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La isla de Caterus - Capítulo 38

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Capítulo 38: Capítulo 30: Una confesión al atardecer

Bueno, ya estamos en el tercer día del festival deportivo, un día que debería significar felicidad y una diversión sin fin, pero…..

“¿Qué diablos es esto?”, recibí un mensaje muy temprano en la mañana de Mía; esa chica me acaba de avisar que Sara está con ella, se quedaron a dormir juntas luego de todo el asunto de ayer.

Eso quiere decir que Sara está bien; un pequeño punto de tranquilidad llega a mi ser. Ella de la nada desapareció y no respondía las llamadas.

“Pero……., ahora me siento como un verdadero tonto”; quizás lo era, ser un tonto resulta ser un hecho innegable.

Mire a los primeros rayos de sol al horizonte, mientras yo estoy parado en una calle vacía vistiendo la misma ropa de ayer.

Luego de su desaparición, terminé dando vueltas por toda la ciudad buscándola. Esto me hace sentir como un idiota; solo fue a pasar el tiempo con su amiga, aunque hubiera preferido que me lo dijera y no que me tuviera corriendo por la ciudad toda la noche.

“Sí, realmente soy un tonto”, me alteré por nada; mejor me voy a casa, debo bañarme y quizás dormir unas 2 o 3 horas para descansar.

Suelto un suspiro y camino en dirección a mi casa, un recorrido largo que espero me haga reflexionar sobre cosas que no entiendo.

“Me estoy alterando por las actitudes impulsivas de Sara; ella debe estar a salvo, no moverse sin cuidado en una ciudad peligrosa”, pero tampoco es mi obligación protegerla.

Es mi amiga, nada más, no quiero que algo malo le pase, de la misma manera en que no quiero que Cristian, Jaime o Elena sean lastimados. Mis amigos son preciados, pero confío en que ellos estarán bien sin una vigilancia constante.

¿Acaso no tengo confianza en Sara? Eso sería ridículo. Sara no sabe controlar su manera de dirigirse a los demás y solo causa desastres tontos, pero de cualquier otra manera, es alguien sumamente capaz; como mucho, necesita ayuda con el orden y controlar su alimentación, pero es demasiado hábil. Para ser honesto, cualquiera de nosotros está en más peligro que Sara.

Solo existieron 2 casos donde Sara estuvo en un verdadero peligro, cuando luchamos contra los criminales salvando a Mihashi y cuando luchó con el manipulador de metal, pero en el primero, ella terminó mal porque nos estaba protegiendo a nosotros mientras cumplía con las necesidades de los grupos de rescate; en una situación en que estuviera sola, eso no hubiera sido un problema difícil de controlar para ella.

Por otro lado, cuando lucho con el idiota del metal, ella se puso en una situación compleja por proteger a todos los demás, algo que nuevamente no hubiera terminado así de estar sola.

Al final, por su cuenta es capaz de superar muchas dificultades; es ilógico que no pueda confiar en sus capacidades, pero no puedo simplemente dejar de preocuparme por ella.

“Se lo debes”

Mierda, nuevamente esa voz; después de horas corriendo, puedo escuchar esa voz llegar a mi cabeza para hablarme.

“Si estás mirando el exterior, ¿por qué demonios no sales?; incluso podrías explicarme algunas dudas que tengo, pero solo te quedas dentro de mí, sin hacer nada que no sea alterar mi cuerpo”.

Esta segunda voz debe ser Luciel, este raro alter ego que tengo, pero solo aparece para decirme algunas palabras y luego forzar a mi cuerpo a moverse.

Es como si por un segundo nuestras mentes se mezclaran y un fuerte sentido de responsabilidad me guiara directamente a Sara.

“¿Cuál es tu relación con ella?”, me lo pregunto a mí mismo, pero la voz no responde, solo dice lo que quiere y, mientras más la escucho, los sentimientos se hacen más y más fuertes.

Se supone que debo querer a Sara y por eso me esfuerzo en protegerla, pero cuando esta voz aparece, no es cariño lo que sale, solo dolor y tristeza, unas ganas muy fuertes de llorar que soporto mientras avanzo sin replicar.

“Prometiste protegerla”.

“¿A quién se lo prometí y de qué debo cuidarla?”. Nuevamente, la voz no es tan clara con sus objetivos, pero de igual manera, camino directo a casa; necesito dormir un poco antes de que empiece a perder la cordura que me queda.

———————————————————————————————–

Ordeno mis cosas y limpio todo en mi casa; ya con eso me siento mucho más tranquilo.

Va siendo hora de almorzar y no pude desayunar; entre dormir y limpiar, ya son las 2 de la tarde.

Miro la ropa en un sillón de mi casa, pues Sara dejó esa ropa sucia y ya la limpié, pero no llegó a recogerla.

“¿Qué hago con esa chica?”, no sé cómo tratarla, parece molesta y no puedo entender lo que le pudo molestar, pero es Sara; posiblemente se enojó porque el sabor de su gaseosa no le gustó.

Suspiro al pensar en esto y miro mi cronograma.

En la mañana estaba el espectáculo de Adriana; ella se encontraba presentando una casa de sustos con su grupo, pero no pude ir.

Pienso en qué más hacer y noto que en unas horas comienza la carrera de relevos; en ese lugar participan Daniel y Monika…..

Esto me hizo recordar algunas cosas y noto que alguien me acaba de mandar un mensaje; parece que ya está llegando al hospital.

“Es verdad, tengo este encargo; bueno, puedo ir y luego apoyar a mis amigos; además….., Sara seguro estará con Mía y ella seguirá a Daniel al evento”. Puedo aprovechar de ir para toparme con ella.

Tomo mis cosas y subo a mi moto; necesito terminar con mi encargo rápidamente, así que conduzco por la calle y de la nada me percato de una tienda en particular, solo para que una sonrisa aparezca en mi cara.

“Creo que esa niña es una mala influencia”

————————————————————————————————

“¡Vamos, apúrate, yo confío en ti!”

“¡Mueve el culo, Monika ya te hizo todo el trabajo!”

Mía y Sara estaban apoyando a su manera a Daniel, quien se esfuerza por todos los medios en conseguir llegar a la meta luego de que Monika le pasara la barra en las manos.

En el lugar ya estaban Cristian, Elena, Mía y Sara realizando un apoyo a nuestros compañeros de clase.

“¿Puedo preguntar por qué esas 2 están todas chamuscadas?”, lo pregunté mientras miro a Mía y Sara, quienes tienen el cabello de punta y la ropa un poco quemada.

“Lo hubieras visto, fue algo divertido, la tonta de Sara colocó los cohetes al revés y cuando los dispararon, estallaron en todo el lugar; deben agradecer que eran pequeños, de otra manera hubiera sido peligroso; eran como esos perros pequeños que agarran un disparador de cohetes y los tiran en todas las direcciones como locos”. Cristian se rio de la situación, pero las chicas parecían tener sonrisas forzadas.

Mía se reía de la situación, pero Sara corrió la mirada para no verme. ¿Qué le pasa? Bueno, la ignoraré por ahora.

Elena sonrió y me abrió espacio en las bancas para que pueda sentarme a su lado; como no tenía más que hacer, simplemente me senté con ellos en el lugar.

“Al final Daniel ganó, eso no da más puntos para nuestro curso; actualmente está claro que somos de los mejores, todos nosotros conseguimos puntajes muy elevados… menos Cristian”. Elena sonrió feliz por esto, pues estábamos muy avanzados.

“¡Es culpa de la idiota que causó mi descalificación!”, Cristian se defendió apuntando a Sara.

Yo tenía una sonrisa forzada por la situación y puedo sentir que Elena apoya su cabeza en mi hombro, causando un gran problema.

“Elena…., no me parece correcto que hagas este tipo de cosas, puede ser incómodo para los demás”.

“No me molesta”, ella lo dijo mientras sonreía en dirección a Sara, quien se comió un churro mientras giraba la mirada.

“En realidad, no hablaba de ella…..”, lo dije mientras noto cómo Cristian estaba convulsionando en el suelo. Demonios, ese chico aún no la supera; peor aún, recibió un golpe sólido, parece un pez fuera del agua.

Me levanto para alejarme un poco del problema y caminé al frente, pues Daniel y Monika estaban llegando.

“Felicidades por la victoria, aunque me hubiera gustado llegar antes, pero tenía que atender unos asuntos”.

“Tranquilo, pero……., ¿qué pasa con Cristian?”, Daniel preguntó y yo solo sonreí un poco con pesar.

“Elena”

“Bueno, era esperable”, el camino a donde su amigo y lo arrastró al baño, pues necesita refrescar sus ideas.

De mi bolso saco una toalla y se la pongo en la cabeza a Monika, pues está toda sudorosa.

“Toma esto, necesitas refrescarte”.

“Gracias”, ella aceptó la toalla junto con una botella de agua y aprovechó para apuntarle a una esquina.

“Además, te traje a alguien”. Monika me escuchó y miró en dirección a donde apuntaba, todo para ver a una chica de piel morena y cabello morado. Esta es la chica que era antigua compañera de Monika, una chica con quien parece tener problemas graves; estaba muy cerca, generando una clara tensión en el ambiente.

Todos abrieron los ojos sorprendidos y Monika parece que no sabía qué decir.

“¡Esto es injusto!”, Sara de la nada habló y yo miré en dirección a ella. “¡¿Una esclava?! ¿Le compraste una esclava y a mí no me compras nada?!”

“¡Cállate, no digas eso!”. De un segundo a otro comenzó a decir tonterías; no porque sea morena es una esclava, ¿quién demonios le dio esa educación? Me siento culpable por esto. “No es eso, simplemente la traje para que atendieran cuentas”.

Dije eso y puedo ver cómo la chica llegó con una pelota de basquetbol que le tiró a Monika.

“Un partido y que sea rápido, gana la primera que llegue a 21 puntos”. La joven dijo eso y Monika miró el brazo de la chica, que aún tenía vendas, pero la joven se las quitó para mostrar una marca como cicatriz, pero su brazo se mueve sin problemas.

“No estoy lastimada, ese idiota de ahí me curó”. Ella me apuntó de la nada y apreciaría que fuera más amable con sus palabras.

“¿Por qué?”, Monika lo preguntó, pero esa duda es tonta.

“Luego del partido fui para hablar con ella; resulta que estaba en la lista de espera para una operación costosa, pero la adelanté usando mis contactos y yo hice la operación directamente, ahorrándole mucho dinero. Fue un poco como la reconstrucción de cerebro del hermano de Elena, solo que a menor escala; ella hizo todos los tratamientos y no era difícil para mí ayudarla con toda la información a mano”, expliqué el asunto y la chica cerca frunció el ceño.

“La operación era costosa, pero ese idiota pervertido me dio un descuento para que fuera de costo 0, mientras cumplieras con sus pervertidas demandas”. Ella lo dijo así y pude ver la cara de Elena y Sara apuntar en mi dirección con enojo.

Esas miradas duelen, ¿no se dan cuenta?

“No es lo que parece, simplemente le pedí un favor, es todo”. Traté de defenderme rápido, no soy un pervertido…., bueno, sí, sí lo soy, pero no me aprovecharía de una chica como esta para eso.

“¿Qué favor?”, Monika preguntó y apunté al balón en sus manos.

“Que ella jugará su primer juego en tu contra, como una muestra de su recuperación”. Dije eso y la chica que estaba pidiendo el juego se veía molesta; quizás no quería este juego, pero era el trato que hicimos.

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Pedimos prestado el campo de basquetbol y algunas personas se juntaron a ver lo que pasaba, pues 2 personas estaban jugando mientras se intentaban quitar el balón y anotar los puntos.

Al inicio nos sentamos para ver qué pasaría, pues la cosa se veía tensa; Monika apenas jugaba y ya le sacaron unos puntos de ventaja.

La chica que está jugando con Monika se estaba molestando, algo obvio si parece que la dejan ganar.

“Oye, idiota, ya estoy sana, ¿por qué no juegas como ayer? No soy una simple niña con la cual puedes confiarte, soy una profesional”, la chica esquivó a Monika y anotó, algo que incluso me sorprendió.

Puede que Monika no esté dándolo todo, pero la otra chica no era mala; incluso lanzó el balón y este pasó entre las piernas de Monika. Era una humillación total perder así.

La cosa se calentaba y parecía que Monika se estaba motivando poco a poco a jugar con más ganas, lo que hizo que el juego fuera más interesante.

Todos miramos el partido y Elena tenía una ceja levantada.

“¿Por qué le pediste que fuera un partido?”, ella lo preguntó, cosa que pensé con calma.

“Bueno, hubiera sido muy descarado solo decir: ‘Perdona a Monika por lo que hizo’, y posiblemente Monika se hubiera sentido culpable el resto de su vida por la herida, así que simplemente le pedí que jugaran, para que la propia Monika viera que ahora estaba sana, lo que seguro la hará dormir más tranquila, además….”, miró en dirección a las 2 jugadoras y de un segundo a otro, parecía que las 2 estaban sonriendo mientras jugaban. “Parece que ellas se están entendiendo mientras realizan este juego”.

“Lo pensaste bien”. Elena asintió feliz, pero negué; esto fue muy simple y se me ocurrió de la nada, simplemente agradezco que las cosas acaben bien.

Elena, sentada a mi lado, se acercó mucho y me agarró de la mano. Ahora que lo pienso, ¿no está muy cariñosa? Quizás quiere molestar a alguien, pero no sé si ese sería yo, Cristian o Sara.

Suspiró algo cansado y miró a Sara, quien está malhumorada a mi otro lado.

“Oye, Sara, ¿qué pasó ayer?, de la nada desapareciste”.

“Me surgió algo”, corrió la mirada para no verme y se nota que está molesta, ¿qué le pasa?, ¿qué se hace en estos casos?

Pienso un poco en una respuesta y saco mi teléfono para mostrar la foto de algo que me encontré mientras estaba conduciendo en la moto.

“Mira, Sara, este gato fue expulsado de la escuela de artes”. Le dije eso y ella levantó una ceja para dar una pequeña mirada en mi dirección con enojo; esta acción parecía simple, pero de la nada sus ojos brillaron emocionados.

“¡Es un gato austriaco!”, ella se emocionó, pues era un gato blanco con patas negras y una mancha oscura debajo de la nariz, lo que le da un parecido al bigote del pintor austriaco que gobernó Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. “Es hermoso, lo quiero, lo quiero, ¿lo compraste?”, ella lo preguntó feliz, pero negué.

“No, ya estaba reservado; además, dudo mucho que puedas tener una mascota; a duras penas te puedes mantener a ti misma”.

“Esto es diferente; a un gato lindo como este lo cuidaría como si fuera el ser más hermoso de la tierra; debes confiar en mí”. Ella lo dijo contenta y es bueno ver que ahora mismo está sonriendo; parece que los problemas se fueron.

Una sonrisa apareció en mi cara al ver que se emocionó por una simple tontería y ella parece percatarse de que su conducta molesta se había esfumado, así que frunció el ceño rápido y giró la mirada.

“El gato era lindo, pero aún sigo enojada”.

“Ves, estás molesta, ¿qué pasa?”, le pregunté y ella no respondió, pero Mía sonrió al ver la foto del gato.

“Es un lindo animal, oye, Shadow, ¿por qué no lo compras igual? Quizás tienen suerte, Sara puede cuidarlo y tú cuidas de Sara, es un trato justo”. Mía propuso una idea, pero me suena a que terminaré cuidando de los 2.

Suspiré cansado, pero noto que Sara mira en mi dirección con algo de impaciencia.

“¿Harías eso? El trato no suena mal”. ¿Acaso quiere un gato? Si su cariño fuera tan barato, lo compraría, pero no es solo un gato, es ese gato todo raro.

“Lo pensaría, pero no se puede hacer nada, ya debió ser comprado, no estaba cuando volví a pasar y la tienda ya debió cerrar; era de los últimos animales, junto con un perro pug y un loro verde con rojo que decía tonterías”

“Me gustan los pug, me recuerda al perro de los hombres de negro; lo podríamos llamar Frank”.

“Ya basta de referencias, Sara; además, ya dije que la tienda cerró, pero…., puede que abra el próximo año, así que lo pensaré si existe un animal decente”.

“Lo acepto”. Sara sonrió feliz ante la idea y me alegra saber que cualquier cosa que le molestara ya fuera arreglada.

Miro a Sara un poco y noto que Elena a mi lado apretó mi mano con algo de fuerza, lo que terminó conmigo girando la mirada en su dirección.

¿Ocurre algo malo?

Me pregunté eso, pero noto que Elena se acerca y me besa, algo que hace a todos mirar en nuestra dirección.

¿Se resbaló de nuevo?…, no, era imposible, estamos sentados.

Ella se aparta un poco y me mira con algo de vergüenza en la cara.

“Oye, Shadow… tú me gustas”.

“¿Eh?”

¿Gustar?, ¿acaso se refiere al sabor? No comí nada en todo el día, solo me limpié los dientes antes de acostarme y nada más, pero eso ya debió pasar de largo.

Mi mente trata de procesar esto, pero creo que estoy sufriendo una crisis de identidad. ¿A quién le gusta Elena?

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Al final, la competición entre Monika y su amiga, que era el evento principal, pasó a segundo plano, pues todos en el lugar entendieron el problema que ocurrió y el lugar se volvió un maldito caos en todas las direcciones.

Mía tenía la boca abierta de la sorpresa mientras que Sara se largaba en otra dirección; solo espero que Mía pueda hacer algo, pues se despertó rápido para seguirla. Por otro lado, los chicos me arrastraron a mí a otro lugar o, para ser más claro, solo uno de ellos me arrastró; el otro nos siguió de cerca.

Me llevaron a un pasillo vacío y me estrellaron contra la pared mientras aún me sujetaban; la cara de molestia del joven al frente era muy clara, tanto que me estaba preocupando un poco.

“Yo… los felicito”. Cristian, si vas a decir eso, es mejor que lo hagas con una mejor cara y no cerca de las lágrimas; es algo triste de ver.

El joven me tenía agarrado del cuello mientras me tenía contra la pared y me decía eso; era una escena rara, aunque Daniel trataba de calmarlo.

“Vamos, no es culpa de Shadow, nosotros ya sabíamos que esto iba a pasar”. Daniel lo dijo sin problema y me hubiera gustado que alguien me avisara a mí que algo como esto podría pasar.

Esto fue un jodido desastre; parece que Elena se me confesó y no puedo cerrar mi mente a esa idea. No es la primera confesión que recibo, pero nunca lo esperé de ella. Elena siempre fue…., demonios, fue Elena, la chica que nunca lastimaría nuestro trabajo por una relación como esta.

La joven que ha rechazado a más hombres de los que se puede contar, esa es Elena.

Creí conocerla, por eso pensé que todos sus acercamientos solo eran porque ganó confianza como amiga, pero de la nada se me confesó. ¿Desde cuándo le gusto?

Lo sé, soy un galanazo; si fuera mujer, también me enamoraría de mí, pero estas chicas siempre fueron diferentes a todas las demás. Ellas nunca estarían en el punto de mira para una relación seria; puedo pensar en muchas formas en cómo nuestra relación afectaría el trabajo.

Si tuviera a alguien como Elena paseando por la oficina, besando mi cuerpo y pasando el tiempo conmigo mientras me habla sobre cosas sucias, seguro que no podría hacer el trabajo correctamente; eso sería mucho para mi pobre ser.

Elena es muchas cosas, pero no puedo pensar en ella para una relación, no con tanto trabajo de por medio; tenemos una jodida guerra a la vuelta de la esquina, ¿acaso quieres un evento cliché donde ella está en peligro y debo ir a rescatarla mientras acabo con toda una potencia militar?

Demonios, seamos realistas, las armas pueden fácilmente dejarme incapacitado, las posibilidades de luchar y ganar serán bajas; no quiero tener una bandera de muerte en mi cabeza con la frase típica de “no te preocupes, cuando regrese, nos casaremos”.

¡Maldición, esas imágenes en mi cabeza me dieron vergüenza!

Tiré el aire de mi boca con pesadez. Demonios, no puedo pensar con claridad, necesito hablar esto con alguien, pero….

Miro en dirección a mis amigos y no creo que ellos sean las personas más conocedoras del romance.

Quizás una chica…, pero no puedo, Sara no me respondería, Mía posiblemente se ponga del lado de Sara, Elena no es una alternativa, Mihashi posiblemente me diga “estás mintiendo, nadie se fijaría en alguien como tú”, la madre de Sara es un ¡no! total, según ella soy el novio de Sara, luego estaría Adriana, que solo se burlaría de mí y finalmente estaría Monika….., bueno, está claro que Monika no es una alternativa, no debo explicar el porqué.

Suspiro cansado, estoy metido en un predicamento. Qué desastre es este.

Miro al suelo molesto y, en el pasillo donde estamos, puedo escuchar pasos venir en nuestra dirección.

“¡Oh!, chicos, qué bueno que los encuentro”. Miro a un lado y veo a Gabriel y Oliver, los chicos de nuestra clase que participaron con nosotros en la competencia de quita la bandera.

¿Qué hacen aquí?…., oh, es verdad, Gabriel también estaba en la carrera de relevos.

“¿Pasa algo?”, Daniel preguntó y Oliver mostró unos mensajes; eran de nuestro curso.

“Están pidiendo ayuda, uno de los estudiantes que iba a tocar música al final del festival se lastimó y no puede participar, están preguntando quién puede reemplazarlo”.

Cristian y Daniel me miraron y recordé un punto importante, pues una vez les dije que sabía tocar guitarra, qué desastre, ¿esto puede ser peor?

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“Oye, Sara, ¿puedes caminar más lento? Mis ruedas no pueden seguirte”. Mía estaba en la silla de ruedas siguiendo a Sara, quien caminaba por el pasillo con una cara de enojo bastante grande.

“No me lo espere, esto es una traición, un ataque a todos los límites que pusimos, esto es un acto de agresión que no puedo tolerar”. Sara se molestó y comenzó a patear una pared cercana en busca de controlar su enojo.

“Sara, ya hablamos de esto, ella no prometió nada, solo fue amable contigo al decir que te apoyaba, pero en el fondo sabías que eso podría pasar; si no era Elena, quizás Monika o Adriana podrían enamorarse de él”

“¡Ya lo sé!”, Sara respondió a eso con mucho enojo, pues sabía que posiblemente alguna chica se le confesaría; el problema real era quién fue. “Elena es…., Eli es……, siempre fue el tipo de chica que me hubiera gustado ser, es alta, bonita y tiene todas las curvas que atraen a los chicos. Yo soporté mucho tiempo que los jóvenes en la calle solo la miraran a ella, pero……, yo no quería que Shadow fuera uno de ellos. No me importa si el resto de chicos en el mundo están felices con ella y la buscan, pero no quiero que Shadow sea uno de ellos”.

Mía observó cómo su amiga entraba en pánico, pues aun si no era fea, muchos chicos la ignoraban por parecer una niña pequeña; incluso se podría decir que solo la ven como la hermana menor y no como una mujer.

“Te lo dije, debiste ser honesta”.

“¿Qué más honesta? Le preparo las cosas, dejo mi ropa en su casa, siempre lo visito, estoy a su lado, me esfuerzo en pasar mucho tiempo con él… ¿quizás lo sofoque…?”. Sara se comenzó a alterar por esto y Mía la observó con tristeza.

“Shadow es un joven trabajador; él puede bromear con muchas chicas, pero está demasiado enfocado en su objetivo. Te dije que debías ser completamente honesta, no dejar espacio para la duda, porque él estaría siempre priorizando su trabajo. Lo que debiste hacer es lo mismo que hizo Elena, darle un beso y confesarte”.

“Lo se….., pero me daba mucha vergüenza y te dije que esperaría hasta que completara su objetivo, porque entonces él buscará su próximo objetivo y quería que ese fuera yo”.

“Pues te demoraste”. Sara agachó la mirada con tristeza, pues se demoró mucho y al final le tomaron la delantera, pero Mía miró en dirección a Sara con preocupación mientras escoge sus próximas palabras. “Sara, quiero preguntarte algo que me lleva generando muchas dudas”.

“…..”, Sara no entendió a lo que se refería, pero miró a Mía con algo de preocupación.

“¿Por qué te gusta Shadow?”

“¡¿Eh?!, ¿no es obvio?”

“Para una chica normal, sí, pero me lleva generando una gran duda en la cabeza el porqué para ti él, es muy importante”.

“Bueno, es amable, responsable y, no importa cuánto falle, siempre está ahí para mí, haciendo cosas increíbles”. Mía observó cómo Sara hablaba de Shadow, pero su ceja se levantó con dudas.

“Sara, hace tiempo me contaste de tu padre, ¿recuerdas lo que decías de él?”

“¿Mi padre?, ¿a qué viene al caso? Mi querido padre siempre fue una persona amable, responsable y, no importaba que lo hiciera enojar, siempre fue a buscarme y nunca me abandonó…”. Cuando Sara lo dijo sin pensar, notó que algo raro estaba ahí; quizás era a lo que se refería Mía. “Escucha, sí, es verdad, lo extraño, quiero mucho a mi padre, pero eso no tiene nada que ver con Shadow”.

“Yo… no dije nada”.

Sara entendió que se delató sola, pero no quería que esto se malinterpretara.

“Sí, Shadow se parece un poco a mi padre, es verdad que ese pensamiento me surgió, pero estoy feliz con él, ¿qué tiene de malo que me guste un chico que se parece a mi padre? Algunos chicos se enamoran de las jóvenes porque se parecen un poco a sus madres”.

“No tiene nada de malo; si ese tipo de figura te forma seguridad y lo quieres, no es raro que escojas a alguien que se le parezca. El problema es que debes identificar si esos son sentimientos de amor o simplemente porque buscas a tu padre en Shadow”, Mía lo dijo con algo de preocupación, pues ese asunto para Sara era muy delicado. Ya llevan más de un año y medio desde que su padre desapareció; el tiempo fue duro y siempre era la persona que aprovechaba los pequeños tiempos libres que tenía para visitar a Sara y mandarle cartas preguntando por su bienestar.

Sara recuerda a su padre con cariño y, quizás porque se parecen o porque su aparición concuerda en tiempo con la desaparición de su padre, pero Sara siente un profundo apego a Shadow.

Esa duda estaba, pero no sabía qué hacer.

“Sara, ¿puedo hacerte una sugerencia?”, Mía le habló a su amiga con honestidad, pues debía decirle estas palabras.

————————————————————————————————

“Es increíble lo solitario que es aquí”. Elena se quedó sola en las bancas mientras esperaba, pues todos la abandonaron luego de su confesión, algo que la hace sentir extremadamente incómoda.

“Ya gané”, Monika regresó con una sonrisa en la cara, pues su victoria contra su amiga terminó siendo un hecho; aun cuando perdió mucha ventaja, al final ganó.

“Solo paso porque llevo un año sin jugar, me oxide demasiado”. La chica al lado de Monika se molestó y Elena la miró con nerviosismo.

“Este, tú eres…..”

“A, claro, puedes decirme Gladys”, la chica de piel morena y cabello morado habló para presentarse y se percató de que nadie estaba. “¿Qué pasó aquí?”

“Bueno…..”, Elena estaba muy avergonzada, pero les contó lo que ocurrió y cómo terminó sola en este lugar, algo que hizo a Monika abrir los ojos en sorpresa.

“Oh, las chicas son muy románticas”.

“¿Por qué lo dices como si tú no fueras una….?”, Gladys regañó a Monika y notó que ella estaba arrancando la parte de arriba de una botella usando sus dientes para luego tomar. Este acto animal hizo que Gladys se quedara callada.

“Bueno, parece que hice algo atrevido, solo espero que no pase nada malo, estoy nerviosa, no sé si la respuesta llegará pronto”. Elena estaba muy preocupada por lo que Shadow le diría, pero Gladys no quería meterse más con este grupo, aunque no podía simplemente abandonarlas y decirles que se pudrieran; hablaban de cosas románticas, su tema favorito luego del basquetbol.

El celular de Elena sonó, al igual que el de Monika, pues algo estaba pasando.

“¿Qué pasa?”

“Cambiaron la lista de participantes”. Elena miró los cambios en el grupo del curso y notó un nombre conocido. “¿Shadow tocará en el final del festival?”. Esta noticia sorprendió a todas, pues están pidiendo que todos se junten en la zona esperada, para que la última actividad del festival sea realizada antes del atardecer.

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Ahora mismo estaban a punto de terminar las actividades del festival. Como acto final, miembros de cada curso en que compite serán mandados a tocar una canción y ganar puntos. Cuando esto ocurra, la gente celebrará con las tiendas del lugar y los jueces realizarán el conteo de puntos para que a la medianoche se nombren a los cursos ganadores del festival.

El procedimiento es ese, así que este es un evento importante, ya que puede funcionar como la última oportunidad para ganar o perder el festival.

Ahora mismo, el miembro que participará para su curso es Shadow y, dado los problemas de última hora, se le permitió tocar al último.

Vestido normal y con una guitarra, era todo lo que podía tener para enfrentar a otros grupos que se prepararon durante semanas para este evento tan importante. Ahora mismo, sus amigos solo le dijeron que tocara una canción normal; no tenían tiempo para una coreografía, por lo que era mejor hacer algo simple y efectivo antes que algo llamativo que puede salir mal.

Shadow ajustó las cuerdas de su guitarra para que sonara bien y se preparó para el último espectáculo, mientras aún trataba de pensar en qué canción tocar.

“No soy un gran músico, creo que soy muy simple”. Sin saber qué hacer, Shadow cerró los ojos buscando una respuesta.

“Mamá”, la voz en su cabeza le dijo esa palabra y un recuerdo le llegó de la nada, un recuerdo de alguien tocando una canción en particular.

“Es verdad, esa canción…”, la imagen de esa mujer con el cabello rosa melocotón tocando la guitarra al frente de él llegó, pues era una canción que en realidad formaba parte de sus favoritas.

Las presentaciones se realizaron y Shadow respiró hondo para comenzar a tocar, pues la canción que él pensaba tocar era una canción antigua, una que aparentemente le tocaban cuando era pequeño, pues ese sentimiento vive en su mente ahora.

Debía ser algo importante y que nunca olvidaría, pero no es hasta este momento que ese recuerdo resurge de lo más dentro de mí.

La canción es de “Ed Sheeran”, una canción llamada “Photograph”; no sabía por qué, pero a esas personas les gustaba mucho esa canción, tanto que fue la única que le enseñaron de principio a fin para tocar.

Como un leve recuerdo que resurge con cariño, Shadow comenzó a cantar mientras tocaba la canción.

Para este momento, muchos escucharon atentos la canción en inglés y Sara con Elena fueron directamente al lugar para ver a Shadow tocar una vez se enteraron de este cambio de planes.

El escucharlo cantar era algo agradable, especialmente para Elena, quien parecía muy feliz con la canción; por otro lado, Sara miró a Shadow con preocupación, pues escucharlo tocar esa canción, una canción que pasó teniendo como despertador mucho tiempo, pues era la canción que su padre siempre le tocaba y dedicaba cuando era pequeña.

Sin entender por qué ambos se parecían tanto, Sara suspiró cansada para tomar una decisión, pues debe saber lo que siente realmente, si esto es amor o simplemente un pequeño fetiche inconsciente.

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Qué vergüenza, no esperaba que realmente tocara esa canción y salió mejor de lo esperado; no recordaba haber practicado cómo cantarla, solo escucharla, pero supe exactamente qué hacer en cada segundo.

La gente tenía una amplia sonrisa por tocar la canción, así que asumo que no fue tan malo.

Camino por detrás del escenario y me alejo de la multitud. Ahora mismo estamos en una gran plaza y quería alejarme de las multitudes para que no pueda ser visto por un conocido; esto fue algo vergonzoso de hacer.

Me muevo por los alrededores y esta plaza me recuerda un poco a la plaza por la cual pasé poco tiempo después de llegar a esta ciudad, el mismo día que nos conocimos.

Una sonrisa se levanta en mi cara, pues veo una figura acercarse en mi dirección mientras el atardecer estaba directamente a sus espaldas.

No debería estar feliz, no quería ser encontrado, pero que ella regresara me da un poco de tranquilidad.

“Hola, Sara”, la saludé mientras ella estaba al frente, pues llegó para estar al frente, mientras los rayos del sol brillan en su cabello rosa con mechones rubios.

“Esa fue…., una linda canción, me gustó mucho”, ella inició con eso, lo que era inevitable para mí no sentir mi vergüenza resurgir.

“Sí, no esperaba tocar así, estaba muy nervioso, pero salió bien”.

“Sí, lo hizo, pero yo te buscaba para hablar contigo ahora mismo, antes de que llegue alguien a interrumpirnos”. Ella lo dijo con seriedad y miré a los alrededores, pues estábamos solos; realmente dudaba que alguien más llegara.

“¿Querías decir algo?”, quizás me va a molestar por lo de Elena; no sé si debo explicar algo, simplemente pasó. Si me pregunta si voy a salir con esa chica, no sabría qué responderle.

“Sí, quería decir una cosa que me lleva picando mucho tiempo y espero que puedas escucharme hasta el final”.

“Lo intentaré”

“Bueno… lo que quería decir… es que eres alguien importante para mí”.

“¿Lo soy? En realidad eso me hace un poco feliz”. Realmente me hace feliz saber que le importo; es algo importante para todos.

“Siempre estás presente y me gusta pasar tiempo contigo, pero… una parte de mí quiere dejar de ser tu amiga”.

“¡Ah!”, me toqué el pecho, pues me dolió el comentario; ¿cómo que no quiere ser mi amiga? Esto fue un golpe duro al hígado.

Yo me comencé a desinflar y Sara comprendió el error.

“Espera, espera, no pienses que te odio, es solo… que no quiero solo ser tu amiga”.

“¿Eh?”, su arreglo de palabras me sorprendió, ¿cómo que no quiere solo ser mi amiga?, ¿busca algo?

Miré a Sara y ella estaba toda roja de la vergüenza.

“Shadow, tú… me gustas, me gustas mucho”

“…….”

“Sé que soy una chica molestosa, que te muerdo y realizo bromas de mal gusto, pero me gustaría que me ayudaras a ser mejor persona. Me gusta estar contigo y quisiera que dejáramos de ser amigos para ser… ser novios”

“…….”

“Puede que sea raro para ti; sé que te esfuerzas en tus objetivos y no quiero interponerme en tu camino, yo… solo….. Quiero que me permitas caminar a tu lado. Además, soy una linda chica en crecimiento; aún existe potencial futuro en mí. Créeme, si somos novios, me aseguraré de preparar tus desayunos cada semana… Bueno, sé que comer pan con mermelada y crema de maní no es un desayuno balanceado, pero si me das tiempo, puedo aprender nuevas recetas. Estoy esforzándome poco a poco en aprender cosas nuevas que puedan ser de ayuda para ti. Me gusta mucho pasar el tiempo contigo y no te pienso obligar a que vivamos juntos, pero me esforzaré en que tu vida no empeore si vivimos juntos, sino que sea más cómoda para todos”.

“……..”

“Yo realmente sigo siendo una chica que comete errores y un tanto idiota con fetiches raros, pero contigo a mi lado soy mejor; tengo cosas malas, pero también buenas y quiero que me permitas mostrártelas”. Sara estiró la mano en mi dirección mientras una gran sonrisa aparecía en su cara.

Sara era realmente bonita, no lo pensé mucho hasta ahora, pero realmente lo es, tanto que instintivamente mi mano se movió en su dirección para agarrarla.

“No lo mereces”.

Mi cuerpo se paralizó cuando escuché esa voz en mi cabeza, una voz que se hace más fuerte mientras más pienso en ella y una fuerte tristeza me inunda desde lo más adentro de todo mi ser.

Mi mano se detiene y retrocede, haciendo que la sonrisa de Sara desaparezca de su rostro mientras me observa con preocupación.

“¿A quién engañas?”

La voz de mi cabeza me estaba diciendo cosas que no entendía, pero mi cuerpo reaccionaba ante estos sentimientos negativos.

“¿Qué pasará cuando se entere?, ¿cuándo sepa que tú le quitaste lo que era tan preciado para ella?”

La voz dice eso y recuerdos regresan a mi cabeza; en ellos, una Sara pequeña estaba siendo abrazada por un hombre adulto, de cabello oscuro y una sonrisa amable…

Yo lo conocía; claramente estaba en mis recuerdos. El mismo hombre era agarrado por mí mientras despedazaba poco a poco su cabeza y la sangre escurría por todo el suelo.

Mierda.

¿Qué son estas imágenes?, ¿por qué yo estoy haciendo todo esto?

“Solo debes cuidarla hasta que el objetivo se cumpla, nada más”.

La voz es muy específica con sus demandas, solo cuidarla, nada más.

“Cuando se entere, ella no te perdonará”.

Es verdad, Sara no me perdonará, porque yo……. Mate a su padre.

————————————————————————————————

Al final, Sara se puso a llorar. Me disculpé con ella, pero se alejó corriendo de mí sin que pudiera seguirla.

El tiempo pasó y no pude hacer mucho más, simplemente sentarme en el césped mientras pensaba en qué demonios había pasado. No solo rechacé a Sara, una fuerte angustia me llegó al ver todas esas imágenes.

“¿Realmente lo maté?”, la voz dejó mi cabeza y todo parecía tan irreal, parecía una pesadilla; ya no puedo recordar bien todo lo que vi, ya los recuerdos abandonan mi cabeza.

Demonios, qué horror, ya no puedo ver a Sara de frente; no solo le hice pasar un mal rato, incluso todos estos asquerosos recuerdos no se borran por completo, se cicatrizaron en mi cabeza; ya no puedo saber lo que es real o falso.

Agarro mi cabeza mientras me acuesto en el césped; esto es muy grave, no sé qué hacer.

Escucho pisadas y alguien se acerca a mí, ¿quién diablos es?

Miro con algo de molestia a mi lado y puedo ver a un hombre mayor con un abrigo café mirando los últimos rayos de luz antes de que todo se haga oscuro.

“Oye, no sabía que tocabas música, lo hubieras dicho antes, te hubiera comprado un instrumento musical para tu cumpleaños”.

“¿Jaime?”, el hombre estaba sentado a mi lado mientras miraba al cielo oscuro.

“¿Pasa algo malo?”, él lo preguntó con una sonrisa, pero no sabía qué decir.

“La verdad….. Es que Sara se me confesó”.

“Eso es interesante, ya era hora, pero esto pondrá las cosas serias con Elena cuando se entere”.

“Además, Elena también se me confesó”

“Entiendo, voy a llamar ahora a la agencia, necesito un chaleco antibalas, no quiero morir mañana en la oficina durante el fuego cruzado”, él lo dijo sonriendo y yo no sabía qué hacer.

“No creo que pueda verles la cara luego de todo esto, todo es tan raro”.

“Sí, el amor es de esa manera, pero tranquilo, ya pasará, sé que podrán solucionar sus diferencias luego de hablar un poco”.

“Es que….., siento que le hice algo muy malo a Sara y no creo que pueda volver a hablarle”.

“¿Eso quiere decir que escogiste a Elena? Es una chica linda, solo recuerda alejar los objetos tecnológicos de ella; la otra vez me hackeó la PC y se molestó conmigo por entrar a páginas para adultos; demonios, ella es controladora”.

“Yo….., no, no escogí a Elena”, demonios, también debo pasar por esto y responderle algo a Elena, aunque no le respondí nada a Sara; mi silencio fue muy agresivo.

“¿Entonces, Sara? Ella parece muy enojona, pero siempre se preocupa por los demás y es buena, aunque es mejor que lleves laxante en la mochila; esa chica tiene bajos puntos en la cocina y es mejor botar todo lo que te dé antes de que abra un agujero en tu estómago”. Jaime asintió mientras lo decía con un tono de broma, pero no sé que decir.

“No…., no es eso, creo que al final me quedaré solo”

“No me molesta que tengas ese punto; es decisión tuya si quieres quedarte sin pareja, nadie te obliga, pero te ves muy infeliz por eso, así que empieza a ser algo preocupante”. Jaime lo dijo con pesar, pues yo no tenía la mejor de las caras.

“No sé qué debo hacer, me gusta pasar el tiempo con ellas, pero tengo tanto por hacer y ahora no me siento bien con eso, siento que es incorrecto estar con ellas, que eso les haría mal”.

No lo merezco.

Eso dijo mi alter ego.

“Puede que te sientas mal, todos lo hacen al no estar seguros de si merecen o no estar en una relación, pero debes saber algo importante: si realmente te preocupas tanto por el bien de ellas y dudas si realmente eres merecedor de su cariño, es porque te importan y quizás significa que ellas sí te merecen, ya que el cariño mutuo es lo más importante”.

Jaime me habló de eso y lo pensé; realmente no quiero hacerla sufrir al final, pero no sé casi nada de eso.

“Tengo un objetivo que cumplir y no sé si al terminarlo seré la persona que merezca su cariño”.

“Entonces cumple ese objetivo rápido y escoge en ese momento; si ellas están dispuestas a esperarte hasta que te encuentres listo para ser honesto, entonces creo que todo estará bien. Nadie te obliga a que sea ahora; ellas tienen la alternativa de esperar tus palabras o no; tú toma tu tiempo”.

Jaime me dijo eso y lo pensé; quizás lo mejor es cumplir mi objetivo y luego averiguar qué es lo que realmente pasó y si Sara será capaz de perdonarme si se entera. Hasta entonces, no puedo agarrar su mano, pero si ella la mantiene estirada hasta el final……

“Quizás pueda tomar su mano”, lo dije mientras lo pensaba y me levanté.

“¿Vas a confesar tu amor ahora?”, Jaime sonrió al verme, pero no lo creo.

“No es eso, pero voy a ir con las 2 para pedirles que me esperen, al menos hasta que mi objetivo y pasado sean liberados. Hasta entonces, les pediré que esperen; si ellas aceptan, entonces responderé como corresponde”.

“Me gusta cómo piensas, pero mejor apúrate, vi a Sara correr rápido en esa dirección; sería malo si alguien la choca por cruzar incorrectamente una calle”.

“Sí, es verdad, gracias”, le agradecí a Jaime y corrí en dirección a Sara, pues no sé qué nos depara el futuro, pero voy a ser honesto con ella hasta el final.

No sé si las imágenes en mi cabeza son verdad, pero de igual manera, voy a esforzarme en ser honesto y aceptar esto de alguna manera.

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Sara estaba llorando mientras estaba sentada en una banca. Ella dijo un montón de cosas que eran importantes para sí misma, pero la respuesta de Shadow la lastimó; parecía realmente triste y aterrado, algo que la hizo sentir que él estaba asqueado de ella.

“Debe odiarme”. Ese pensamiento llegó a ella, pero no sabía cómo decirle las cosas a Shadow para arreglar todo; incluso se sentía tonta y no sabía si realmente podría hablar con él nuevamente.

Con lágrimas en los ojos, Sara puede escuchar pasos llegar detrás de ella, algo que la tiene alerta.

“¿Shadow…?”, ella giró la mirada buscando a la persona en quien pensaba, pero en cambio, sólo pudo ver a 2 hombres parados detrás de ella. “¿Ustedes son…?”

Sin entender lo que pasa, uno la agarra y le tapa la boca mientras que otro le entierra una jeringa en el cuello, causando que Sara dejara de moverse poco a poco.

“Qué suerte, un espécimen como este encontrarlo solo, no es algo tan normal”. Los ojos de Sara perdían la luz mientras entendía que la estaban secuestrando.

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“Bien, la noche ya se hizo presente, la última noche del festival llegó y con eso inicia nuestra entrada en acción”. Tres personas con máscaras blancas se pararon arriba de un edificio mientras veían el imponente estadio a la distancia.

Una zona que representa a la central del festival deportivo y Blade miraba a su objetivo mientras desenfundaba la espada.

“Es suficiente, todos los enemigos están juntos en un lugar; esta noche nosotros cumpliremos con nuestra venganza y con ello, ganaremos nuestra libertad. La última lucha llegó”.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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