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La isla de Caterus - Capítulo 29

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Capítulo 29: Capítulo 23: Reunión de emergencia y despedida.

Se siente como si el día fuera muy largo; no sabía en qué podría terminar todo esto, pero al final llegando a un lugar que es muy común para todos nosotros.

“¿Estás seguro de querer entrar? Esto puede terminar muy mal”. Sara lo preguntó, pero ya no existía nada más que pudiera hacer que venir; debo tomar responsabilidad de muchas cosas y arreglar todo.

Camino, como es habitual, por las escaleras de siempre y llego al cuarto piso, una zona que significa mucho para nosotros.

Miro la puerta de la oficina y reviso mi bolso para sacar un papel; quería pegarlo en la entrada y Sara, a mi lado, quedó mirando el papel para leerlo.

“¿Mascota de la semana…..?, ¡¿por qué está mi foto ahí?”

Sara lo preguntó molesta, pues recordé que aún me quedaban estos afiches de hace mucho tiempo, pues le había sacado fotos a Sara cuando se molestaba y con Elena las decoramos como animales.

Era un pasatiempo que algunas veces teníamos; Sara se molesta rápido y es divertido ver que intente quitarlas de arriba, pues era algo pequeña.

Sara se molesta y pega un salto, agarrando la esquina de la hoja y sacándola.

Me sorprende que la alcanzara solo de un salto; esto me hizo darme cuenta de algo.

“Sara, ¿no estás creciendo mucho?”

“Crecí 15 centímetros desde que nos conocimos, ahora soy enorme”. Ella estaba feliz de ese hecho, pero aún sigue sin llegar al metro sesenta; aun así, está pegando un estirón.

“Entiendo”, es conflictivo entender que las cosas cambiaron un poco, pero sigue siendo agradable estar aquí.

Abro la puerta y el silencio inundaba la habitación.

El lugar estaba callado; es increíble que esto ocurra. Seguro nos escucharon en la entrada, pero no quisieron decir nada, solo esperaron a que entráramos.

“Hola, me alegra saber que todos están bien”. La gente que conocía estaba al interior y ya llevo mucho tiempo trabajando con ellos; son lo más cercano a una familia que tengo; por mucho que me enterara de la existencia de un hermano, ellos siguen siendo importantes para mí.

Jaime me miró un poco y asintió; al menos él parece estar un poco calmado, aunque se nota su incomodidad. Adriana tiene vendas en el cuerpo y está leyendo algunos documentos con molestia; me miró unos segundos, pero regresó a su trabajo.

Elena tenía una mirada seria en mi dirección y Monika…..

“…….”

Monika estaba comiéndose un trozo de carne; creo que es la única que actúa con normalidad.

Jaime nos miró a todos y asintió.

“Shadow, me gustaría saber cómo te encuentras después del incidente del muelle y pasaron unas cosas que tenemos que preguntarte también”.

“Me encuentro en óptimas condiciones, cualquier tipo de problema físico ha sido solucionado actualmente, mi habilidad ya me regeneró las heridas, así que no presento ninguna anormalidad”.

“Entiendo… eso es bueno, pero me gustaría preguntar…..”

“Sé lo que pasó en el muelle”, sin rodeos lo dije y todos en la habitación me miraron con sorpresa…, excepto Monika, ella parece más extrañada que cualquier cosa, inclinó la cabeza casi como si no entendiera de lo que hablo.

“¿Acaso recuerdas lo que pasó?”

“No”, respondí con rapidez y Sara levantó la mano.

“Yo le conté lo que ocurrió”, lo dijo algo asustada y Elena frunció el ceño en su dirección; es raro ver que se moleste tanto con Sara. Es común que ella haga travesuras, pero se nota que Elena no considera esto como una simple jugarreta de ella.

“Te dijimos que no hablaras, que debíamos actuar según el protocolo”.

“Pero era cruel, él merecía saber que tenía un hermano y un pasado, ¿no es acaso algo que dijimos hace mucho?”

“Una cosa es lo que nosotras pensemos que podríamos hacer y otra es lo que realmente se debe hacer; aun si quieres una cosa, no todas esas decisiones son las correctas”, Elena la regañó y yo no entiendo esto, ¿hablaron de algo en particular con mi pasado?

“¿Dijeron algo?”, lo pregunté y Sara me miró con algo de incomodidad.

“Hace tiempo hablé con Elena referente a tu pasado y lo raro de que no supieras nada de tu O.M.A. Además, incluso está tu pelea con Muscle, donde quedó claro que tenías una pequeña cercanía a los experimentos; por eso hablamos de la posibilidad de que fueras uno de esos experimentos”.

Imagino que ellas se estaban preparando para esa posibilidad; quizás por eso Sara lo tomó mejor de lo esperado, porque en el fondo de ella, la posibilidad siempre estuvo.

Elena suspira un poco al escucharla y asiente.

“En ese segundo pensamos en qué deberíamos hacer, pues era claro que no queríamos entregarte, así que lo decidimos así, junto con apoyarte en el tema; eras nuestro amigo, pero al final, cuando la noticia y la confirmación tocan a la puerta, no se puede pensar de manera tan calmada”.

“Tiene sentido”; no es lo mismo tener una teoría de algo que una confirmación; la forma de trabajarla es diferente.

“Además, por un segundo pensé que solo era una fantasía pervertida de Sara”. Elena dijo eso y Sara la miró enojada.

“Tiene sentido”.

“¡No le des la razón en eso!”. Sara se molestó por mi comentario, pero vamos, tenía lógica; ella suele leer esas historias de fantasía tan raras que siempre dan con esos giros argumentales. No me sorprendería que ella tenga toda una historia peculiar en su cabeza sobre mí.

El último libro que leyó fue uno donde el protagonista era un asesino que siempre salvaba a una chica muy hermosa; la joven pensaba que él era solo un guardia contratado por su padre para tenerla secuestrada, hasta que de la nada confesó ser un asesino enamorado de ella mientras la salvaba de un príncipe corrupto… sí, era una historia rara de un joven con cadenas; ahora que lo recuerdo, ¿el nombre del protagonista no era Shadow?

“Da igual, mucho de las fantasías pervertidas de Sara; lo importante ahora es cómo lo cortamos en pedazos y entregamos a los agentes”. Adriana dijo eso y Monika a su lado la miró con la cabeza inclinada.

“¿Por qué?”

“¡¿No estás poniendo atención?! Él es lo mismo que llevamos meses enfrentando”. Adriana tenía un punto; yo era una amenaza, aun si mis crímenes pudieran ser defendidos en un juicio; soy un experimento, un mutante, un homúnculo, no sé cómo les gustaría llamarme, pero mi existencia era un riesgo.

“Pero Shadow no es malo”. Cuando Monika lo dijo, algo en mi pecho se sintió bien por escucharla decirlo; fuera de todo, necesitaba esas palabras.

“Quizás el de ahora es un perro sumiso de Sara, pero eso puede cambiar. ¿Viste cómo pulverizó a Akus? Ese monstruo casi destruye la ciudad y ahora tenemos al frente a alguien que puede fácilmente hacerlo ver como una hormiga”. Adriana lo dijo molesta al mirarme y no dije nada en contra.

No me acordaba del incidente, pero Sara dijo que me moví a una gran velocidad y fabriqué proyectiles que eran densos, tan densos para atravesar el hielo de Akus, un logro que estaba de miedo.

¿Qué debo pensar de todo esto? No puedo calcular un límite en su poder; incluso aplastó a Muscle. Aún recuerdo el estado en que lo dejó, crucificado en lo alto de esa bodega, pero no es todo. Muscle me había dejado destrozado; de alguna manera, mi otra versión lo pudo derrotar incluso en un estado tan miserable. Dudo que exista incluso una herida que no pueda curar él a una velocidad alarmante.

“Es verdad que las posibilidades de detener a mi alter ego son bajas; no lo puedo entender con realidad todo lo que puede hacer. En condiciones normales, solo necesitaría ser aislado y sin alimento para matarme poco a poco, pero si puede modificar su cuerpo, las ataduras convencionales no funcionarán y posiblemente coma todo lo que esté alrededor sin problemas”. Comencé a usar la información recibida para hacerme una idea del problema.

“¿Eres una amenaza?”, Adriana lo preguntó al escuchar mis palabras, pero yo negué con la cabeza.

“No quiero pensar eso, pero debo ser realista; parece ser que él solo sale cuando la situación me supera y no puedo ganar con los métodos convencionales; eso quiere decir que si me trasladan a una zona peligrosa para mí o soy capturado, quizás él despierte de la nada”.

Quizás él sabe todo lo que pasa a mi alrededor o lo que pienso; por esa razón es peligroso incluso que yo sepa algo. No sé cómo controlar algo que sale de la nada y me hace dormir como si nada pasara.

Pienso en esto y todos me miraron con preocupación.

Jaime estaba sentado en silencio y luego me miró.

“Shadow, creo que lo mejor es formar un plan de contingencia, pero no quiero entregarte; en realidad, no sé ni qué decir en todo esto, nos golpeó en la cara de forma muy repentina; además, aún tenemos mucho que solucionar, incluso el paradero de Akus”.

¿Qué dijo?, yo no lo entendía, ¿cómo que paradero?

“¿Qué pasó con Akus?”, lo pregunté sorprendido y Jaime miró a Sara.

“¿No le dijiste eso?”

“No lo vi seguro, es algo que aún se investiga, pues no estamos del todo informados sobre lo que realmente pasó”.

Elena miró a Sara con seriedad y pensó.

“Lo que ocurre es que Akus desapareció. Luego de su captura fue tomado por un grupo de oficiales, pero en mitad de todo el arreglo del caos, atacaron el vehículo que lo transportaba y se lo llevaron. Dudamos que sea del grupo de la máscara, ya que algunos de sus miembros fueron asesinados en el proceso y no se vio su participación”.

Elena, como siempre, dio un resumen acertado de la situación; es un problema que alguien así esté suelto y sin vigilancia, pero solo nos queda buscarlo y eliminarlo.

Suspiró cansado ante esta noticia, pues era un problema más a futuro; aun así, debo primero atenderlos en fila.

Pienso en lo que debo hacer y noto que Elena estaba al frente de mí.

Ella era una joven hermosa de cabello oscuro y largo, una chica amable que siempre parece estar preocupada por la gente alrededor, y ahora estaba sin decir una sola palabra, con un rostro preocupado, mirándome directamente a los ojos. No sabría qué decirle para que no esté preocupada, pero esto es algo que incluso a mí me preocupa.

En este estado pienso que lo único posible para hacer es tirarme a un volcán, pero dudo que eso detenga a mi alter ego, un ser que podría fácilmente acabar con todos en la ciudad si se lo propusiera.

¿Existe arma que podría detenerlo? Creo que lo único posible es una bomba nuclear, algo que puede no solo carbonizar mi cuerpo, sino corromperlo con un daño continuo hasta el punto en que mi curación fuera anulada el suficiente tiempo en que mi cuerpo termina de morir.

Pero es una locura, usar un arma de ese estilo puede matar a todos en la isla, no es una solución.

No sé qué pasa por la mente de Elena; ella está al frente de mí, mirándome sin decir una sola palabra. Quizás está decepcionada, pensando en un plan para eliminarme, no lo sé, solo entiendo que mis posibilidades de seguir con la vida que tenemos hasta ahora son realmente bajas.

Elena me miró a los ojos un poco más, buscando algo en ellos, quizás pensando en cómo me dirá sus palabras de odio, no lo sé, pero se acercó un poco más para luego abrazarme.

“Estoy contenta de que volvieras”. Ella lo dijo como si me hubiera ido a un viaje lejano y por fin regresara, algo que le dirías a una persona que agradeces ver una vez más.

Ese sentimiento era agradable, pero esperable; Elena nunca ha sido una chica que me diera razones para pensar que ella me odiara o que quisiera lastimarme; seguro que en el fondo estaba preocupada por mí, pero aun después de verme hacer cosas extrañas, aún parece que permanecerá a mi lado.

Sonreí feliz al entenderlo y pude sentir cómo ella se apretó contra mí, quizás esperando a que no me fuera, pero…

“¡….!”, era inevitable no prender mis alertas; sus pechos se aprietan contra mí de más. Demonios, esta chica es increíble; no me parece raro que todos los chicos estén enamorados de ella. Esto en cualquier chico causaría una muerte instantánea.

Pero en el fondo me siento mal, porque es un momento serio y tengo estos sentimientos; debo disminuir la cantidad de hormonas en mi cuerpo; esto es peligroso.

“Shadow”, Jaime habló al mirarme y pude observarlo mientras aún tenía a Elena en los brazos.

“¿Sí?”

“¿Qué quieres hacer?”, esta vez él me hizo una pregunta particular, ¿qué era lo que yo quería?

Hasta ahora me preocupaba lo que otros querían o lo que debían hacer conmigo, pero no pensé en qué realmente quería yo al final; estaba preparado para asumir la responsabilidad. Quizás no pensarlo antes era obvio si se entiende que solo me quedaba aceptar los términos de los demás ahora y luego pensar en consecuencia.

Cierro los ojos un segundo para pensar, pues, aun si no lo analicé con anterioridad, esta respuesta era clara en mi mente.

“No quiero irme, estar aquí con todos es agradable”; además, aún tengo un objetivo que cumplir, uno que sigue en curso; alejarme de la ciudad puede terminar conmigo, alejándome de ese objetivo de salvar a 20.000 personas.

“Entiendo, en ese caso es simple… vamos a guardar silencio sobre esta situación”.

“¿Así sin más?”, lo pregunté sorprendido y Jaime asintió. ¿Realmente se negarán a los protocolos? Esto puede estar mal.

“Sugiero que lo pongamos a votación; yo digo que Shadow se quede en la agencia y para eso vamos a fingir que nada pasó”. Sara dijo eso con una sonrisa y me sorprende que diga eso.

“Yo también estoy con Sara; cualquier cosa, podemos resolverlo. No creo que seas malo, simplemente debemos tener más información, eso es todo lo que se necesita ahora para probar tu inocencia a futuro, así que tomemos nuestro tiempo para conseguirlo”. Elena parece que está segura de eso y miró a Jaime, que está aún cerca de nosotros.

“Está claro que voy a apoyarte, Shadow; estás bajo nuestro cargo y no creo que puedas ser un monstruo, eres un joven como todos y mereces demostrar quién realmente eres”. Jaime fue claro en sus palabras y luego todos miraron a Monika con Adriana.

Monika nos miró sin mucho cambio en su rostro e inclinó la cabeza.

“Que Shadow se quede, aún queda mucha comida que no me terminaré sola”. Sí, parece que para Monika existen otros problemas mucho mayores que este.

Miro a Adriana y ella frunció el ceño en nuestra dirección.

“¿Qué?”, ella lo preguntó molesta y Sara se cruzó de brazos.

“Eres la única que queda, aceptas nuestro trato o te encarcelaremos hasta que aceptes los términos”.

“Eso es secuestro; además, no deberías pensar en adoctrinarme de esa manera”. Adriana se molestó y luego ve a Sara acercarse a ella. “¡Bien, bien, no hablaré!, simplemente no me toques, enana, me das miedo”, Adriana lo dijo molesta y me sorprendió cómo aceptó.

“¿Estás segura?, quizás aún tienes tus dudas sobre mí en tu cabeza; no me molesta que lo hablemos más”, yo traté de ser amable, pero ella negó con la cabeza.

“No me importa, puedes ser una rata y eso no cambia nada, tengo mi propio objetivo en mente y lo cumpliré, estés o no estés aquí, no cambia mi deber; por esa razón, me importa poco todo esto”, ella lo dijo con algo de cansancio y todos la miramos con dudas.

“Sonabas la más molesta de todos sobre no entregarme”.

“Te lo digo de verdad, no me importas tú, simplemente…”. Ella se cruzó de piernas mientras miraba unos documentos; esta chica de piel clara como la leche y cabello corto castaño parece estar realmente en su propio mundo. “Simplemente…, estoy cumpliendo con un objetivo egoísta, nada más”.

Ella lo dijo enojada y hasta ahora me surgen algunas dudas, ¿cuál es este objetivo?

Desde que llegó, no parece interesada en ser realmente nuestra amiga, simplemente hace su trabajo y sus amigas dicen que ella cambió mucho después del festival deportivo del año pasado.

Además, escuché que ella no era muy buena con su habilidad, pero, siendo realista, luchó a un nivel parecido al de Akus, si hubiera combatido contra él sin la lluvia en contra, está claro que hubiera ganado por su cuenta.

Ese poder nunca lo mostró antes; hubiera ayudado contra Tristan y Crisol, pero ella se mantuvo al margen en todo segundo, al igual que contra muchos otros enemigos más, siempre mostrando lo justo y necesario para superar los retos sin más.

Miré a Adriana un poco y algo en ella era peculiar; no lo sabría explicar, pero un sentimiento extraño me surge al ver a esta chica.

Adriana me miró un poco y parece enojarse más.

“¿Qué tanto me miras? Simplemente dije que no me importa lo que hagas o te pase, no quiero tener que ver con nada de eso”. Ella dijo esas cosas y parece que no puedo decirle mucho más.

Sara miró un poco a Adriana y se encogió de hombros; quizás no la entiende al igual que yo, así que simplemente le queda confiar en su palabra.

“Parece que ella no dirá nada; aun así, creo que tenemos otro problema entre manos”. Sara dijo eso al mirarme y sus mejillas se inflaron; parece que está haciendo un puchero. “¿Por qué no la sueltas?”

Hasta ahora no me percaté, pero Elena seguía abrazándome en todo este rato y parece que el tiempo ya fue mucho; eso quiere decir que efectivamente algo raro pasaba aquí y era mejor que moviera a Elena; Sara se está molestando.

“Elena, entiendo que el momento es emotivo y todo, pero creo que necesitamos algo de espacio”. Intento separarme, pero Elena hace fuerza para mantenerme a su lado.

“Demasiado espacio, Eli debería estar al otro lado de la habitación”. Sara rudamente la está condenando al ostracismo, qué desastre.

“¿Drama? Me gusta el drama”. Adriana por fin se veía motivada por lo que pasaba y dejó de lado los documentos para mirarnos.

¿No te importa lo que me pase, pero te gusta verme sufrir? ¿Quién entiende a estas mujeres?

“Sara, tranquila, no es nada malo, simplemente quiero abrazar a Shadow”, Elena relajadamente lo dijo, pero Sara frunció el ceño y nos separó a la fuerza mientras me alejaba de ella.

“Eli, ya hablamos de esto, tienes al 99,99% de los jóvenes en el colegio o la ciudad; Shadow está reservado”.

Sara comenzó a decir cosas raras de reservar algo y Elena sonrió con una cara maliciosa. Qué raro, nunca recuerdo ver que ella se comporte así con Sara, ¿no eran mejores amigas?

“Lo lamento, pero tú no decides eso, lo decide Shadow”.

“…….”

Un silencio sepulcral apareció en la habitación por alguna razón; creo que Elena tiene razón, yo decido con quién me junto, pero……

Miró en dirección a todos y parece que las palabras de Elena no eran tan simples como solo decir que yo puedo ser amigo o abrazar a quien yo quiera, pues Jaime retrocede, Adriana tenía la boca abierta de la impresión y Monika agarró el plato con comida para esconderse detrás del sillón.

¡Incluso ella entendió que algo muy malo pasaba! Parece que, aun si no tiene capacidades sociales, tiene instintos muy desarrollados.

Lo peor de todo es que tengo un mal presentimiento.

Miré a Jaime y estaba nervioso.

“¿Acaso es mi culpa?”, lo pregunté asustado y él abrió la boca en sorpresa.

“¡¿Es que aún no entiendes lo que está pasando?!”, él se sorprendió por mis palabras y yo traté de analizar.

“Siendo realista, solo suelo copiar lo que leo en mis libros, pero tengo un problema para entender un poco del comportamiento humano”. Demonios, admitirlo me duele, pero ante mis ojos solo puedo ver a Sara como una chica posesiva a la que le gusta tenerme cerca y le molesta cualquiera que se intente acercar a mí.

Aunque esto solo aplica principalmente a las chicas, a ella no le importa con cuántos chicos me relacione.

En otras palabras, es como yo con ella. ¿Soy así de posesivo? Necesito ir al psicólogo.

Además, está Elena siendo sumamente cariñosa conmigo, una amiga muy linda que ahora está en una lucha a muerte con su mejor amiga; qué mal que yo esté causando esto.

Miro a Sara con Elena y parece que van a tener una pelea. Sara, por su lado, levanta el brazo para mantenerme detrás de ella, como si me estuviera protegiendo.

Sara se movió con velocidad para tomar esta postura, tanto que su cabello color rosa con mechones dorados se agitaron, pero sus 2 tomatitos siguen en su lugar, fijos y sin temblar, al igual que la postura de la chica, que en tamaño no es intimidante, pero me está llegando a la altura de los hombros, lo que prueba que está creciendo mucho.

“Nosotros hicimos un juramento, nuestras palabras de amigas deben respetarse, nosotras marcamos límites que no se deben cruzar para mantener nuestra relación; esto es una transgresión a nuestros tratados de paz”. Sara dijo esas palabras con molestia; la seriedad en su cara es parecida a cuando alguien habla sobre cómo Rusia transgredió el memorandum de Budapest: al atacar Ucrania, demonios, se nota que para ellas era serio.

Elena escuchó a Sara y una sonrisa se levantó en su cara.

“Qué divertida eres, Sara, pero lamento decirte esto: al final, tú puedes decir muchas cosas y proponer otras, pero la decisión luego de todo es tomada por ese chico que está detrás de ti. Eres linda y adorable, pero no creo que puedas llegar a mucho más, especialmente cuando sus gustos personales se escapan de tus parámetros”. Elena se ajustó los lentes mientras miraba a Sara con una sonrisa, una que la hizo sentir incómoda, incluso a mí.

¿De qué diablos está hablando?

Yo estaba a punto de preguntarlo y luego Elena se movió a un librero para sacar unas revistas que…..

“¡Ah!”, un grito se escapó de mi boca y Sara se dio la vuelta para mirarme, pues yo estaba conmocionado; Elena tenía mis…..

Elena sonrió y tiró las revistas al suelo, especialmente a los pies de Sara, quien miró las revistas y sus ojos se desenfocaron un poco.

“¿Qué significa esto?”, ella lo preguntó lentamente mientras me miraba con seriedad, pues en el suelo estaban revistas para adultos; literalmente, la chica de la portada no puede tener menos ropa, porque no le queda nada para quitarse.

Demonios, lo había olvidado; en la cámara de mi casa se vio cómo Elena las tomó y se retiró. Pensé que lo ignorarían, que podría fingir ignorancia, pero respondí de la nada cuando las vi; no puedo negar que son mías.

No puedo fingir ignorancia, solo me toca asumir.

“Es verdad, son míos, pero no tiene nada de malo, soy un joven en crecimiento, tengo derecho a experimentar”, traté de decirlo como me saliera, pero demonios, seré marcado como un pervertido, eso es claro.

Jaime se agarró la frente mientras mostraba una cara de decepción…

Demonios, ayúdame, eres un hombre también, esto no es raro, no tiene nada de malo.

“No me molesta que tengas estas revistas, ya lo sospechaba”, Sara lo dijo mientras recoge una para revisar el contenido. “Eres un chico, mi madre me dijo que deberías tener 3 revistas como mínimo para cada letra del abecedario”.

Maldición, madre de Sara, recordaré esto con enojo, pero al menos no parece que afectará tanto a Sara, qué felicidad, sabía que mi linda niña no se molestaría por….

Sonreí para mirarla y me percaté de que Sara tiene una vena en la frente por lo molesta que estaba.

¿Pasó algo?

“No me enoja que tengas estas revistas, pero……”, ella me mostró el contenido donde estaban chicas altas con lentes y una lencería atractiva que destacaba sus grandes proporciones. “¿Por qué todas se parecen más a Elena que a mí?”

Ella lo preguntó de una manera en que pude detectar que cualquier respuesta era un boleto de ida a Isla Paliza, qué desastre.

Aunque… Sara es algo más pequeña que el promedio y no tiene pechos muy grandes, su físico particular hace que las chicas con esas características no sean fáciles de encontrar en una revista como esa, especialmente si solo las tengo para cuidarlas…..

¿Cómo les puedo decir que esas revistas son de Cristian? Después de ser rechazado por Elena, él me las entregó diciendo que le recordaban a ella y yo las escondí en mi cuarto. Según Daniel, esto solo era pasajero y tarde o temprano me pediría regresarlos, así que los guardé.

Demonios, atraparon la mercancía y no puedo vender a Cristian. Traté de usar la excusa de joven puberto, pero no funcionó para aplacar su ira; además, obviamente todas se parecen a Elena, el dueño original es uno de sus más grandes admiradores.

¿Qué digo? Esto es malo, no sé cómo arreglar este problema, solo me queda no decir nada.

“No tengo excusas”, lo dije agachando la cabeza y Sara cae de rodillas al suelo mientras Elena sonríe mucho.

“No puede ser, esto es una traición, me siento muy lastimada, esto es peor que cuando me enteré de que los osos polares eran realmente negros debajo de sus pelajes; mis animales favoritos eran prietos” (en México así se les dice a los de piel morena).

Sara dijo eso como si fuera un gran desastre y no puedo entender cuál es el problema que tiene con los osos polares, pero creo que esto solo se puede solucionar de una manera.

Me acerqué a Sara y me senté a su lado en el suelo; cuando me acerqué, la miré un poco para abrazarla.

“Yo… voy a comprar nuevas revistas con chicas que se parezcan más a ti”. ¡No entiendo por qué es una necesidad!, pero si solo tengo que hacerlo para que ella se calme, lo haré; es un trato justo y lo tomo sin dudar.

Lo dije y luego el silencio volvió a la habitación, solo para percatarme de que Monika tenía una ceja levantada, al igual que Elena, y Adriana parecía tener un rostro de asco.

“Eres un maldito pervertido”, lo dijo sin dudar y miró a Sara en mis brazos, quien tiene una mirada seria al suelo.

“Eso no sonó tan lindo como esperé que sería”.

¡Vamos, me estoy esforzando!, ¿dónde fallé?

Miro a Jaime y parece que la respuesta era “en todo”.

Qué desastre.

Suelto a Sara y luego los miro a todos; esto debe quedar claro, debo ser honesto y decir lo que pienso.

“Volviendo al punto inicial, estoy agradecido de que no quieran entregarme y que piensen que soy una gran persona, pero…., esto no puede terminar así, voy a entregarme”.

Todos me miraron sorprendidos por lo que dije de la nada y caminé hacia la puerta; esto es lo mejor, después de todo, la agencia ya sabe que soy una amenaza y no decirlo directamente pondrá a todos en peligro.

Además, si lanzo esta bomba de humo y me voy, quizás el tema de la revista se olvide, soy un maldito genio.

————————————————————————————————

Todos se quedaron muy sorprendidos por mis palabras, a un punto en que no fueron capaces de seguirme; luego de caminar unas horas, estoy en la puerta que quería.

Toco y espero un poco para que me permitan entrar.

Cuando se me permite, entro a la habitación, un lugar donde se puede ver a una chica de cabello rubio tomar el té, pero a diferencia de siempre, esta vez no tiene ningún guardia en todo el piso.

Entró en la habitación y la miró con seriedad.

“Qué bueno que al fin llegas, eso es perfecto, significa que los hilos siguen moviéndose en la dirección correcta, algo esperable dado todos los preparativos”.

Ella lo dijo con una sonrisa mientras me servía una taza de té para colocarla al frente de mí cuando tomo asiento en la mesa.

La chica es claramente Migashi, la líder de toda esta ciudad y la única persona que pudo mover los hilos para dar estos resultados. Esta niña… siempre supo la verdad, por eso nunca se armó un alboroto.

Nunca falté a ninguna revisión médica; todos deberían tener mis informes, siempre estuvieron a su alcance. Que no descubrieran que yo era un experimento al no tener un O.M.A, es porque alguien al interior esconde mi información.

¿Quién?, pues claro que era esta chica, la única que era capaz de saber todo mi potencial como soldado y qué importancia tenía; ahora estoy justo donde ella quiere.

“Tú… tú escondiste mi información, todos mis informes médicos”.

“Sí”, ella lo dijo sin dudar y una amplia sonrisa se levantó en su rostro; parecía una ganadora en todos los sentidos. Solo soy una rata moviéndose en su laberinto, ¿qué quiere?, ¿por qué nunca decirme?, ¿acaso le preocupaba que me uniera a mi hermano en contra de la ciudad?, de ser así, ¿por qué me lo dice sin más ahora?

Estaba molesto al verla y la miré con seriedad.

“Si sabías que yo era un experimento como Muscle o Akus, ¿por qué lo escondiste?”, lo pregunté sin más; tenía mis dudas de cuáles eran sus intenciones, quería saber toda la verdad. ¿Qué piensa ella?, ¿qué quiere de mí?

Esperé su respuesta en mi lugar y poco a poco el silencio se alarga, hasta que ella toma un poco de su té y por alguna razón comenzó a temblar.

“¿Eres un experimento?”, ahora su rostro era de miedo al verme.

“……”, espera, ¿no lo sabía?, ¿entonces por qué….?

¿Acaso yo me acabo de delatar a las autoridades por una tontería? Me entregué porque supuestamente ellos sabían esto y por eso escondieron la información sobre mí; eso quiere decir que si se enteraban de que mis amigos estaban escondiendo la información, entonces ellos estarían en problemas.

Me entregué para que ellos estuvieran bien, pero……

Creo que la he cagado; de esta no salgo ileso.

————————————————————————————————

Migashi se estaba agarrando la frente mientras trataba de razonar lo que le lancé en la cara, pues pensé que lo sabía; lamentablemente, no fue así.

Déjame entenderte bien, ¿eres hermano de un criminal y un experimento que debe ser capturado?

“Sí”

“Además, tienes una habilidad que te permite modificar tu cuerpo a tu antojo y una doble personalidad, de la cual no sabes cuáles son sus intenciones, así que no puedes asegurar que sea aliado o enemigo”.

“Sí”

“Me gustaría que no lo dijeras con tanta naturalidad”

“Pensé que estabas acostumbrada y lo tomarías mejor, incluso te deshiciste de tus guardias”.

“Sí, mi visión futura me dijo que venías, pero no soy capaz de entender todo lo que pasa, simplemente es como ver eventos futuros, no estoy del todo informada”.

“¿Qué puede decir tu habilidad de mí?”, lo pregunté con dudas y ella lo pensó mientras tenía los ojos cerrados.

“Puedo ver muchos futuros, uno donde todo se termina si te meto en prisión y otro donde todo falla si me vuelvo tu enemiga… qué desastre”, ella se estaba agarrando los cabellos de lo estresada que estaba; parece tenerla difícil.

“¿Me quieres arrestar?”

“Eres un criminal buscado ahora y estoy sola, no puedo ganarte en una pelea y me das algo de miedo. Tenía mis dudas de por qué te encarcelaba tras nuestra conversación, incluso pensé que intentarías aprovecharte de este increíble cuerpo mío, pero al final hubiera preferido eso antes que esta noticia”.

“No digas idioteces”, lo dije con severidad mientras tomaba un poco de té, pero necesitamos avanzar con la conversación. “Además, ¿por qué escondiste la información sobre mi O.M.A?”

“Porque el futuro requería que lo hiciera. Al inicio pensé que era para esconder la identidad de tu debilidad; literalmente, en mi mente tenías un O.M.A especializado que te permite sanarte de heridas graves, pero eso es solo mientras el O.M.A no falle. Nosotros fuimos invadidos y la información podía filtrarse; si la gente sabía la ubicación de tu O.M.A, entonces podrán saber tu punto débil”.

“¿Nadie sabe la verdad?”.

“Nadie. Les hablé sobre esto y ellos no investigaron; las cosas se hicieron por separado. Para poder saber la verdad, necesitabas juntar todos los informes médicos, pero los tuyos siempre eran separados de otros y llegaban conmigo”.

“¿Y no lo sabías?”

“……. Eran muchas hojas para leer”, maldita floja; ella siempre tuvo la información, pero no le interesaba informarse; ella es un desastre.

Suspiré mientras pienso en todo lo sucedido y la miro con preocupación.

“Migashi, ¿qué debemos hacer?”

“Aun si me lo preguntas, es algo difícil; eres un experimento peligroso. Aun si te perdono y lo escondo, tengo el presentimiento de que estos poderes tuyos tendrás que usarlos a futuro; eso quiere decir que esconder tu identidad es algo temporal, lo que terminará contigo en algo malo”.

Sí, podía asumirlo; parece que al final de todo solo me queda un final malo.

“Escucha, no trato de ver mucho el futuro luego de la salvación de la isla; el futuro se parte en muchos focos y no me importan mucho esos futuros, solo me importa lo que se acerca, pero puedo decirte que aun si nosotros nos salvamos, tú… tú no tendrás un futuro fácil, no eres un humano. Esto lo hablé con muchos en la compañía y todos quieren la eliminación inmediata de los experimentos; el riesgo a futuro es demasiado grande”. Migashi parecía sumamente seria en lo que decía, pero debe ser así, es una realidad para ellos. “Unos idiotas jugaron con la vida de una forma que no debieron y ustedes son la consecuencia de ese pecado. Llegará el segundo en que no podré protegerlos; hasta ahora pudieron mantener a Tristan y Crisol con vida solo por petición mía, pues aún tenían un deber a futuro, aunque fue lamentable que ese terminara siendo el morir a manos de un antiguo aliado. Peor aún, ese incidente se llevó a …”.

Ella frunció el ceño al decirlo y yo miré lo que aún estaba en mi brazo derecho; me lo coloqué luego de dejar el hospital y aún permanece conmigo.

El brazalete grande y verde que pertenecía a Heracles, él terminó siendo una víctima de la lucha contra Akus, una lamentable pérdida.

No puedo entender cómo debe ser para ella todo esto; quizás intentó por todos los medios el salvarlo, pero al final, en todos los destinos posibles, su muerte tuvo un significado que terminó con nuestra victoria.

Existe la posibilidad de que no participara por órdenes de Migashi para de esta manera no morir, pero su no participación hubiera sido catastrófica. ¿Cuántos hubieran muerto entonces? Cristian se salvó de suerte.

Debió ser muy duro para ella saber que él morirá al final y sentir que no pudo hacer nada.

Pensé un poco en todo lo que estaba pasando, pero a duras penas me importa el futuro que tendré una vez todo finalice; simplemente quiero cumplir mi objetivo. Aún tengo mucha gente que debo salvar; cuando eso termine, podré forjar mis nuevas prioridades.

Miré a Migashi, sabía lo que tenía que hacer, derrotar a nuestros enemigos.

“Migashi, ya llegó la hora, ¿qué pasó con mi permiso para ir a las zonas extranjeras?”, lo pregunté directamente y ella asintió.

“Ya está listo y, como ya resolvimos el misterio de tu O.M.A, ya no queda nada más que discutir”.

“Entiendo, yo….”, me quité el brazalete de Heracles y ella se negó.

“Quédatelo, estoy segura de que él lo hubiera querido de esa manera”. Ella lo dijo con seguridad y una parte de mí se entristeció.

“¿Él sabía que moriría?”

“…………”, ella no dijo nada, pero su no respuesta y mirada seria era todo lo que necesitaba para informarme de la verdad; era claro, él era Heracles.

“Entiendo, eso quiere decir que es todo por ahora, me voy de la ciudad”.

“Cuídate, tengo tus permisos firmados, ve con Richard para contarle sobre esto y él te dejará partir al extranjero. No digas sobre tu existencia de experimento a nadie más, yo me encargaré del papeleo y te veo en un tiempo”.

Ella se despidió, pues mi viaje solicitado había llegado, y me llevé el brazalete de Heracles que aún cuelga de mi brazo mientras dejo a Migashi sola en la habitación.

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“Vas a morir”. Esas palabras salieron de Migashi; hacía poco había iniciado el nuevo año académico y Heracles estaba en una reunión con ella.

“Comprendo, eso suena complejo”. Heracles sonrió un poco mientras miraba su taza de té un poco, para él, estas palabras eran una sentencia de muerte clara; Migashi jamás bromearía con esto.

“¿Entiendes lo que te digo?”, ella se lo dijo y él lo pensó.

“Entiendo, pero… no es que vaya a escapar corriendo, no puedo hacer eso”.

“¿Aun al saber que puedes morir mañana, en una semana o un mes?”.

“Sí, estoy listo, lo decidí cuando entré al juicio especial”, Heracles lo dijo mientras tenía una sonrisa en la cara y trataba de recordar. “Creo que una vez te lo conté, hace años. Durante la gran crisis ocurrida en la ciudad hace 11 años, yo estaba en un viaje escolar con mis compañeros, fuimos a acampar a un bosque cercano y las alarmas resonaron, las explosiones y daños causados se llevaron a toda mi clase, a todos menos a mí”.

Heracles lo dijo mientras recordaba sus experiencias de niño y tomaba un sorbo de té.

“Esa noche escapé del fuego y las explosiones abandonando a todos mis conocidos. Cuando lo recapacité, los abandoné por egoísmo propio; puede que como un pequeño niño no hiciera la diferencia, pero abandonarlos me hizo sentir que era igual a mis padres, aquellos que me vendieron a la ciudad para pagar sus deudas…”. Heracles tenía una sonrisa en el rostro mientras trataba de mantener la calma. “Me metí a este lugar para compensar a las personas por las que abandoné esa noche. Quiero que mi vida tenga un significado, un valor, una razón por la cual pude vivir… Migashi”.

Heracles miró a la chica al frente y ella asintió.

“¿Qué necesitas?”

“¿Me puedes decir si tras mi muerte todos estarán bien?”, él lo dijo mientras le sonreía con amabilidad.

“Puedes estar seguro de que tu muerte no será en vano, menos despreciada; lo que nos entregarás será un futuro, uno que todos podremos disfrutar”, ella lo dijo mientras trataba de ser amable; sus ojos podían ver caos y ruina, pero de igual manera no quería que él sufriera.

“Me gusta lo amable que eres”, él lo dijo de una manera en que quedó claro que entendió cómo ella mentía. “No es raro que esté enamorado de ti, eres la chica más amable que conozco”.

“Gracias…… y….. y lamento no ser capaz de cambiar esto, mi poder….., no puedo ver una ruta, no sé qué cambiar o hacer; si fuera mucho mejor, entonces no necesitarías morir”.

“Lo sé y no te culpo, lo único que me alegra es que, al final de todo, tengo fe en que mis compañeros terminarán con el trabajo”.

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Camino sin perder el rumbo, tengo todos los papeles en mi mochila y artículos necesarios; al frente de mí puedo ver el tren llegar; estoy a poco tiempo de subir.

“Pensar que hace exactamente un año llegué a esta ciudad y ahora salgo”, la ciudad de Caterus, un lugar que es una maravilla tecnológica y con sus altos y bajos.

Ahora mismo estoy por irme, pero lo que más me gusta de todo esto no es irme, sino que podré regresar pronto.

“Hasta luego”, el tren abre sus puertas e ingreso para partir a mi objetivo, la región de Estados Unidos en la isla. Me toca investigar cada uno de los lugares; no sé con exactitud cuánto me tome, pero esta investigación puede definir quiénes son nuestros enemigos y las decisiones a tomar. Voy a meterme en territorio hostil, pero tengo la esperanza de que esto saldrá bien.

Próximamente: “Capítulo 24: Un viaje por las regiones de la isla. Parte 1”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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