Viendo el cielo, todos se percatan de lo que se acerca, lo que molesta al joven al centro del desastre.
Mirando que se acercaba un helicóptero a su ubicación, comienza a quitarse un poco las prendas, lo suficiente para mostrar unos objetos metálicos que estaban pegados en su cuerpo.
“¿Qué es eso?”, Sara no podía hacer más que no fuera sorprenderse y luego observa cómo con total precisión el joven comienza a construir una herramienta que su brazo con los objetos y preparó todo demasiado rápido.
Las chicas miraron y luego entendieron que era un tipo de ballesta. Una que puso en su brazo y llena de pólvora, puso un objeto circular de sus prendas y luego apuntó al helicóptero.
Sara se preocupó y desplazó rápidamente una de sus esferas, pero el arma del enemigo era más rápida.
Como si fuera una pistola, la ballesta disparó algo y luego el helicóptero estalló, reventando de golpe la parte superior de un edificio cercano.
“¿De dónde sacó eso?”
“Es posible que se la fabricara él mismo”. Elena mira la situación y llega a una hipótesis aterradora: el enemigo ahora estaba armado con una especie de lanza granadas.
“Me molesta que los antisociales tengan tanto tiempo libre para hacer este tipo de armas, al conocer sus habilidades a la perfección; pueden diseñar herramientas que les permitan sacarle mucho más provecho a estos poderes”, Sara se quejó de la amenaza, pues ahora era mucho peor que antes.
Con molestia, ellas solo pueden mirar a distancia, sin poder entender correctamente cómo hacer frente al enemigo.
Elena miró el helicóptero, cuyos restos cayeron en llamas, y no entendía qué pasaba; una gran cantidad de agua estaba cayendo.
“¿Qué pasó?”
“Jaime mandó a buscar un helicóptero lanza agua; pensó que lo mejor era mojar los alrededores, de esa manera podríamos evitar mucho más daño de la pólvora, pero Heracles fue mandado a volar hace rato por un tanque de agua. No me sorprendería que el plan fallara de igual manera”. Sara era dura con su análisis; no tenían muchos planes a favor de esta situación.
Mientras ellas pensaban, escucharon pasos y Jaime estaba llegando.
“¿Alguna idea?”, Sara le preguntó, pero negó.
“El último grupo de francotiradores fue neutralizado hace poco”.
“Él prioriza atacar las zonas altas de los edificios para eliminarlos; no es idiota”. Sara lo entendía, no era una persona con todos los tornillos puestos, pero de igual manera no se dejaba atrapar fácil.
Un tonto es peligroso por ser tonto, pero alguien inteligente que quiere ser malo es mucho peor.
El tiempo se agotaba y Jaime apuntó con su arma al joven que esta a la distancia.
“Está muy lejos, mis dardos no pueden llegar de esta distancia”.
“¿No puedes usar un arma más fuerte?”, Elena lo preguntó, pero Jaime negó.
“Puede que el dardo se rompa, no podemos usar cualquier cosa; además, no es un animal grande, un dardo así podría fácilmente perforarle el brazo si es disparado con un arma fuerte”.
Los francotiradores estaban preparados para matarlo de ser posible, pero los altos mandos no lo quieren así y retenerlo de manera no violenta ya está cobrando muchas vidas.
“Ya llegué”.
“Eres lento”, Heracles llegó, solo para ser regañado por Sara; él fue mandado a volar antes, pero no había llegado hasta ahora.
“Traté de llegar lo antes posible. Shadow me sanó, pero aún no estoy bien, me duele todo el cuerpo”. Él tenía el cuerpo quemado y mucho polvo en el cuerpo; algo problemático, era una persona importante en el avance.
“No queda de otra, Jaime, te abriremos camino”.
“Sí”, Jaime preparó su arma y Heracles con Elena se mostraron listos para avanzar de frente.
La corrida comenzó de manera inmediata; las personas al frente eran Heracles y Elena, quienes corrían con el fin de llegar al objetivo rápidamente.
Heracles hizo brillar sus venas y este brillo significó un aumento notable en sus capacidades físicas, permitiéndole aumentar más su velocidad y comenzar a rodear al objetivo, en busca de atacarlo por la espalda.
El joven en el centro tiró una piedra y esta reventó el suelo a sus espaldas.
Heracles observó todo y comenzó a esquivar las explosiones para no ser lastimado.
Elena se acercó, pero el suelo cerca de ella también estaba explotando, así que Sara la alejó del caos.
Mientras ellos trataban de ganar tiempo, Jaime aparece detrás del humo para apuntar y disparar, forzando al joven a moverse en consecuencia.
Entendiendo que los dardos eran el problema, trato de lanzar explosiones a Jaime para alejarlo; no permitiría que él estuviera más cerca, menos en un ángulo directo para darle.
Notando que los ataques venían de diferentes direcciones, ve que Heracles ya estaba muy cerca, así que carga su arma y apunta directamente a él.
“¡Esquivalo!”, Elena le advirtió y el joven apuntó al suelo que estaba al frente de Heracles, el disparo llegó y todo explotó en consecuencia.
El ataque siguió la dirección de Heracles y se alejó, pero con quemaduras nuevas en el cuerpo, ya que el ataque fue más rápido que su reacción; aun así, evitó la mayoría del daño al correrse después del grito de Elena.
Heracles tomó distancia para mirar el caos que ocurría y el joven apuntó nuevamente a él con el arma.
Estaba a punto de apretar el gatillo y se percata de una sombra pasando cerca de él; entendiendo que algo estaba arriba, miró al cielo para notar a Henrry.
En el aire, Henrry agarró objetos de un bolso trasero que tenía y le lanzó unas piedras; estas parecían piedras normales, pero cayeron a una velocidad alocada.
Cuando el joven de las explosiones ve caer una a su lado, esta se enterró con fuerza en el suelo, pues incrementaron su gravedad para volverlas un arma problemática.
El joven corre lejos de la lluvia de rocas y comienza a ser seguido por Elena y Heracles. El joven derrapó en el suelo para tocar el suelo transformándolo y lanzó un fósforo.
Este reventó todo el suelo, alejando a sus seguidores y luego esquiva unos disparos de Jaime.
Estaba siendo atacado desde todos los ángulos y disparó un proyectil al cielo para derribar a su perseguidor, pero Henrry lanza una patada y sus zapatos lo desplazan lejos con una corriente de aire, pues estaba usando una herramienta de apoyo para hacer maniobras aéreas y esquivar ataques.
El joven entiende que estaba metido en problemas continuos, así que lanza explosiones a sus alrededores para derrotar a todos; lamentablemente, sus esfuerzos son insuficientes para controlarlos.
“Son una plaga, los romperé a todos”. El joven toma una nueva pelota para cargar su ballesta y Heracles nota que esta era diferente a las demás; parecía que tenía una gran cantidad de grietas.
El joven apuntó al cielo y sonrió con locura.
“¡Henrry, aléjate de eso!”, Heracles le advirtió y el disparo fue al cielo, donde Henrry intentó alejarse y el objeto explotó en el aire.
La explosión en sí no era un problema notorio, pero luego se percata de que la esfera se fragmentó en pequeños trozos que se dispersaron por el lugar, yendo en todas las direcciones.
Henrry en el aire no tenía escape, pero la esfera de Sara llegó para cubrirlo, teletransportando los trozos lejos de él.
El resto del material cayó en todas las direcciones, forzando a todos a esquivarlo; incluso el joven de las explosiones retrocede antes de ser recibido por un ataque.
“¡Ese sujeto está loco!, ¿no se da cuenta de que él también pudo lastimarse con eso?”. Henrry se alteró al ver el ataque desquiciado que hicieron; no tenía un solo gramo de lógica, la persona misma estaba fuera de sus cabales.
“¿Ahora mismo se dan cuenta?”, Sara solo pudo preguntar fastidiada desde la distancia, pues esto ya era una locura.
El joven cargó otra esfera con grietas y apuntó a todos.
“Desaparezcan”, el disparo llegó y la explosión mandó a volar muchos fragmentos, forzando una acción evasiva de todos para alejarse y esquivar todo lo que lanzaban.
Esto puso en mala posición a Jaime, quien al esquivar, quedó en la mira directa del joven, cargó otra bala en su ballesta y la apuntó directamente a Jaime, siendo este uno de sus mayores problemas.
Él pudo ver cómo estaban a punto de dispararle, algo que lo mandaría a volar en mil pedazos, pero de la nada, el joven siente un pinchazo en el cuello.
Mirando detenidamente, se percata de Elena, quien apuntaba una pistola en dirección al joven, pues Jaime le dio una de repuesto para disparar.
Si se concentra mucho en Jaime, el plan era que Elena apuntara desde otro ángulo para darle, lo que terminó con el dardo tranquilizante incrustado en el cuello del joven.
El recibió el ataque y tocó el dardo en su cuello con rabia para quitárselo mientras lo hacía polvo.
“¡…..!”, todos se sorprendieron, pues el movimiento terminó con parte del cuello en el joven con una marca de como se arranco la piel y carne, pues también la transformó en pólvora, pero no terminó ahí, agarro un fósforo prendido y de lo lanzó en el cuello, cauterizando la herida y quemando parte de su rostro.
“Vamos, esto no se terminara tan fácil”, todos temblaron al ver lo que hizo, pues eliminó parte de la dosis quemándola.
Todo parecía una locura, no podían entender que motivaba a esta persona para actuar de esta manera.
El apuntó nuevamente a todos y disparó al frente, causando una explosión que dispersó una gran cantidad de fragmentos peligrosos, Heracles se desplazó y tomó a Jaime para alejarlo, todo con la intención de esquivar el ataque.
El daño colateral del alrededor fue enorme, tanto que un fragmento voló y cortó la mejilla del joven, mientras que otra perforó su pierna, aun así, no mostraba miedo, solo sonreía mientras lágrimas caían de sus ojos.
Observó al frente, como si el fuego y humo fueran una pintura hermosa ante sus ojos, pero todo esto se dispersó rápido cuando una persona atravesó las llamas.
El joven vio a un chico de cabello negro y ojos de diferente color moverse directo a él, incluso cuando su cuerpo tenia enterrado muchos fragmentos, no se detuvo y corrio directamente a él.
Cuando estaba muy cerca, lo agarró de la mano, pero por alguna razón, no pudo destruirlo al transformarlo en pólvora.
“Eso no funciona conmigo”, el chico dijo eso y un golpe llegó a la mandíbula del causante de todo este desastre.
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Le propine un jodido golpe en toda la parte baja de la mandíbula, espere que esto lo desmayara, pero no, solo me miró con más enojo.
Él apretó mi brazo, el cual fue capaz de arrancarme la piel transformándolo en polvo, pero no pudo hacer más, mi cuerpo se recupera más rápido de lo que él trata de transformarlo.
El joven me miró y me dio un fuerte cabezazo, para luego apuntarme con su ballesta.
¿Está loco?, ¿no es consciente de que si eso estalla en mi cuerpo estando tan cerca del, nos vamos a la basura los 2?
Sostengo su brazo y lo muevo para que apunte al cielo.
El disparo y la explosión terminó encima de nosotros, los fragmentos volaron en todas las direcciones y mi cuerpo terminó recibiendo algunas, pero no fui el único.
Uno de los fragmentos perforó el ojo del joven y su brazo, el término tan lastimado como yo, pero en mi posición, tengo mucha más ventaja a la hora de aguantar.
El escupió sangre al frente de mi y me percato de que una de sus manos tenía un fósforo encendido que cae a nuestros pies.
La explosión llegó de golpe y yo terminé dándole una patada en el estómago para alejarlo de este lugar, después de todo, mi objetivo era detenerlo sin matarlo.
“¡Shadow!”, Elena me llamó, pero yo estaba tratando de sanar mis pies quemadas, pues el daño fue significativo. Miro al frente y puedo ver al joven salir despedido del lugar, mientras se trata de mantener de rodillas.
El daño ya es mucho; resulta difícil pensar que pueda hacer algo más.
Sano mis piernas y comienzo a caminar en su dirección.
“Se terminó….., perdiste”, ya no podía escapar y Jaime apuntó para darle con dardos tranquilizantes en el cuerpo.
Poco a poco perdió las fuerzas y nos miró con una rabia total.
“Cállate”, él dijo eso y su mano se fue a su cabeza; esa acción me preocupó y nos movimos a donde él estaba.
Parte de su piel se estaba destruyendo y veo en sus dientes una placa de metal. Abrió la boca y la cerró con fuerza.
“¡Bum!”, eso fue lo último que se escuchó y su cabeza ardió en llamas para luego caer al suelo.
“¡Maldito idiota!”, lo insulté y corrí a su lado para comenzar a sanarlo.
Usó sangre, pero todo su cuerpo sufrió un daño significativo; algunos órganos se perforaron y su rostro no es funcional. Incluso su cuello tiene una quemadura grave; tiene suerte de poder respirar.
Me molestó su actitud y casi por inercia trate de salvarle la vida, no puede morir así, debe pagar por lo que hizo, por la gente que lastimó, mínimo debe vivir el resto de su vida en prisión, no puede irse sin más.
Su corazón dejó de latir, así que realicé un corte para introducir mi sangre; esta comenzó a mover el corazón para hacerlo funcionar de manera artificial, todo mientras que oxigenaba su sangre usando la mía.
Apreté los dientes frustrado y seguí trabajando; no quería que se fuera así. ¿Es consciente de la cantidad de gente que murió para tratar de mantenerlo vivo? ¿Cuál fue el fin de toda esta lucha para que al final termine de esta manera?
La cantidad de vidas que arruinó, la cantidad de compañeros que asesinó, ¿de qué valieron su vida si al final este idiota muere?
No pensaba perdonarlo, pero no quería que todo lo ocurrido valiera nada.
Estoy tratando de estimular su cuerpo; recibió un daño en la cabeza que es demasiado grave, no puedo sanarlo tan rápido, sus órganos mueren a mayor velocidad por la falta de sangre, ya está presentando necrosis y sus arterias se están reventando por mi interacción forzada. No puedo hacer circular la sangre más rápido de lo necesario, su cuerpo no aguanta y las arterias se rompen.
“Shadow, es suficiente, no creo…..”, Elena me miro y trato de hablar, pero Jaime negó con la cabeza, al final todos me miraron unos minutos para luego irse a terminar el trabajo, solo Jaime se quedo a mi lado.
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Las horas pasaron y el cielo ya estaba oscureciendo; yo seguía aquí, pero no daba resultados.
El 80% de sus órganos murieron; solo el corazón y el cerebro están funcionales. Él ya está lejos de ser llamado una persona.
Los oficiales a cargo del cuerpo llegaron hace un rato, pero estaban esperando a que hiciera lo que pudiera, lamentablemente…
“No puedo hacer nada”, me rendí, fue patético, incluso con mi poder no fui capaz de neutralizar el daño.
Los oficiales se acercaron al cuerpo para meterlo en una caja de refrigeración; aunque apenas tuvieron cuidado, fue casi como si lo tiraran al interior de un refrigerador sin importarles un comino que antes fuera una persona.
Jaime que estaba cerca se molesto y los oficiales se disculparon para retirarse, pero esa disculpa no fue por el muerto, fue por respeto a mí. Pero lo entendía en el fondo sabía que solo era un criminal que mató a muchos de sus amigos, era claro que no tendrían los mejores pensamientos para él.
Yo me quedé arrodillado un momento; estaba pensando en que quizás pude hacer algo mejor, especialmente al inicio para salvarlo. Era frustrante.
Jaime se sentó a mi lado sin hablar, simplemente para hacerme compañía.
“¿Por qué se deshizo de su vida con tanta facilidad?”, era inconcebible en mi cabeza; nosotros terminamos valorando su vida más que él, dando este resultado.
“Al final, cada persona es particular; quizás él ya no veía un futuro correcto para él, perdiendo en el proceso su propósito”.
“¿Propósito?”, sonaba a una palabra poderosa y fantástica, pero me costaba imaginarla.
“Sí, el propósito es la búsqueda de una meta u objetivo que te propusiste, como tú con tu objetivo de salvar a 20.000 personas”. Él trató de explicármelo y traté de pensarlo.
“Eso es solitario”, realmente lo era; si no tuviera mi objetivo, sería de esa manera como yo me sentiría.
“Shadow”, él me miró un poco con tristeza y me preguntó con algo de preocupación. “¿Qué piensas hacer una vez que tu meta se cumpla?”. Cuando él lo dijo, no supe qué responder; jamás pasó por mi cabeza.
Mi objetivo es salvar a 20.000 personas, no 19.999, no 20.001, sino que simplemente a 20.000; ese era mi objetivo.
¿Qué existía para mí después?, recordé al chico de antes y miré el caos que él había generado. ¿Este es mi futuro?, ¿lastimar a otros y luego morir?
“No lo sé”. Era difícil para mí pensar en otra cosa; ese objetivo es todo lo que está en mi cabeza, se siente absurdo pensar en algo más, como si fuera suficiente con eso.
Como si mi destino fuera desaparecer una vez que el objetivo se cumpliera.
“Bueno, aún eres joven”, Jaime se rió por mi respuesta mientras apuntaba al cielo. “Cuando cumplas tu objetivo, es probable que uno nuevo aparezca y entonces mirarás al cielo ansiando el futuro”.
“¿El futuro?”
“El propósito no lo es todo en la vida. Lo mejor de tener un propósito es el camino que tomas para conseguirlo. Muchos piensan que el final es importante y lo es, pero cuando tú llegas a la punta de la colina para ver el paisaje, recuerdas todo el recorrido que hiciste, siendo este el camino que no solo te llevó a tu objetivo, sino que te formó como persona. ¿Disfrutas el recorrido?”
“Creo que sí”, le dije eso sin pensarlo mucho; era divertido, pasar el tiempo con todos, era una gran experiencia. Algunas veces salía con Cristian, Daniel o Heracles, incluso con sus amigos, todo para conocer cosas divertidas.
Hablaba con las chicas y trabajaba con ellas; todo era una experiencia gratificante, no podía negarlo.
“Entonces, una vez que tu objetivo se cumpla, buscarás otro, para de esa manera poder seguir disfrutando de tus días siguientes. Las aventuras que te llevan a tu objetivo son lo mejor, por eso debes ver el futuro ansiando saber qué te traerá el día de mañana”.
Jaime trató de decirme esas cosas, pero era complejo en mi cabeza.
“¿Qué nuevo objetivo puedo hacer?”
“Eso lo decides tú: salvar ahora a un millón de personas, buscarte una pareja aceptable, una casa, un trabajo soñado… quizás podrías terminar tus estudios de medicina y sacar un título, todo para que puedas ejercer por tu propia cuenta en una clínica”.
“En realidad me están dando una licencia para ejercer medicina sin necesitar de cursos, solo con la prueba, mientras este acompañado de otros médicos capacitados”.
“Entonces tienes muchos que son fáciles de conseguir, solo debes centrarte en las cosas que te gustan”. Jaime se levantó de mi lado para apuntar a la zona segura. “Es hora de que avancemos, aún te falta para alcanzar tu objetivo; ya ansío ver qué haces”. El camino y yo noté algo en el suelo; parece que se le cayó al cadáver de antes.
El objeto era una botella de antidepresivos y estaba vacía; eso ya me da una idea de lo nefasto que debió ser su día a día.
Camino en busca de alcanzar a Jaime y una duda surgió en mi cabeza.
“Señor, ¿cuál es su propósito?”, yo tenía dudas del mío a futuro, así que pregunté el que tenía él.
Esto causó una sonrisa en su rostro y me miró feliz.
“Quiero ver cómo se convierten en adultos admirables”.
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Ya era de noche y una joven tenía a su bebé en los brazos mientras descansaba en el hospital. Tras el accidente anterior, fue traída para que ella y su hijo tuvieran una revisión médica; incluso Shadow, quien decidió continuar con su trabajo en el hospital, se paseaba para darle una mirada de vez en cuando.
La joven miró a su bebé y luego se percató de una bolsa cerca de ella, algo insólito, pues nunca vio cuando alguien entró.
Revisó la bolsa y tenía ropa de bebé, mientras una nota escrita le decía “felicidades por tu hijo”.
La nota repentina puso feliz a la joven, así que comenzó a cambiarle la ropa al bebé para abrigarlo.
A lo lejos, fuera del alcance de todos, una persona miraba desde afuera, sin perder el rastro de Shadow al interior; este tenía una máscara blanca y observaba detenidamente al joven a la distancia.
La persona era Blade, quien seguia vigilando al joven sin acercarse lo suficiente.
Mientras él realizaba este trabajo, una chica saltaba y tarareaba, acercándose poco a poco a dónde Blade. Ella tenía piel morena, cabello corto y rojo como la sangre, una ropa ligera encima, una máscara blanca con flores y una gran venda en todo el brazo derecho.
“Hola, Blade, ¿alguna novedad?”
“Eso debería preguntarlo yo, ¿pasa algo?”, el joven no la miraba, aun cuando claramente era su compañera.
“Me mandaste a investigarlo tras el ataque a Muscle y lo sigo haciendo”, ella juntó sus dedos pulgar e índice para hacer un círculo y mirar por ellos; esto hizo que su vista se amplificara y pudiera ver a Shadow correctamente. “Aun así, el resultado es el mismo, solo es un chico raro, pero nada más es destacable en él, eso dice mi investigación a distancia”.
Ella dio su veredicto y Blade, el joven de cabello plateado, aun lo miraba sin correr la cara. Esto hizo a la chica pensar un poco y habló un poco dudosa.
“Blade, ¿realmente él mató a Muscle?”, ella lo preguntó, pues fue la primera idea que a todos les llegó, aunque no entendían correctamente de qué se trataba y Blade no quiso decir mucho sobre el tema.
“Siendo honesto, yo no lo creo”, por fin lo dijo, algo que sorprendió a la chica.
“Si es así, ¿por qué lo seguimos vigilando?, ¿y quién mató a Muscle?”
“No estoy seguro, pero sé que este joven no tiene el poder suficiente para hacer algo en contra de Muscle, aunque también es un hecho innegable que Muscle nunca lo hubiera podido matar, pero eso no significa que hubiera sido derrotado por él, lo que solo puede significar una cosa”.
“¿Qué?”
“Esa noche pude ver a una persona más en el lugar; estaba arriba de la bodega, mirando todo con interés”.
“No sabía nada de eso, ¿de quién se trataba?”
“De Akus”
“…..”, la joven se sorprendió, pero asintió sin más. “Imagino que eso resuelve el misterio; ese joven es un problema, es mejor también ponerle un ojo a él”.
“Sí, pero que esta teoría quede entre nosotros; él puede ser peligroso cuando se siente acorralado”.
“Entiendo”, la joven asintió y Blade siguió vigilante a su objetivo.
Próximamente: Capítulo 12: Vacaciones de Verano.
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