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La isla de Caterus - Capítulo 27

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Capítulo 27: Capítulo 21: Akus vs ………

“Debemos recostarlo de lado para que bote lo que tiene en la boca y no se ahogue con su sangre”. Elena dijo eso mientras que junto con Daniel acomodaban a Cristian.

Luego de ponerlo en posición y poco a poco tratarlo, la situación seguía siendo compleja.

El golpe no solo despedazó su piel; sus órganos internos se estaban reventando y los soldados de los alrededores trataron de auxiliarlo, pero aún estaba demasiado delicado.

Las posibilidades de supervivencia de Cristian eran bajas; Elena en el fondo estaba consciente de ese hecho, pero Daniel, que estaba cerca, seguía intentando ver cómo podían ayudarlo.

Elena miró a los alrededores; algunos soldados realizaron una reanimación forzada en Cristian para hacer que su corazón latiera una vez más, pero aun con toda la tecnología que tenían de su lado, esto era muy difícil de mantener.

“Lo primordial es llevarlo a un hospital; de otra manera no aguantará”.

Los soldados querían moverlo rápido para sacarlo del caos; ahora mismo solo se pueden esconder detrás de unos edificios mientras esperan a que lleguen más refuerzos.

Elena esperaba a que Shadow llegara, pero se estaba demorando demasiado en poder estar aquí. Si él pudiera darle un chequeo rápido, entonces podrían estar seguros de que la vida de Cristian no corre peligro y luego trasladarlo al hospital para que sea atendido. Lamentablemente, el tiempo afecta y lo que mejor pueden hacer es desplazarlo al hospital de manera inmediata.

“Será trasladado al hospital rápidamente; lo dejó en sus manos”. Elena no podía hacer nada más y los soldados levantaron el cuerpo para subirlo a la camilla, llevándolo a un vehículo para desplazar el cuerpo.

Solo eran capaces de ver cómo su compañero se retiraba y Daniel miraba todo con molestia.

Él estuvo en todo esto y pudo presenciar de primera mano lo complejo que era ganar esto.

Elena lo miró y trató de pensar en qué decir.

“Daniel, ¿qué pasó?”

“Era un monstruo, tratamos de destruir sus defensas de hielo y su hidra, creí que estaba al límite y que no podría seguir peleando, pero la realidad fue que se estaba conteniendo todo este tiempo”. Él lo mencionó enojado y Elena lo miró con tristeza, pero ella sintió un tirón en su ropa, pues Monika a su lado estaba tratando de llamar su atención; aun así, Elena la ignoró para seguir.

“¿Puede ser derrotado?”

“Tratamos de hacer lo que pudimos y no fue suficiente; él simplemente es muy poderoso con su habilidad en ese estado con armadura. No puedo entender cómo jugó con nosotros hasta ahora, ¿por qué no peleó al máximo desde el inicio?”. Daniel trata de pensarlo y otro tirón viene a la ropa de Elena, pues Monika quería hablarle, pero Daniel pensó en algo. “¿Puede que realmente no fuera capaz de hacerlo?”

Daniel trató de rememorar toda la pelea y, con cada vez más calma, recuerda que su armadura no se recupera.

Cuando dijo esas palabras, Elena le tomó atención, ignorando nuevamente a Monika.

“¿A qué te refieres?”

“Él creó una armadura en su cuerpo. Pensé que usar a la hidra era para simplemente bromear con nosotros, pero puede no ser así. La hidra parecía ser su mejor carta; aun así, hizo esto. A lo que trato de llegar es que la Hidra ya era su límite, lo que significa que lo de ahora no lo usó antes, porque seguro supone algún riesgo para su cuerpo”. Daniel llegó a esa conclusión y Elena lo pensó.

Heracles y Sara tenían un límite al usar su poder; cuando este límite se superaba, ambos sangraban por los orificios de su cuerpo. Es posible que realmente él esté usando un arma de doble filo.

“¿Cuál crees que sean los efectos?”, Elena quería información y Daniel lo pensó.

“El hielo es frío; puede ser que la armadura le esté tocando directamente el cuerpo y poco a poco termine con entumecimientos en diferentes partes de su cuerpo. Si pierde la sensibilidad del cuerpo, ya no puede agrupar correctamente más hielo en ese lugar; eso respondería a la pregunta de por qué no puede regenerarla, pero romperla sigue siendo un problema”.

“Es una idea plausible”, Elena asintió y nuevamente ve que Monika está desesperada por decir algo, pero Daniel frunce el ceño.

“Puede que mis palabras sean solo por el enojo que tengo, pero no quiero creer que él es perfecto; no pienso darle el placer de hacerme creerlo, por eso sigo firme a mi idea de que su poder tiene una restricción o límite, igual que la de mis compañeros; es imposible que sea un dios”.

Eso era a lo que Daniel quería llegar, que no era alguien invencible.

“Entiendo, entonces será mejor que estés monitoreando los movimientos enemigos; si te coordinas con los soldados, puedes informarnos sobre cualquier cosa y…”.

“Problemas”, Monika se molestó y le pegó un tirón brusco a Elena.

“Monika, ¿qué pasa?”

“Adriana”

“¿Qué pasa con ella?, ¿no estaba vigilando contigo?”

“¡¿Qué hace esa niña al frente de ese monstruo?!”, un soldado gritó y Elena se movió rápido para escuchar cómo todo en la calle se estaba destruyendo y moviendo por los aires.

Era imposible que esta fuera la habilidad de Akus. Así que Elena dirige su mirada a la chica que estaba al frente de él, apuntando hacia Akus sin miedo en el rostro. Para ser más exactos, su cara solo mostraba enojo hacia el monstruo que estaba destruyendo la ciudad con su hielo.

Para este segundo, todos los soldados solo estaban mirando cómo todos los objetos se movían por los aires para luego apuntar a Akus.

“Elena”, Daniel miró lo que pasaba, pues una gran cantidad de cosas estaban en el aire y él no parecía entender qué pasaba. “¿No debe ella tocar los objetos para controlarlos? Este poder es de una clase avanzada”.

¿En qué momento la chica que siempre hace las cosas de mala gana tuvo la habilidad de hacer esto? Elena no lo entendía, pero era claro que todo el lugar sería destruido.

Todos los objetos en el aire atacaron a Akus y el daño fue devastador; incluso el lugar donde todos los soldados estaban sufrió de una gran sacudida.

“Qué aterrador”, un soldado se sorprendió y Elena solo podía mirar con algo de miedo a la persona al frente, pues no parecía alguien normal.

Una inmensa montaña de cosas estaba en el lugar donde antes se encontraba Akus y Adriana; aun con las manos estiradas, las apretó, causando que todos los objetos se compactaran en el lugar.

Adriana mantenía todos los objetos aplastando al enemigo y, de repente, un lado de la montaña de cosas estalló luego de congelarse, pues Akus escapó del lugar y retrocedió mientras su armadura mostraba leves trizaduras.

“No lo negaré, me sorprendiste, pero no volverá a pasar”, Akus lo dijo mientras sonreía y Adriana se acerca a la montaña de cosas para darle una patada, mandando a volar toda la estructura en dirección a Akus.

Este ataque hizo que el suelo comenzara a destruirse mientras se arrastraba por el pavimento. Akus, al ver lo que estaba llegando en su dirección, creó 2 cabezas de hidra al frente para detener el golpe.

“¡Pum!”, el impacto resonó y Akus se sorprendió cuando vio a las cabezas retroceder, pero luego nota que muestran una trizadura que continúa aumentando, pues Adriana estaba usando su poder para seguir moviendo el objeto.

“Crack”, el sonido del hielo al romperse asustó a Akus, quien fue golpeado directamente para ser arrastrado por el golpe hasta impactarse con un edificio que, luego del ataque, se comenzó a derrumbar.

La destrucción del lugar era notoria y Adriana miraba con molestia al frente.

“Dudo que esto sea suficiente para él; debo pensar en un plan para acabarlo”. Adriana mira al cielo y sigue lloviendo, lo que aumenta su irritación.

Adriana mira al frente, pero no puede ver que Akus salga, un punto que la hace tomar más atención y luego escuchar un sonido peculiar.

Era como si el metal se estuviera rompiendo en pedazos y se percata de que al lado de ella existe un hidrante de incendios que tiene el color amarillo.

Este objeto tiembla y se rompe para liberar una cabeza de la hidra que la atacaba directamente.

Adriana despedaza el pavimento y apunta los trozos a la cabeza que, luego de tantos golpes, se rompe.

“Te tengo”. Akus apareció por la espalda de Adriana de un segundo a otro, pues usó ese ataque como distracción para moverse.

Con solo unos metros de distancia, Adriana pisa el suelo y levanta el pavimento como si fuera una rampa y Akus, al moverse rápido, termina pasando de largo.

“Expulsión”, Adriana dijo eso y un inmenso trozo del suelo a los pies de Akus es disparado al cielo con una fuerza descomunal, una tal que hizo a Akus caer y golpearse la cara con el pavimento por la fuerza de inercia al ser disparado al cielo con todo el objeto.

Akus cae del trozo y termina notando que está a una altura ridícula del suelo, haciendo casi imposible que él pueda ver dónde estaba su enemigo.

Mirando en todas las direcciones, él no puede notar nada más que una ciudad gigante abajo y luego es capaz de divisar algo que se mueve recto hacia él.

Akus se cubre usando la armadura y un objeto impacta contra su cuerpo.

“¿Cómo demonios puede verme perfectamente desde esta distancia para disparar?”, Akus no lo entendía, él apenas podía sentir cuando los objetos estaban llegando a su rango.

Trozos de diferentes tamaños impactaban su cuerpo y él no tenía de otra más que simplemente incrementar el hielo a su alrededor para resguardarse.

Toda el agua de las nubes llega a él en forma de una cúpula que lo trata de mantener seguro, pero a este ritmo estaba cayendo cada vez más rápido.

“¡Pum!”, una gigantesca bola de hielo se impactó en el suelo, levantando una majestuosa cortina de polvo brillante por todo el hielo que se esparce de golpe.

Adriana mira lo que pasa y a lo lejos puede ver que algo cae por separado.

En la lejanía estaba Akus, pues antes del impacto se expulsó de la cúpula en otra dirección, para de esta manera ir en contra del daño de caída y poder alejarse del lugar.

Akus para este segundo apenas tenía la armadura muy lastimada; todo este tiempo lleva sufriendo un daño considerable tras otro, pues en la pelea contra los otros 6 jóvenes su armadura perdió mucho material.

Sin muchas herramientas para usar ahora, mira a donde debe estar Adriana a lo lejos y corre en dirección al vasto lago de la ciudad, pues su objetivo era reponer más agua ahora que la lluvia se detuvo cuando tomó el agua de las nubes para protegerse.

Adriana podía verlo perfectamente desde lejos y rompió la puerta de un auto para luego quitarle el freno de mano.

“No sé conducir, pero imagino que solo necesitaré un pequeño empujón usando mi habilidad; esto es como un niño moviendo un auto de juguete”.

Ella da el empujón a la cabina y las ruedas se mueven hacia adelante.

“No voy a dejar escapar a este bastardo”.

————————————————————————————————

“¡Pum!”, escucho el estruendo causado por un objeto cayendo y no me puedo creer el desastre del lugar; esta es la peor pesadilla que pude imaginar en algún segundo.

Conduzco por esta carretera y llego a una zona destruida con mucho hielo.

Sara se baja rápido y parece estar mirando el lugar con detenimiento.

Ella recogió algo del suelo y me lo pasó; se trataba de un cubo de cristal morado que yo reconocí; era una de las baterías utilizadas por Cristian en su arma.

“Esto prueba que están cerca”, miro cómo el hielo y la destrucción están en muchos lados; esto era un campo de batalla y los soldados se mueven de un lado a otro.

Caminé por el lugar y parece que un soldado estaba recogiendo trozos de hielo que parecen casi como carne congelada; era incluso desagradable de ver.

Sara miró los trozos de hielo y parece que intenta reconstruirla en su cabeza.

“Ella es… es la chica que capturé”, la escuché mientras veía a los soldados recuperar un cuerpo empalado que reconocí como Tristan.

Ambos experimentos estaban muertos; no podía entender cómo todo esto pudo pasar.

Sara notó que se estaban llevando a una persona en camilla y sí, él efectivamente era Henrry.

Encontramos una batería de Cristian; si él estaba aquí, entonces Daniel también lo estaba, pero no puedo ver a ninguno de los 2. Además, Henrry siempre está con…

Un grupo de personas estaba reunido en una esquina y caminé al lugar.

Elena estaba cerca y parece que escuchó nuestros pasos, para luego mirarnos directamente.

“Shadow… no vengas”. Ella parece feliz de verme por un segundo, pero luego me pidió retroceder; era raro que lo hiciera.

Caminé sin más al frente y Elena se puso en mi camino.

“Shadow, espera, no es el momento…”, ella intentó detenerme, pero avancé igual para acercarme y ver lo que estaba ocurriendo al frente.

Los soldados del alrededor rodearon al cuerpo y no parecía que quisieran tocarlo; él solo estaba ahí, entre el hielo y la sangre, mojado de pies a cabeza por la lluvia.

Elena me dejó caminar y me acerqué al cuerpo en el suelo.

Mi mirada se fue directamente a Heracles; sus manos estaban perforadas y destruidas, al igual que su estómago. No podía sentir que emitiera ningún tipo de ruido; me mordí la mano para arrancarme la carne y que mi sangre entrara en su herida.

“¡…..!”, analizo el daño en su cuerpo, buscando la forma de reanimarlo, pero esto…..

Su cuerpo era un desastre, sus órganos estaban congelados, la pérdida de sangre era mucha y lo peor de todo, ya había dejado de respirar.

Me quedé a su lado usando mi sangre para estimularlo, pero nada en su cuerpo reaccionaba para este momento.

Su sangre se llenó de escarcha y su corazón se fisuró; él debió estar sufriendo en un frío extremo mientras estaba acostado aquí. Pasó mucho tiempo así mientras su cuerpo sucumbía al frío.

Esto… No era tratable y darme cuenta de eso me hizo sentir pesado.

Esto es lo normal; no es el primer compañero que veo morir. Muchos jóvenes en esta ciudad pierden la vida en esta guerra, a manos criminales, en un accidente o cumpliendo con su deber.

Sí, esto es algo normal, algo que siempre ocurre, pero…

No lo sé, no sé por qué… Esto me duele tanto.

Apreté los dientes de la irritación y miré al cielo para evitar llorar. Esto no debería pasar; yo estoy aquí para evitar que esta gente muera.

Demonios, me demoré demasiado en llegar.

Todos me miraron respirar pesadamente mientras el vapor escapa de mi boca, pues aún estamos en mitad de un día gélido.

Me bajo el cierre de la chaqueta y me la quito para ponerla encima del cuerpo de Heracles para abrigarlo, pues aún debe tener frío.

“Aún tenemos trabajo por terminar”. Dije eso y miro el brazo derecho de Heracles, el cual tiene el brazalete del grupo de justicia, y con cuidado se lo quito, para luego ponerlo en mi brazo.

“¿Shadow?”, Elena, que estaba cerca, me habló, pero simplemente miré al frente, donde se puede ver una continua destrucción de la ciudad.

“¿Dónde está la persona que hizo esto?”, lo pregunté con seriedad y unos soldados revisaron una pantalla de información.

“Se dirige al lago”.

“Entiendo”. Sin mucho más para decir, miro por última vez el cuerpo en el suelo para finalmente darle unas palmadas en el hombro al cuerpo de mi amigo. “Yo me encargo del resto, tú… puedes descansar”.

————————————————————————————————

Akus corrió por la calle principal mientras el vehículo de Adriana se acercaba a él.

Un pilar de hielo aparece a sus pies y lo levanta, dándole un impulso que lo mueve hacia el frente a una enorme velocidad y luego otro pilar de hielo lo manda a un edificio cercano.

Akus ahora mismo solo estaba usando el agua que estaba ya en las calles para hacer este movimiento; aun así, no podía reunir rápidamente una gran cantidad de agua para luchar, simplemente usaba el agua para escapar mientras se movía en dirección al lago saltando de un edificio a otro.

“Asumo que este idiota tiene la misma limitación con donde está el agua; si no puede verla, tomar su control del agua debe ser difícil, algo entendible; no puedes tomar lo que no sabes si está ahí. Él usa su visión para calcular distancia y realizar un análisis del entorno; que no tenga lluvia cayendo por todas partes o nubes visibles encima de él lo complica”.

Adriana trataba de entender a su enemigo y se percata de cómo tiene agua girando alrededor de él mientras llega a un edificio para construir una rampa de hielo y seguir moviéndose por medio de deslizarse en el hielo.

“Él necesita que el agua lo rodee; ahora entiendo por qué escogió un día lluvioso, necesita que el agua esté alrededor para de esta manera poder sentir las balas que pasan e interactúan con él”. Tal parece que su sensibilidad está en el agua que maneja; si algo entra en su rango, puede enfrentarlo, pero con menos agua alrededor para manejar, entonces todo se complica.

Es como extender una red que le entrega información alrededor; mientras menos tenga, más difícil es para él enfrentar el problema.

Adriana condujo y puede ver cómo él salta de un edificio a otro, creando rampas y deslizaderos que lo desplazan rápidamente.

“Ya estás a rango”. Adriana ya sabía que estaban cerca del lago; en poco tiempo llegaría al muelle y posiblemente sería imparable si entra en ese lugar.

Rocas se levantan alrededor del auto y golpean los edificios para despedazar las rampas y hacer caer a Akus.

Adriana conduce a alta velocidad y sale del vehículo mientras lo lanza a su enemigo, quien recibe el auto para terminar despedazándolo con una cabeza de la hidra.

Adriana mira a su oponente y él apunta en dirección a ella.

“¿Piensas que solo quería llegar al lago? Eres una tonta, me estaba moviendo en dirección a la nube más cercana”. Akus hizo su declaración y entonces una inmensa cantidad de lluvia cae nuevamente, pues el nubarrón de arriba estaba siendo un problema.

Adriana apunta a Akus una vez más y una vasta cantidad de trozos de todo tipo de materiales se levantaron para apuntar a su enemigo.

“Terminemos esto aquí, no quiero jugar más contigo”, dijo Adriana, y todos sus dedos apuntaron al enemigo, mientras Akus tenía una postura igual y muchos trozos de hielo se formaron alrededor para apuntar a Adriana.

Uno contra uno, ambos se apuntaron y todos los objetos fueron disparados.

Todo el lugar resonó con golpes y sonidos de cristal rompiéndose; todos los ataques impactaron entre ellos en el aire, causando un desastre en todas las direcciones.

Trozos volaron en diferentes direcciones y ninguno de los 2 pestañeaba; su poder estaba al mismo nivel, ambos se atacaban y atacaban con todo lo que tenían alrededor.

La confrontación estaba siendo totalmente desgastante y luego de un minuto de continuos ataques, poco a poco Adriana comenzó a perder terreno.

“¿Qué pasa?, ¿acaso ya te cansaste?”. Akus se rio de ella y los ataques continuaron en cantidad.

Akus no se detenía con el ataque y Adriana perdió tanto terreno que los trozos estaban estallando cerca de ella, causando que fragmentos de cristal le hicieran cortes en las mejillas y en diferentes partes del cuerpo.

Viendo que esto ya era el fin, Akus realizó una embestida final y toda la zona donde Adriana estaba, estalló a golpes.

“Jajajajajaaj”, Akus se rio por lo que había conseguido y se detuvo cuando sintió algo extraño.

Él no lo había sentido antes, pero al mirar lo que estaba arriba, notó que un trozo gigante del edificio cercano se desprende a la fuerza para caer encima de él.

Cuando ya puede ver el trozo a nada más que unos metros de distancia, entiende que Adriana disminuyó su concentración en el ataque porque estaba desplazando este enorme trozo de material.

“¡Pum!”, el trozo gigante de cemento cayó encima de él, causando una gran calma al final.

Ahora mismo, Adriana estaba en el suelo mientras muchos trozos de hielo estaban enterrados en su cuerpo; ya no era capaz de moverse y, con el dolor que sentía, tampoco podía usar sus poderes.

Este fue un ataque final; ella sabía que era solo cuestión de tiempo y pensó en un ataque que no fuera capaz de esquivar.

Con todo el agua que él controlaba moviéndose al frente, no fue capaz de sentir cómo algo se movía encima de él, lo que le permitió a Adriana un ángulo preciso para atacar.

Adriana suspira; casada, se movió durante mucho tiempo y su cuerpo estaba al límite; además, podía sentir que el hielo en su cuerpo era un problema, pero no podía sacarlo con su fuerza actual.

Poco a poco, Adriana respira con más calma, pero no puede tomar todo esto a la ligera.

La temperatura en el ambiente disminuye un poco y con horror Adriana ve que la gran estructura de cemento se estaba rompiendo.

Todo vuela por los aires y del lugar sale Akus con su armadura toda agrietada. Él había recibido un golpe duro, uno tal que lo tenía caminando con algo de dificultad, pero es muy poco para todo el daño que Adriana esperaba hacerle.

“¿Tú… cómo pudiste atravesar mi percepción? ¿Acaso te burlas de mí?”. Akus estaba furioso, pero a su vez cansado, pues trataba de respirar ante todo el esfuerzo que hizo. “Todos son ratas de pacotilla, no puedo entender cómo son capaces de seguir siendo una basura tan molesta; llegan uno a uno para tratar de derrotarme, me tienen harto”.

Akus se acercó a Adriana y ella no podía moverse.

“Ahora mismo, solo me queda acabarte, aunque nunca negaré que luchar contra ti en particular… Nunca estuvo en el plan, pero fue una experiencia nutritiva; creo que me ayudaste a entender algunos puntos en que puedo mejorar, así que gracias por esto y ten por seguro que te enviaré al otro lado junto a esa persona”.

Adriana apretó los dientes molesta y Akus la apuntó.

Un trozo de hielo se formó en su mano y fue disparado al pecho de Adriana, estallando de golpe.

“…..”

Akus se sorprendió, pues Adriana movió una pequeña roca para poner en el ángulo y salvarse.

“¿Aún quieres vivir? Eso hará más delicioso esto”. Akus se rio un poco y luego una luz llegó a ambos.

Desde el lado, una intensa luz estaba apuntándolos y Akus no lo entiende hasta que nota efectivamente que el objeto se estaba acercando.

Un vehículo blindado llegó y golpeó a Akus para mandarlo a estrellarse contra una pared, algo que incluso sorprendió a Adriana, quien no esperó un choque de ese tipo.

De la parte trasera del vehículo aparece Jaime y corre en dirección a Adriana para cubrirla con su cuerpo y apretar un botón.

El vehículo blindado que impactó a Akus explota en mil pedazos y Adriana se quedó sorprendida por el nivel de violencia usado por alguien que normalmente es muy calmado.

“A todas las fuerzas, apunten y disparen a matar, no podemos confiarnos”. Jaime dio una orden y de los restos en llamas donde estaba Akus, sale el joven moviendo el carro a la fuerza.

“Malditos idiotas, ¿por qué la gente débil cree que uniéndose puede hacer una diferencia? ¿Por qué no se rinden? ¡¿No me temen?!”, Akus les reclamó y tanques apuntaron a Akus para disparar y destruir todo.

Los ataques no cesaron y luego cabezas de la hidra se desprenden para tomar los tanques y comerlos.

“No pueden ganar, son más débiles que él”, Adriana los criticó, pero fue levantada con los brazos de Jaime, quien la aleja de los problemas.

“Puede ser, pero no significa que nos rendiremos tan fácil; además, fuimos capaces de salvarte, eso es más que suficiente en mi cabeza”. Él dijo eso y un nuevo vehículo estaba llegando.

Akus lanzó ataques continuos e hizo retroceder a todos los soldados que llegaron de la nada para tratar de rescatar a Adriana.

Akus tenía toda la armadura trizada en todas partes y nota que un nuevo vehículo llegó, así que lo espera de frente.

La motocicleta llegó y Akus la golpeó con un poco de hielo para alejarla.

“¿Eh?”, Akus no entendía cuál era el fin de este ataque tan débil, pero luego se percata de que una persona está al frente.

Akus lo miró un poco y sopla una ventisca congelante en el nuevo individuo para eliminarlo.

En estos momentos, un ataque de frente era una idiotez; nadie podía simplemente aguantar una temperatura como esta. Akus entendía que la persona ahora debería ser un cubo de hielo.

Sin mucha importancia, estuvo a punto de detener su ventisca y se percató de una mano que corrió a la fuerza todo el polvo de hielo solo con un movimiento de su brazo derecho.

Para Akus era imposible; moverse era un reto difícil de hacer, pero llegar y correr toda la corriente de aire de esa manera…

La persona atravesó la ventisca con un movimiento, mientras que la mano izquierda se apretaba en un golpe que fue directo a su cara.

“¡Crack!”

El cristal de su armadura cedió y el golpe le llegó directamente en todo el rostro mientras atravesaba también la máscara.

El golpe mandó a retroceder a Akus, quien rodó por el suelo y creó un pilar para alejarse rápido de un empujón, pues no podía entender lo que pasaba.

Akus se tocó el rostro y estaba sangrando; luego de tantas horas de lucha, su armadura no solo terminó de romperse, por fin había recibido un golpe directo y no era uno simple; casi pudo sentir cómo su mandíbula se desaflojaba.

“¿Quién eres?”, Akus lo preguntó y pudo ver a un joven de cabello negro y ojos de diferente color que reconocía, pues Blade siempre les dijo que no se metieran con él.

Akus pensó que era débil y que no merecía la pena, pero ahora mismo, estaba viéndolo mientras tenía una visible cara de enojo, lo que hizo que Akus recordara las palabras de Heracles. “Ya lo conocerás, porque seguro te romperá la cara a golpes”.

Sintiendo por fin una presión en todo el cuerpo, Akus tembló un poco.

Shadow corre al frente y lanza un golpe que Akus bloquea con su mano que tenía armadura.

“¡Crack!”, nuevamente el cristal se despedazó y Akus sintió el dolor.

Un segundo golpe llega y Akus retrocede cubriéndose con ambos brazos, solo para terminar siendo estrellado contra una pared y su armadura se desprendía.

“¿Cómo puede golpear tan fuerte? Esto es peor que el joven rubio”. Akus no lo entendía; la persona al frente tenía una fuerza descomunal al nivel de él y una mirada asesina en el rostro; lo peor es que, a diferencia de Heracles, esta persona no retrocedía o esquivaba por un posible contraataque, seguía al frente sin miedo y golpeando sin ninguna contención.

“¡PUM, PUM, PUM, PUM!”, los golpes seguían mientras Akus era acorralado contra la pared y solo podía tratar de protegerse reforzando su armadura, pero las escamas en ella se desprendían con cada golpe.

La armadura en el pecho y casco de Akus se rompió en pedazos.

El joven perdió mucha de su armadura y quedó visible que, al arrancar la armadura, también estaban arrancando parte de su piel, pues la piel de Akus se congeló y pegó a la armadura.

Shadow miró esto y le dio una patada en el estómago para arrancarle más la armadura en ese lugar.

“Daniel tenía razón, no te podías reparar la armadura, seguro porque cualquier modificación en la armadura ponía en riesgo tu vida; te estaban volviendo una con ella”.

Shadow lo entendió; esta persona ya no podía reparar sus defensas.

Apretando los dientes del enojo, Shadow le agarra los brazos para dejarlo inmóvil y acercarse más a él.

Sintiendo el problema, Akus usa parte del hielo de su armadura en los brazos como proyectil y los dispara a Shadow para ganar distancia.

Akus se tocó el cuello y la sangre salpicó, pues Shadow le arrancó parte de la carne de un mordisco.

“Maldito lunático, realmente eres un animal que solo quiere matarme”. Akus entendió que la persona al frente carecía de lógica en su mirada, estaba muy enojado y se movió para arrancarle un trozo significativo del cuello y matarlo.

Shadow miró a Akus y escupió parte de la sangre y carne que le arrancó del mordisco.

El cuerpo de Shadow tenía púas de hielo enterradas, pero estas son expulsadas rápido y la sangre regresa a su posición, moviéndose en el aire para curarse.

Akus miró esto un segundo, pues esta habilidad de curación, él ya la había visto en alguna parte.

“Estos muñecos son divertidos”.

La imagen de un niño pasó por su cabeza, pues ese niño tenía algo similar con Shadow, pero Akus no lo puede entender; ambas personas eran diferentes, el cabello era un gran ejemplo de eso.

“No escapes de mí”. Shadow lo miró con frialdad y Akus sintió un miedo claro ante la amenaza, lo que hizo que regresara al presente, pues estaba luchando contra un enemigo problemático.

Sin muchas ideas en la cabeza, Akus reestructura un poco de agua alrededor de la armadura y se aleja para crear púas de hielo en el aire para dispararlas a Shadow.

Ahora mismo debe ganar tiempo y correr al lago; ya no le quedan más salidas.

Estas púas golpearon el cuerpo de Shadow, pero este aguantó y el cristal se rompió sin atravesarlo; la musculatura en él evitó todo el daño.

Akus no podía creer lo que estaba viendo y nota que el cuerpo de Shadow tenía la piel roja y emitía vapor, algo que lo hizo entender algo.

“¿Incrementaste la función de tu cuerpo para sobrecalentarlo y enfrentar el frío? ¿Cómo diablos puedes modificar tu metabolismo de esa manera?”. Akus no comprendía cómo una habilidad así existía; se suponía que solo podía curarse, pero esto era diferente a Muscle, era demasiado avanzada.

Shadow corre en dirección a Akus y el usa lo que le queda de armadura para cubrirse.

Adriana para este punto estaba mirando lo que pasaba sin entenderlo; los golpes de Shadow eran demasiado fuertes.

“Lo supuse”, Jaime dijo eso y Adriana no lo entendía. “Ese niño siempre estuvo midiendo sus golpes para no matar a sus enemigos”.

————————————————————————————————

Le doy un golpe que aguanta y puedo sentir toda su armadura resquebrajarse; lamentablemente, no es suficiente, necesito mucha más fuerza para llegar a él.

Mis puños tienen unas nudilleras que uso para atravesar a golpes el hielo, pero aún no es suficiente, es demasiado resistente.

La lluvia que cae alrededor se detiene y luego se junta para formar cristales de hielo que lanza en mi dirección.

Esquivo los ataques y me acerco; esto no es suficiente para detenerme, solo debo ir al frente para romperle todas las extremidades.

A unos pocos metros de distancia, él apunta una mano en mi dirección y una inmensa cabeza de serpiente se crea para ser disparada en mi dirección.

La cabeza parecía un látigo que salía de su brazo y estaba a punto de comerme.

Mi visión se distorsiona y aparezco en una zona segura lejos del caos.

“Shadow”, Sara estaba aquí junto con las otras chicas y todos podemos ver cómo múltiples cabezas con escamas se desprenden de él. Es muy parecida a la hidra, solo que en vez de un cuerpo como tal, todas salen de la espalda de él, como si fueran una especie de cola.

Sara movió sus esferas por los alrededores y Elena con Monika estaban con las cachiporras en las manos.

Miré a las chicas y ellas asintieron, pues deben estar listas para luchar.

“¿Más basura llega?”, Akus lo dijo mientras se limpiaba la sangre de la boca, pues estaba analizando quiénes estaban llegando.

Yo corro al frente y Akus, con un movimiento de su brazo, congela todo el suelo, llenándolo de hielo resbaladizo.

Entro en el hielo y saco un cuchillo que entierro mientras derrapo para no perder el control.

Una de las cabezas de la hidra me atacó y, apoyándome con el cuchillo, pateó el suelo para romper el hielo y llegar a suelo firme.

Piso suelo firme para dar un salto y llegar a Akus mientras esquivo a la hidra.

Más cabezas se mueven y pateo una que aplica fuerza para mandarme a retroceder; soy lanzado fácilmente y luego mi visión se distorsiona para que aparezca detrás de Akus.

Sara me estaba dando asistencia, moviendo las esferas a gran velocidad para tomarme y llevarme a él.

“¡Pum!”, un golpe llegó directamente a su estómago y retrocede por el golpe mientras yo lo sigo persiguiendo.

Las esferas de Sara se mueven como apoyo, algo genial, ya que después de mi derrota contra Muscle, comenzamos a practicar con Sara para usar sus esferas de esta manera. Al inicio fue dificil acostumbrarse a la distorsión, pero ya estamos listos para usar este método en una pelea.

“¡No escapes!”, persigo a Akus, lo tengo al frente y le propino otro golpe en la cara rompiendo más y más partes de su armadura.

Las cabezas de la hidra atacan a la vez, pero esquivé todo moviéndome y luego las chicas estaban en posición.

Elena y Monika tiraron unos objetos negros al aire que Akus reconoció, pues fueron las últimas cosas que Daniel nos dio antes de retroceder.

Elena golpea los objetos con las cachiporras, al igual que Monika, y lanzaron todos los materiales a donde estaba Akus.

Él mira los objetos y retrocede, pero yo lo sujeto de la espalda para que ambos estemos en el epicentro del ataque.

“¿A dónde crees que vas?”, sin escapatoria, los objetos estallan y todo a nuestro alrededor explota, mandando hielo y pavimento a volar por todas partes.

Él debió sentir el golpe de la explosión, pero no era todo.

Lo sujetó y lo tiró al suelo, para luego propinarle un golpe tras otro; ahora mismo no tengo pensado dejarlo ir, aprovechando cualquier brecha para golpear su cuerpo y enterrarlo más en el suelo.

“¡Aléjate de mí!”. Akus se enojó y un pilar me golpea para mandarme lejos, pero nuevamente soy tomado y puesto en una zona segura al lado de Sara.

“¿Cómo diablos puede aguantar ese castigo?”. Sara no entendía cómo podíamos estar golpeándolo con todo y seguir de pie.

Las cabezas de la hidra atacan en todas las direcciones y Monika con Elena golpean con sus cachiporras un montón de explosivos para mandar a destruir las cabezas; incluso algunas caen donde Akus, quien también termina sufriendo de heridas graves.

Las cabezas de la hidra no podían mantenerse en su lugar y poco a poco comenzaron a desmoronarse.

Jaime me entrega unos paquetes y los como velozmente mientras uso de mi sangre para sanar las heridas de Adriana.

Ahora mismo estoy acelerando todo mi metabolismo para evitar congelarme y mantener mi cuerpo en su lugar, algo que supone comer y seguir comiendo altas cantidades de calorías junto con proteínas.

Luego de mi pelea con Muscle, pude entender que si no controlaba mi fuerza, el resultado era devastador. Lamentablemente, en esos tiempos mi musculatura no era tan firme, lo que terminaba con mis golpes causando una destrucción absoluta en mi brazo.

Ahora, después de todo un año en esta ciudad, puedo sentir mi cuerpo mucho más firme y con mucha más potencial para aguantar una lucha de alto voltaje.

Sano un poco a Adriana y termino de comer para correr al frente.

Akus se trata de defender y solo le quedan 2 cabezas de la hidra que usa para estirar lejos y agarrarse a los objetos lejanos, dándose un tirón par alejarse.

Él ahora mismo está usando las cabezas como método de transporte para escapar directamente al lago; debemos pararlo.

Las chicas se movieron al frente corriendo atrás de él y golpeando explosivos para lanzarlos en dirección a Akus, aunque se mueve muy rápido, evitando los explosivos.

Corro y paso por el lado de las chicas, pues ahora mismo no tengo pensado preocuparme por ningún límite.

Entramos en la zona del muelle y pegué un salto para llegar a Akus.

Él estaba en el aire tratando de llegar al lago y estiró la mano para mover el agua del interior del lago y llevarla a él.

El agua en el lago se movió, pero yo llegué antes que el agua y lo tacklé en el aire.

Mi golpe lo llevó al suelo con fuerza y lo agarró para estrellarlo contra el suelo, rompiendo lo que le quedaba de armadura.

“¡No pienso dejarte ir, lamentarás lo que les hiciste!”, apretó el puño con ira y lo golpeó en la cara.

Mis golpes continúan, incluso rompiendo el cemento del suelo donde estábamos, pero me importaba poco.

Preparó un último golpe con fuerza y muchas cabezas de la hidra, solo que más pequeñas, se desprendieron de su cuerpo para inmovilizarme.

“I….Idiota”, él apenas podía hablar; le había volado un diente a golpes y escupía sangre, pero yo no permitiría que escapara.

Mis extremidades estaban siendo retenidas, así que alejé un poco la cabeza y le doy un cabezazo.

El golpe lo aturdió un poco, incluso su hidra se sacudió, pero él era fuerte, no solo por su habilidad; se notaba que debajo de todo eso estaba un joven entrenado en la pelea aguantando los golpes.

A continuación, el hielo impacta mi cuerpo para hacerme retroceder molesto mientras la sangre en nuestras frentes estaba presente, pues no me contuve con el golpe.

Estuve a punto de romperle la cabeza, pero no fui capaz de eso; él era resistente.

Akus corrió en dirección al lago y se puso en la orilla mientras todo el agua lo rodeaba.

“Se…. Se termino…., yo … gano”, él sonrió feliz por su logro y cabezas gigantes de la hidra llegan en mi dirección.

Corro al frente y explosivos llegan para volarle la cabeza a las hidras; Elena y Monika seguían con el bombardeo.

Me muevo esquivando y esquivando ataques para llegar a donde él, pues Akus estaba desesperado moviendo agua por todas partes para llegar a mí y entonces se percata de que una esfera estaba a su lado.

Se concentró tanto en nosotros, que nunca vio la diminuta esfera moverse entre todas las cabezas de la hidra.

La otra esfera llega conmigo y entonces soy desplazado de forma inmediata al lado de Akus.

“¡Pam!”, un golpe le llegó al estómago y lo estampé contra el suelo; no existió armadura esta vez, fue un golpe directo. Toda la lucha anterior fue para este momento; su armadura cedió sin poder hacer algo.

Mi golpe resonó por todo el lugar y el hielo alrededor se rompió; las hidras estaban desmoronándose.

Todas vieron que el poder de Akus desaparecía y la sangre salía de su boca; el golpe debió despedazar incluso sus órganos. Si sigue vivo, es cosa de un milagro.

Respiré con dificultad, y me acerqué a su cuerpo para darle fin a esto, pero mis piernas no se pudieron mover.

Miré al suelo y estaban congeladas.

“Eres un debilucho”.

Esa voz apareció y todos miramos el cuerpo de Akus, que estaba en el suelo mirándome con enojo.

Agua y hielo me rodean, para ser agarrado por la boca de una hidra.

“Mierda”, el idiota pudo aguantar mi golpe aun sin armadura y conservar la conciencia; esto es malo.

Los dientes de la hidra se clavan en mi cuerpo y luego la colosal cabeza me levanta para llevarme al cielo, quedando encima de donde estaba el lago.

Yo trato de zafarme, pero solo puedo ver cómo estoy a punto de caer al lago con una considerable cantidad de hielo encima.

Sara trata de desplazar una esfera en mi dirección, pero Akus les apunta para disparar púas de hielo y debe usar su esfera de manera defensiva para evitar los ataques.

La enorme masa de hielo me hace caer con fuerza en el agua y entonces la cabeza de la hidra, que tenía un largo cuello, se mueve como si fuera una serpiente y me hunde cada vez más en las profundidades.

El hielo debería flotar, pero esta masa se mueve en contra para hundirme a una profundidad ridícula.

Hago fuerza, pero no es suficiente para ir en contra; peor aún, no puedo mantener mi ritmo, me falta el aire, mierda.

Sin oxígeno no puedo hacer fuerza y ya debí pasar los 40 metros de profundidad; la presión me está matando. No, no puedo caer aquí; todos están arriba con ese idiota que las puede matar. Aun si sobrevivo y salgo de este lugar una vez el control de Akus sobre el hielo se vaya, puede que sea tarde.

Intento por todos los medios de llegar a la superficie y no puedo; desde mi posición estoy viendo al cielo desde debajo del agua y puedo observar muchas cosas moverse en el agua alrededor.

Todos eran tiburones y aparentemente usaban el agua del lago; esta también está conectada al mar, así que aquí viven muchas especies marinas.

Los tiburones están alrededor, pero todos me ignoran mientras más me hundo con fuerza.

¿Aquí concluye todo? ¿Volveré a permitir que esto pase? ¡Oh, mierda! Debo actuar, no puedo caer ante esta situación.

Mi conciencia se pierde un poco; el cambio de presión de forma brusca me está afectando. Pasados los 10 metros, las cosas se hunden sin remedio.

Mierda, mierda, mierda.

“¿Nuevamente debo intervenir?”

————————————————————————————————

Shadow había caído al agua y todos en el lugar miraron a Akus, preparados para seguir peleando.

Akus estaba juntando una armadura más simple en su cuerpo y muchas hidras alrededor, pero aún no se mueve, pues su cuerpo parece estar hecho trizas.

Akus escupe sangre y parece estarse esforzando en quedarse de pie.

“¿Eh?”, Akus miró al lago y parece sorprendido. “Mi dragón marino se rompió, ¿la presión hizo eso?…., no importa, dudo que el idiota pueda salir de los 100 metros”.

Sin moverse mucho, Akus se sentó en una de las cabezas de su hidra para descansar, pues parece que estaba muy agotado, esforzándose en no perder la conciencia.

“Ya es la hora, voy a destruir toda la ciudad, así podré cumplir mi meta, ya nada me puede detener”. Akus lo dijo con una sonrisa, pero algunas de las cabezas de su hidra se rompen, pues no las puede mantener, dejandole en claro a todos que en su estado actual, no puede hacer nada.

Jaime observa todo esto y le apuntó con un arma mientras trata de ganar tiempo; los soldados seguro llegarán en poco tiempo y parece que el joven caerá solo en cualquier instante.

“¿Por qué haces esto?”, Jaime lo preguntó y el joven sonrió.

“Este es el sentido de mi vida, ¿no lo entiendes?, se nota que los simples humanos no pueden entender cosas tan simples”.

“No tiene sentido, ¿qué ganas al destruir la ciudad?, al final vas a perderlo todo; moverse sin sentido es una tontería”.

“¿Sentido?”, Akus miró a Jaime para repetir esa palabra. “¿No tiene sentido?, ¿qué sentido tuvo siquiera nuestra existencia?, nosotros fuimos creados lejos de todo lazo familiar, hechos en masa dentro de una maldita vitrina de vidrio; nosotros solo somos los experimentos que pudieron nacer sin morir en el proceso”.

Jaime frunció el ceño al escucharlo, pues los informes de Muscle afirmaban que eran humanos artificiales, algo que le daba sentido a sus palabras.

“¿Qué sentido tuvo todo nuestro entrenamiento?, ¿nuestro dolor?, ¿nuestro esfuerzo? Cada uno de nosotros fue sometido a todos los tipos de dolores posibles, ¿qué tiene de malo darle un verdadero sentido a eso?, ¡A toda esa maldita mierda!”

Akus lo preguntó, lo que terminó con él sonriendo.

“Si me transformo en dios, entonces todo lo que pase tendría un sentido real, por eso estoy preparado para hacerlo, para matar a todos, para destruir todo, para que de esa manera, los bastardos de mierda que nos hicieron esto, mueran a manos de su propia creación”. Akus hizo su declaración y Adriana se molestó.

“¿Por eso mataste a tus compañeros?, ¿no vivieron lo mismo?”

“Sí, pero Tristan y Crisol eran débiles, una amenaza para todos, y quería probar mis límites con ellos; no siempre se puede tener a alguien así, un mutante como ellos para practicar”.

“¡¿Y Muscle?!”, Adriana le gritó, pero Akus inclinó la cabeza.

“Yo no lo maté”. Todos abrieron los ojos sorprendidos por sus palabras y parecía que él trataba de recordar algo. “En realidad, me agradaba, pero terminó muriendo a manos de alguien externo a nosotros, ¿puede ser siquiera considerado un experimento como nosotros? Fue ridículo, incluso dejó que lo empalaran, así que al final no me dolió su muerte cuando presencié su cadáver”.

Todos escucharon la confesión de Akus y Adriana se sorprendió.

“Si tú no lo mataste, ¿quien….?”, mientras ella lo preguntaba, un sonido llegó al muelle y todos giraron la mirada para ver qué era.

Una mano sobresale del agua y toca la orilla para salir del lago; todos se sorprendieron, Shadow estaba de regreso y una gran cantidad de agua escapa por su boca, pues debió tragarla en el proceso.

La mirada de todos pasó de Shadow a lo que tenía en las manos, pues él tiró de algo y sacó una cosa del agua.

“¿Es un tiburón?”, Elena lo preguntó sorprendida, pues un tiburón blanco de un metro de largo estaba siendo agarrado de la cola para ser sacado de agua; incluso estaba moviéndose desesperado para soltarse, pero Shadow no lo dejó ir.

“¿Shadow?”, Sara lo preguntó nerviosa; algo pasaba con él, parecía muy tranquilo, como si estuviera despertando de una siesta, y se escucha cómo suspira cansado.

“Esto es realmente agotador”. Esas palabras sin emociones salieron de Shadow e incluso Akus no lo entendía; parecía muy tranquilo, casi aburrido, ¿no estaba asustado por la situación o enojado como antes?

El tiburón se seguía resistiendo y Shadow lo toma con fuerza para moverlo y estrellarlo contra el suelo, usándolo de látigo; el golpe lo mató de manera inmediata y eso no fue todo, Shadow lo agarró para comenzar a comerse al tiburón.

“¿Qué mierda?”, Akus no lo entendía, su enemigo estaba ignorándolo para comerse un enorme pez crudo.

Esto era muy surrealista, tanto que le estaba molestando.

Akus mueve a una de las cabezas de hidra hacia Shadow, pero antes de que Sara pudiera desplazar sus esferas, la cabeza estalló en el aire.

“¿Qué pasó?”, Jaime no pudo ver nada, simplemente Shadow levantó la mano y a la distancia; la cabeza de hidra se rompió.

Akus no parecía entender lo que pasaba, pues la cabeza de la hidra no estalló a golpes; una cosa lo impactó.

“¿Acaso no te enseñaron modales?”, Shadow lo preguntó y Akus solo podía mirarlo sorprendido. “Debes dejar que las personas terminen su almuerzo como mínimo”. Con calma dijo eso y le dio unas mordidas más al tiburón para tirarlo a un lado, aunque la mayor parte del estómago ya estaba comida, al igual que la cabeza. “No lo negaré, preferiría que fuera cocinado, pero mi madre un día me dijo que existen personas que pasan hambre y debo estar agradecido por los alimentos que Dios nos entrega, por eso no debo ser quisquilloso con la comida, lamentablemente; siento que esto solo lo decía porque era mala en la cocina”.

“¿Qué mierda dices?”, Akus no lo entendía, la actitud de su enemigo era muy distinta de antes.

“¿Acaso no crees en Dios? No importa, yo no soy fanático religioso, pero mi madre sí lo era y al final no es malo seguir algunas reglas religiosas para vivir en sociedad”.

Akus acercó el trozo roto de la cabeza de la hidra y se percata de algo brillante que estaba enterrado en el hielo, pues era el objeto que Shadow disparó para romper la cabeza.

Tomó el objeto con las manos y era rectangular.

“¿Una escama? No, parece que es un colmillo. ¿Cómo lo lanzaste tan rápido?”. Akus no lo entendía y luego observa cómo el brazo derecho de Shadow estaba lleno de colmillos de tiburón, como si todos se agruparan en su cuerpo como una armadura. “¿Qué diablos eres?”

Era claro en su cabeza: la persona que antes cayó al lago era diferente a la que estaba al frente; parece que su habilidad incluso era distinta.

Shadow lo miró un poco y notó todas las cabezas de la hidra, para luego tomar un trozo de hielo en las manos.

“Estos muñecos son divertidos, ¿verdad?”. Shadow lo preguntó y Akus tembló al escucharlo, pues esto le resultaba tan familiar que asustaba.

La persona al frente parecía cansada, pero no era solo eso; su cabello poco a poco cambiaba de color a uno plateado brillante, un color que él sí recordaba de su pasado.

“No puede ser, tu…., tu eras…”

Akus lo reconoció; era alguien que estaba con ellos, con todos los experimentos durante sus estadías de descanso. Akus aún lo recordaba, porque solo se juntaba con 2 personas en ese tiempo; ambos eran iguales, pero se diferenciaban por tener los ojos de diferente color.

“¡Shadow, ¿qué estás diciendo?!”, Sara se estaba alterando; de la nada su compañero estaba hablando tranquilamente con Akus, algo que estaba colmando su paciencia.

Cuando Sara lo llamó, Shadow miró en dirección a la chica para luego mirar a su espalda, pues no entendió a quién llamaban.

“¿Quién es Shadow?”, él lo preguntó sin entender y Sara tembló al escucharlo.

Shadow se golpeó la cabeza un poco, pues parece que aún tenía algo de agua metida, y trató de pensar.

“Me duele la cabeza y tratar de recordar me molesta; estoy esforzándome en mantenerme cuerdo”.

Shadow estaba muy cansado y luego miró directamente a Sara, solo para inclinar un poco la cabeza.

“Oye, ¿acaso nos conocemos?….., oh, ¿eres acaso Sara?, es increíble cómo funciona el mundo, pero puede que esto sea simplemente una jugada cruel de la vida”.

Shadow miró a Sara con tristeza, pero Akus para este momento se estaba desesperando al recordar las cosas de su pasado y utilizó a muchas cabezas de la hidra para atacar a todos los alrededores.

“Ya basta de esta tontería, tú no puedes ser él, esa persona fue un descartado, un experimento fallido”. Akus atacó, pero todas las cabezas se despedazaron por una balacera de dientes.

“Detente”. Shadow se desplazó rápido y estaba delante de Sara; había disparado una considerable cantidad de dientes desde su brazo derecho, destruyendo todas las cabezas de hidra enemigas.

Akus miró esto, pero sus cabezas se desmoronaron sin poder regenerarse.

“No puedes hacer nada, Akus, siempre te molestabas porque se metía un material extraño en sus figuras, porque de esa manera no puedes hacer funcionar correctamente tu hielo; si tienes incrustados los dientes, las cabezas de hidra no se pueden regenerar y colapsan”. Shadow conocía de manera precisa el funcionamiento de esta habilidad, lo que molestaba más a Akus.

“Si eres quien creo que eres, ¿por qué haces esto?”, Akus tenía una vena en la frente y miró a Shadow con enojo.

“No tengo ningún problema directo contigo o con nuestro tiempo juntos, pero no puedo dejar que lastimes a esta gente; aún existe trabajo que Shadow debe realizar. Hasta entonces, yo solo apareceré para neutralizar las amenazas que él no pueda superar; es simple”.

“¿Simple?”, Akus se estaba enojando demasiado; la persona al frente lo miraba mientras lo estaba menospreciando.

Los compañeros de Shadow estaban mirando a su amigo, pero sentían que esto era una situación problemática donde no podían meterse.

“Shadow”, Sara lo miró mientras estaba cerca y él la observó un poco. “¿Eres tú?, ¿me recuerdas?”

“Lo lamento, jovencita, pero no tengo recuerdo de nuestro tiempo juntos”.

“Entiendo, una parte de mí estaba preparada para un desenlace como este”. Ella lo dijo como si se hubiese preparado para este asunto tan raro y miró a Shadow con seriedad. “Escúchame, tú eres mi novio y me amas mucho”.

Todos miraron a Sara con sorpresa y Shadow también.

“¿En serio?”, Shadow preguntó conmocionado y todos lo miraron con asombro, pues se estaba tragando esa mentira. “¿Qué diablos hace mi otro lado cuando no miro? Sabía que debía ser castrado, demonios, me confié, arruinaron mi pureza, ya no podré ser sacerdote; además, si Robert se entera de esto, me va a colgar de cabeza en la plaza del pueblo”.

“¿Dijiste algo?”. Sara alcanzó a escuchar un nombre familiar, pero Shadow negó con la cabeza.

“No, son ilusiones tuyas”.

Shadow parecía estar pasando por una crisis en su mente y se puso triste.

Akus lo miró y lanzó una nueva cabeza en su dirección.

“Shadow, nos están atacando”, Sara le alertó y Shadow lanza una patada para mandar a volar la cabeza.

“Ya no sé qué pensar, mejor termino el trabajo rápido y me voy a dormir una vez más; siento que mientras más esté aquí, más recuerdo y más me duele la cabeza”. Shadow dijo esas palabras y avanzó directamente a Akus.

“¡¿Por qué diablos suenas como si pudieras derrotarme?!”. Akus fabrico nuevas cabezas de la hidra y las movió al frente para atacar en conjunto a Shadow.

Todas impactan en el lugar y se rompen de golpe.

Un trozo de hielo cayó cerca de Akus y se percató de que tenía muchas mordidas, pues pareciera que se las comieron y luego las rompieron a golpes.

Akus miró a donde estaba Shadow y entonces se percata de que en los brazos y piernas tenía ropa desgarrada y bocas se abrían en esos lugares.

El cuerpo de Shadow tenía zonas con bocas llenas de colmillos de tiburones, que desgarraron el hielo con solo moverse.

“¿Qué diablos es eso? No puedes ser quien recuerdo; ese niño nunca tuvo una habilidad para hacer estas cosas”. Akus no entendía qué pasaba; él podía recordar a alguien de su niñez, pero esta persona era diferente.

“Uno, al madurar, aprende algunos trucos”. Shadow le dijo eso y Akus sintió cómo su habilidad era inútil contra este enemigo. “Una última pregunta antes de que todo se termine”.

Shadow habló y Akus no podía moverse; estaba asustado.

“¿Dónde está mi hermano?, ¿dónde está Blade?”, Shadow le preguntó, pero Akus no supo qué decir mientras él se paraba al frente suyo.

“Entonces, sí eres Luci….”

Shadow le da un golpe en la cara para noquearlo, pues no quiso responder la pregunta y el tiempo se agotaba.

Las escamas en el cuerpo de Shadow se desprenden y desaparecen como las malformaciones de su cuerpo.

“Esto es suficiente, voy a descansar”.

Shadow vuelve a tener el cabello negro y cae al suelo inconsciente, pues la lucha había terminado.

Fin del volumen 2

Proximamente: Capítulo 22: Conectando hilos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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