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La isla de Caterus - Capítulo 36

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  4. Capítulo 36 - 36 Capítulo 28 Vamos a esforzarnos en el festival deportivo
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36: Capítulo 28: Vamos a esforzarnos en el festival deportivo 36: Capítulo 28: Vamos a esforzarnos en el festival deportivo Las voces bulliciosas del lugar gobernaban en todas partes; ahora mismo estábamos saliendo de la presentación y, honestamente, no fue tan malo; es agradable escuchar las historias antiguas de los griegos y romanos.

Salimos de la sala de presentación en el centro de la ciudad; ahora mismo, al exterior, puedo ver un montón de puestos de comida y juegos; incluso algunas tiendas prestan su espacio a estudiantes para que realicen presentaciones como las que vimos antes, un documental sobre la época antigua.

Yo estaba muy feliz por la presentación, pero Sara a mi lado tenía el ceño fruncido.

“¿Pasa algo malo?”, se lo pregunté, pues salí con ella y Elena para disfrutar del primer día del festival, pues aún tenemos 2 días más después de este, es mejor no molestarse tan temprano.

“No…., es solo que….

Estaba molesta con los romanos, malditos romanos, arruinaron las orgías”; ella dijo algo sin sentido y Elena levantó una ceja en duda.

“Lo único que hicieron fue unir a las mujeres” “Exacto, por eso su imperio pereció, no entendieron que un buen hombre solo permite que un hombre esté dentro de él; seguro dejaron que una fémina les metiera un dedo y eso causó la caída de su imperio”.

¿Cómo diablos llegó a esa conclusión?

Además, no creo que los griegos no unieran a las mujeres en sus orgías… bueno, no sé, no soy historiador.

Miro un poco a Sara y noto que sigue molesta, pero creo que su broma anterior fue solo para desviar la pregunta.

“¿Aún estás enojada por el resultado de mi juego?” “¿Tú no lo estás?”, ella me lo preguntó molesta y sí, parece que eso la sigue enojando.

“Escúchame, ya pasó, perdimos, fuimos derrotados limpiamente, no se puede hacer mucho más”.

“Te esforzaste mucho, estabas a pocos pasos de conseguir la victoria, incluso pudiste enfrentar por tu cuenta a esos 2 idiotas; que perdieras es tan injusto que me sigue molestando hasta ahora”.

“Lo verdaderamente injusto hubiera sido ganar sin merecerlo, además, Leonardo aceptó la derrota también y fue el único que nunca pude derrotar en su totalidad; sería más correcto decir que fue un empate”.

Sara me escuchó con el ceño fruncido y no me enoja que se moleste por mí, pero ya es algo que pasó; no podemos hacer nada más para solucionarlo.

Al final, mi grupo terminó en segundo lugar; no fue un mal resultado.

Elena a mi lado se pegó a mi brazo y apoyó su cabeza en mi hombro.

“Bueno, olvidemos lo que pasó, ya le reventamos un diente al idiota y fue algo agradable de haber, ¿por qué no vamos a comer algo?, Shadow, ¿ya sanaste tus heridas?”.

Elena me lo preguntó mientras me tomaba de la mano y lo pensé un poco.

Ahora mismo ya no siento dolor, aunque puedo sentir que algunos músculos aún están cortados y mis heridas no cicatrizan correctamente, mi tolerancia al dolor me mantiene de pie, pero quizás es mejor comer algo más y reponer musculatura.

“Quizás necesite algo más de carne y fibra” “¿Entonces por qué no comemos un asado con ensalada?”, Elena propuso una buena idea; incluso Sara asintió.

“Sí, pero Shadow, te comerás el 80% de mi porción”.

Sara dijo eso y me doy cuenta de que estas chicas entendieron mi situación y están acostumbradas a siempre moverse de restaurante a restaurante, así que comen pequeñas porciones para que yo coma más que todos y ellas puedan probar la comida mientras me acompañan.

Asiento a sus palabras y Sara toma mi mano para tirarme en una dirección, lamentablemente, un tirón llegó de la otra mano.

Me quedé quieto y Sara se sorprendió.

“¿Qué pasa?”, Sara preguntó mientras nos miraba, solo para notar que Elena estaba sosteniendo mi otra mano mientras me jalaba.

“¿Por qué no vamos a esa otra tienda?

Está mucho más cerca”.

“Pero… esa cuesta mucho para mi presupuesto”, Sara lo dijo avergonzada y Elena levantó una ceja.

“¿No te dieron un aguinaldo hace 2 días para disfrutar el festival?” “Eso….., sí, pero ya lo gasté” “¿Antes del festival?”, Elena lo preguntó para saber qué pasaba y Sara se veía avergonzada.

“Yo…., la estoy gastando en ingredientes, quería aprender a cocinar y… gasto mucho en eso”.

“Pero apenas traes cosas para que pruebe Shadow”.

Elena tiene razón en ese punto; Sara suele llegar con cortes en las manos por fallar con el cuchillo y, a cambio de curarla, me entrega un almuerzo de vez en cuando, aunque… no es que sean demasiado apetitosos si soy honesto.

“Eso es…., porque solo les llevo las que se ven mejor y saben mejor”.

¡¿O sea que casi me rompen los dientes un arroz que era lo mejor hecho por ti?!

¿Qué clases de cosas prepara en su tiempo libre?, me estoy preocupando.

Miro a Sara con dudas y ella agacha la cabeza triste.

“Bueno, no importa, no puedo gastar en esa tienda, así que vamos a la otra”.

Sara quiere alejarme de esa otra tienda, pero considerando que yo comeré la mayor parte….

“Sara, tranquila, yo puedo pagar tu parte”.

“Lo sé, pero ya te debo mucho y no parece que quieras cobrarme con carne, así que me pones en una encrucijada”.

No es la primera vez que dice eso, pero cuando le pregunté a qué tipo de “carne” se refería, ella solo se avergonzó; tengo el presentimiento de que no habla de una pieza de pollo.

“No te preocupes, estoy bien con pasar tiempo contigo”, le dije eso para que se calmara un poco y asintió.

“Bien, pero el próximo mes te lo regreso”.

Ya olvidé la cantidad de veces que ella me dijo esa frase; creo que me debe como 3 meses de su sueldo.

Camino y seguimos a Elena, que toma mi brazo izquierdo y Sara el derecho.

“Oye, Elena, ¿no estás muy cerca de él?”, Sara lo preguntó algo molesta, pero su amiga simplemente negó.

“No, no, esto es lo normal”.

“No me parece normal; el año pasado te comportabas”.

“Eso era porque estaba tu madre; además, no veo el caso de seguir aparentando que ustedes salen; ya creo que es innecesario”.

Elena lo dijo con una sonrisa, pero Sara apretó los dientes, incluso apretó mi mano; si no me doliera todo el cuerpo en conjunto, creo que sería difícil para mí ignorar el agarre de Sara.

No entiendo qué demonios pasa entre las 2; además, ¿desde cuándo Sara llama por su nombre a Elena?

Cuando las conocí, Sara la llamaba con el apodo de “Eli”; solo espero que nada malo esté pasando.

———————————————————————————————— Caminamos un poco por los alrededores; quería disfrutar un poco del festival, algo que no pude hacer el año pasado, ya que estuve cuidando de Migashi continuamente.

“Miren, esos son juegos”, Sara miró en dirección a una feria de juegos; todos eran de tirar el aro o acertar una pelota a una canasta.

Observé a Sara con una sonrisa en mi cara; me agrada ver que ya no está molesta.

“¡Miren, el premio es de 100.000 pesos!”, Sara apuntó a un juego y parece que está motivada por ganar.

“Señor, quiero que nos deje participar, vamos a ganar”.

Ella lo dijo de manera muy adorable y el hombre asintió.

“Son 5000 para participar, el objetivo es golpear la pelota que está arriba y, dependiendo de la fuerza, se marca con un número; si alcanza la puntuación máxima, ganas”, explicaron las reglas y Sara asintió.

Ella se paró al frente de la máquina y estiró el brazo; lamentablemente, apenas lo alcanza, pues el objeto estaba a 20 centímetros de su cabeza.

“Qué lástima, soy muy pequeña, Shadow, debes hacerlo tú”.

Ella se mostró triste, pero pude ver que estaba sonriendo a escondidas; está pensando en una maldad.

Ella apuntó el objeto que estaba a la altura de mi cara y asentí, pero ella se acercó a mi oído.

“Oye, usa toda tu fuerza”.

“Sara, el cartel dice que se prohíbe usar un O.M.A.” “¿Tú tienes uno?”, ella preguntó eso mientras sonreía y yo no pude ir en contra de esa lógica, pero de igual manera, no podía usar mis poderes para ganar, era indebido.

Sara debió notar mis dudas y apuntó al objeto.

“Piensa que es un idiota y rómpele la cara”.

“Sara, no es tan fácil…” “Existe un chico que me está acosando, necesito que muestres fuerza”.

Dijo eso y disparé mi puño contra el objeto; este resonó con toda la máquina y el número se elevó con rapidez hasta llegar a 999; habíamos ganado.

“¿Dónde está ese bastardo?”, ¿dónde está el idiota que molesta a Sara?, le partiré los dientes.

Sara sonrió mientras recibía el dinero y se colocaba unos lentes de sol oscuros que la hacían ver como un agente importante del gobierno.

“Muy bien, soy la manager del muchacho; para todas las chicas que están salivando, cada segundo que lo vean son 100 pesos; si exageran, los perseguiremos hasta que paguen”.

Sara dijo eso mientras usaba barras luminosas para alejar a todos de mí, ¿qué hace?

“Sara, ¿qué significa esto?” “Pues claro que debo protegerte, con tu fuerza descomunal ganaremos millones; mi deber es evitar las miradas de más que tienen las gatas rompe hogares”.

“¿Qué pasa con el acosador?” “No lo sé, quizás tengo, soy una chica linda, no es imposible que uno exista, solo que no lo sé”.

¿Ella me mintió?, me siento engañado.

“Oye tú, eres la más mirona de todas, paga los 3 millones que nos debes”.

Sara llegó y comenzó a cobrarle una cuantiosa cantidad a Elena.

La chica frunció el ceño y yo suspiré con una sonrisa; es bueno tener a nuestra Sara de regreso.

———————————————————————————————— “Escucha, mi nombre es Sara, soy un agente del juicio especial, tranquilo, no se altere”.

Sara trató de calmar al joven al frente, pero cuando le hablaron como si fuera un niño pequeño, se molestó.

“Para la wea ahora mismo, ¿quieres que llame a los weones para destruir toda esta wea de tienda?, no teni ni un solo brillo, enana culia”.

Sara miró a la persona al frente y luego me miró.

“¿Qué rayos dijo?”, parece que Sara no lo entendió; su jerga es….., algo difícil de seguir.

“¿Qué diablos le pasa a él?, ¿por qué habla tan ahogado y pareciera que trata de rimar?, además, ¿por qué no se sube el pantalón?, se le ven los calzoncillos”.

Elena se molestó con la persona al frente, un joven de nuestra edad con polera blanca con signos de dinero, una gorra apuntando hacia atrás, pantalones de mezclilla caídos para que se le vean los calzoncillos y está encorvado; tiene tatuajes, collares y anillos de oro.

“Ese tipo trata de mostrar muchas cosas que dan asco, me huele a pobreza extrema”.

Sara lo dijo sin piedad y tiene razón; mientras más tratan de mostrar, es porque menos tienen.

La persona estaba montando un escándalo en la tienda y tratamos de ayudarlo, pero al parecer es alguien que en Sudamérica conocen como un “flaite”.

¿Qué hace en la ciudad?

Es extraño que cosas como estas lleguen a estos lugares.

“¿Quieren webiarme?, yo soy terrible choro, me robé un banco y puedo exudar chispeza”.

“¿Qué está diciendo?, Shadow, traduce, ¿quién diablos es y qué demonios es un ‘choro’?” “Creo que se refiere a una especie de marisco; además, dada su forma de hablar, creo que es un flaite de Chile”.

“¿Chile?….

Ah, sí, la conozco, es la provincia rebelde de España, ¿verdad?” “Creo que tu frase es un insulto para los chilenos dado el trabajo que les tomó tener su independencia”, Elena trató de advertirle a Sara, pero es difícil que ella entienda algo como no decir algo grosero de la religión o etnia de una persona.

“¿Crees que lo estoy insultando?

A duras penas creo que hable español”.

Sara dijo eso y el joven al frente se veía molesto.

“En realidad, sí es chileno, sí habla español”; yo traté de aclarar ese punto y Sara se sorprendió.

“¿Esta cosa habla español?, pues dile que hable español”.

Sara me pidió lo imposible, pues a duras penas entiendo algunas de sus frases.

“Parece que algunas de sus palabras son derivadas del español, así que ahora mismo está hablando español”.

“Yo no entiendo lo que dice, me rehúso a creer que habla español, no entiendo ninguna de sus palabras.

Estos chilenos se están ganando una segunda colonización; vamos a traerles escuelas para que hablen bien.

Ya no será que se unan a nuestra religión o mueran; será para que hablen bien o mueran”.

Será mejor que Sara tranquilice esos instintos de querer colonizar todo lo que tiene cerca; puede que rumores se extiendan fuertemente en su contra.

Miro a Sara un poco y noto que Elena parece entender algo.

“Ahora que lo pienso, ¿él no dijo algo como ‘me robé un banco’?”, ella dijo eso y el joven al frente nos miró un momento mientras trataba de alejarse.

“¡No dejen escapar al indígena!”, Sara gritó y yo corrí en dirección al idiota.

“Sara, no digas esas cosas”, la regañé un poco y empujé al idiota al suelo.

“Estás arrestado”.

———————————————————————————————— “Muchas gracias por su ayuda, ¿están disfrutando del festival?”, Jaime estaba al frente mientras los oficiales se llevaban al chileno.

“Sí, pero no entiendo qué banco robó”.

“No fue aquí, fue en Chile; él se robó todo y escapó al extranjero, pero los oficiales de él alrededor ya lo estaban buscando”.

“¿Cómo descubrieron que un ladrón extranjero estaba en la ciudad?”, lo pregunté impresionado; en Chile el sistema de investigación debe estar conformado por expertos si pudieron descubrir eso y mandar un informe a la ciudad para apresarlo.

“En realidad, viajó poco después de ejercer el robo y sus amigos fueron capturados; cuando ya sabían sobre él, buscaron en sus redes sociales y él estaba mandando fotos de su viaje por esta ciudad, así que nos contactaron”.

“…….”, nosotros 3 quedamos impresionados por la tontería, pues no era que el sistema de investigación en Chile hiciera un excelente trabajo, es que el ladrón era demasiado idiota.

¿A quién se le ocurre revelar de esa manera su ubicación mientras eres perseguido por la ley?

Tal parece que la inteligencia se fue a sabático.

Suspiré cansado y puedo sentir cómo Elena toma mi mano.

“Oye, Shadow, ¿a dónde vamos ahora?” “Aun si me lo preguntas, no sé qué decir, ¿tenemos algo en el calendario?, ¿no tienen actividades?”, les pregunté a las chicas y estas se pusieron a pensar.

“Hoy te tocaba a ti, al igual que mañana te toca con Monika y Elena en el juego de basquetbol; por otro lado, mañana tengo mi carrera también, así que será un día movido”.

Sara mañana también tiene una actividad, al parecer.

“¿Y el último día?” “Sara y yo tenemos una actividad particular, pero será una sorpresa; además, Monika tendrá la carrera de relevos”.

Se supone que cada uno tendrá que participar en 2 actividades durante los 3 días; eso quiere decir que el tercer día será relajado para mí.

Asiento a sus palabras y noto que unas chicas se acercan.

¿No conozco a estas chicas?

Me parece que sí las vi antes.

Las 2 jóvenes se acercan y Sara las mira de reojo.

“¿Ustedes son las amigas de Adriana?”, cuando Sara lo preguntó pude recordarlo; cuando fuimos a su casa, ellas estaban en la entrada, eran las antiguas amigas de Adriana.

¿Pasa algo?

“Sí, somos nosotras, en realidad íbamos al estadio para ver a Adriana participar”, ellas dijeron eso y me sorprendió.

“¿Ella tiene una actividad el día de hoy?” “¿No lo sabían?

Nosotras fuimos a preguntar a sus compañeros de clase y dijeron que a ella le toca hoy en una competición”, ¿era así?

Miré a Elena en busca de respuestas y ella lo pensó.

“Escuché que mañana tenía una actividad de la casa embrujada en su colegio, pero no recuerdo que mencionara su segunda actividad”; eso quiere decir que seguro era esta que mencionan sus amigas.

“Aún tenemos tiempo, ¿por qué no vamos para animarla?”.

Sara dijo eso y asentí; no era una mala idea.

“Me gusta esa idea”, sonreí y decidimos caminar todos juntos al estadio donde se llevaría a cabo el evento.

———————————————————————————————— El estadio es mucho más reducido que la zona donde yo jugué, algo obvio, puesto que para esta actividad no se necesita tanto espacio, aunque es increíble lo que puedo presenciar.

Miré en dirección al estadio y puedo ver a participantes de distintas escuelas participar.

“Mira, ese es Cristian”, Elena apuntó y pude ver a Cristian con un arco; al parecer está representando a nuestra escuela.

Qué interesante, no recordaba que él fue elegido para el tiro preciso.

“Si el inútil está aquí, seguro que su amigo hindú también está cerca”.

Sara dijo eso y me rasqué la cabeza mientras aguantaba la risa del comentario.

“Sara, que sea un poco negro no lo hace hindú”.

Le dije eso y ella mira en todas las direcciones, hasta que se topa con él a la distancia.

Daniel estaba sentado mirando el espectáculo, pero al lado de él estaba una chica; esa era Mía, la amiga de Sara.

“Vaya, ella ya está progresando, eso es un punto bueno”.

Sara sonrió feliz y, cuando ve a Elena caminar en dirección a ellos, Sara la esposa a una silla.

“¿Qué se supone que haces?”.

Elena se sorprendió por estar enganchada de la nada y Sara negó con el dedo mientras tenía los lentes de sol colocados una vez más.

“No, tú no puedes interferir, ya tienes mala fama como gata rompe hogares”.

“No me llames así, demonios, podrías solo decirme que no vaya, no era necesaria toda esta tontería”, Elena se quejó y yo la solté para que busquemos un lugar correcto a donde sentarnos y ver el espectáculo.

En la cancha estaban Cristian y muchos estudiantes; entre ellos estaba Adriana, eso quiere decir que está efectivamente participando en esta competición.

Muchos estudiantes apuntaron el arco y trataron de darle a 4 dianas.

Los resultados finales terminaron dando puntos entre 0 y 40, ya que el puntaje máximo de cada diana era de 10, mientras que no darle era un 0.

Miramos la competición un tiempo y era interesante, pero los resultados no superaban los 27; era increíble de ver cómo intentaban hacer esos disparos.

Vemos con atención cómo se desarrollan los eventos y, por fin, le toca a Cristian.

Él apuntó directamente a la diana y el tiro llegó cerca del centro; esos eran 9 puntos.

La siguiente estuvo un poco más lejos del centro, unos 8 puntos.

“Esto puede ser malo, nuestra amiga podría perder”.

Sara se preocupa por esto, pero yo no veo que esto sea raro; Cristian está acostumbrado a disparar y escuché por Daniel que Cristian lleva esforzándose mucho en los entrenamientos.

“No queda de otra, tendremos que intervenir”.

“¿Eh?”, ¿qué está diciendo?

Veo que Sara se acerca a la barandilla y comienza a silbar para llamar su atención.

Cristian mira en esta dirección y lo saludo, pues éramos amigos.

Él sonríe en respuesta y su cara se frunce cuando mira a Sara, pues nuestra compañera estaba negando con la cabeza y realizando una cruz con los brazos, algo que Cristian no puede entender.

“Eres malísimo, no lo intentes y ríndete”, ella le dijo eso y Cristian se molestó, pero de igual manera comenzó a apuntar a la diana.

“¡Elena dijo que no sabes apuntar!”, cuando Sara dijo eso, pude ver que Cristian suelta de mala manera la flecha y esta no llega a la diana.

Tal parece que ese último comentario lo lastimó mucho, fue un golpe crítico.

Veo a Cristian mirar a Sara y levantarle el dedo del medio en señal de molestia.

“¡¿Qué es esto?!

¡Parece que descalificaron al joven Cristian por lenguaje ofensivo!”, el comentarista dijo eso y Cristian cayó de rodillas mientras golpeaba el piso en frustración.

“¡Mira, Shadow, acabé con el enemigo sin tocarlo, soy increíble!”, ella dijo eso con felicidad y Elena la golpeó en la cabeza.

“¡Maldita tonta, acabas de arruinar los puntos de nuestro curso, él era de nuestro equipo!” Qué desastre, Sara, nos acaba de condenar este juego.

Miró en dirección a los participantes y puedo notar que Adriana nos observa un poco molesta, pero vuelve a mirar al frente sin mucho interés.

¿Qué le pasa?

———————————————————————————————— El tiempo pasa y miramos cómo la competencia se desarrollaba; incluso Cristian llegó a nuestro lado con cara de molestia, pues no quería molestar a Daniel mientras estaba con Mía.

“¡Maldita mocosa, te voy a matar!” “Shadow, sálvame”.

Sara corrió en mi dirección y saltó para abrazarme; ahora estaba subida a mí, agarrada como si fuera un koala.

“Algún día bajarás y él no estará para cuidarte”.

“Aprenderé a vivir en este lugar, Shadow me cuidará y alimentará, me llevará como su mochila”.

¿Qué tonterías dice?

Ella tiene suerte de no pesar nada o ya la hubiera bajado.

“Eres una niña mimada.

Elena miró a Sara con un poco de molestia, pero la chica agarrada a mí le sacó la lengua en respuesta.

“Parece que Adriana ya está por participar”, una de las amigas de Adriana dijo eso y Sara se sacudió.

“¿De verdad?, Shadow, llévame a la barandilla, debo animar a nuestra amiga”.

¿No puede hacerlo ella?

Suspiré cansado y la agarré bien para que no cayera de mis brazos, para luego llevarla a la baranda donde podamos ver el juego.

Adriana estaba ahí, mirando su arco y flecha un poco para luego apuntar y disparar sin ganas.

El tiro se desvió y ganó 0 puntos; no llegó a la diana.

“Qué raro, yo recuerdo que todos sus compañeros hablaban maravillas de sus tiros”.

Las amigas dijeron eso y yo veo que esto no está yendo bien, en ese caso… “Sara”, miré directamente a la chica en mis brazos y ella me miró un poco avergonzada.

“¿Sí?” “¿Tienes galletas hechas por ti?” “¿Tienes hambre?

En realidad las guardaba para ti; si las quieres, puedo dártelas hasta con mi boca”.

“No entiendo qué tiene que ver lo último, pero lo importante es que tienes”, miró en dirección a Andriana y me preparó para gritar.

“¡Adriana, oye, concéntrate y gana, si no lo haces, te comerás las galletas hechas por Sara!” Le dije eso y pude ver cómo la chica temblaba de miedo en el estadio, pues ella también conocía el poder de esas galletas para llevarte rápidamente del comedor al baño.

“Oye, lo haces sonar como que mis galletas son un castigo, traidor, eres un traidor”.

Sara se molestó y me dio cabezazos suaves en el mentón mientras se movía mucho; debo sostenerla un poco mejor o puede caerse.

Hago fuerza para abrazarla contra mí y Sara se quedó quieta; parece que encendí un interruptor, porque se calmó de golpe y solo puedo ver cómo su cara está totalmente roja.

Miró en dirección a Adriana y ella aún sigue sin disparar.

“Oye, si ganas, Shadow se comerá las galletas”.

Elena dijo eso y pude notar una sonrisa en la cara de Adriana, maldita lunática, ¿en serio me odia tanto?, ¿va a ganar solo para verme sufrir?

Adriana tomó una flecha y la disparó, todo para darla en el centro de la diana; eran 10 puntos.

Todos se sorprendieron y luego Adriana apuntó a las 2 dianas que quedaban con una sonrisa, sorprendiendo a todos los espectadores.

“Ella… tiene muy buena puntería”.

Me sorprendió esto, pues Adriana estaba mostrando un talento poco esperado.

———————————————————————————————— Adriana tenía una copa de plata en las manos, sacó 30 puntos y obtuvo el segundo lugar porque una persona sacó 32; si no hubiera fallado el primer tiro, Adriana hubiera ganado por completo el primer lugar.

Ahora mismo, nuestra compañera estaba con la cabeza gacha al frente de sus amigas; estas chicas llevan intentando hablar con Adriana mucho tiempo y parece que ella ya no puede ignorarlas al tenerlas tan cerca.

“Oye, no sabía que tenías este talento, me sorprendiste”.

“Sí, fuiste como una increíble francotiradora”.

Ambas chicas la felicitaron por su logro, pero Adriana agachó la cabeza apenada.

“….Gracias”, parece que es todo lo que ella podía decir al respecto, pero era mucho más notorio el hecho de que no quería mirarlas a los ojos.

“Adriana, ¿hicimos algo que te molestara?” “Oye, sé que somos algo molestas algunas veces, pero realmente nos preocupamos por ti”.

Cuando sus amigas le dijeron eso, la cara de Adriana se frunció, parecía un poco molesta.

“Ustedes….., no, no hicieron nada malo”.

“¿Entonces?”, ellas parece que querían una respuesta a las dudas que tienen, pues era obvio asumir que algo pasó entre ellas.

“De la nada dejaste de contestar el celular, sonaba a que estaba apagado, desapareciste unos días y luego simplemente te alejaste de nosotras para cambiarte de escuela, todo sin decirnos nada”.

“Pensamos que no existían secretos entre nosotras, dijimos que nos apoyaríamos y luego nos abandonas, justo cuando nos dijiste que querías mejorar, que querías ser mucho mejor que antes, demostrar de lo que eras capaz”.

Entre las 2 amigas de Adriana se turnaban para hablar, pero no parece que nuestra compañera respondiera como ellas querían.

“¿Acaso ahora que eres más genial, sientes que no debes estar con nosotras?” “Nos gustaría saber qué pasa, mínimo para saber si ya no quieres que estemos cerca”.

Adriana parecía sin saber qué decir; era raro, no conozco mucho de ella, pero puedo notar que mi compañera está claramente afectada por estas palabras.

“Nosotras prometimos estar juntas” “Luchas juntas” “Jugar juntas” “Y posiblemente compartir un novio en el futuro”.

“No, eso es mentira, ese fue solo tu fetiche personal y porque piensas que ese chico de ahí es lindo”.

Una de sus amigas detuvo el carro de la otra, pues estaba diciendo cosas fuera de lugar mientras me miraban.

¿En qué diablos piensan?

Elena y Sara me están arrancando los brazos; no hagan bromas como esa, me afecta físicamente.

Las chicas miraron nuevamente a Adriana y sonrieron con cariño.

“Oye, prometimos estar siempre juntas y apoyarnos, queremos que confíes en nosotros, queremos que nuestra querida amiga esté bien”.

Cuando ellas dijeron eso, pude ver cómo una lágrima pasaba por la mejilla de Adriana.

“Lo lamento”, ella se disculpó mientras agachaba la cabeza; ahora mismo abrazaba el trofeo con fuerza mientras soportaba lo que sentía.

“Tranquila, siempre estaremos para ti”.

“Eres nuestra querida amiga, tu seguridad es nuestra prioridad”.

“Lo lamento, lo lamento tanto”.

Adriana se quedó a llorar en el lugar mientras sus amigas le hablaban y hablaban, pero solo pude ver cómo Adriana se disculpa continuamente; es casi como si se sintiera incapaz de aceptar aquellas palabras que sus amigas le dedican.

———————————————————————————————— “¿Estás bien?”, le pregunté a Adriana, quien se quedó a nuestro lado mientras se limpiaba las lágrimas.

“Sí, pero no creo que pueda volver a ser amiga de ellas, eso es algo claro en mi cabeza”.

Al final, Adriana se disculpó y decidieron tomar caminos separados.

“¿Estás segura de esto?” “Sí, no lo merezco, eso lo sé en el fondo”, ella parece tener sus propios problemas, pero no puedo preguntarle el porqué, al menos no ahora.

“Pero al menos espero que sigamos siendo compañeros un tiempo más”, le sonrió mientras decía eso, pero ella solo corrió la mirada.

“Quizás, solo si no mueres antes”.

“¿Eh?”, me sorprendió su comentario y luego veo a Sara llegar con una caja de galletas….., demonios, ya entendí.

Miro las galletas y espero no morir por ellas, aunque… “Espera, ella no ganó, solo fue el segundo lugar, no puedo tener las galletas”, me defendí y la apunté, pero Adriana se molestó.

“Maldito idiota, comete esas cosas, yo tengo estómago sensible”, ella me insultó y Sara negó.

“No, los 2 comerán, ambos perdieron la apuesta”.

Sara dijo eso y suspiré, demonios, solo me queda aceptar.

Agarro una galleta y la como… Oh.

“No está mal”, lo dije sonriendo y Adriana se comió una.

“Sí, no están nada mal, mejoraste”.

“Gracias”, Sara sonrió feliz y me metió otra galleta en la boca… Puedo sentir algo extraño y meto unos dedos en mi boca para sacar… ¡un pelo!

El cabello era color rosa melocotón; es efectivamente de Sara.

Miro a Sara y ella tenía ojos llorosos.

“Lo lamento, la próxima vez no fallaré… tanto”.

Bueno, al menos reconoce el fallo y el sabor no era tan malo; imagino que ella realmente está mejorando a su propio ritmo.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES ShadSword Próximamente: “Capítulo 29: Competencias y un baile al calor de la fogata”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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