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La isla de Caterus - Capítulo 26

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Capítulo 26: Capítulo 20: Akus vs una unión improvisada.

Los sonidos de disparos inundaron los alrededores por mucho tiempo, pero ahora, apenas eran escuchables. Los soldados que trataron de moverse a las zonas más al centro eran rápidamente asesinados; incluso con su talento y armamento, acercarse al objetivo era un caso complicado.

Un francotirador apunta al objetivo, un encapuchado que tiene una máscara blanca.

Para este momento, existían muchos objetivos a los cuales podrían apuntar, pero al final las órdenes fueron acabar con Akus primero, pues era una amenaza enorme para todos.

Los soldados apuntaron y apretaron el gatillo; lamentablemente, la distancia desde donde se disparaba daba un margen de medio segundo en llegar al objetivo, sin mencionar que en un día tormentoso, la lluvia y el viento curvan la bala.

Un disparo se desplazó a gran velocidad y atravesó el hielo cerca de Akus, rompiendo el cemento a sus pies.

Akus se percató de que las balas podían ser un peligro; el daño que causarían se vuelve un problema, pero de todas formas se mantuvo tranquilo mientras se movía rápidamente por el alrededor.

“¡¿Adónde crees que vas?!”. Heracles le gritó molesto y se lanzó para golpearlo, pero una gran jauría de lobos de hielo chocó de frente a Heracles.

“Crak”, los golpes de Heracles eran lo suficientemente fuertes para pulverizar a un lobo de hielo, pero aún terminaba retrocediendo si aparecía una serpiente gigante de frente.

“Tus ataques son muy peligrosos, quizás eres más fuerte de lo esperado, ¿no mejoraste mucho desde tu lucha contra Muscle?”, Akus lo pregunto y una vena estaba muy marcada en la frente de Heracles por lo molesto que era, pues recordar esa pelea era humillante.

Heracles en ese segundo dio todo de sí en contra de ese monstruo y terminó siendo superado al no poder mantenerse consciente en la pelea.

Desde entonces, Heracles mejoró sus límites físicos con entrenamiento de fuerza, pero aún siente que no podría ganar una lucha contra Muscle en solitario, donde tendría que causar tanto daño que supere completamente las habilidades curativas que él tenía.

Una serpiente aparece al frente y Heracles aprieta el puño mientras este brilla con fuerza.

“¡Pum!”, un golpe directo y la serpiente retrocede con fuerza.

“¿Y ese poder?”, Akus lo preguntó y pudo ver cómo Heracle tenía su brazo mucho más brillante que el resto de su cuerpo y luego regresó a un brillo normal, pues sus venas se iluminan cuando mucha energía pasa por ellas.

Akus lo analiza un poco y nota algo.

“Ahora lo entiendo, usas tu habilidad al límite, sobreexiges tu cuerpo, pero luego regresas tu cuerpo a su estado normal, para de esta manera no herirlo más de la cuenta y controlar el daño que produce el retroceso; se nota que eres muy hábil”, Akus le aplaudió, pues Heracles no estaba usando de forma continua su poder elevado como en la lucha contra Muscle.

Esta vez solo la usa lo justo y necesario, para que cada golpe cuente y cada movimiento no sea una carga, lo que no solo le permite luchar con más poder, sino que minimizar el daño, dándole más tiempo de pelea.

Heracles, cuando enfrentó a Muscle, descubrió una debilidad en su táctica de pelea, una que lleva ya un año tratando de mejorar, y este fue el resultado de eso.

Akus se mueve y usa una de sus serpientes para cubrirse de la bala disparada de un rifle, aguantando el impacto.

Para este segundo, Akus ya tenía memorizados los lugares donde estaban los francotiradores, permitiendo anticipar los ángulos y, con su habilidad para controlar el agua, puede incluso desviar un poco los ataques lejanos.

Una pelota de color verde se acercó a Akus, pues le tiraron una granada y Akus mandó a la serpiente a comérsela, rompiéndola en pedazos por la explosión, pero el daño para Akus fue 0.

Analizando todos los alrededores, Akus trata de predecir a sus enemigos y nota que muchos escudos se ponen encima de él.

“¿Y esto?”, sin entender porque muchas barreras estaban arriba; observa por un instante cómo Henrry toca las barreras para aumentar su peso.

Las barreras cayeron como peso muerto y, dado lo resistentes que eran, aplastarían totalmente a Akus.

Hielo se forma a su alrededor y la parte superior del domo de hielo se transforma en una punta que golpea las barreras.

Estas se impactaron con el hielo y poco a poco parecía que el hielo estaba a punto de ceder por el peso de las barreras; aun así, Akus reforzaba más y más el hielo, hasta que el sonido de algo rompiéndose apareció.

“Crak”, el sonido sorprendió a todos y Crisol tembló.

“¿Mi barrera….?”, sin creérselo, ella ve cómo su barrera se rompe, pues se despedazó mucho antes que el hielo de Akus, algo absurdo, pues para ella, ese escudo era indestructible; solo Monika con sus dientes había sido capaz de romperlo; más allá de eso, este resultado parecía imposible.

Las barreras desaparecen y Henrry se aleja asustado por lo que veía, pues el plan había fallado.

“¡Pum!”, un golpe resonó de la nada, pues Tristan lanzó un auto a donde estaba Akus, pero el hielo detuvo el golpe.

“Tonto, ¿no quedó claro que este ataque no puede…?”, Akus lo preguntó y vio cómo Heracles había llegado, pues le dio un golpe al auto y este sufrió un impulso que trizó el hielo y Akus tuvo que escapar rápidamente del lugar.

Akus se aleja y todos se tratan de reposicionar para ver a su enemigo, alguien que, no importa cuánto ataquen, no parece ceder de ninguna forma.

“¿Quién demonios es esta persona?, ¿no es demasiado complicado luchar en su contra?”, Henrry lo preguntó y Tristán suspiró.

“Es un maldito lunático, él se cree una persona perfecta y lo peor de todo es que siempre entrena su habilidad para fortalecerla hasta este punto; además, está lloviendo, así que está en su máximo nivel”, Tristan habló, pero al escucharlo, Akus se detuvo para inclinar la cabeza.

“¿De qué hablas?, ¿acaso piensas que esto es lo máximo a lo que puedo llegar?, qué pensamiento más estúpido tienes, que realmente creas que esto es todo, solo hace que no me arrepienta de matarte”.

Akus habló y poco a poco comenzó a reír a carcajadas.

Todos los que escucharon sus palabras no podían entender lo que quería decir, ¿realmente puede ser peor?

Esa idea los hizo temblar y escucharlo reírse de ellos volvió todo el momento una tortura por donde quisieran verlo.

Akus se reía felizmente y luego toda la lluvia dejó de caer, algo que hizo a todos mirar al cielo, el cual se estaba arremolinando arriba de Akus.

“Terminemos con esto y demostremos por fin lo que un ser superior puede hacer”.

Un remolino apareció y cayó directamente donde Akus, causando que una cuantiosa cantidad de agua llegara de golpe.

“¡¿Qué está pasando?!, ¿qué está haciendo?”, Heracles lo preguntó, pero ni Tristan ni Crisol lo sabían; solo entendían que esto era muy malo.

“Cuando nosotros fuimos creados para el proyecto Zeus, se nos entregó a cada uno un reto imposible a cumplir, según los investigadores; si uno de nosotros supera esa barrera absurda, entonces puede ser considerado un dios, así que todo el trabajo en nosotros fue para mejorar nuestra capacidad y acercarnos a ese premio”. Tristan lo dijo mientras observaba cómo una enorme cantidad de agua estaba al frente y parecía un edificio hecho de hielo.

“¿Cuál era el límite que Akus debía superar?”, Heracles lo preguntó y Crisol miraba en pánico el ingente remolino que estaba absorbiendo casi toda el agua de las nubes.

“El objetivo de Akus era poder congelar toda la isla de un solo ataque; si podía hacer eso, entonces sería considerado un dios”.

Cuando la escucharon, entendieron que era un reto alocado; hacer eso era en teoría imposible, es el mismo nivel de destrucción que el de una bomba nuclear; cambiar el entorno de esa manera era ridículo, algo imposible de creer.

Todos miraron la cantidad considerable de hielo del lugar y entonces comienza a tomar forma de una enorme criatura.

El objeto tenía 10 metros de alto y 9 látigos se desprendían del objeto; estos látigos tomaron forma como serpientes y todos miraban con miedo lo que era.

“Se los presento, esta es la criatura que define mejor a quién destruirá este mundo, la propia proliferación del mal, la Hidra”.

Todos observaron cómo la criatura hacía su aparición, sorprendidos y asustados de que una criatura que solo debería pisar el inframundo estuviera caminando con los humanos.

————————————————————————————————

Una ligera contracción llegó a mi mano y puedo escuchar cómo alguien se sorprende por mi movimiento.

“¿Shadow?”, ella lo preguntó asustada y yo estiraba lentamente los dedos para luego hacer lo mismo con las extremidades.

No me lo esperé, mi cabeza se reventó y reconstruirla terminó conmigo poco a poco, moviéndome para reajustar el cuerpo a donde debe estar.

Cada movimiento me ayuda a recuperar la información que se estaba reconstruyendo y poco a poco me comencé a levantar.

Toqué el lado derecho de mi cara y este aún se siente algo inusual; una oreja aún se está regenerando, pero el cerebro y el cráneo están casi enteros; solo debo asegurarme de analizar los problemas y solucionarlos poco a poco.

“Sara, ¿cuánto llevo inconsciente?” El daño fue aterrador; debí estar fuera de combate durante un tiempo prolongado.

La chica al frente estaba totalmente empapada por la lluvia mientras me miraba con ojos vacíos; esto debió dejarla muy aterrada, pero es lo normal, no todos los días ves cómo a tu amigo le vuelan la cabeza. Tengo suerte de que mi cuerpo tiene la información del ADN para saber cómo reconstruir el cuerpo aun cuando estoy inconsciente; el único problema es que termina tomando un tiempo muy alto cuando no soy yo el que toma el mando.

El modo automático es demasiado lento.

Miro a Sara y noto que ella tenía un corte en la frente y sangre manchando su pierna.

Me mordí y comencé a sanarla, pues esto debería dolerle.

“¿Estás bien?”, Sara lo preguntó y notó que tengo el brazalete del grupo de justicia en el brazo.

Sara aparentemente me colocó su brazalete, así que me lo quité para dárselo, pero ella negó.

“No, si no lo tienes, te dispararán”.

“Pero al menos yo lo puedo aguantar, tú no”. Le tomé el brazo a la fuerza y se lo coloqué; esto no puede estar fuera del alcance de ella.

“¿Está bien?”

“Sí, lo estoy”.

“¿No perdiste la memoria?”

“Eres Sara, mi compañera de grupo, sé quién eres”. ¿Por qué me pregunta tonterías como esa ahora?

“¿Esta vez no perdiste la memoria?”

“¿Por qué perdería…..?”, ¿eh?

No lo pensé rápido, pero ella tiene razón, el disparo de ahora no fue diferente del cual recibí hace un año y fui mandado a la ciudad, pero esa vez mi cerebro se reconstruyó de una manera en que había perdido la memoria, muy diferente del ataque actual.

¿Cuál es la diferencia?

¿Acaso no fue el disparo la causa de mi pérdida de memoria? Si es así, entonces…..

Sacudo mi cabeza rápido y siento como poco a poco mi oreja se termina de reconstruir. Ahora mismo estoy como nuevo, aunque sí perdí algo de sangre; parece que mi cuerpo recuperó mucho de lo que estaba repartido en el suelo.

Miro a Sara y asiento.

“Tranquila, estoy bien, aún puedo recordarte, Sara”.

“Entiendo, estaba asustada, pero luego de unos minutos tu sangre comenzó a moverse y a reconstruir el área dañada; asumí que te recuperarías, así que te coloqué el brazalete y esperé, tenía miedo de que recibieras otro disparo”.

“Gracias y lamento haberte preocupado”. Ella se quedó a mi lado aun con el riesgo de ser fusilada, pero debemos centrarnos en dónde está nuestro nuevo objetivo.

Miro a la distancia y entonces puedo ver una serpiente de cristal moverse para golpear y destruir un edificio a golpes, pero además de eso, muchas otras serpientes eran visibles a la distancia, eran enormes y parece que se desplazaban destruyendo todo a su paso.

“¿Qué es esa cosa?”, lo pregunté y Sara miró en esa dirección.

“Apareció hace un tiempo y lleva destruyendo todo; las alarmas se volvieron locas y parece estarse desplazando en dirección al lago”.

“¿Esa cosa está hecha de hielo?”

“Según el informe, sí, parece solo estar hecha con el agua de lluvia”.

“Si esa cosa llega al lago…..”, no era bueno lo que puede pasar; ese lago tiene conexión directa con el mar, ¿cuánta agua es capaz de controlar? Solo con el agua del lago podría inundar toda la ciudad.

Me levanto con dificultad y Sara me mira tratando de poner los brazos para evitar que me caiga, pues me mareo un poco al ponerme de pie.

“No estás bien, debes ir a la zona de refugiados”.

“Eso debería decirte a ti, tu pierna estaba lastimada”. Sara mira su pierna y se la toca para mostrar que no estaba mal.

“Solo fue una torcedura y raspones; a ti te dispararon”.

“Pan de cada día”, parece que ninguno de los 2 quiere mandar al otro a ese lugar; no es raro, esto supone un riesgo muy alto.

Trato de respirar y miro mi motocicleta; estaba muy dañada, pero nada que una pintura adecuada no arregle.

“Bien, vayamos, pero si te sientes mal, retrocedes”. Le dije eso y ella asintió de mala gana; parece que no está feliz con ser mandada a retroceder.

Tomo la motocicleta y la siento al frente de mí para que partamos una vez más a donde estaba esa criatura.

————————————————————————————————

“¡Tristan, quiero escapar!”, Crisol lo decía, pero Tristan estaba tratando de pensar.

“¡Pues inténtalo, pero esa cosa nos está persiguiendo continuamente y no nos deja ir en otra dirección, nos corta todas las rutas de escape!”, Tristan pensó y miró cómo las cabezas de la hidra escupían hielo que bloqueaba los caminos laterales y en esta calle principal solo podían escapar sin más que hacer.

“Heracles, esta cosa nos está guiando al lago”, Henrry lo dijo mientras estaba arriba y Heracles frunció el ceño.

“No podemos escapar más, dejarlo llegar a donde existe más agua es un error”. Heracles trataba de pensar en qué hacer, pero el resultado era complejo.

“No pudimos romperlo, lo atacamos con todo y no funcionó, solo nos queda el escape”, Tristan se quejó, pues en su cabeza no existe forma de ganar esta pelea.

“Sí, pero eso fue porque atacamos a su cuerpo; si atacamos a las cabezas, el resultado puede ser distinto”.

“¿Quieres acercarte a esas cabezas?”

“Es eso o dejar que llegue al lago, ¿crees ser capaz de escapar de un tsunami?”. Heracles lo puso en esa situación y Tristan se molestó.

“No queda de otra….., Crisol, prepara un ataque, apunta a una boca, nosotros te daremos línea directa”. Tristan propuso algo y Crisol hizo girar un trozo de metal en su mano para que rebotara dentro de una esfera llena de escudos; esto generó energía cinética en grandes cantidades y parecía lista para atacar.

Una cabeza de la hidra se acerca y Tristan le apuntó.

Concentrando su visión en los edificios cercanos, una considerable cantidad de acero llegó de todas las direcciones para golpear la cabeza desde atrás y llevarla al suelo.

El impacto generó que toda la Hidra se quedara quieta para ver lo que pasaba, pues Akus al interior de la criatura miró esto con total interés.

“¿Al fin dejarán de correr?”, lo pregunto y entonces Heracles toma la boca de la hidra en el suelo para abrirla a la fuerza.

Heracles hace fuerza y las otras cabezas intentan auxiliar a la que está en el suelo, siendo sometida.

“No tan rápido”. Henrry tocó una cabeza y esta comenzó a caer por su peso. Ahora mismo Henrry no podía mantener mucho su habilidad para perjudicar a todas, pero su acción supuso una molestia, haciendo que las cabezas de la hidra lo atacaran a él mientras trataba de esquivar.

Heracles aplica fuerza en la cabeza retenida por Tristan y le abre la boca hasta que Crisol tiene un ángulo.

Ella estira un escudo como si fuera un arco y lo usa para disparar la bola de energía cinética, algo que al romperse no solo libera un calor absurdo, sino que lo hace de forma tan agresiva que genera una explosión de manera instantánea.

La esfera entra a la boca de la hidra de cristal y Heracles retrocede para ver una luz en la garganta de la criatura.

“¡Crack!”, el sonido de cristal rompiéndose reverberó por todas partes y la cabeza se rompió en pedazos junto con parte de su cuello.

Por fin fueron capaces de generar un daño significativo a una cabeza, un pequeño logro.

“¿Por qué celebran pequeñeces?”, la voz de Akus se escuchó en lo más profundo del cristal y una cabeza más de la hidra se movió directamente para atacarlos y Heracles trató de esquivarlo.

Mientras él realizaba esta acción, una luz aparece e impacta directamente en la cabeza que lo ataca, creando un brillo que derrite el cristal y lo rompe en pedazos.

“¿Quién más ha llegado?”, Akus se lo preguntó, pero Heracles sonrió al verlo.

“Ya te estabas demorando”.

“Me gusta tener siempre una entrada triunfal y disparar en el mejor momento”. Cristian había llegado y apuntó su cañón en el brazo directamente a la cabeza de Hidra.

“Si tú estás aquí, entonces….”, Henrry lo miró y entendió que él nunca llegaba solo.

Un sonido de motor apareció y un vehículo volador estaba en el lugar siendo conducido por Daniel.

El vehículo en el cielo, parecido a una mantarraya gigante, estaba volando en el lugar y maniobrando entre las cabezas de la hidra.

Un arpón fue disparado del vehículo y se enganchó a una cabeza, conectando al vehículo y al arpón, tenían una soga, la cual se comenzó a atar alrededor de las cabezas mientras realizaba maniobras alrededor de estas.

Las cabezas siguieron al vehículo, pero luego de unos momentos las cabezas se tiraban entre ellas al enredarse y terminaron enganchadas entre sí.

4 Cabezas se amarraron y quedaron juntas mientras tiraban la soga que estaba llegando a su fin.

El tirón llegó al vehículo de Daniel y una cabeza de hidra le tiró hielo al vehículo en el aire, haciendo que este perdiera el control.

“Mejor abandonar el barco”, Daniel entendió el problema y saltó del vehículo, mientras que la soga se amarraba con fuerza a las cabezas sin liberarlos.

Daniel suspiró al ver cómo las cabezas no se podían mover y él estaba suspendido en el aire, con un cuchillo enterrado en la pared de un edificio con el que se quedó enganchado.

“Eso estuvo cerca”, se alegró de no seguir cayendo mientras veía cómo 4 cabezas de la hidra luchaban por liberarse, pero estaban totalmente enganchadas entre ellas.

Daniel miró lo que pasaba y luego sus zapatos se adhieren a la pared, dejándolo caminar en la pared, aun estando en contra de la gravedad.

Mirando lo que pasaba, una de las cabezas libres se mueve y golpea el edificio cercano con Daniel en él, lo que fuerza a que corra rápido en bajada para escapar del caos.

“Oye, Daniel, ¿estás bien?”

“Sí, no fue mucho; lo que me preocupa son las 3 cabezas que aún quedan”. Daniel miró al frente, donde aún existía una criatura mitológica que generaba una gran cantidad de miedo con solo verla.

“¿Crees que esa soga aguante?”, preguntó Tristan, pues las 4 cabezas de la hidra siguen forcejeando, pero no pueden liberarse.

“La bañé con un líquido anticongelante antes de llegar, así que dado el material que es y el líquido de ayuda, dudo que puedan romperlo o congelarlo para debilitarlo”.

“¿Realmente funciona?”, Tristan volvió a dudar, pero Daniel se molestó por su comentario.

“¿Acaso alguna de mis herramientas no funcionaron contigo?” Cuando Daniel lo señaló, Cristian sonrió mientras reía, pues la pregunta fue un recordatorio doloroso para Tristan por su derrota.

Heracles miró al monstruo que estaba quieto, pues parecía que Akus estaba analizando a los nuevos contrincantes, algo que les daba tiempo para pensar.

Daniel observó el lugar con detenimiento y notó que las 2 cabezas que fueron destruidas estaban poco a poco regenerándose.

“Se nos acaba el tiempo, Daniel”. Cristian estaba presionando a su amigo por un plan mientras tomaba los hielos en el suelo para ponerlos en su brazo como cañón, pues se estaba sobrecalentando y con el hielo consiguió rápidamente reducir su temperatura.

“Estoy pensando, pues el enemigo es alguien que pudo construir rápidamente esta cosa y además regenerarla”. Daniel estaba analizando a la criatura y Crisol inclinó la cabeza.

“¿No se regenera muy lento? Los lobos y serpientes de antes podían restaurar su cuerpo con rapidez”.

“Es verdad…”, parece que Heracles estaba de acuerdo con el comentario y Daniel lo miró.

“¿Cómo eran las criaturas?”

“Un poco más grande que nosotros; él podía crear muchas, aunque ahora no ha creado más, solo a la Hidra”, explicó Heracles, y Daniel parece entender algo.

“Cuanto más fuerces tu habilidad, más difícil es mantenerla; el tamaño importa en este sentido. Es posible que este sea su límite y por eso la regenera con lentitud, ya que mantener todo el hielo en su lugar debe ser un arduo trabajo, aunque me gustaría saber qué tanto puede regenerar a esta criatura y si tiene un límite que pueda cansarlo”.

“Llevamos horas corriendo de él, dudo que tenga límites a este punto”, Tristan fue honesto y Heracles lo pensó.

“Recuerdo que una serpiente sufrió una gran herida cuando Henrry y yo llegamos con un ataque sorpresa; en ese momento la serpiente sucumbió al daño y este sujeto construyó una nueva”.

“¿Una nueva?”, en ese segundo, Daniel llegó a algo. “¿Por qué empezar de 0 y no solo reconstruir la que ya estaba?”. Daniel propuso la pregunta, pero rápidamente llegó a la respuesta. “Seguro no podía y por eso hizo una nueva”.

“Parece que llegaste a algo”. Heracles sonrió y Daniel asintió.

“La primera pregunta es cómo puede mover todo el hielo de esta manera; se supone que es completamente sólido, los movimientos no tienen sentido, pero si pensamos en esta cosa como un robot lleno de tuercas y engranajes para moverse, todo cobra sentido”.

Daniel era un experto fabricador de herramientas; era obvio para él que cada parte tiene una función.

“Él seguramente crea una imagen inicial en el hielo y luego la mantiene con todas las estructuras necesarias, pero si esta pierde la forma inicial y los engranajes que hizo, puede perder de vista rápidamente dónde estaba cada pieza, lo que significa que creó esta cosa a pura memoria, pero no puede rápidamente encontrar cada parte que falla, así que le sale más rentable abandonar la estructura vieja y empezar de 0”.

Existía la posibilidad de que las criaturas, para moverse, deban tener todo un sistema específico en el hielo para funcionar, igual que el cuerpo humano. Reconstruir todo es costoso si unas partes no cuadran con otras, así que es mejor crear de 0 uno que sí funcione.

“¿Entonces?”, Crisol preguntó y Daniel sonrió.

“Está claro, solo debemos lastimarlo hasta que no pueda estructurarlo correctamente; debemos causar un daño significativo y creo que lo mejor es destruir todas las cabezas al mismo tiempo”.

“¿Estás loco?, ¿sabes la odisea que fue romper una?”. Crisol se molestó, pero Daniel ya tenía el plan en la cabeza y para Heracles, era todo lo que tenían; solo les quedaba trabajar con esto.

“Pudimos destruir 2, eso quiere decir que romper 9 no es imposible; vamos, acabemos con esto”. Heracles lo dijo y todos asintieron, pues las 2 cabezas destruidas se reconstruyeron y estaban mirando a sus contrincantes.

Ahora mismo 4 cabezas están inmovilizadas; romperlas con un ataque devastador no es imposible, así que les toca luchar contra 5 cabezas problemáticas.

Daniel sacó un objeto de su bolso de cintura y se lo tiró a Heracles.

“Toma estos guantes, resistentes contra proyectiles y no son afectados por el frío, aunque son algo pesados para su uso común”, Daniel explicó lo que le daba y Henrry miró a Daniel un poco preocupado.

“¿No tienes algo para mí?, ¿algo como un abrigo?, me estoy congelando”.

“Uno como ese detendría tu movilidad; además, mis herramientas son cosas para uso personal o para el apoyo de otros en la mejora de sus habilidades, no tengo nada que pueda mejorar tu capacidad de combate; esto no es el bolsillo de Doraemon”. Daniel lo explicó y Henrry se deprimió por esto.

Con los guantes en su lugar, Heracles se preparó y Cristian tenía listo su cañón; con eso todos podían luchar.

Akus los observó sin mostrar preocupación por sus enemigos, haciendo que 2 cabezas de la hidra se movieran en dirección a ellos, y todos esquivaron para alejarse del lugar.

“¿Qué pasa?, ¿ya pensaron en qué manera se lamentarán por no arrodillarse ante un dios?”, Akus lo dijo riendo y Daniel lo miró mientras se acercaba al cristal.

“¿Dios? Lo lamento, para mí solo eres un cobarde si necesitaste esperar a un día lluvioso para atacar; se nota que no estabas seguro de que pudieras conseguir algo si no tenías esta ventaja”. Daniel se burló de él y la mano de Akus se apretó con fuerza por el enojo.

“Entonces muéranse”. Akus mueve las manos y todas las cabezas atacan y golpean en todos lados, forzando a todos a esquivar.

Las cabezas comenzaron a buscar dónde estaban sus objetivos y notaron que Daniel corría lejos de ellos.

“No escapes de mí, ¿acaso yo no era un cobarde? No te escapes, sucia alimaña”. Akus movió a la hidra en dirección a Daniel y él se abre la camisa para mostrar que tenía objetos rectangulares y negros que estaban pegados debajo de sus prendas.

Una cabeza se acerca para comerlo y Daniel esquiva mientras lanza 2 objetos a la boca que estaba a punto de devorarlo.

Los objetos rectangulares parecían estar al interior de una cabeza y luego Daniel lanza otras.

Como si estas reaccionaran al estar cerca de la cabeza, se pegaron rápidamente al hielo.

“Estos objetos están imantados, solo necesito que se coma uno para que otro desde afuera se quede pegado a la garganta desde afuera”. Daniel entendió esto y continuó sacando y sacando más objetos; estos se los pasó a Heracles y este corrió en dirección a otra cabeza.

Heracles pega un salto y golpea la cabeza con la intención de descolocar su mandíbula y meter los objetos en su boca.

Akus observó que algo estaban haciendo y Daniel aprieta un botón.

“¡Bum, Bum!”, las 2 cabezas que tenían objetos terminaron siendo explotadas de golpe, pues los objetos eran un tipo de C4 junto a un imán para pegarlas entre ellas.

Con 2 cabezas desaparecidas, Akus observa cómo Henry tomó a Heracles y lo llevó al cielo, llamando totalmente su atención.

“¿Qué diablos están haciendo?”, Akus no lo entendía; 2 cabezas estallaron y ahora 2 enemigos escapaban al cielo hasta perderse de la vista de todos.

Un rayo de energía llegó y atravesó otra cabeza, causando que 3 ya fueran destruidas, y Akus, en inercia, trató de alejar las últimas 2 cabezas funcionales.

“¿Eh?”, Akus no lo entendía, pero notó que las 2 cabezas que quedaban estaban inmóviles con mucho metal alrededor; este incluso aplastó una cabeza a golpes hasta reventarla, mientras que la última recibió varias bombas de Crisol, rompiéndola poco a poco hasta que fue totalmente destruida.

Akus miró lo que pasaba con algo de sorpresa y notó cómo Daniel sonríe a la distancia, pues él, con las provocaciones y explosiones iniciales, buscó desorientar las cabezas para que todos atacaran.

Akus trató de regenerar las cabezas, pero toda la articulación era un trabajo difícil de hacer rápidamente y sus últimas 4 cabezas de la hidra estaban inmóviles.

La irritación estaba en todo su cuerpo y entonces puede notar que algo está cayendo desde arriba.

La persona era Henrry y él se disparó a las 4 cabezas inmóviles.

Cuando Henrry llegó, agarró la soga y con ello a las 4 cabezas para aumentar su peso, forzándolas a caer todas juntas de golpe al suelo.

Las cabezas se estrellaron y entonces Henrry aumentó aún más la presión y gravedad en ellas, hasta un punto en que las 4 cabezas se comenzaron a trizar.

Akus se percató de esto y trató de mover las cabezas, pero la fuerza en contra era muy grande; la presión rompió poco a poco el interior de las cabezas y luego recuerda algo.

“¿Dónde está el joven rubio?”, Akus lo preguntó y al cielo una vez más, para ver que ahora Heracles era la persona que estaba cayendo en picada a donde estaban las 4 cabezas.

Él cayó y un solo golpe fue suficiente para romper las 4 cabezas juntas.

Akus juntó agua y trató de volverlas a poner en su lugar; lamentablemente, las nuevas piezas no se movían con las anteriores y trató de ajustar todo de golpe, lo que causó una trizadura en todo el cuerpo de la hidra.

La habilidad falló, no puede volver a recrearla ahora mismo; tantos errores juntos eran irreparables de forma rápida. Así que Akus solo puede ver cómo todo se desmorona; era hielo sin más que no puede ser usado, debe modificarlo desde 0.

Todo el hielo cae y sus enemigos sonríen al verlo.

“Sabía que no eras un dios; si podemos atravesar tu habilidad con tanta facilidad”. Daniel dijo esas palabras y Akus apretó los dientes molesto.

Este era un resultado vergonzoso; la hidra fue totalmente derrotada, el daño fue devastador y ahora lo estaban tratando de esta manera.

Akus observó cómo el hielo a su alrededor se desmoronaba, pero no era solo el hielo rompiéndose; un recuerdo le llegaba a la cabeza.

Cuando era pequeño, él se esforzó mucho para evitar que el hielo se rompiera, pues cada error significaba un golpe eléctrico a su cuerpo.

En aquella habitación hermética, él solo podía trabajar continuamente sin cometer errores, solo cumpliendo los objetivos que esa gente le estaba imponiendo a la fuerza.

“¡Hazlo más rápido! ¡Que sea resistente! ¡¿No entiendes lo crucial que es esto?! ¡Debes ser mejor!”.

Esas personas continuamente lo forzaban a mejorar, a practicar sin descanso y, si fallaba, entonces le tocaba un castigo.

En esos tiempos tenía que ser bueno, un ideal y trabajar continuamente para mejorar, porque cualquier error era un castigo, ya que si fallaba, sería abandonado, pasaría por lo mismo que ese niño.

“Estos muñecos son divertidos”.

El niño al frente de Akus sonreía, aun cuando sus brazos estaban llenos de marcas y vendajes por las continuas heridas que le hacían, pues su habilidad era muy particular y, pese a ser el menor de todos, su cuerpo parecía aguantar los experimentos bruscos.

El pequeño niño siempre se fascina por las diminutas esculturas de hielo que se movían en el suelo, siendo de los pocos niños que se podría llamar “amigo” en las oscuras instalaciones que Akus recuerda.

Ese niño era una compañía para Akus cuando se juntaban todos los experimentos para convivir, pero de un día a otro, él niño desapareció por ser un experimento inútil para ellos.

011 Era el número de ese niño.

Akus se agarró la cabeza al recordar esto y su irritación aumentaba al sentir su habilidad colapsar; ahora mismo el hielo se derrumba a su alrededor, pues en esta pelea, lo que se supone que era la representación de su poder, había sido derrotado.

Un fallo más, un error desesperante, un resultado poco deseado que lo acerca a ser descartado. Si eso ocurre, ¿de qué sirvió todo lo que sufrió hasta ahora?

Akus aprieta los dientes al recordar esto y mira a todos con una clara molestia en los ojos.

“Me tienen cansado”. Akus se enojó y se quitó toda la capucha y tela negra en su cuerpo, todo para mostrar a un joven con pantalones verdes como los militares y una polera azul marino igual que su cabello. “Ya basta de esta tontería, voy a matar a cada uno de ustedes ahora mismo”.

Akus hizo una declaración y entonces una considerable cantidad de escamas cristalinas se crean en sus extremidades, incluso en todo su cuerpo.

Una coraza de hielo estaba envolviendo todo el cuerpo de Akus y, cuando toda la estructura de la hidra se desmoronó, Akus se movió.

Un pilar de hielo se creó a los pies de Akus y lo empuja a alta velocidad al frente, justo donde Daniel estaba.

“Tú vas a ir primero”. Akus lo amenazó y se desplazó a una velocidad alocada mientras estructuras como garras se formaban en sus manos para despedazar a Daniel.

Daniel solo pudo ver cómo una criatura hecha totalmente de cristal se estaba lanzando para comerlo vivo y luego es mandado lejos de un empujón.

Cristian alejó a su amigo de una patada y abrió el camino para que Akus pasara de largo.

Akus se alejó y usó sus garras para sujetarse al suelo, derrapando hasta detenerse.

Todos miraron al monstruo que estaba al frente y cómo de su armadura comenzaron a formarse cuchillas de hielo en todo el cuerpo.

“¿Dónde están?”, Akus lo preguntó mientras su cuerpo estaba completamente protegido por el cristal. “Voy a matar a cada maldito idiota que se ponga en mi camino, no pienso volver a cometer un error; un ser perfecto como yo no puede ser derrotado por basura sin valor, porque yo…… ¡Soy especial!”

Todos pudieron ver que Akus estaba envuelto en una armadura y lo rodearon.

“Parece que comenzamos el segundo round”. Cristian apuntó al enemigo de cristal, pero Akus golpea el rayo de energía y lo dispersa de un solo golpe, sin que su armadura muestre un cambio. “¿Es una broma?, ¿de dónde saco esa armadura?”

Cristian lo preguntó, pero todos se molestaron al darse cuenta del enemigo que tenían.

Autos se mueven para impactar a Akus desde todos los lados, pero luego son mandados a volar de un solo golpe.

“No solo es resistente, es muy fuerte”. Tristian se dio cuenta de esto y continuó lanzando objetivos metálicos en dirección al enemigo.

Akus esquiva los objetos y avanza en dirección a Daniel, mostrando su interés en acabar con él de los primeros.

Daniel coloca ruedas en sus zapatos y se mueve rápido por el lugar como si fueran patines.

El suelo tiembla y los lugares se destruyen, pues Akus salta de un lado a otro para alcanzarlo.

“Daniel, manténlo quieto”. Cristian apuntó y realizó una petición poco sensata, pues Daniel se mueve rápido para escapar del enemigo.

“¡Dispara, me está alcanzando!”

“No te asustes, lo tengo todo controlado”.

“¡Nada, no te veo hacer algo!”. Daniel se desesperó y se movió por todo el lugar mientras los rayos se disparaban de un lado a otro para darle a Akus, aunque Daniel tuvo que esquivar uno que casi le dio. “¡Ajusta la puntería!”

“No puedo creer que a mi amigo tenga tan poca fe”. Cristian se fastidió y disparó con más fuerza para atravesar las defensas enemigas.

Akus corre detrás de Daniel, mientras sus pisadas rompen todo a su paso, pues su armadura de hielo denso tiene un peso absurdo.

A pocos metros de Daniel, Akus estira la mano para alcanzarlo, pero un golpe le llega en la cara.

“¡Pum!”, el golpe lo llevó al suelo y Akus retrocedió rápido.

Heracles se paró entre él y Daniel para pelear, pues aún no piensa dejar que lo toque.

Con Akus atrás, Daniel se reposiciona lejos, mientras Heracles busca una pelea cuerpo a cuerpo.

Akus esquiva unos golpes, pero Heracles responde con muchos más, haciendo retroceder a Akus.

“Ahora estás donde a mí me gusta pelear”. Heracles sonrió, pues una pelea a golpes era su especialidad, pero Akus se desesperó para darle un golpe a su contrincante.

El sonido del golpe reverberó en todas partes, pero no hubo daño para Heracles; un escudo color esmeralda lo protegía.

Crisol estaba creando más escudos, bloqueando su escape.

Akus miró en todas las direcciones y luego es golpeado desde arriba con un inmenso trozo de metal.

Henrry estaba arriba del objeto aumentando su peso, pero la estructura de metal se rompe y debe escapar.

Henrry se eleva en el cielo para ver qué pasa; Tristan toma autos para compactarlos y luego se los tira a Henrry, quien agarra los objetos en el aire y los levanta para volver a lanzar a donde Akus está.

El objeto golpea el suelo y todo el sitio tiembla.

El golpe ya era devastador; con Crisol controlando la posición enemiga junto a Heracles, no le daban escapatoria a Akus, quien recibió el ataque en conjunto de Henrry y Tristan.

Los trozos de metal en el suelo se rompen y Akus pega un salto para alcanzar a Henrry.

“¡Pam!”

Cristian vio lo que pasaba y disparó, mandando lejos a Akus antes de que llegara a Henrry.

“Parece que te debo una”, Henrry sonrió, pero Cristian se estaba molestando.

“Dame las gracias en otro momento, esa asquerosa armadura no cede”. Todos miraron cómo Akus se levantó como si nada pasara; los ataques en conjunto no estaban resultando. “Daniel, necesitamos una idea”.

Cristian nuevamente presionó a su amigo y este pensó un poco antes de rebuscar en su bolso.

“Necesito que lo mantengan a raya, podemos probar diferentes cosas”, Daniel sacó 2 pistolas y apuntó al frente.

Daniel disparó y Akus se cubrió con su mano para evitar el ataque, pero las balas no eran lo que él esperaba.

Una bala estalla y envuelve el cuerpo de Akus con un líquido negro.

“¿Qué es esto?”, Akus no lo entendió y Daniel disparó su segunda pistola, la cual estalló en el cuerpo de Akus y le dio una descarga eléctrica.

Akus se entumeció un poco, pero no fue mucho; pero el rayo que salió del golpe prendió fuego al líquido negro, haciendo que Akus ardiera en llamas.

Con el problema encima, Akus retrocede rápido creando una pared de hielo y ganando algo de tiempo, mientras usa agua para cubrir su cuerpo y quitarse todo el líquido en llamas.

“¿Qué fue eso?”, Cristian preguntó, lo que solo hizo sonreír a Daniel.

“Una bala de petróleo y otra de pulso eléctrico; el hielo no es un buen conductor, pero solo necesitaba una chispa para prenderlo en fuego; con eso podríamos derretir el hielo de a poco y, viendo su actitud, parece que es efectivo”. Daniel sonrió, pero Heracles miró a Cristian y dudó.

“Puede aguantar el calor del arma de Cristian y no se derrite; creo que le molesta mucho más el material con el cual lo envolviste”. Heracles dijo eso y Daniel lo pensó.

Al parecer descubrieron algo, pero Daniel aún no lo puede ver correctamente.

“No importa, simplemente síganle disparando, su armadura no puede durar para siempre”. Cristian apuntó y disparó al muro de hielo, derritiéndolo de golpe para atravesarlo.

Akus corre por los alrededores y Daniel le dispara, haciendo que su enemigo esquive las balas con total rapidez.

Daniel lo estaba confirmando; claramente no le gustaban sus balas, algo pasaba.

Akus apuntó a Daniel y disparó múltiples púas de hielo.

Daniel puede ver el ataque encima de él, pero Cristian dispara para derretir algunas, mientras que las otras fueron golpeadas y destruidas por Heracles.

Ambos estaban manteniendo una guardia constante para evitar daño a Daniel, quien parece ser el foco principal.

Akus toma distancia y sus movimientos ya estaban dejando en claro una desesperación.

“Inmundas ratas, son una molestia, su unión solo demuestra lo débiles que realmente son”.

Akus creó paredes de hielo alrededor y Cristian apuntó al frente, pero estas paredes se trizaron.

Esto sorprendió a todos y miraron con curiosidad lo que pasaba, antes de que explotaran en pedazos.

Los trozos de hielo volaron en todas las direcciones y se cubrieron del ataque que estaba levantando una cortina de polvo cristalino.

La niebla bloqueó la vista de todos al frente y los trozos de hielo caían desde todas partes.

Intentaron ajustar la vista, pero era imposible; la niebla era demasiado densa.

Heracles escucha un movimiento y se prepara, pero la persona lo pasa de largo.

“Mierda”, Heracles lo entendió; él no era un objetivo, pues fue directamente a la persona de la línea trasera.

Daniel ve un movimiento en la niebla y Akus aparece al frente rápidamente.

“¡No en mi guardia!”, Cristian se puso en el medio y disparó su cañón con toda potencia al frente.

“¡Bum!”

Todo el lugar explotó y Akus fue golpeado de cara contra todo el rayo de energía, pues Cristian no dudó en usar la máxima potencia que tenía en contra del enemigo.

Toda la niebla del lugar se dispersa y todos toman distancia por el calor absurdo que estaba emergiendo.

Heracles observó el ataque y puede ver cómo Akus se esfuerza en avanzar en contra de la fuerza del rayo, algo que debería ser imposible con toda esta potencia encima, pero seguía moviéndose.

Ajustando su vista, Heracles puede notar cómo la armadura de Akus se estaba evaporando poco a poco, volviéndose más y más delgada con cada paso que daba para ir a donde Cristian.

“¿Lo está logrando?”, el calor del rayo estaba superando a la regeneración de la armadura, causando que se derritiera poco a poco.

Akus dio un paso con dificultad al frente y trató de llegar a donde estaban sus enemigos, pero se sentía mal de que alguien inferior a él lo mantuviera a raya.

“Todos ustedes….., todos ustedes no son rivales”.

Akus avanza y lanza un golpe directo al frente, uno que atraviesa la defensa enemiga y golpea el estómago de Cristian.

Akus se desesperó y su mano forma 2 púas que se disparan al frente.

“¡Pum!”.

El golpe llega con fuerza y el cuerpo de Cristian es mandado lejos.

Daniel mira esto y puede percatarse de la sangre que manchaba su cuerpo.

Cristian no solo lo terminó protegiendo, sino que recibió un ataque directo.

El cuerpo de Cristian se alejó y Daniel se percata de que Akus estaba quieto, tratando de reponerse, quedándose en su lugar y respirando agitado.

Daniel retrocede para apoyar a su amigo y puede ver que Cristian estaba en el suelo, mirando al cielo con tranquilidad; su brazo derecho estaba derritiéndose por el calor, pero lo peor era su estómago, el cual tenía 2 agujeros.

El estómago de Cristian estaba despedazado, no solo por el golpe; las púas de Akus desgarraron toda su piel y atravesaron sus órganos.

“Oye, Cristian, debemos moverte para….”, Daniel trató de auxiliar a su amigo y se percató de cómo una bocanada de sangre salió de su boca para lentamente dejar de moverse. “¿Cristian?”

Daniel no lo entendía, pero solo se necesitó un golpe y su amigo había dejado de respirar.

“¡Imbécil!”, Heracles llegó para golpear a Akus, pero este lo esquivó y realizó un intercambio de golpes con Heracles, aunque su atención seguía en Daniel y Heracles lo entendía. “¡Daniel, retrocede y encárgate de Cristian, nosotros hacemos el resto!”

Heracles lo mandó a retroceder, pero Akus tocó el suelo y cabezas de la hidra salieron para atacar a Heracles, dándole la oportunidad de llegar a Daniel.

Para este momento, Daniel entendía lo que el enemigo quería, así que sacó un escudo de metal para cubrir su cuerpo y el de Cristian.

“¡Esa basura no puede detenerme, yo soy….!”, Akus corrió y luego puede ver un objeto negro al frente.

“Lo sé, pero no lo necesito para eso”, Daniel respondió, pues no solo sacó el escudo, sacó otro objeto que Akus reconoció, pues los usaron contra las cabezas de su hidra.

“¡Bum!”

Una explosión llegó de la C4 en el aire y Akus fue mandado a volar lejos de ellos.

La explosión dispersó a todos y Daniel aguantó, pero su brazo recibió una buena parte del impacto, incluso recibió parte de la quemadura de la explosión; estaban cerca de la zona del impacto.

Akus, que fue mandado lejos, ajustó su postura mirando al frente, donde Daniel y Cristian estaban.

“Esto no es suficiente, aún…”

“¡Pum!”

Akus golpeó el suelo en un instante y se puso de cuclillas por el peso.

Mirando a su lado, pudo darse cuenta de que Henrry lo tenía agarrado, aumentando la gravedad de su cuerpo.

Akus intentó moverse para golpearlo, pero un golpe de Heracles le llegó antes.

Heracles golpeó a Akus mientras estaba inmóvil, tratando de ir en contra de la gravedad aumentada.

Akus se mueve, pero Tristan llega con metal compactado en su brazo como si fuera una armadura y lo golpea, haciendo que Akus recibiera un impacto directo.

“No eres el único capaz de reforzarte”.

Heracles y Tristan lo golpeaban continuamente, mientras Henrry esquivaba, alejándose un poco, y cuando Akus trataba de contraatacar, Henrry lo volvía a tocar, aumentando su gravedad.

No eran solo 2 personas que a golpes sacudían el cuerpo de Akus; él no podía ver cómo Henrry se movía alrededor.

Pues se elevaba en el aire o se movía por el suelo fuera de su visión.

El joven tenía una gran flexibilidad.

“¿Crees que Heracles y yo no estamos acostumbrados a este tipo de peleas?”, Henrry era capaz de desorientar a Akus para abrir un camino directo en los golpes de sus aliados.

Moverse para hacer esto sin perjudicar a sus compañeros demostraba lo acostumbrado que estaba a todo esto.

Akus se molesta, pues cada golpe dolía más y poco a poco trozos de cristal son arrancados con cada golpe que hacen.

“¡Aaah!”, Akus lanzó un golpe a Henrry, pero un escudo llegó y bloqueó el ataque, arruinando su contraataque.

Todos lucharon en conjunto para poder acabarlo, mientras Daniel trataba de atender las heridas de su amigo.

Lo vendo y taponeo los agujeros rápidamente con una inyección de esponjas, las cuales se expanden rápidamente en la herida para cerrarla, y lo conecto a un dispositivo de ayuda auxiliar para que respirara.

“Cristian, escucha, detuve el sangrado, pero esto es solo temporal, necesitas un trasplante de órganos y no moverte mucho; de otra manera, muchos otros de tus órganos pueden colapsar”.

Cristian miró a su amigo preocupado por él y apuntó al enemigo.

“…Ayúdalos”.

“Pides mucho, no puedo pensar en nada más”. Daniel miró a la zona de pelea y se percató de cómo Akus estaba luchando, pero su armadura era muy delgada en comparación con antes. “¿Su armadura no se regenera?”.

Esto era muy distinto a todo lo que tenía antes; esta vez sus defensas no se reparan, ¿por qué?

Daniel lo pensó, pero no podía entender qué pasaba; quizás algo estaba ocurriendo y no se daba cuenta.

Heracles le da un golpe directo a Akus para estrellarlo contra el suelo, sacudiendo el lugar.

Akus estaba respirando agitado, pero aún no parecía lastimado.

“Esto es un esfuerzo inútil de…..”, Akus no pudo terminar sus palabras, pues fue agarrado por Henrry y tirado al cielo.

Henrry esta vez cambió de estrategia y le quitó la gravedad para llevarlo al aire.

“¡Crisol, prepárate!”. Tristan llamó a su amiga y ella asintió.

Tristan juntó mucho acero y lo compactó para mandárselo a Crisol, quien lo recibió con escudos y, al igual que con los diminutos trozos de acero, lo hizo revotar en una gigantesca pelota de escudos, lo que causa una intensa energía cinética del tamaño de un auto.

Henrry mira a Akus y lo agarra con fuerza para llevarlo al suelo de golpe, incrementando con fuerza el peso en él.

Akus cae en picada desde una elevada altitud y Heracles lo recibe abajo para darle un golpe.

La gravedad, la fuerza de caída y el contundente golpe de Heracles desde abajo lo impactaron en un instante.

El cuerpo de Akus se levantó un poco, pues el golpe de Heracles le ganó a toda la fuerza de inercia en él.

Con Akus en el aire, Heracles retrocede y Henrry retrocede para darle paso a Crisol, para que dispare la gran bomba en sus manos, que al impactar con Akus, este explota con fuerza todo el lugar.

La zona se destruyó y el cuerpo de Akus vuela por los aires, impactando la pared de un edificio y cayendo de golpe.

Todos miraron lo que pasó, pues fue una combinación de golpes muy aterradores, y Henrry se preocupó al ver cómo estaba su amigo.

“Heracles, tu mano”, Henrry le advirtió, pues la mano de Heracles estaba totalmente destrozada por el golpe anterior; los guantes no fueron suficientes y Heracles sufrió un desgarro al impactar la armadura de Akus.

Heracles no le tomó importancia y mira al frente de él; pues Akus se estaba levantando, aunque una de sus piernas falló por un momento y se quedó de rodillas.

“Cof”, Akus tosió un poco y entonces un poco de sangre escurrió.

Después de todo este tiempo, al fin estaba sangrando, un resultado inesperado para él.

“Esto…… esto es imposible”. Akus miró la sangre en su mano y su cuerpo tembló, pero no de miedo; estaba claramente enojado. “Imposible, imposible, imposible, ¡imposible!”.

La respiración agitada en Akus era una prueba de su desesperación y se levantó rápidamente para caminar al frente.

“Ustedes… pagarán por esta humillación”.

Todos se prepararon para combatir y Akus se lanza al frente moviendo cabezas de hidra que Henrry esquiva para tratar de llegar al enemigo, pero no puede alcanzarlo tan rápidamente; esa vez Akus no lo pierde de vista y ataca con las cabezas de la hidra.

Daniel miró todo desde una distancia segura y puede ver algo particular.

Un trozo de su armadura en la zona de la espalda ya no estaba, pues fue la zona donde Heracles golpeó y seguro se terminó de salir con la explosión.

“¡Tiene una apertura en su espalda!”, todos miraron al punto que señaló Daniel y una sonrisa se levantó en su cara, pues ya existe una zona donde pueden golpearlo y parece que la armadura de Akus no se estaba regenerando en esa zona.

Henrry se acerca rápido a Akus para restringirlo, pero Akus lo ve y le lanza un golpe, aunque lamentablemente para él, es desviado por un escudo esmeralda.

“No tan rápido”, Crisol creó una defensa para proteger a Henrry mientras se movía y estaba a punto de tocarlo.

Akus lo entendía; si era restringido y golpeado en su zona vulnerable, entonces estaría en problemas.

Akus lanza un nuevo ataque con su brazo, pero esta vez creó una púa en él.

El brazo golpeó el escudo cuando Henrry estaba cerca y entonces…..

“¡Crac!”.

El sonido de cristal rompiéndose llegó y Henrry ve cómo el escudo se revienta y su brazo es perforado de golpe.

“¡Pum!”, el golpe fue agresivo y todo el brazo de Akus golpeó el costado de Henrry.

El cuerpo del joven fue mandado lejos y Heracles se percata de un objeto más en el suelo, pues fue arrendado de Henrry a la fuerza.

El joven en el suelo estaba sangrando; una de las púas despedazó parte de la cara y le cortó el ojo, pero además de eso, todo su brazo fue arrancado a la fuerza.

Akus apunta a Henrry en el suelo para disparar una pua y Heracles se pone en el medio para cubrir a su amigo.

“Eso es lo que yo quería”. Heracles se movió como Akus lo presentía y Akus corrió para ir directamente a Daniel. “¡Tú y yo tenemos asuntos pendientes!”.

Akus se movió, pero Tristan llega para atacarlo; aun así, Akus lo pasa de largo para ir a donde estaba su objetivo.

Daniel pudo ver al enemigo y usó su brazo hábil para apuntar una pistola al enemigo.

Dispara las balas y Akus se mueve al frente sin dudar, pero las balas pasan de largo e impactan el cuerpo de Tristan.

“¡Jajajaja, idiota, tienes una puntería de mierda!”, Akus se rio de Daniel cuando estaba a unos metros de él y listo para golpearlo.

Akus se acercó y Daniel puso un escudo para protegerse, pero era imposible que este escudo aguantara un golpe de Akus.

Con una victoria segura en sus ojos, Akus lo atacó, pero su cuerpo se detiene de golpe.

“¡….!”

Un pulso eléctrico lo golpeó, aunque no entendía lo que pasaba.

Akus mira al lado y una pelota explosiva de Crisol llegó para golpearlo lejos de Daniel, mientras un escudo extra aparecía para protegerlos de la explosión.

Akus se golpeó contra una pared y trató de mantenerse firme sin entender lo que pasaba.

Tristan estaba en el lugar y una corriente eléctrica pasó por su mano.

Tristan miró a Daniel y se sorprendió.

“¿Cómo sabías que las balas eléctricas no me lastiman y que podría usar esa energía para regresarla a Akus en la zona sin armadura?”

“No lo sabía, solo tuve fe”. Daniel sonrió, pero Tristan se molestó, pues le dispararon directamente con balas eléctricas.

Akus respiró profundo y se estaba molestando demasiado al ver que nada funcionaba, pero comenzó a reírse.

“Ustedes son divertidos, se empeñan en no morir, como si fueran la mayor de las plagas en este mundo”.

Akus respiró profundo y creó cabezas de hidra que los atacan a todos.

Crisol mantuvo a raya las cabezas con sus escudos y Tristan pudo ver cómo Akus se acercó a él.

Tristan lanzó un golpe, pero Akus lo esquivó.

“Me decepcionas, Tristan, esperaba más”. Akus lo intenta golpear, pero Tristan retrocedió.

“¡Cuidado!”, Crisol le advirtió, pues una cabeza de la hidra estaba llegando por la espalda de Tristan, y Crisol creó un escudo para protegerlo desde atrás; lamentablemente, hacer esto no le dio forma de retroceder al ataque de Akus.

“¡Pum!”

“¡…..!”

Tristan se sorprendió, pues todo el brazo de Akus atravesó el estómago de Tristan, dejando a Crisol temblando de miedo, pues su amigo había sido lastimado.

“Crisol……. escapa”, Tristan dijo esas palabras antes de que puas de hielo atravesaran todo su cuerpo desde adentro.

Su muerte fue inmediata; un solo golpe era necesario para Akus y los mandaba a la otra vida.

Crisol miró esto y tembló mientras trataba de retroceder, pero sus piernas no se movían.

Ella miró a sus pies y estos estaban congelados.

“Debiste ver esto, eres patética”, Akus se burló de ella y Crisol se movió para escapar, pero sus piernas se rompieron y ella tocó suelo con desesperación en sus ojos. “Cuando quisiste salir de ese sótano, ¿pensaste que este sería tu final?”.

Akus lo preguntó y Crisol lo miró llorando mientras su cuerpo se congelaba.

Akus la pisó y ella se rompió en pedazos por la fuerza.

“¡..!”

Daniel miró todo sorprendido y sin poder controlar correctamente su cuerpo por el agotamiento.

Las heridas en él pasaban la cuenta.

“¿Y ahora?”, Akus lo preguntó riendo, pues parecía que había ganado.

“Yo aún estoy aquí”, Heracles se paró entre él y Daniel, quien no podía hacer mucho más para ayudar. “Daniel, escapa con Cristian y, si puedes, intenta llevarte a Henrry después”.

Daniel lo escuchó y miró a Henrry, pues Heracles le vendó el ojo y le realizó un torniquete en el brazo para evitar que se desangre.

Entendiendo que debía hacer esto, agarró a Cristian de las prendas y lo arrastró lejos de la pelea, una que ya estaba en pésima posición.

Para este segundo, Heracles era el único en pie y una de sus manos había sido destrozada.

Heracles lo entendía; la derrota ya era absoluta, pero aún tenía trabajo que cumplir.

Akus notó que Daniel estaba arrastrando a Cristian a otro lugar; parece que aún tiene intenciones de salvar a su amigo y lo está desplazando a una zona segura, pero esto era lo mismo que rendirse, lo que pone feliz a Akus mientras ve a Heracles.

“¿Intentas ganar tiempo? Qué tonto eres, pronto todas las personas en la ciudad morirán juntas; ustedes solo fueron el primer paso para mi ascenso al cielo”.

Akus lo dijo sin más y Heracles aprieta el puño molesto, preparado para luchar.

Akus miró esto y suspiró cansado.

“Decepcionante, muy decepcionante, ¿crees que esas acciones cambian algo?, solo alargas más su sufrimiento; podrían morir ahora, en mis manos, y ahorrarse el morir después; los condenas a un dolor continuo mientras esperan la hora para morir; no creas que eres piadoso, estas acciones son crueles”. Akus dijo eso, pero luego se puso a reír, como si recordara algo muy gracioso. “Al final del día, es correcto decir que el camino al infierno se creó de buenas intenciones; quizás nosotros fuimos creados para salvar personas, pero ahora seremos sus verdugos”.

Akus sonrió y luego se movió para atacar a Heracles, quien lanzó un golpe con todas sus fuerzas para golpear la cara del idiota manipulador de hielo.

El golpe resonó por todo el lugar, mientras la lluvia nuevamente comenzaba a caer, pues a este punto, las nubes se estaban moviendo hasta llegar a donde ellos estaban.

El sonido de la lluvia envuelve todo el lugar y Heracles ve cómo su ataque fue sujetado por Akus.

El ataque nunca pudo conectar; era lo último que podía hacer y no sirvió.

Akus lo miró, tratando de ver algo especial en él.

“¿No me tienes miedo?”. Para Akus era inconcebible que luego de todo esto Heracles siga manteniendo un rostro calmado.

“No puedo temer, soy considerado por muchos como el número 1 de la ciudad, no tengo permitido caer sin darlo todo”.

Akus lo miró y Heracles usó su mano lastimada para apretarla en un puño, lanzando un golpe más.

Akus pudo ver todo y trató de usar su mano libre para detener este ataque, al igual que el anterior, pero esta vez, el ataque fue más rápido e impactó en la armadura de Akus.

El impulso mandó a la criatura de cristal a retroceder, pues incluso pareciera que el golpe le dolió a Akus.

“Eres un idiota, ¿no te das cuenta de que es un caso perdido?, mira tu mano”. Akus le apuntó, pues Heracles no solo golpeó con una mano lastimada; incluso esta se terminó de romper por no medir la fuerza del golpe.

“No importa”.

“Se supone que eres el más fuerte de la ciudad, ¿no es un título demasiado grande para ti?; si tú no puedes derrotarme, entonces todo se terminó, ¿por qué no te desesperas?”.

“Porque acepté este destino hace tiempo, no quiero volver a fallarle a nadie más, así que me pararé al frente sin retroceder”. Heracles preparó su mano funcional y la apretó con fuerza mientras su cuerpo brilla.

“¿Solo por eso?”

“Sí, porque……, aun si muero, esto no se detiene, tuve un tiempo divertido en este lugar y pude enseñarle algunas cosas a alguien”.

“¿A quién?”, Akus lo preguntó curioso, pero Heracles solo tenía una sonrisa en la cara.

“Ya lo conocerás, porque seguro te romperá la cara a golpes”.

Akus se molestó solo porque Heracles pensara en que alguien podría derrotarlo. Su actitud le colmaba la paciencia, así que se movió al frente para atacarlo, pero Heracles esquivó y le dio un contragolpe.

Akus levantó la guardia, pero el golpe lo hizo retroceder; incluso pudo sentir su cuerpo ceder un poco por el ataque.

“¿Esta es tu verdadera fuerza?”, Akus lo preguntó molesto y avanzó para ver cómo Heracles esquivaba y contratacaba con una patada, luego con un golpe.

Esto era diferente a antes; Akus ya no podía anticiparlo. Heracles simplemente se movía rápidamente mientras daba golpes.

Esta era una lucha totalmente de técnica y Heracles tenía toda la experiencia.

Lamentablemente, Akus entendía que, por muy superior que él fuera en el combate cuerpo a cuerpo, eso no servía contra su hielo.

Akus retrocede y dispara de su brazo muchas púas de hielo que golpean a Heracles, quien dio un paso al frente para darle un golpe en la cara.

Akus recibió el ataque de frente, pero apenas se movió de su posición.

“Lo admito, no eres una completa basura, pero sigues siendo alguien divertido”. Akus lo dijo, pero suspiró al ver cómo Heracles escupía sangre.

Cuando Heracles atacó, Akus respondió con una apuñalada en el estómago de él, pues una cuchilla de hielo se formó en su brazo izquierdo y la usó para contraatacar.

“Diste una pelea que seguro recordaré en mucho tiempo, perdiste miserablemente, pero no negaré que al no rendirte hasta el final, demostraste ser un poco interesante”.

Akus sacó la cuchilla del estómago de Heracles y el joven cayó al suelo en un charco de sangre.

Heracles atacó continuamente, pero su mano recibió mucho daño solo por golpear la dura armadura, al igual que la pierna con la cual lo golpeó. Las escamas en su cuerpo de Akus causaron un daño considerable a quien lo golpee y, al final, esta fue una lucha de desgaste donde Heracles perdió.

Puede que Heracles no fuera débil, pero luchó contra alguien que no debía golpear, dejándole en claro a Akus que Heracles no era tan increíble por tener ese tipo de debilidad, perdiendo todo el interés en él rápidamente.

Un suspiro llegó a Akus y pudo sentir que su máscara blanca se agrietó con el último golpe, un leve recordatorio del daño que le causó.

Caminando debajo de la lluvia, Akus miró el cielo con felicidad y con un poco de paz en su cuerpo.

Casi como si disfrutara de la lluvia, Akus levantó una mano en dirección al cielo disfrutando del sentir, pues se estaba maravillando por la sensación de victoria.

Él había ganado, era un hecho y, aun si no quiere admitirlo, fue una pelea ardua.

“No falle… Soy un buen experimento, dio los resultados esperados y debo estar orgulloso”. Akus estaba feliz por esto y disfrutó del sentimiento actual, pero eso solo era temporal.

El sonido de la lluvia debería ser todo, pero ahora mismo puede oír pisadas llegar a donde él estaba.

Akus observa y puede ver a una chica en el lugar; ella tenía una piel blanca y cabello castaño corto. Ella miró los alrededores, pasando por el cadáver de Tristan, los cuerpos de Henrry y Heracles, para finalmente ver los restos de Crisol en el suelo.

“¿Los mataste tú?”, Adriana había llegado mientras Elena y Monika atendían a los heridos; ella se adelantó por su cuenta para llegar primero y observó todo lo ocurrido.

Akus miró a la chica un momento y suspiró.

“¿Ya no queda nadie decente para enfrentar? Mejor me retiro”. Él no estaba interesado en Adriana, así que simplemente la ignoró.

“Respóndeme, inmunda rata”, Adriana lo insultó, haciendo que Akus se girara para mirarla.

“¿Y qué importa si es así?, ¿acaso harás algo?, ellos juntos eran una basura, debieron someterse, pedir disculpas y entonces quizás, solo quizás, hubiera considerado perdonarles la vida”.

Akus habló con arrogancia, pero Adriana aprieta los dientes con enojo a esta persona.

“¿Qué haré?, pues voy a pulverizarte”.

“Lindas palabras, pero tú…”.

“Con el poder que se me confiere, te considero un animal fallido del experimento Zeus, un error en todos los sentidos”. Adriana dijo eso y Akus la miró con sorpresa.

“¿Acaso tú…? No, no entiendo, ¿quién diablos eres?”.

“Alguien que tiene el trabajo de limpiar las basuras como tú”.

“Más te vale que seas clara con tus palabras o…”. Akus miró en dirección a Adriana y se quedó callado cuando un pequeño temblor llegó.

“¡Pam!”

Akus se protege con la mano y retrocede por el golpe, pues una roca fue lanzada a una velocidad difícil de predecir.

“¿…?”, Akus entendió que esta chica era diferente a todos los demás, pues incluso un ataque leve fue suficiente para hacerlo sentir dolor incluso con la armadura.

Adriana puso sus manos al frente y todos sus dedos apuntaron a Akus.

“Solo soy una chica que está profundamente molesta, eso es todo”.

Cuando Adriana lo dice, toda la calle tiembla para romperse en pedazos, al igual que los edificios cercanos, los cuales se rompieron para que los trozos se eleven y todos apunten a Akus.

“Este poder es…”. Akus se sorprendió y entonces una lluvia de objetos cayó en su dirección.

Próximamente: Capítulo 21: Akus vs ………

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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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