La isla de Caterus - Capítulo 23
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Capítulo 23: Capítulo 17: Fuera de servicio.
“Los capturaron”. Cuando esas palabras fueron dichas, el ambiente en la habitación se oscureció.
Ahora mismo unas máscaras blancas estaban en una mesa y personas parecían estar teniendo una discusión.
“Esto se salió de nuestros cálculos, la investigación terminó siendo una trampa, esto deja claro que fuimos descuidados, especialmente cuando pensamos estar tan cerca de nuestros objetivos”, una chica de cabello largo y de color negro azabache habló; sus ojos eran púrpuras y tenían el diseño de una tela de arañas en las pupilas.
“¿Qué haremos, Chirli?”, una joven lo preguntó asustada; ella tenía la piel bronceada y cabello corto color rojo como la sangre, sus ojos eran dorados y estaba muy preocupada por la situación.
“No tenemos muchas maniobras ahora mismo, esto nos tomó por sorpresa y no pudimos responder en consecuencia, ¿qué piensas, Blade?”, la chica llamada Chirli le preguntó al joven de cabello plateado que aún conserva su máscara.
“Seguir con el plan, dudo que los maten y ellos no hablarán más de la cuenta, solo nos queda esperar hasta que sea el festival deportivo y hacer nuestro movimiento, aún nos quedan 4 meses para ello, tiempo suficiente para hacer todo lo que tenemos pensado; en ese segundo nuestros objetivos serán terminados, hasta entonces, esperaremos”. Blade dio su pensamiento y las chicas asintieron para ver los alrededores.
La habitación parecía una bodega con algunos muebles y una mesa para todos, algo que puso a Chirli pensativa.
“Ya perdimos a muchos”
“Ahora solo quedamos nosotros 3”, Blade le respondió, pues esto era todo lo que les quedaba.
“Los primeros 3 experimentos murieron poco tiempo después de nacer; sus cuerpos no fueron capaces de aguantar las habilidades, muriendo al tiempo”.
Quedaban pocos; 2 de sus compañeros fueron capturados y Muscle fue asesinado.
“De los 11 experimentos iniciales, solo quedamos nosotros”; al llegar a este punto, se pueden percatar de quiénes perdieron en el proceso.
“¿No se olvidan de mí?” Cuando escucharon esa voz, los 3 se prepararon en posición de combate.
Un joven entró por la puerta; tenía una máscara blanca con imágenes de lágrimas en el diseño.
“Akus”, Blade lo nombró y el joven entró para sentarse en una esquina de la habitación, lo que claramente fastidió a todos. “¿Dónde estabas?”
“¿Y qué te importa lo que yo haga con mi vida? Ustedes son los aburridos que quieren escapar”.
Chirli lo miró de forma acusadora, pero se guardó los comentarios, pues la persona al frente era un joven de cabello celeste con mechones blancos que resultaba ser peligroso.
Akus miró en todas las direcciones y se pudo escuchar una tenue carcajada venir de él.
“¿Acaso los mataron?”
“Eso no te importa, nosotros nos haremos cargo de esto”. Blade se lo dijo sin más y Akus asintió para comenzar a retirarse del lugar una vez más, pues parece que encontró algo más entretenido por hacer.
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“Un error, esto tiene que ser un error”. Sara se molestó y golpeó la mesa con fuerza, haciendo que Jaime tratara de pensar.
“Esta fue una decisión tomada desde más arriba; debemos estar contentos de que esto no escaló a peor”.
“Pero sacar a Shadow del grupo de justicia es…..”, Sara estaba molesta por lo que pasó y nadie más dijo nada, aunque claramente la situación era un fastidio.
Elena y Monika estaban en silencio mirando el vacío; ambas se enteraron tarde de lo que pasó, pues cayeron inconscientes en mitad de la pelea.
Adriana, por otro lado, tomaba un poco de té y suspiró.
“Yo también estaba de acuerdo con no pelear, sería justo recibir un castigo”.
“No, Adriana, tú puedes dar tu opinión, pero la última palabra la tiene el líder del grupo y para eso fue elegido Shadow, quien asume las responsabilidades de lo sucedido”.
“Pero te explicamos la situación y asentiste diciendo que no fue malo evitar la pelea”, Sara lo criticó, pero Jaime no pestañeó.
“La situación es diferente, puede que yo esté del lado de Shadow, pero ese soy yo, no los altos mandos que vieron todo el desastre ocurrido, sin mencionar el acto de agresión que él realizó al final”. La mejilla derecha de Jaime tiene un parche, pues fue donde Shadow lo golpeó cuando se atravesó.
“Eso……”, Sara quiso decir algo, pero era difícil; la situación era muy compleja.
“Además, la señorita Migashi apeló por él, razón por la cual solo terminó en una salida temporal de un mes; si seguimos presionando más de la cuenta, es posible que Shadow se meta en más problemas”.
Al final, todo terminó en un castigo de un solo mes, así que él fue sacado del servicio mientras este tiempo se cumplía.
Sara empujó la mesa y tomó su mochila.
“Es suficiente, no quiero estar aquí, me voy temprano”. Diciendo eso, cerró la puerta de un portazo y se retiró.
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Abro los ojos y puedo ver un poco de luz entrar por la ventana; la cortina niega mucho, pero de igual manera se puede notar que ya era mediodía.
Ahora mismo estoy acostado sin mucho más que pueda hacer; lo normal sería ir al colegio, pero estaba tan molesto que esa idea fue quitada de mi cabeza y decidí faltar.
Observé mi mano y me sentí profundamente indignado por lo que sucedió; toda la circunstancia fue un despropósito.
Mantengo mi cuerpo acostado y mi celular empieza a temblar, así que lo tomo para contestar la llamada.
“¿Hola?”
“Shadow, oye, soy Heracles, te tengo una pregunta algo problemática”. Por alguna razón que no entiendo, Heracles me estaba llamando.
“¿Pasa algo?”
“En realidad quería preguntarte un asunto……, ¿realmente estás saliendo con Sara?”
¿Qué diablos pregunta de la nada? Me estoy enojando más de la cuenta.
Lo pensé un poco y trato de analizarlo, ¿qué se dice en estos casos? Se supone que tengo una relación con ella para que su madre esté feliz, pero ella no está siempre en la isla; para ser honesto, apenas está, solo me llama de vez en cuando para preguntar por ella.
“¿Por qué lo preguntas?”
“La verdad es que en todas las misiones donde los vemos, no parece que…, tú, ya sabes, parezcan una pareja, es casi como si ustedes solo fueran buenos amigos… pero oye, si me dices que no puedes ser tan amoroso con una chica que se ve algo más joven de lo normal, te entenderé, no es que los rumores no afecten”.
Lo escuché un poco y mi ceño se frunce.
“Si dijera que no somos novios, ¿qué pasaría?”, traté de presionarlo y escuchó con más detenimiento una voz al fondo.
“¿Puedo asumir eso como que no son novios?”, la voz de un chico diferente se escuchó y trató de tomarle atención.
“Oye, ¿dónde están?, tengo algo de tiempo, juntémonos”.
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Ahora mismo respiro profundamente y observo que tengo una hamburguesa en la mesa para degustar, pero no la he tomado en cuenta.
Al frente de mí existen 4 chicos que conocía, Cristian y Daniel, que vinieron por alguna razón, y del otro lado están Heracles y Henrry.
“¿Cómo te has sentido, Shadow?”, Daniel lo preguntó y yo asentí.
“Más relajado, la situación fue tensa”
“En efecto, resultó sorprendente que te suspendieran por un mes”; parece que ya conocen mi situación, era algo lamentable.
“Me disculpo”, Heracles agachó la cabeza y negué.
“No existe razón”
“No, efectivamente me debo disculpar, no te detuve; cuando avanzaste, debí detenerte yo, era mi deber”.
“Tú no debes asumir la culpa por no controlar mis errores”.
“Quizás, pero en realidad no te detuve porque yo también estaba molesto”. Daniel asintió a las palabras de Heracles, pues ese suceso fue una ruptura de nervios para nosotros.
“Que ellos tuvieran esa información fue una sorpresa para varios que sabían sobre la cortada de comunicación; que perdieras los estribos forzó a que se llevara a cabo una investigación y nos enteramos de qué pasó”, Cristian habló y todos asentimos.
“Resultó ser que la información de su trato de no agresión fue transmitida por unos soldados que no se pueden encontrar”.
Tal parece que infiltraron soldados falsos al final y llegaron con Richard para informar lo que pasó con nosotros, implantaron la información para generar esta discusión; era claro que sospechamos la existencia de una traición, ellos solo tiraron una chispa leve y yo mordí el anzuelo.
Esto pasó porque saqué conclusiones anticipadas y culpé a Richard; me molestó tanto que terminara cayendo en el juego del enemigo; esto fue humillante.
Jaime debió ver esto antes que todos y se puso en el lugar para recibir el golpe en lugar de Richard, deteniendo posiblemente una expulsión absoluta.
Richard es uno de los más cercanos a los inversionistas; no sería raro que mi actitud hubiera terminado con todos los altos mandos mandando su ira en nuestra dirección, pero al final quedó en una discusión trivial de distrito donde Jaime me controló.
Me siento mal por eso.
Suspiré y le di una mordida a mi hamburguesa; debería estarla disfrutando, pero no sabe a nada, esto es desalentador.
Me quedé en silencio y parece que Cristian recordó algo importante.
“Oye, Shadow, ¿recuerdas el ataque que se le hizo a ese hombre llamado Fadi?” Cuando él mencionó eso, un recuerdo pareció en mi cabeza de esa ocasión.
“¿Te refieres a cuando fue atacado durante la marcha?”. Lo recuerdo bien; no solo conocí a Fadi ese día, los estudiantes que lo hicieron terminaron en prisión por atacar a un representante destacado de otro país.
“Sí, me refiero a ese día; el tema es que entre los cuerpos que se recuperaron del subterráneo donde estuvieron ustedes, aparentemente se encontraban ellos”. Heracles y yo fruncimos el ceño al enterarnos de ese detalle, pues la molestia de ese momento perdura en nuestra memoria.
“¿Cómo pasó?”, no me di cuenta de que estaban entre los cuerpos, aunque, recordándolo bien, no los identifiqué mucho, ya que todos estaban muertos.
“Sí, yo también me sorprendí por la información y tratamos de identificar qué pasó”. Daniel se unió a la conversación y explicó su trabajo. “Cuando fueron capturados, los interrogaron y, según ellos, unas personas raras los contrataron para lastimar a Fadi”.
¿Contrataron a niños para atacar a un representante de otro país?
“¿Creen que esto tiene que ver con un ataque mandado desde el exterior?”, lo pregunte pensando que esto puede ser obra de otro pais.
“Puede ser, no se descarta, pero de ser así, ese Fadi tiene enemigos muy grandes, no es el primer ataque que recibe y no parece ser que será el último”, Daniel dijo eso y Cristian se acomodó en la silla.
“El problema es que, aun si Fadi no cometiera algún crimen, nos complica la vida; llegó hace poco y realizó los papeles para quedarse, porque supuestamente su hogar era peligroso”.
“¿Es un refugiado político?”
“Exacto, aunque esa no es información que sea pública para el exterior, ya que vino para ser protegido”.
“Entiendo, parece que Fadi esconde una historia”.
“Sí, y me preocupa mucho que su presencia mueva a criminales problemáticos en la ciudad para matarlo”. Cristian tiene razón, él está moviendo el avispero; puede que sea bueno si lo usamos como carnada, pero estaríamos atrayendo la guerra a la ciudad…
Algo no me gusta en esto.
“Los estudiantes que lo atacaron, al final fueron asesinados, ¿no estaban encarcelados?”
“No comprendo de manera clara lo que sucedió, pero según el informe, los soltaron y posteriormente los hallaron muertos en un parque”, explicó Daniel. Sin embargo, ahora mi cabeza experimenta un conflicto más grande.
“¿Cómo que los encontraron en un parque? ¿Estaban muertos de antes?”
“Esa es una de las partes más turbias de toda la investigación: los muertos encontrados en ese subterráneo; todos estaban marcados en la morgue de la ciudad, algunos no alcanzaron a mandar la información tras confirmar su identidad, pero estaban ahí. Alguien los robó y los arrastró a ese sótano para tendernos la trampa”, Cristian dijo eso y esto se sale de mis cálculos.
¿Por qué el enemigo los mataría para luego robar los cuerpos y preparar la trampa? Esto no tenía sentido; algo en este lugar no cuadraba.
¿Ellos no eran los robacerebros? ¿Por qué darse más trabajo? Lo pensé un poco y creo llegar a una conclusión.
“¿Acaso no fue la misma organización que roba cerebros? En ese caso, tuvo que ser otra”.
“Eso mismo pensé”, Daniel dio su análisis.
“Parece que un nuevo grupo criminal se metió en la ciudad y preparó esta trampa; se revisó la zona subterránea y esta no llevaba a ningún lado”. Entonces Tristan decía la verdad, no había nada más, ese lugar solo se hizo como una trampa.
¿Cuál era el objetivo?, ¿que lucháramos y nos matáramos?, no, no es eso.
“Según Richard, esto se hizo abajo de un hospital de Fadi; si algo malo pasaba, era obvio que él saldría a revisarlo”, di mi hipótesis y Daniel lo pensó para asentir.
“Si ese es el caso, la trampa no era para nosotros, era para él; tenían incluso soldados infiltrados en el lugar, posiblemente resolvimos el problema y nos quedamos cerca de Fadi antes de lo esperado”. Alguien quería matarlo, a eso está llegando Daniel.
“¿Qué se hizo después de mi arresto?”, lo pregunté y Daniel apuntó a nuestros amigos.
“El equipo de Heracles fue puesto para resguardar a Fadi, todo por órdenes de Richard”. Quizás él anticipó antes que todos lo peligroso que fue mi actitud y por eso lo investigó, así que tomó las acciones más correctas.
Entiendo esto y le doy otro mordisco a mi comida.
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Nos quedamos en silencio para comer un poco y una mano se levantó luego de un tiempo.
“Ya que discutimos ese tema, ¿podemos pasar al punto principal de esto?”. Henrry lo dijo sin más y todos asentimos.
“Primero que nada, quiero decir algo abiertamente”. Él lo decía con algo de energía, pero se nota el nerviosismo en él.
“¿Qué pasa?”, pregunté y él me miró directamente.
“Me gusta Sara”, sí, debí esperar que esto era a lo que querían llegar.
Lo miré un poco y Cristian levantó una ceja.
“Qué malos gustos tienes”. Demonios, eso fue agresivo, y por alguna razón, sentí que fue un doble golpe, pues se curvó en mi dirección; supuestamente es mi novia.
“Qué tonto, seguro no eres capaz de entender la lindura de esa chica”. Henrry lo dijo abiertamente y sin dudar.
¿No te da vergüenza? Además, ¿no es muy descarado? Se supone que yo soy su novio……., realmente no lo soy, pero ese es el cuento.
Fruncí el ceño ante sus palabras y lo miré de forma analítica.
“¿Qué te gusta de ella?”, lo pregunté directamente y él sonrió.
“Primero que nada, no podemos negar que es una chica atractiva, es muy segura de sí misma y tiene un carácter fuerte que, dados sus comportamientos, puede ser tomado como muy adorable”.
¿Qué tonterías está diciendo?, ¿hablamos de la misma Sara?
Lo pensé un poco y sí, efectivamente es muy linda; es incluso difícil no emocionarse cuando ves su crecimiento.
“No sabes nada de ella”, lo critiqué y él se quedó callado.
Todos quedaron en silencio y Daniel levantó la mano a una mesera.
“Señorita, traiga algo fuerte, porque las cosas se calentaron aquí”, la mesera asintió para prepararle café y yo lo ignoro para continuar mi punto.
“Me sorprende que digas eso sin conocerla, ¿segura de sí misma? Es una temerosa, actúa con agresividad y se burla de cualquier característica única que tenga otra persona. El otro día estaba discutiendo con una chica en la escuela que tiene silla de ruedas y le dijo: “Levántate y dime eso de frente”, solo para terminar con la chica tratando de mantenerse de pie para criticarla. Cuando les expliqué esto, ellos miraron al techo tratando de hacerse a la idea, cosa que no fue difícil para Cristian.
“Eso es creíble de ese Gremlin”; tal parece que para él, esa actitud de Sara es el pan de cada día.
“Ella se burla de todos con bromillas y muerde a todos como si fuera un perro rabioso. ¿Carácter fuerte? Ella es como un pequeño chihuahua que ladra para espantar a quienes la asustan”.
Sí, esa es la verdadera Sara, es una chica insegura que bromea con todos y se molesta mucho, pero luego de un tiempo entendí algunas cosas y es que puedes comportarte de la misma forma con ella.
¿Cuántas bromas le hice a ella? Ya perdí la cuenta, pues realmente nada ha pasado más allá de unas mordidas y sigue a nuestro lado.
“Es verdad que puede ser algo boba y decir cosas que no debe….., pero quiere a la gente por como es”, sin darme cuenta lo dije sin más y todos se sorprendieron. “Esa chica en silla de ruedas era de primer año y no sabía cómo interactuar con otros; muchos la trataban con el sumo cuidado para no herir sus sentimientos. Al final, ese sobrecuidado termina creando una diferencia y aislándola. Por otro lado, Sara no tardó en bromear con ella y tratarla como cualquier otra persona. Puede ser que consideres estar en silla de ruedas como algo malo, pero todas las personas tienen altos y bajos; incluso podemos bromear entre nosotros con eso y no existe problema, porque son nuestras imperfecciones las que nos hacen especiales y por eso Sara siempre lo remarca con bromas y te sigue tratando igual que siempre, ya que al final del día, ella es tu amiga”.
Esa chica en silla de ruedas ha tenido algunas pláticas interesantes con Sara y parecen ser amigas, sin importar que ellas tengan algún problema que las atormente.
Sara no permite que nadie se burle de su altura a menos que ella tenga algo como contraatacar, pues esa chica en silla de ruedas siempre se burla de la altura de Sara y siguen juntas.
Al final del día, Sara se esfuerza mucho en ser mejor, no es segura de sí misma, tiene miedo, pero trata de responder a las expectativas que la gente tiene de ella; sabe que debe luchar para evitar que otros sean lastimados.
Una vez me dijo: “Yo también quiero ser una heroína”. En ese momento habíamos derrotado al idiota que mueve metal y Jaime se salvó de la muerte. Ese fue un segundo donde pude ver la verdadera cara de ella, una chica asustada y que siempre está buscando ayudar a otros, pero a su vez, ella también quiere que la salven; ella da lo que quiere recibir.
“No es una chica tan ruda como trata de pintarse, pero… es fuerte, es una chica muy fuerte”. Sí, era inevitable para mí no decirlo; ella me demostró en más de una ocasión el tipo de persona que era, demostrando que es increíble, demostrándome a mí quién realmente es.
Ella puede tener problemas, pero no los suele decir, porque quiere cuidar de otros, de la misma forma que quiere ser cuidada; es por esa razón que yo acepto sus pedidos con facilidad, porque se lo merece, se ha ganado ser mimada un poco de vez en cuando; no quiero que algo malo le pase……
“Lo sabía”, Henrry dijo eso y me miró con seriedad. “Te gusta Sara”.
“¿Qué idiotez estás diciendo?, enfermo de mierda”, carajo, me enojé y su comentario me tomó con la guardia baja.
“¿Es verdad?, esto no me lo esperaba”, Daniel se sorprendió, pues para ellos Sara y yo solo éramos amigos cercanos.
“Oh, esto me está gustando, la conversación se puso interesante. Shadow, te doy todas mis bendiciones, apruebo su compromiso”. Cristian sonrió mientras levantaba el pulgar, y Heracles no dijo nada, solo comía de su hamburguesa para no meterse en el fuego cruzado.
¿Realmente creen que me gusta Sara…? Sé que no es fea y me preocupo mucho por ella; asumo que es lo normal, es mi compañera.
Pensé en Sara un poco; esa chica, pese a todo lo que aparentaba en un principio, nunca me alejó realmente. Siempre fue la primera en jugar conmigo, leer conmigo y acompañarme en toda esta travesía, incluso en todos mis planes; nunca dudó de mí y me siguió sin dudar…
No quiero que la dañen, eso siento, es lo normal, es así en todas las situaciones, es una amiga importante……, demonios, ¿por qué debo dar explicaciones?, el simple hecho de pensarlo me molesta.
“Creo que estas solo son ilusiones suyas”, lo dije sin más y Henrry sonrió.
“Entonces…. ¿Puedo salir con ella?”
“¡Pam!”, le lancé mi hamburguesa en la cara cuando lo dijo y mi ceño se frunció más fuerte que en cualquier otro momento del día, solo para que Daniel y Cristian asintieran.
“Efectivamente te gusta, se te nota en la cara”, Daniel dijo sus pensamientos y Cristian continuó.
“Shadow, ¿no te das cuenta de cómo te comportas? Cuando te dije que estaba enamorado de Elena y que me confesaría, no moviste un solo dedo, apenas te inmutaste”.
“¿Por qué debería de preocuparme eso?”, lo dije sin más y él asintió.
“Precisamente, no tenías razón para ello, pero este idiota pronuncia las mismas palabras en referencia a Sara y te alteras rápidamente”.
“Simplemente……., no quiero que algo malo le pase; ¡cualquier idiota que intente tocar a mi pequeña Sara! Pasará por mi cadáver”, lo dije y apunté en dirección al idiota. “Por lo tanto, no vuelvas a repetir tales palabras o la próxima vez voy a responder de manera agresiva”.
Henrry me miró con una cara deprimida y Heracles no dijo nada.
“No me meteré, esta es una pelea de caballeros por su princesa”. Heracles levantó las manos en señal de rendición por mis palabras y me enojé.
“¡Que no es eso!”, qué manera de hacerme enojar.
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Los días pasaron y no pude regresar a clases, a un punto en que los profesores comenzaron a llamarme para preguntarme si estaba bien. Después de tantos secuestros, que desaparezca un día es ya muy raro, más si tenía asistencia perfecta.
Suspiro al darme cuenta de que debo volver a mi rutina diaria; ya llevaba un tiempo molesto, pero esto es algo que debo solucionar rápido y no preocupar más a las personas.
Mi actitud no es muy madura.
Revisé hace unas horas mi mochila para regresar el lunes a clases luego de una semana fuera; lamentablemente, recordé tarde que muchos libros los suelo dejar en la oficina luego del colegio, así que tuve que ir para recuperar esos libros.
La oficina estaba vacía; solo Jaime estaba, parece que sin mí. Las chicas no estaban interesadas en quedarse mucho tiempo, solo responden a las llamadas y se van.
Me entristece que mi actitud afectara al grupo, pero lo único que puedo hacer es arreglar los problemas poco a poco.
Me disculpé una última vez con Jaime por golpearlo y caminé a mi casa, con el único propósito de ordenar mis cosas y tenerlas todas listas para mañana.
Camino por un distrito elegante y por el rabillo del ojo puedo notar un color rosa muy distintivo; ya llevo mucho tiempo aquí, tanto que ya soy capaz de reconocer a algunas personas.
“¿Qué hace aquí?”, mire en dirección a una joven perdida que está mirando su celular mientras trata de caminar de una calle a otra mirando casas; todas estas eran casas de 2 pisos y un ático espacioso, tenían el color blanco y los diseños cambiaban un poco, pero estamos en una zona algo apartada del centro de la ciudad, directamente en una zona de casas donde todas son iguales.
Me acerqué a la joven y caminé lentamente a su espalda; un raro sentimiento me dominaba, pues aún recuerdo la conversación que tuve hace algunos días con mis amigos por culpa de esta chica.
Llego a donde ella está y desde atrás le tapo los ojos.
“Una jovencita como tú no debería estar caminando sola por estos lugares”, lo dije mientras me preguntaba si sabía quién le tapaba los ojos.
Sara se dio la vuelta para mirarme y el nerviosismo regresó mientras trato de sonreir.
“Shadow…”, ella tomó mis manos en su cara para correrlas un poco y mirarme; se dio cuenta rápido de que era yo y me miró unos segundos, antes de que corriera la mirada algo preocupada.
“¿Qué haces aquí?”, lo pregunté directamente y ella trató de pensar.
“Yo… estoy tratando de reunir a todo el grupo una vez más”.
“¿Y eso?”
“Bueno, pasaron cosas, estaba preocupada, Monika y Adriana apenas van a la oficina y tú…, ya sabes cuál es tu situación, Elena hace los reportes diarios y se retira; en cambio…., yo estoy algo sola”.
“Pensé que tenías muchos amigos”
“Sí, pero es raro, al inicio solo éramos nosotras 2 con Jaime, pero ya se va a cumplir un año desde que llegaste y ahora que no te vemos, se siente más vacío que nunca, aun cuando sabemos que el número subió, no sabría cómo explicarlo”. Se nota que ella está sintiendo la tensión de la situación y le molesta, es obvio, siempre fue ese tipo de persona, una que me hace feliz poder ver de nuevo.
“Lamento faltar, tenía mucho en qué pensar, pero mañana regresaré a clases; hoy fui a recoger los libros que dejé en la oficina”.
“Entiendo…..”, ella quería seguir hablando, pero yo le apunté a una calle.
“¿Por qué no vamos a mi casa? Es mejor hablar ahí”.
“Sí….”
Ella asintió sin más y la guié por las calles hasta que llegamos a una casa grande y blanca como todas las demás. Abrí la puerta y Sara entró con nerviosismo.
“Con permiso”, ella dijo eso y miró los alrededores sorprendida, pues la casa era amplia; el primer piso era como la oficina en tamaño; la mitad era un comedor gigante fusionado con un living. Del otro lado está la escalera al segundo piso y un pasillo que nos lleva a la cocina, baño y un cuarto que da al sótano. “Es muy grande”.
“¿Te lo parece? Con el tiempo se siente un poco más pequeño de lo que crees”.
“Yo solo tengo una pequeña habitación que da para tener una cama, un pasillo, el baño y una pequeña cocina; literalmente, mi departamento es solo tu living”. Si lo pone así, entonces es grande o, para ser más realista, su departamento es pequeño.
“Pensé que a ti te pagan mucho, ¿no puedes costearte algo mejor?”. Cuando lo pregunté, la pude ver nerviosa por alguna razón.
“En realidad….., soy mala administrando mi dinero y ser ordenada”.
“¿Qué tan mala?”
“El 70% de mi salario se va en juegos que terminan a medio jugar o que aún no comienzo, incluso libros y suscribiéndome a páginas que muchas veces puedo pasar un mes sin ocupar”.
¿Se encuentra bien? Eso parece desagradable; al menos tiene un techo sobre su cabeza.
“Comprendo, imagino que es complejo para ti”.
“Pero aun así, esta casa es grande, ¿vives con alguien?”, ella lo preguntó, pero pude ver que se molestó, quizás no quiere escuchar que estoy viviendo con una chica.
“No, vivo solo”.
“¿Pagas este lugar?”
“Sí, me dieron una gran cantidad de dinero por asistir a operaciones; al final compré la casa”.
“¡¿La compraste?! ¿Cuánto dinero tienes?”
“Mucho”, solo dije eso y se sorprendió por todo esto.
“Increíble… ¿Te molesta si vengo a visitarte de vez en cuando?”
“……, No veo por qué no”. Lo pensé y acepté, pero una parte de mí siente que está siendo condenado. “Por otro lado, ¿qué hacías en la calle vecina?”
“Vine a buscarte, pero no sabía dónde estaban; la dirección apuntaba a este lugar, aunque al ser tan lujoso, pensé que existía un error y me estaba preocupando”.
“Dijiste que querías reunirnos”.
“Sí, fui a hablar con Elena para preparar tu fiesta; sería tu cumpleaños y el tiempo calza perfectamente, pues luego de tu cumpleaños podrás volver a trabajar con nosotros, así que podemos usar este tiempo para preparar algo y el próximo mes celebrar la fiesta…., ¿qué te parece?”, ella lo dijo de esa manera y lo entiendo; asumo que quiere mantenerme ocupado en algo mientras esperamos a que algo pase. Asiento a sus palabras y ella sonríe feliz.
“Creo que es una buena idea, pero debemos discutirlo con todas”.
“Sí, pero coordinarnos en la oficina es difícil; por esa razón es mejor ir a buscarlas. La siguiente parada es la casa de Monika”.
“Bien, en ese caso, partamos ahora, podríamos usar tus esferas que son más rápidas, pero…., ¿usamos mi moto?”, lo pregunté y ella asintió feliz ante mi idea.
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Conduzco por la calle concurrida y no negaré que estoy muy relajado, más de lo que debería.
“¿Está bien que esté así?”, Sara lo preguntó, pues estoy conduciendo con ella al frente; era más pequeña que yo, así que la senté delante de mí mientras mis brazos al frente evitaban que ella caiga.
“Si estás en mi espalda, es posible que te caigas; eres algo pequeña, así que es más seguro tenerte adelante”. Lo dije sin más y parece que lo aceptó rápido, recostándose en mi pecho.
¿Le pasa algo? Desde que me miró por primera vez el día de hoy, parece que está muy pensativa y se avergüenza más; incluso apenas me mira a la cara. ¿Hice algo?
Trato de pensarlo, pero solo puedo pensar en esa tonta discusión con los chicos, algo que me hace sentir raro al tener cerca a Sara.
No la odio, pero…. ¿Será amor? No lo sé, simplemente no puedo entenderlo con exactitud, pero una parte de mí me dice que no debo separarme de ella o dejar que la lastimen; es casi como si mi subconsciente me gritara esas órdenes y no puedo ir en contra, no solo porque ese sentimiento llega, sino porque en el fondo, realmente quiero ayudarla.
“Estamos llegando”. Sara miró su celular y yo regresé a mis sentidos.
El lugar era una zona parecida a la mía, llena de casas, pero son más pequeñas que la mía.
La casa al frente tenía un piso y un gran techo triangular; era el típico diseño de casa que los niños hacen en los dibujos.
“¿Monika vive aquí? Pensé que vivía en una casa para perros”.
“Qué cruel, Shadow, ese comentario fue mucho”. Nos movimos a la casa y veo que el buzón tiene una mordida gigante; sí, puedo asumir fuertemente que esta casa pertenece a mi amiga.
Avanzamos y tocamos la puerta, esperamos un poco y nada pasó; giré la perilla y se abrió de golpe.
“¿No tiene seguro?”
“Quizás está en casa”.
Esto era insólito, pero no le tomó más importancia y entró.
“Esto…..”, Sara estaba sorprendida y yo asentía.
“Sí, era una casa para perros”; literalmente no existe nada al interior de la casa, solo un pilar al centro del lugar que evita que todo caiga. Monika estaba acostada en un colchón que tiene encima de unas brazadas desordenadas.
¿Cómo siquiera puede vivir así?
Miro a los alrededores y solo se pueden ver palos y restos de paredes en las esquinas, ¿acaso ella quitó todo?
Caminamos hasta donde estaba Monika y la movimos un poco; ella estaba durmiendo con el juguete que le regalé en Navidad, así que se lo quité de la boca; es peligroso si se ahoga mientras duerme.
“Monika, oye, ¿estás bien?”, Sara le preguntó y la chica comenzó a despertar un poco mientras me miraba algo dormida.
“¿Papá?”, ella dijo eso y una parte de mí tembló por sus palabras, pues me hizo sentir raro.
“Monika”, Sara la miró preocupada y la chica se levantó un poco para mirarnos mejor, incluso parece sorprendida.
“¿Sara?”
“Sí, somos nosotros, vinimos por ti”.
“¿Por qué?”, ella lo preguntó un poco dormida y Sara sonrió.
“Pues claro que vendríamos por ti, eres nuestra querida amiga”, Monika la escuchó y pude ver cómo los ojos de Monika se abrieron de golpe por esas palabras, para luego mostrar una sonrisa cariñosa.
“Qué bien”, ella dijo eso y Sara asintió.
“Monika, ¿recuerdas de lo que te hablé?, sobre la fiesta de Shadow, vamos a planificarla, ¿quieres proponer ideas?, incluso un apoyo monetario no estaría mal”. Sara dijo lo que quería y la dormida chica movió la mano a una chaqueta y sacó su billetera.
Escribió en un papel un código y le pasó la tarjeta a Sara.
¿Así sin más? Parece que realmente no le importa esto, así que cooperó sin problemas.
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Dejamos a la chica dormitando en la habitación y pasamos a la que era más difícil de tratar, Adriana.
Nos acercamos a un departamento común y corriente, subimos al piso 6 y caminamos hasta llegar al departamento número 623.
Tratamos de fijarnos en el número y Sara nota algo.
“Esas chicas están afuera de la puerta a la que vamos”.
Unas jóvenes estaban tocando una puerta y nos acercamos.
“Oye, Adriana, sal un momento, necesitamos hablar”.
“¿Pasó algo?, ¿por qué nos sigues ignorando?”
Ellas parecían asustadas y les hablé.
“Hola, ¿ustedes son amigas de Adriana?”, es posible que sean amigas de ella y si están afuera, podría ser que Adriana no esté en su departamento.
Las chicas me miraron un segundo y me inspeccionaron de arriba abajo.
“¿Te conozco?”, una dijo eso y la otra parece que notó algo.
“Oye, es ese chico, es el que salía de ese local donde te atienden chicas con minifalda”. Ella dijo eso y pude sentir una mirada punzante que viene de Sara.
¡Me atraparon!
“Bueno, suelo visitar esos lugares para hacer investigaciones”, traté de disimular, pero Sara no lo aceptó.
“¿Y lo confiesas tan descaradamente? Parece que ya no se tiene miedo a Dios estos días; esto es un sacrilegio”. ¿Sara se acaba de llamar a ella misma como Dios?
La traté de ignorar y miró a las chicas un momento; me parece que sí las vi en una ocasión hace tiempo.
“Oh, ya lo recuerdo, es el chico que chocó con Adriana, lo recuerdo porque ella no paraba de hablar de lo guapo que era”.
¿Choque con Adriana…? Espera, creo que algo llegó a mi cabeza.
Ya lo recuerdo, fue el mismo día en que nos enfrentamos a esa pandilla. Yo salí con los chicos para investigar las desapariciones y cuando salí del local, choqué con una chica.
No solo ella, incluso Monika nos atacó poco después. Qué cómico es el destino; esas chicas se unieron a mi grupo.
Al recordarlo, pude hacer memoria; sí, en efecto, esa chica era Adriana, pero…
Algo no cuadra; la recuerdo de esa ocasión, pero la mirada en la cara de ella era diferente a cuando nos topamos fuera del local y cuando nos conocimos en la oficina.
Efectivamente, son la misma persona, pero… es raro, en esa ocasión Adriana estaba avergonzada y apenas podía caminar; en cambio, cuando llegó a la oficina, sonrió con total simpleza y no ha sido muy carismática que se diga.
Traté de analizar esto, pero nuevamente me llegó un picor a la nuca. Sara estaba muy enojada, tanto que las chicas dieron unos pasos para retroceder y traté de pararme en el medio para que nadie saliera herido.
“Bueno, ya las recuerdo, pero…., ¿qué hacen aquí?”, se los pregunté, pero miraron la puerta con tristeza.
“La verdad es que algo le pasa a Adriana, ella nunca fue muy agresiva, siempre estaba alegre, pero luego de verte en las noticias, quiso cambiar, trató de entrenar más su cuerpo con ejercicio y mejorar con su habilidad de telequinesis, aun cuando su talento era mínimo; pero después del festival deportivo cambió un poco, se distanció y no ha querido hablar con nosotras”. Ella dijo algo que no entiendo, ¿Adriana tiene un talento mínimo? Es raro; el poder de Adriana era increíble, muy alto si lo tratamos de identificar. Nunca vi un límite en su poder; levanta autos como si nada y pudo mantener la estructura de escombros.
Ella no es la persona más agresiva, pero tengo el presentimiento de que si quisiera usar su poder a tope, podría fácilmente competir con el nivel de Sara.
Una de sus amigas habló y la otra siguió.
“Perdimos contacto con ella, pero la pudimos ver en las noticias del incidente que pasó hace poco, donde ese hospital colapsó. Escuchamos que fue durante una lucha con terroristas y quisimos venir a ver cómo estaba, pero no nos quiere abrir”.
¿Tiene a sus amigas afuera?, ¿qué pasa con Adriana?, ¿tiene algo malo?
“Oye, ya que eres ese chico del cual siempre ella hablaba y estás aquí, asumo que eres su novio, ¿puedes ver si ella está sana?”
¿Novio?
Me lo pregunté sorprendido y noté que Sara tiene ojos que desprenden fuego; esto se ve mal.
“Voy a ver qué hacemos, quédense tranquilas”.
“Entiendo, muchas gracias”. Ellas se inclinaron y retiraron; esta conversación fue rara, pero me sorprende más saber que la chica de ese día era Adriana. Su cambio fue muy radical y solo en unos meses cambió mucho.
Espero a que las chicas desaparezcan de mi vista y toco la puerta.
“Oye, Adriana, soy yo, ¿estás bien?”, lo pregunto y la puerta se abre un poco.
“¿Ya se fueron?”
“¿Ellas te hicieron algo?”
“No….., es solo…, que es algo complicado de explicar, ellas…..”
“¡Pam!”, la puerta se abrió de golpe y Sara se lanzó encima de ella con rapidez; no tuve tiempo ni para detenerla.
“¡Maldita traidora, me caías mejor que Monika, porque pensé que no te gustaba Shadow, me mentiste!”
“¡Aléjate de mí, enana!, yo y él no tenemos nada”.
“Dícelo a los dientes”
“¡No me muerdas!”
Ellas comenzaron a pelear en el suelo y me parece algo normal; me alegra estar con ellas una vez más.
Próximamente: Capítulo 18: Aniversario
Hola, estoy comenzando a subir algunas imagenes y memes sobre la historia en una cuenta de Instagram por si ven algo intereante que les guste, el nombre es “Shadsword”
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