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La isla de Caterus - Capítulo 33

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Capítulo 33: Capítulo 26: Preparativos para el festival.

“¿Puedo preguntar qué es lo que se supone que estamos haciendo?”, le pregunté, dudoso; ahora mismo estoy viendo a Sara colocarle fuegos artificiales a la silla de ruedas que tiene Mia.

Mia, la amiga de primer año de Sara miraba a la chica como hacía todo el trabajo y parecía sonreír feliz por esto.

“Bueno, estuvimos pensando en qué poder hacer para celebrar el festival deportivo; nosotros en el primer año no podemos participar, solo ser espectadores, así que quiero animarlos a todos desde mi lugar y a Sara se le ocurrió una gran idea” Mia dijo eso con una sonrisa y luego miró en dirección a Sara, que parece estar colocando los últimos fuegos artificiales en la silla de ruedas.

Ella tenía una gran sonrisa en la cara y cada vez que se movía podía ver cómo sus tomatitos en la cabeza rebotaban con cada pequeño salto.

“Bien, lo estoy terminando y lo podremos probar; me alegra que se pudiera aceptar esta idea” Yo las vi con una ceja levantada; no me inspiraba confianza, especialmente al saber que era una idea de Sara.

“¿Es seguro? Me parece un poco peligroso”.

“Eres la peor persona para decir algo sobre cosas peligrosas; además, no es la gran cosa, simplemente usaremos cohetes para disparar a Mia”. Ella lo dijo sin más, pero es especialmente por esa razón que me parece inseguro.

Miro a Mia y noto que ella estaba un poquito pálida, ¿qué le ocurre?

“Oye, Sara, creo que lo dijiste mal”.

“¿Por qué?”, Sara no entendió a lo que Mia se refería y ella miró a Sara con preocupación.

“El plan era que ‘yo’ disparara fuegos artificiales, no que los fuegos artificiales me dispararan a mí”. Ella estaba corrigiendo a Sara y por fin entiendo lo que Mia quería, pues ella deseaba lanzar fuegos artificiales para nosotros.

“¡Ah!, eso explica por qué no dudaste al tomar el casco de seguridad”.

¡¿Tuvieron un problema de comunicación tan grande?! ¿Cómo pasó esto?

“Qué mal”, Sara dijo eso un tanto preocupada y yo la miré directamente.

“¿Qué pasa?”

“Es que ya prendí los cohetes”, Sara lo dijo con el mechero en las manos y la mecha del cohete a punto de terminarse.

“¡Sara, eres una…..”, pum. “….Tontaaaaa!”

Mia fue disparada a una velocidad alocada, ¿qué diablos hizo?, no pensé que existieran cohetes tan potentes.

La chica en silla de ruedas se movió a una velocidad alarmante y agradecía que estuviéramos en una cancha atrás de la escuela; eso le dio mucho espacio a la chica para comenzar a girar poco a poco y darse la vuelta.

“¿Cómo sabremos cuál es el komodo 3000?”

“¡No hagas referencias de esa manera, debemos ayudar a tu amiga!”. Esta chica se puso a decir tonterías mientras su amiga peligraba.

Vemos cómo la chica consigue dar una vuelta y ahora viene en nuestra dirección….., ¡viene en nuestra dirección!

“¡Tonta!”, Mía apuntó a Sara y la chica a mi lado fue chocada para ser raptada de golpe. Demonios, eso fue velocidad.

Miró en dirección a ellas y me percato de que terminaron cayendo de la silla de ruedas y rodando, todo mientras la silla continuó su viaje un poco más hasta que los cohetes revientan y se levanta una gran cantidad de brillos con chispas.

Menuda tontería.

Observó que efectivamente Mia está criticando a Sara, pero no veo que ambas estén realmente lastimadas; el impulso inicial y las chispas fueron lo peor, pero fuera de todo, no es la gran cosa.

“Sara, eso fue peligroso, ¿qué hubiera pasado si algo me lastimaba?”

“Ahora que lo recuerdo, sí pensé en ti, por eso no instalé el Komodo 3000, de nada”. Sara levantó el pulgar feliz y Mia se dejó acostar encima de Sara para aplastarla como castigo.

Como Sara era mucho más pequeña, solo pude ver cómo estaba pataleando para respirar.

“Me sorprende lo torpe que eres, ¿ahora qué hago?, creo que mi silla de ruedas se quemó un poco”. Mia miró en dirección a su silla de ruedas y tiene razón, aunque creo que puedo arreglarlo yo sin mucha dificultad.

“Tranquila, ya pensé en esto”. Sara sonrió; parece que estaba planeando algo desde un principio, eso me da muy mala espina.

————————————————————————————————

“Y esa es la situación, ¿puedes ayudarnos?”, Sara le dijo eso a Daniel, quien estaba en el taller del colegio arreglando sus herramientas.

Daniel es un compañero de clase y su O.M.A es uno que le permite tener un estuche lleno de artículos particulares. Él tiene muchas herramientas útiles en aquel bolso; se pensaría que es muy limitado, pero en realidad, ese bolso tiene una extraña habilidad parecida a las esferas de Sara que le permiten mandar todo con teletransporte a una bodega donde guarda sus herramientas.

Él es muy inteligente y le encanta todo lo referente a la mecánica; por esta razón es tan útil para él, ya que le permite guardar todas sus fabricaciones.

Al principio creí que su O.M.A eran esas herramientas y él lo considera así, pero en realidad es el bolso que está en su cintura; ese es su O.M.A.

“Entiendo, quieren que arregle la silla de ruedas y le instale un disparador de fuegos artificiales….., ¿realmente no pensaron que era peligroso disparar una silla de ruedas con esas cosas?”, él preguntó lo obvio, pero nos quedamos en silencio, ya que nos está viendo como si fuéramos tontos y no está mal en pensarlo.

Aun así, Mía parece más contenta que cualquier otra cosa; Sara parece que planeó todo esto desde el inicio. ¿Realmente les parece justo ponerse en peligro para luego pedirle este favor? Daniel seguramente lo hubiera hecho sin mucho dilema; solo tenían que venir aquí desde un principio, aunque dudaba que Daniel tuviera oportunidad de rechazar si escuchaba que la silla de ruedas de la chica se dañó.

Ellas se están aprovechando de su amabilidad, lo lamento, Daniel.

Daniel miró la silla de ruedas y asintió; parece que realmente lo va a hacer.

“Entiendo, no creo que sea un problema, seguro me demoro un poco en hacerlo”. Daniel asintió y todos estábamos felices.

“¡Oh, lo estaba olvidando!”. Sara de la nada dijo eso y me sorprendí, ¿qué le pasa? “Shadow y yo tenemos una cita ahora, necesitamos irnos, ¿podemos dejar a Mía a tu cuidado, Daniel?”. Ella comenzó a decir algo de la nada y no lo entendí, ¿qué cita?

“¿Eh?”, Daniel se sorprendió y notó que Sara me estaba arrastrando a la salida.

“Oye, Sara, ¿qué pasa?, ¿de qué hablas?”, ¿hicimos un trato así?, no lo recuerdo.

“Vamos, debemos dejarlos, tú solo sígueme”. Ella me estaba arrastrando mucho y miré a Daniel.

“Oye, mándame la factura luego, yo pago por los arreglos”, le dije eso y Mia se quedó en una silla esperando a que la suya se arreglara.

Nos alejamos de ellos y miré a Sara preocupado mientras abandonamos el lugar.

“Sara, ¿está bien esto?”

“Sí, déjalos, esto será muy beneficioso para su relación”.

“¿Relación?”

“Vamos, Shadow, no tengo que explicarte todo sobre lo que Mia siente; ahora solo necesitamos encargarnos de la última amenaza”, ¿Última amenaza?

“¿A qué te refieres?”

“A él”, Sara apuntó a Cristian, quien estaba caminando en dirección al taller donde se encontraba Daniel; es lo normal, son amigos cercanos.

Sara corrió en dirección a Cristian mientras sacaba de la mochila una esfera que forma parte de sus herramientas y las apuntó a Cristian.

El joven que solo estaba caminando con tranquilidad en el pasillo pudo ver cómo una esfera fue a su dirección y lo absorbió.

“¿A dónde lo mandaste?”

“A una bodega, estará ahí por ahora, no saldrá hasta que Mia termine con su trabajo……. y yo me acuerde de sacarlo”.

“Espero que no te olvides”, Cristian se enojará luego, pero confiaré en Sara; se supone que las chicas son inteligentes en esto de las relaciones amorosas… se supone.

————————————————————————————————

“¡¿Dónde está esa enana de pacotilla?!”, Cristian apareció de la nada en clases gritando a todo volumen. Qué sorpresa, llegó a clases; pensé que no lo haría. No lo veía desde ayer, cuando Sara…..

Miré en dirección a Sara y ella observó a Cristian con cara de sorpresa.

“Me olvidé”

“¡Exactamente eso era lo que no tenía que pasar!”, yo le grité y pude ver a Cristian moverse en dirección a Sara mientras le apuntaba con su brazo, listo para disparar un láser en su cara.

“Maldita mocosa, voy a quemarte entera por lo que me hiciste ayer. Me mandaste a una bodega oscura y muy resistente; mis rayos no pudieron hacer nada y no fue hasta después de varias horas que pude encontrar la salida por un conducto de ventilación”.

Él contó su gran travesía y Sara rebuscó entre sus cosas.

“Ese fue un pequeño error de cálculos, necesitaba alejarte del objetivo”.

“No me importan tus excusas, te mataré aquí”. Cristian estaba realmente enojado, se nota.

“Toma esto como una disculpa”. Sara sacó un pote y parece tener un montón de pastelitos… ¿Y eso de dónde salió?

Cristian lo miró y su estómago gruñó; se nota que lo dejaron sin comer durante todo un día y su enojo le estaba evitando ese sentimiento, pero ver la comida lo afectó.

El joven miró los pastelitos y desistió.

“Tomaré el soborno, pero voy a necesitar una explicación”.

“Es un trato justo”. Sara asintió y luego Cristian comenzó a comer y a comer pastelitos; se nota su desesperación.

“Sara, ¿de dónde salió eso?”

“Los estoy preparando, Mia me enseña a cocinar cuando estoy en su casa… me gustaría aprender a hacer muchas cosas”. Qué adorable, ella; está aprendiendo cosas interesantes. “Si gustas, puedes comer uno; me gustaría que me dieras tu opinión”

Ella lo dijo sonriendo y no puedo decirle que no, así que tomé uno y noté algo raro; la cara de Cristian parecía de dolor, ¿qué le pasa?

“No puede ser… esta cosa está salada”, él lo dijo disgustado y parece que no se dio cuenta hasta que se comió 15, un número muy alto.

Parto el pastel en mis manos y lo huelo; efectivamente, huele a sal.

“Parece que confundí la sal con el azúcar”, Sara llegó a esa conclusión y se encogió de hombros. “Bueno, no siempre es perfecto; de los errores se aprende”.

“Maldito gremlin, me duele el estómago”. Cristian estaba de rodillas en el suelo; qué mal por él.

“Tranquilo, tengo esto, lo hice con leche”. Sara mostró una botella y Cristian la agarró desesperado para tomarla; fue increíble ver cómo una botella de cristal de un litro estaba a punto de terminarse.

Mire cómo él se la tomaba desesperado, pero un olor particularmente penetrante me llegó cuando él abrió la botella.

“Sara, ¿qué le pusiste a esa botella?”

“Es ponche, lo hice con leche y alcohol, mucho alcohol”. Ella confesó eso y mire cómo Cristian perdía fuerza en las piernas para desmayarse.

Demonios, la sal lo secó y el alcohol es un deshidratador; considero esto un nocaut.

“¿Por qué las trajiste al colegio?”, lo pregunté y Sara sonrió mucho.

“Quería que tú las probaras”, ella lo dice de forma tierna, pero si miro a Cristian colapsando en el suelo con los ojos muertos… esto deja de ser tan bonito.

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Al final pude explicarle un poco a Cristian sobre lo que pasó y nos preguntó: “¿Por qué no me lo dijeron? Me hubiera alejado”. Sí, él tenía un punto con eso, pero creo que Sara solo quería encerrarlo en una bodega para molestarlo.

Según ella, no se podían correr riesgos….., mujeres, ¿quién las entiende?

Al final dejamos a Cristian hacer lo que él quería y decidí caminar un poco por la escuela; hace tiempo que no realizo un recorrido como este y solo puedo ver estudiantes pasar de un pasillo a otro sin problemas, juntarse en el patio o jugar en las canchas cercanas.

El lugar era relajado; desde un segundo piso podía ver la gran cantidad de estudiantes que deciden qué hacer ahora o se retiran del colegio, pues hoy las clases ya terminaron; solo quedan las personas que pertenecen a un club.

En realidad, todos los estudiantes deberían estar en un club, pero los que participamos en el grupo de juicio especial tenemos la opción de no tomar uno, ya que el club sería nuestro trabajo. Para esto, la agencia manda una calificación nuestra o lo hace Jaime, pero cuando él lo hace, simplemente nos pone a todos la nota máxima; me pregunto si él lee la tabla de puntuación.

Sonrió un poco mientras tomaba las cosas con calma. Ahora que el festival deportivo está tan cerca de nosotros, muchos están preparándose para este momento, practican para las competiciones o están buscando qué pueden hacer ese día.

Los de primer año están motivados por mirarnos, mientras que nosotros estamos viendo en qué juego participa cada uno.

Aparentemente, voy a estar el primer día en un juego de conquista la bandera, además de apoyar a mis otros compañeros en sus respectivos juegos. El segundo día nos tocará un partido de basquetbol; se supone que debemos practicar, pero no sé qué más hacer, soy malo en esto.

Miro desde el segundo piso lo que existe a los alrededores y puedo ver una cancha de basquetbol; en ese lugar estaban Elena y Monika mirando con interés un partido. Parece que quieren practicar, pues los 3 estaremos en ese equipo.

“Lo mejor será ir para practicar”; es lo mejor que puedo hacer. El tercer día estaré libre, solo estaré en 2 juegos y nada más, algo fácil en cierto sentido.

Avanzó por el pasillo y bajó unas escaleras para llegar al patio delantero donde se tiene una cancha para practicar.

Caminé en dirección a las chicas y noté que ellas tomaron un balón para hacerlo rebotar en el suelo y darse pases; deben estar practicando.

Mirar a las chicas interactuar me hizo darme cuenta de que se estaban llevando de buena manera, más de lo normal. Sara ahora pasa mucho de su tiempo con Mía, y creí que ahora, con Mía intentando interactuar con Daniel, Sara regresaría a pasar tiempo con Elena, pero eso no pasó.

El año pasado ellas eran casi inseparables, pero ahora, por alguna rara razón, no pasan mucho tiempo juntas, solo cuando trabajan en la oficina o luchando con criminales, pero en el colegio pasaron a ser simples conocidas. Una vez traté de discutir eso con ellas, pero la respuesta de Sara fue… “Es tu culpa”

Bueno, parece que me volví un mal para el grupo y Adriana muestra estar de acuerdo con eso, aunque sus palabras parecen ser más porque me desprecia.

Ahora que pienso en Adriana, ella está siendo arrastrada por sus compañeros de clase en otra escuela para participar, aunque no estoy del todo informado en qué está trabajando.

Llegó con las chicas y notó que Monika tira la pelota, rebotando perfectamente en el suelo y llegando a las manos de Elena, pero ella no la consigue agarrar y debe ir a buscarla.

Se nota que esto fue por la falta de experiencia de Elena, pero si miro a Monika, noto que ella está muy relajada.

“Oye, ¿estás bien jugando basquetbol?”

“Sí, es muy cómodo”. Me alegra que Monika ya sea más conversadora; al inicio era como un animal salvaje… bueno, algunas veces lo sigue siendo.

“¿Sabes jugarlo?”

“……., Sí, lo jugué antes de llegar a este colegio”.

Esa información fue interesante, no sabía que era jugadora, aunque eso explicaría por qué siempre ha tenido una buena condición física a la hora de trabajar.

“¿Qué tan buena eres?”, Elena llegó con la pelota y la tiró, todo para que Monika la tome y piense en la pregunta que le hice hace unos segundos.

Mira a lo lejos donde estaba el aro para tiro y yo dudé.

“No creo que tú vayas a….”, no pude terminar, pues Monika puso una de sus manos debajo de la pelota y otra atrás, con ambas manos arriba de la cabeza. Esta posición la veo siempre que hacen los tiros los jugadores de basquetbol; parece que conoce todo lo necesario para eso.

Ella levantó los brazos con fuerza para lanzar la pelota y esta subió a gran altura y la gente que jugaba en la cancha vio la pelota pasar por arriba de sus cabezas.

Todos miraron lo que pasaba y luego la pelota cae entrando directamente en el aro.

¡¿Cómo hizo eso?! La distancia es como un tiro desde la mitad de la cancha; esta chica sabe lo que hace.

Yo abrí la boca sorprendido por lo que veía; nunca pensé que una persona tan joven conseguiría esto, aunque existe la posibilidad de que algunas personas sí pueden; es simplemente que tengo muy poca experiencia con este juego.

“Increíble”, los jugadores se sorprendieron por lo que vieron, pues esta chica consiguió un tiro directo desde muy lejos, aunque me alegra que no estén molestos solo por meterse en medio de su juego.

Recogimos el balón que se lanzó y los dejamos jugar un poco más para luego comenzar nosotros, pero mientras estábamos esperando, pude percatarme de una chica un poco lejos de nosotros, quien nos miraba con una cara de molestia.

La joven tenía el cabello morado corto y la piel morena; recordaba haberla visto un día y la reconocí al notar que tenía unas vendas en el brazo izquierdo. Sí, ya lo recuerdo, era la joven que casi golpeó a Monika hace tiempo.

Miro en su dirección y luego de un rato, ella se retiró sin decir nada. Si recuerdo bien, ella culpó a Monika en esa ocasión por su herida y que ya no puede jugar baloncesto por eso.

Aquí se escondía algo, pero creo que lo mejor es ignorarlo por ahora; no puedo forzar a Monika a que me hable sobre algo que seguro le complica.

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Tomo un poco de mi café en busca de relajarme, pues los días pasan volando y ya estamos a menos de una semana para que llegue el festival deportivo.

Miro los reportes que tenemos y parece que pudieron encontrar una fuga de pastillas modificadas mientras se trasladaba. El resultado terminó con una carta de disculpas de la región rusa y diciendo que investigarán la situación; además, permitieron que EE.UU mandara investigadores particulares para que comprobaran la mercancía.

Parece que al final la región tomó de muy buena manera todo el asunto; asumieron la responsabilidad y están permitiendo la investigación, incluso con un país con el que no tiene las mejores de las relaciones; eso demuestra la seriedad que tienen ante este asunto.

Por otro lado, la Región de Europa no respondió y negó todo, algo muy distinto a Rusia.

Termino de leer el reporte y no puedo pensar en mucho más; todo parece relajado, los medicamentos corruptos se detuvieron, los estudiantes afectados fueron buscados y revisados; ahora mismo los problemas están disminuyendo en cantidad, aunque no podemos decir que estamos en paz.

Veo otro reporte y este tiene un conteo de estudiantes desaparecidos; parece que últimamente los secuestros volvieron a los que teníamos el año pasado, antes del festival.

Muy pocos habían sido secuestrados y encontrados muertos desde ese tiempo; llegué a pensar que la organización estaba en las últimas, pero que vuelva a las andadas solo significa que ya ha reunido nuevamente un grupo considerable para causar estragos.

“Jaime, ¿crees que ataquen este año?”, le preguntó al hombre sentado en la cercanía; él estaba leyendo el periódico mientras tomaba de su propio café.

“No estoy seguro, honestamente me gustaría que no pasara algo. La señorita Migashí no ha mencionado mucho al respecto, no pidió a nadie de la agencia en particular esta vez para protegerla, pero dijo que todos estén atentos a cualquier anormalidad”.

Se supone que ella puede ver el futuro, ¿por qué salir desprotegida en un momento tan importante?, ¿realmente no pasará nada?, algo en esto no me gusta, pero no podemos ir en contra de sus órdenes.

“Solo espero que nada malo pase”.

“No te preocupes, Shadow, tú y las chicas deben disfrutar el festival; este evento es único y especial, no debes pensar en el trabajo”.

“Pero la gente puede salir herida; además, el próximo año también tendremos el festival”.

“Quizás, pero créeme, apreciarás estos recuerdos en el futuro. Uno no se da cuenta en su momento de lo que se perdió hasta que te cuentan; es mejor que lo vivas tú y no solo escucharlo. Yo me encargaré de la vigilancia; si la situación escala muy mal, los llamaré. Hasta entonces, espero que puedan disfrutar de su año escolar como se lo merecen”.

Cuando Jaime lo pone así, tiene sentido; es mejor hacerle caso en estos temas. Al final es alguien que ha vivido mucho más que nosotros y trata de cuidarnos, haciendo todo lo que está en sus manos, aun cuando no tiene poderes como nosotros….

Pensé en esto un momento y lo traté de plantear.

“Jaime, ¿no tiene miedo de todo lo que pueda pasar? Para nosotros es una cosa, pero usted…”. No quería ser grosero, pero es algo que surge en mi mente. El año pasado terminó empalado; para mí es algo de cada día, pero en su caso, es algo de vida o muerte.

Jaime pensó en mis palabras y asintió con la cabeza, acomodando su cuerpo en el sillón.

“Sí, es algo aterrador no poder estar a su nivel; mis herramientas algunas veces se sienten limitadas y no puedo hacer todo lo que me gustaría”.

“¿Teme morir?”, esa pregunta me surgió, para mí… no existe mucho sentimiento, no puedo ser llevado al límite, llegué a pensar que soy inmortal, así que ya dejé de pensar mucho en ese tema, pero en su caso debe ser diferente.

“Todos temen morir, es algo natural para cualquier persona, para cualquier ser vivo, pero no es ese miedo al que me refiero”.

“¿Entonces?”

“Temo que ustedes mueran”. Él lo dijo con seguridad, algo que me sorprendió, pues en mi cabeza el débil era él y quien estaba más cerca de la muerte, pero en cambio, él dice que se preocupa por nosotros; es totalmente distinto a lo que creí. “Imagíname, estoy en mi posición dando órdenes sin salirme de mi lugar, viendo cómo mis niños se tiran a morir y mi presencia puede ser una carga más que una ayuda; ese sentimiento de inutilidad es aterrador cuando veo quiénes son las personas que se ponen en riesgo”.

Trato de entenderlo, pero no puedo; aun si existe un sentimiento dentro de mí que me impulsa a moverme al frente para ayudar, simplemente lo satisfago ayudando, pero en su caso, él debe estar detrás sin hacer mucho más. Es efectivamente un sentimiento lejos de cualquier cosa que puedo sentir, pero de manera similar, puedo entender que es duro.

Sí, es verdad, esa impotencia la pude sentir.

Cuando Heracles murió, ya estaba lejos; no pude sanarlo, mi habilidad no me lo permitía. En ese momento tenía que trabajar, pero efectivamente me sentí mal, me sentí derrotado; aun teniendo a mi amigo al frente, no pude hacer nada por él.

Si Jaime siente esa emoción continuamente, entonces debe ser mucho más duro para él de lo que puedo imaginar.

Miro a mi brazalete en mi brazo derecho, pues era el brazalete que tenía Heracles al morir y quedó en mis manos, un recuerdo de lo que sucedió ese día, un recordatorio de que Akus aún está afuera.

“¿Cómo podemos evitar sentir esto?”, se lo pregunté con tristeza; honestamente, no tengo mucha experiencia con esto. Las interacciones sociales pueden ser algo nuevo para mí, pero quiero saber cómo sobrellevarlas.

“Debemos ser mejores”. Jaime me respondió eso y asentí; parecía simple, pero a su vez es complejo. ¿Cómo puedo superar las propias limitaciones de mi habilidad? Al intentar llegar a una respuesta, noto que esto debe sentir Jaime.

Tomo un poco de café y escucho la puerta de la oficina abrirse.

En el lugar veo a Adriana entrando; se nota decaída, ¿qué le pasa ahora?

Ella caminó y se derrumbó en el sillón grande en donde estoy sentado; ella quedó acostada y se acomodó en una esquina mientras yo permanezco en la otra.

Veo un poco en su dirección y me percato de que desde mi posición, tengo mirada directa a sus piernas y, si subo un poco, puedo llegar a su falda.

Inconscientemente, miré en la oscuridad entre la tela y una patada me llega a la cara. Bueno, me lo merecía.

“No veas a una chica así, pervertido, lárgate”, pero si ella llegó de la nada a donde yo estaba……, demonios.

Me levanto y me alejo para que ella tenga un sofá grande para ella; no quiero discutir.

“Parece que tuviste un día problemático”, Jaime se rio y Adriana asintió cansada.

“Sí, estoy agotada, todos quieren hacer trampas o estrategias muy rebuscadas, me cansaron, yo soy simple, no quiero nada con ellos; al final me pude ir”, ella lo dijo triste y Jaime se rio de esto.

“Bueno, espero que puedan disfrutar el festival deportivo sin ningún problema” Jaime lo dijo con una sonrisa y Adriana lo miró para darse la vuelta y dormir; parece que no quiere vernos ahora.

Qué chica más malcriada.

“Oye, ¿le avisaste a tus amigas sobre dónde estarás participando?”, le pregunté eso, pues aún recuerdo lo preocupadas que estaban las chicas que nos topamos cuando fuimos a su departamento.

Cuando hice la pregunta, parece que Adriana quería ignorarme; realmente no entiendo qué significa este comportamiento.

¿Por qué me odia tanto?, ¿qué le hice para merecer esto?, realmente no entiendo a las mujeres.

“Qué bueno que les conté sobre dónde estarías”; el otro día llamaron preguntando por ella y les conté.

“¡¿Por qué hiciste eso?!”, ella lo preguntó enojada, pero no entiendo cuál es el problema, es fácil.

“Porque son tus amigas”.

“Ellas……, no, ya no lo son, no te metas en lo que no te llaman, idiota, pervertido, mirón, le contaré a Sara”.

“Ya no me afecta, ella parece ya ignorar tus quejas, pero imagino que será una sorpresa para todos saber que el color son negras. Eres muy agresiva”, lo dije sin más y ella se tocó la entrepierna avergonzada.

“¿Las viste?….. ¡Las viste!, considérate muerto”. De la nada todo comenzó a temblar; esta niña usará el edificio entero en mi contra, demonios.

“Ya revisé todo, yo me largo, hasta mañana”. Miré una ventana y corrí para saltar por ella; debo escapar.

“¡No huyas, cobarde!”, pude escuchar su queja, pero yo estaba ya corriendo lejos de su alcance.

————————————————————————————————

Cielos, realmente se enojó, pero seguro ahora se olvidó del hecho de que sus amigas la verán trabajar; quizás puedan animarla y eso mejore su interacción; es lo mejor que puedo hacer por ella ahora mismo.

Camino por una calle vacía y noto que las decoraciones para el festival ya están en su lugar; esto realmente es agradable de poder ver.

Camino más por este lugar y de la nada noto algo.

“¿Eh?”

Una chica estaba caminando por la otra calle; tenía un vestido blanco puro y un sombrero de paja. Ella tenía una sombrilla en las manos, pero ahora mismo está oscureciendo; es una vista insólita de ver.

Aun así, la chica me causa una enorme extrañeza.

“¿La conozco?”. Ese sentimiento me llegó; ella tenía una piel blanca como la leche y un cabello largo de color rosa dorado. Es diferente al rosa natural de Sara con mechones rubios, pero a su vez, el rostro de ella no era diferente al de Sara, no, no era solo eso.

Caminó con rapidez y cruzó la calle; no debo perder de vista a esta chica.

Ella produce un raro sentir en mí. ¿La conozco? No puedo saberlo con exactitud, pero un sentimiento fuerte me estaba llegando; parece que sí.

Corro un poco para alcanzarla; ahora mismo no existe nadie en la calle, no debería ser difícil alcanzarla, menos perderla de vista.

“Oye”, la comencé a llamar, en busca de poder hacer que se diera la vuelta.

Ella tenía mi edad o quizás solo era 2 años superior; ya debe ser una adulta, pero no solo tiene el cabello rosado dorado, en sus puntas tenía diferentes colores: eran rojo, café, azul, verde, amarillo y negro.

No puedo reconocer los colores, es raro, pero quizás solo se tiñó las puntas de distinto color para hacer que parezca un arcoíris.

Camino un poco más y llego a sus espaldas, causando que la chica se detenga y se dé la vuelta.

“¿Madre?”, una pregunta apareció de la nada en mi cabeza, pero no, era imposible, ella no podía ser……, no, era claro que no, era demasiado joven.

Miré a la joven un poco y ella se notó sorprendida por mi llegada; aun así, tarde me di cuenta de que la llamé de manera muy irrespetuosa a una joven que pasaba.

“Oh, disculpa, lo lamento mucho, te confundí con otra persona, te pareces demasiado a ella”, me disculpé rápidamente; no quería malentendidos.

Estaba preocupado por la actitud tan tonta que mostré, pero ella no parece estar molesta, sino curiosa, como si viera a un animal exótico del zoológico.

“Qué sorpresa encontrarnos aquí, aunque tendría sentido dado el lugar y momento que quise visitar”, ella dijo algo que no entendí rápido, pero un segundo después mi cuerpo se tensa.

“¿Nos conocemos?”, lo pregunté nervioso y ella se puso la mano en la barbilla mientras se ponía a pensar un poco en qué decir.

“Creo que la respuesta correcta sería ‘sí’, pero dudo que lo sepas, así que me presentaré como es debido”. Ella se inclinó con un poco de elegancia y me sonrió. “Mucho gusto, mi nombre es Eris y soy una de las personas que más amas en todo el mundo”.

Ella dijo eso como si fuera algún tipo de broma para ella, aunque dudo que sonara a una mentira; por otro lado, no sé qué pensar sobre esto, parece muy sospechosa.

La joven llamada Eris me miró con una sonrisa y casi puedo ver que estaba por llorar, pero se aguantó esto al mirarme feliz.

“¿Puedo preguntar de dónde nos conocemos?”

“No es necesario precipitarse, es mejor disfrutar del tiempo, nos volveremos a encontrar”. Ella avanzó un paso y estiró su mano para tocar mi frente.

¿Qué hace?

Uno de sus dedos me tocó y todo mi cuerpo se sintió pesado.

“¿Qué mierda…?”, no lo entendía, estaba siendo afectado completamente por alguna especie de efecto extraño, nunca antes lo sentí, no tengo información sobre esto, ¿qué droga es?

Mi cuerpo debería analizarlo y contrarrestarlo, pero no puedo; esto es malo, muy malo, estoy perdiendo el conocimiento.

Caí de rodillas al suelo y luego me desplomé; miré a la chica desde abajo y ella aún sonreía.

“Tranquilo, nada malo pasará, nosotros nos volveremos a ver y estaré en tus brazos antes de que te des cuenta”, la miré unos segundos y luego mi conciencia desapareció.

————————————————————————————————

“¿Shadow?, oye, Shadow”, siento que alguien me sacude y despierto para ver a Sara al frente.

“Oye, ¿qué haces durmiendo aquí?”, ella lo preguntó dudosa y notó que estaba en un parque, sentado en una banca durmiendo.

“No lo sé”, traté de recordar qué pasó, pero solo puedo pensar en que escapé de Adriana y luego… estoy aquí, no lo recuerdo.

“Oye, sé que estamos agotados y todo, pero debes buscar un mejor lugar a donde descansar”. Sara se molestó un poco y notó que ya era de noche; efectivamente, dormir aquí era un error.

“Tienes razón, mejor voy a casa”. Le dije eso y noté la preocupación en su rostro.

“¿Estás realmente bien? Si quieres, puedo acompañarte a la casa”.

“Debes ir a la tuya, ¿qué haces en la calle tan tarde?”

“Terminé hace poco de estudiar con Elena, así que estaba caminando de regreso a casa”.

“¿Caminarás tan tarde?”

“¿Sabes que estoy armada?, podría con casi cualquiera en una pelea”. Tiene razón en eso, aun así….

“Creo que lo mejor es que te acompañe a casa”.

“Si vas a ponerte así, mejor vamos a la tuya y duermo ahí, no sería la primera vez”, ella tiene razón en ese punto.

“Entiendo, vamos a casa, compremos algo para cenar y comemos”.

“Me gusta cómo piensas”. Ella se veía feliz por eso y miró a los alrededores; pareciera que algo estaba haciendo, pero lo olvidé; es casi como si alguien lo hubiera borrado de mi cabeza.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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