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La isla de Caterus - Capítulo 39

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Capítulo 39: Capítulo 31: Crisis en el festival deportivo.

¿Dónde demonios estará Sara? Llevo caminando un tiempo y no la puedo ver; es posible que corriera mucho. Lo mejor es revisar mi celular.

Miro mi dispositivo e ingreso a la aplicación de nuestro grupo de justicia. Tenemos que mantenerla activa para los casos de emergencia; así la agencia nos detectará si estamos cerca de un evento problemático.

Observo los datos y parece que Sara estaba conectada aún; al menos aún no apaga el celular como lo hizo ayer.

Veo su ubicación y está una calle más adelante; sí corrió un gran trecho.

Me muevo rápido al lugar donde está marcado en mi celular y luego de un rato puedo notar a una joven de cabello melocotón sentada en una banca; quizás se cansó de correr tanto. Debo acercarme a ella de manera tranquila para que no…..

Miro directamente en dirección a Sara y puedo notar 2 sombras a su espalda; estas personas la agarran y la arrastran a un vehículo.

“……”

Las personas se subieron por la parte trasera de un vehículo que era una furgoneta blanca, todo para que un segundo después comenzara a moverse rápidamente para escapar.

“¿Eh?”, no lo podía entender, ¿realmente estos idiotas se llevaron a…..

Un recuerdo me llegó, pues los cadáveres en esa zona subterránea donde casi nos entierran vivos aún resuenan en mi cabeza, como todos fueron asesinados al extraerles su cerebro.

“….. Sara?”

“Ve por ella”.

Piso el suelo de cemento que se despedaza por la fuerza y me lanzo en dirección al vehículo; no podía permitir que se la llevaran.

Avanzó a una velocidad fuera de lo normal y me adelantó a su calle para impactar a la furgoneta.

“¡Pum!”

El copiloto del vehículo miró a su lado, solo para notar que yo ya estaba encima de ellos.

“¡¿Qué?!”, entro en pánico cuando mi cuerpo impactó la ventana del copiloto, trizando completamente el cristal, incluso una gran abolladura apareció en ese lado de la puerta, todo mientras mi mano se enganchaba a la parte superior del vehículo para no separarme.

“¡¿Qué mierda es esa cosa?!”, el piloto entró en pánico al igual que su compañero al verme agarrado a su vehículo.

Mi objetivo era atravesar la ventana, pero era cristal blindado, así que quedé a medias, aunque mi golpe fue muy parecido a si otro vehículo lo impactara.

“¡…!”. Intento agarrarme, pero la velocidad y no tener una zona aceptable para agarrarme me estaba afectando; en poco tiempo voy a caer.

“Usa tu mano, atraviesalo”.

La orden llegó a mi cabeza y mi mano derecha comienza a mutar; la estructura ósea la refuerza y mis dedos se vuelven filosos.

Muevo mi mano y la entierro en la puerta, atravesando el metal de golpe.

“¡Mierda, mierda, mierda, mierda!”, el copiloto se aterrorizó al ver que atravesé el metal de golpe y luego abrí mi palma, para que de esta manera se enganchara muy parecido a un arpón. Ahora no voy a caer, estoy anclado a la puerta.

“¡¿Qué mierda pasa ahí?!”, escucho la voz de un hombre venir del interior de la furgoneta; parece que no me ve, pero entendió que algo muy malo estaba pasando.

“¡Es solo una jodida rata que vamos a matar rápido, tú asegura el espécimen!”, el conductor se molestó y respondió mientras me miraba, pero solo pude sentir enojo al escuchar cómo trataba a Sara, como si fuera un ratón de laboratorio.

Mi mano izquierda muta al igual que la derecha y la uso para enterrarla en el vehículo, enganchando por completo.

“¡Regrésamela!”, ajusto mi postura y jalo con fuerza la mano que estaba en la puerta del vehículo, aplico toda la fuerza que puedo y siento como la estructura se rompe poco a poco.

“¡Pam!”

“¡¿De dónde saca esa fuerza?!”. El copiloto se sorprendió al ver que arranqué la puerta a la fuerza y mandé a volar los restos mientras el vehículo seguía en movimiento.

Esto causó que muchos autos se movieran y escaparan de los restos. El pánico llegó a mucha gente que pasaba por el lugar y oficiales comenzaron a seguir la furgoneta por el desastre del lugar.

“¡Joder, ya nos descubrieron!”, el conductor vio que estaba por entrar y condujo para estrellarse contra la pared de mi lado; su objetivo era aplastarme.

El vehículo golpea una pared y luego retoma su ruta en la calle principal.

El conductor miró si seguía cerca, pero no podían verme; aun así, al mirar al frente, notó que un golpe llega y el cristal al frente se rompió entero, causando que ya no pueda verse nada, ya que el vidrio solo se triza, pero no se separa al ser reforzado; tiene la característica de ser más elástico.

Mira hacia arriba y nota que mi mano se enterró en el cristal desde arriba.

“¡Se subió al vehículo!”, el conductor entendió lo que pasaba y su compañero dispara hacia arriba usando una pistola; todas las balas atraviesan el techo y perforan mi cuerpo, pero realizó fuerza y arrancó todo el cristal del enfrente.

“¿Cómo demonios puede atravesar vidrio reforzado? Ni las balas deberían hacer eso”.

Me muevo y caigo en el capó del auto, justo al frente del conductor, el cual trató de mover el manubrio, pero yo lo estaba agarrando ya.

“¡Disparale!”, el conductor me miró al frente y gritó una orden, para que su compañero vaciara un cargador en mi cuerpo, pero yo no solté el manubrio; incluso mis heridas se curaron. “Ah… ah, guarda, este niño es uno de los especímenes en la lista”. El hombre me miró, pero yo estaba totalmente molesto, incluso mis dientes se apretaban con fuerza.

Mi mano disponible se agarró a su brazo y apliqué fuerza.

“¡Crac!”

El hombre abrió los ojos asustado, pues su brazo no solo se rompió, incluso se dobló en una dirección irregular. El daño fue tan rápido y crudo, que no tuvo tiempo de sentir dolor.

Muevo el manubrio y me acerco al hombre que estaba comenzando a llorar de miedo.

“Sí, soy uno de ellos, ¿por qué no me capturas?, quiero ver que lo intentes”. Mi voz era totalmente monótona, el desprecio era notorio en cada palabra y el copiloto comprendió que nosotros ya nos habíamos salido del camino.

“¡Cuida…!”

“¡Pum!”

El golpe llegó cuando el vehículo se impactó contra un árbol.

Los hombres tenían el cinturón de seguridad, así que no fueron mandados a volar; por otro lado, yo solo estaba agarrado del brazo del hombre y el manubrio, así que salí despedido por la inercia.

Impacté el árbol y pasé de largo, rodando por el suelo e impactando basureros y arbustos a mi paso.

Me levanté mientras mis extremidades se reparaban y noto que quedé con una mano agarrando un trozo del manubrio y la otra con la extremidad del hombre, pues, producto del choque y el apretón que le di, toda la extremidad fue arrancada.

Tiró las cosas al suelo y caminó nuevamente a la furgoneta.

Los oficiales se acercaron para revisar los alrededores y mostré una placa para que supieran que formaba parte de su grupo.

Estos revisaron el estado de las personas y llamaron a una ambulancia por el hombre que perdió una extremidad; por mi parte, simplemente agarré la puerta trasera de la furgoneta y la arranqué a la fuerza.

Los oficiales me miraron con miedo y se alejaron; no querían meterse conmigo.

Entro a la furgoneta y luego comienzan a rezonar disparos, pues uno de los hombres al interior me apunto y disparo continuamente en mi dirección.

Apreto el gatillo incluso cuando ya no le quedaban balas, vaceo el cargador en mí, pero yo estaba aun de pie, mientras mi cuerpo se regeneraba.

“…… No es posible, apunte a todos los lugares que decian los documentos de donde estaba tu O.M.A, ¿por qué te sigues curando?”, el hombre estaba ensangrentado, el golpe del choque lo tenia muy lastimado, pero de igual manera el terror estaba en sus ojos.

Ahora entiendo porque Mihashi escondió la información, si estos idiotas la robaban, podrían ir en mi contra, lastima para ellos que no tengo un O.M.A.

Camino en dirección al hombre asustado y apuntó uno de mis dedos en su dirección.

“¿Puedes sentirlos?, muevelos a la punta y dispara”

Apunto con mi dedo y de este se dispara una de las balas que él me disparó.

La bala perforó sus piernas y brazos, le regrese todo el cargador que vació en mi cuerpo.

“¡Ah!”, con desesperación gritó y yo me moví al frente; en este lugar tenían una cápsula de preservación muy parecida a un ataúd, todo indica que estaba amueblada y en su interior tenía a Sara; ella debió ser colocada aquí para no sufrir daño, eso la salvó del choque.

Agarró la puerta de la cápsula y la arrancó a la fuerza, destruyendo toda la estructura.

“¿Sara?”, la mire mientras ella estaba quieta y no respondía. “¿Sara?”

Al verla ahí, quieta y sin decir nada, solo me trae una pésima sensación al cuerpo.

“Todos mueren por nuestra culpa”

“¡Oye, Sara, escúchame, ¿qué pasa?!”, ella no respondía, estaba totalmente quieta en el lugar y miré al idiota que aún se quejaba de dolor a mi lado. “¡Maldito idiota!”, agarró del cuello al imbécil y lo estrelló contra la pared. “¡¿Qué le hicieron?!”, el hombre agarró mi mano en su cuello y apenas podía respirar; él se desesperó y no podía decir una sola palabra.

Aplico cada vez más fuerza en su cuello; se lo arrancaré a este paso, no pienso dejar ir a quienes lastimen a Sara, que lastimen a mi familia……

¿Qué mierda es lo que pienso? Claramente pude sentir una gran incomodidad al pensarlo, pero eso solo hizo que la imagen de Sara inmóvil se solapara con la de una mujer mayor parecida a ella y envuelta en sangre.

¿Esa mujer era….?

“¡Shadow!”, escucho una voz llamándome y solté al hombre para que tosiera desesperado por casi morir estrangulado.

La persona cercana era Jaime y parece que fue comunicado del problema y se desplazó en esta dirección.

Jaime me miró un momento y luego ve a la cápsula donde está Sara; al acercarse, lo primero que hace es tocar su cuello y revisar el pulso.

“Parece que está inconsciente”.

¿Está viva?, casi sintiendo que toda mi desesperación se evapora, mis manos volvieron a la normalidad y yo estaba muy cansado, todo mi cuerpo sintió la presión del sobre esfuerzo que hice.

“Shadow, debemos sacarla de aquí”. Jaime me dijo eso y asentí, tomé a Sara en mis brazos y salimos del vehículo, dejándole el resto del trabajo a los oficiales. “Oye, Shadow…”, Jaime me miró, pues todas mis prendas se rompieron y tenía sangre en todas partes; era un desastre andante. “…. Gracias por salvar a Sara”.

“…… Sí”, estaba muy asustado y casi no puedo comprender cómo hice todo eso. Mis extremidades mutaron con rapidez, fue aterrador ahora que lo pienso, pero fue como si todo el conocimiento de Luciel me hubiera ayudado desesperadamente para solucionar la crisis.

Según Sara, cuando Akus atacó, Luciel se movió para salvar a Sara rápidamente; es probable que él sea quien tiene asuntos importantes con Sara y por eso me afecta inconscientemente.

Aún no sé con exactitud si Luciel es bueno o malo, pero al menos sé que, independientemente de lo que él quiera, Sara estará a salvo.

“Shadow, ¿en qué estado se encuentra Sara?”, Jaime preguntó y dejé a Sara en el suelo con cuidado para sacarle sangre y tomarla; necesito detectar qué tiene.

“Parece que le inyectaron un calmante, pero es de uso simple; ella debería estar despertando en unas horas”.

“Entiendo, eso es bueno; lo mejor será que la lleve al hospital”.

“….. Sí, te lo encargo, por favor, cuídala”. Le entregué a Jaime el cuerpo de Sara y aún puedo sentir una profunda culpa por esto; si no hubiera sido por mi mala conducta, ella no hubiera sido secuestrada. Esto fue peligroso; casi terminan lastimando a Sara.

Miro a la chica durmiente, pero aún sigo tratando de entender lo que siento por ella.

Creo que su aspecto y conductas me recuerdan a alguien que era importante para mí, además de sentir una deuda enorme hacia ella.

No sé qué pensar o qué debo hacer, pero mi objetivo sigue siendo el mismo de antes.

“¡Emergencia, emergencia, enemigos apareciendo en diferentes zonas del festival!”

Los soldados dijeron eso y me llegó una alerta a mi celular, junto con imágenes de los objetivos; las personas eran 2, una chica de cabello oscuro y largo con máscara con símbolos de telarañas, además de otro joven de cabello plateado con máscara blanca.

“Blade”, el que supuestamente es mi hermano, estaba destruyendo algunas zonas de la nada, pero aparece y desaparece de la vista de todos; no pueden seguirlo.

“Shadow, yo llevaré a Sara con los médicos; tú muévete a las zonas marcadas”.

“Entendido”, asiento a sus palabras y pienso qué hacer.

Necesito anticiparme a sus movimientos, ¿qué significan estos ataques?

Pienso un poco en esto y me siento perdido, pero debí esperarlo; los idiotas siempre buscan causar problemas durante el festival deportivo, pasó lo mismo el año pasado.

Recuerdo un poco el incidente y, por alguna razón, un recuerdo regresó a mi cabeza.

“Si estás perdido, regresa conmigo lo más rápido que puedas”, eso me dijo Mihashi hace un año.

Miró en una dirección en particular y corro para ir rápido a mi objetivo.

————————————————————————————————

“¿Qué diablos?”, Elena se sorprendió al ver las señales de ayuda y llamados que llegaban a su celular; el problema estaba escalando rápidamente.

Primero fue un punto rojo como foco de daños, pero luego se movió a otra área, llenando rápidamente el mapa con muchos puntos rojos que indicaban zonas afectadas.

“¿Cómo…..?”, sin creer lo que pasaba, Elena trata de pensarlo con rapidez, pues todo era un desastre.

“¡Bum!”, una explosión llegó a la cercanía de la plaza donde se realizó el último evento y mucha gente escapó en pánico de la tienda en donde se desarrolló la explosión.

Corriendo a donde estaba la gente, Elena nota que algunos estaban en llamas rodando en el suelo, por lo que ella se quitó un abrigo que tenía para intentar apagar el fuego en la persona por medio de golpes.

Los gritos y la gente quemándose ya eran muchos, así que se acercó a un hidrante del lugar y la tocó con su guante; sus guantes se conectaron a los circuitos y luego se abrió rápidamente para disparar agua en dirección a donde Elena quería.

Estos hidrantes tecnológicos pueden ser activados desde la zona central de la ciudad o por los bomberos que tienen una llave de permiso especial, pero Elena tenía un O.M.A capaz de hackear cualquier artículo de la ciudad, dándole una utilidad grande a su favor.

Las personas fueron rociadas con agua para ser liberadas de las llamas y luego el agua fue disparada a la tienda que estaba en llamas producto de la explosión.

“¿Cómo pasó esto?”, ella aún trataba de entender por qué pasó esto, pues los ataques en muchos puntos indican que esto no fue un simple accidente; alguien lo causó.

El año pasado atacaron desde el primer día, pero ahora lo hicieron hasta el final; quizás las personas aprovecharon el tumulto de gente para moverse por la ciudad e implantar bombas. Eso supone entender que este ataque no es un simple golpe, fue planeado con mucha antelación, quizás con la intención de dividir a todas las fuerzas.

Elena miró el mapa y observó con detenimiento todas las áreas donde ocurrieron ataques…

“¿Ese es su plan?”, si su objetivo era separarlos y guiarlos a lugares alejados de su verdadero objetivo, entonces los atacantes se dirigen a una zona complicada.

El sonido de una nueva explosión llegó, así que Elena se mueve al lugar donde esto se desarrolló; ahora mismo debe resguardar a los civiles y reunir a un grupo para eliminar a los enemigos, quienes eran un peso pesado.

Corriendo en la dirección del caos, Elena puede ver cómo estructuras en llamas caen a donde está la gente, pero rápidamente son interceptadas por autos que levitan en el aire, creando un escudo que protege a las personas del daño del lugar.

Una joven de piel blanca como la leche y cabello corto color castaño estaba en el lugar, moviendo los objetos con telequinesis para de esta manera evitar el daño en las personas.

“Adriana”, Elena llamó a su compañera, quien resguardó a la gente y se giró para asentir.

“Ya controlé la situación”.

“Muchas gracias, es un alivio tenerte cerca, necesito tu cooperación, debemos movernos”. Elena rápidamente dijo esas palabras y Adriana asintió.

“Entendido, la siguiente zona creo que está en esa dirección”, Adriana apuntó, pero Elena negó.

“No, las explosiones serán controladas por los soldados y estudiantes del juicio que estén cerca de las áreas; nosotras debemos movernos con un grupo a los enemigos principales”.

“¿Enemigos principales?” Adriana se sorprendió por las palabras de Elena y esta mostró un mapa.

“Las áreas de daños son en zonas pobladas, pero también están lejos de los alrededores del gran estadio; en esa área se juntaron todos los inversores con Mihashi. Mi teoría es que nos quieren alejar de esas áreas para atacarlos, así que debemos ser más rápidos y movernos en consecuencia”.

“…… Entiendo, no pensé en eso”. Adriana se veía sorprendida por lo rápido que Elena vio esto y ambas se percatan de cómo otra conocida llegaba.

Monika estaba por el lugar y llegó con ellas; la joven tenía el celular prendido mientras mostraba la ubicación de Elena y Adriana, pues Monika usó la aplicación para llegar a ellas.

“Bien, las 3 ya estamos listas, es mejor dejarle el exterior a Daniel y Cristian, así que les mandé un mensaje para informarles; lamentablemente, Sara no responde”. Elena trató de contactarla, pero perdió contacto con su compañera; por otro lado, Jaime respondió tarde y dijo que estaban llevando a Sara al hospital.

Ya no tenían tiempo para pedir información sobre lo que pasó con ella, pero quedó claro que no estaba en condiciones para ayudar.

Ciudadanos se mueven de un lado a otro y soldados armados se movieron por las calles, pues eran un equipo de élite listo para masacrar a cualquier rebelde.

Elena mostró rápidamente su brazalete, al igual que todas, y los soldados asintieron, pues ellas entendieron que estos eran peligrosos. Sara ya les había contado sobre el disparo que le dieron a Shadow solo por conducir en la calle sin un brazalete como identificación.

Un soldado se acercó y todas lo miraron con cautela.

“Oigan, recibimos informes de que en el área Oeste se vio a alguien de la máscara y piden apoyo del grupo de Juicio para encargarse de ellos”. Elena lo escuchó y revisó las actualizaciones en su celular, pues están marcando imágenes de la persona de máscara entrando en una empresa luego de matar a muchos guardias.

Parece que su plan era buscar algo en ese lugar, aunque Elena no podía entender correctamente cuál era su objetivo entonces; aun así, dejar desprotegidos a los altos funcionarios no era un plan correcto.

“Entiendo, nos dividiremos en 2 grupos; uno se moverá a la fábrica con nosotras y otro a la zona del estadio para asegurar la protección de los funcionarios; los ataques externos pueden ser resueltos por los oficiales del lugar”.

“Afirmativo”, el soldado asintió y se movió para separar a las fuerzas militares, permitiendo que las chicas pudieran entrar a un vehículo y ser transportadas a la zona elegida.

————————————————————————————————

“¡¿Qué pasa?! Las luces del estadio se fueron y las señales se cortaron”, un inversor entró en pánico mientras miraba su celular, pues llamar y contactar al exterior se volvió imposible.

Mihashi observó que su teléfono tampoco funcionaba, lo que significaba un problema serio.

Mirando a la distancia desde la zona más elevada del estadio, podía notar que había luces de fuego a la lejanía del estadio, lo que suponía un problema para todos.

“Señorita Mihashi, ¿qué hacemos?”, los oficiales cercanos preguntaron, pero la joven observaba los alrededores, justamente a donde estaba el estadio con preocupación; aun así, trataba de mantenerse firme en su lugar.

“La conexión fue cortada y atacan al exterior; está claro que nos encontramos bajo ataque enemigo, pero más que eso, si ya fueron capaces de quitarnos la comunicación, es porque el enemigo ya está en el lugar”.

Cuando mencionó eso, el terror inundó la cara de todos, para que luego resonaran múltiples balas a la lejanía.

“¡Enemigo en la mira!”, los soldados se movieron para controlar la situación, pues parte de una pared estalló a la distancia y Mihashi solo podía ver desde la zona alta el caos que ocurría en la zona central del estadio, donde los estudiantes estuvieron durante el día haciendo actividades como cualquier otro festival.

La joven miraba directamente a la zona donde todo era un caos, pues ella entendía que la zona de comunicaciones estaba al otro lado de donde estaba su zona segura, así que los soldados se movieron para tratar de controlar la situación, solo para encontrarse con el enemigo de frente.

Una pared a la distancia se destruyó, dejando caer en toda la parte de la cancha los restos de cemento junto a los cadáveres.

Los soldados apuntaron y en el lugar se podía ver a un joven de cabello plateado y abrigo verde color esmeralda; tenía una katana en la mano y era claro para todos que era alguien peligroso; solo necesitaban ver la máscara blanca en su cara para entenderlo, pues era perteneciente a una organización sumamente problemática.

Blade estaba en el estadio y los oficiales apuntaron sus armas para disparar; no existía espacio para la duda, el enemigo era demasiado problemático para controlar de otra manera que no fuera matándolo.

Los disparos volaron de un lado y otro, pero ninguno llegó a su objetivo.

“¿Eh?”, los oficiales no entendieron qué pasaba; Blade había desaparecido y estaba en otro lado, pero no era solo eso, las armas en sus manos fueron cortadas, al igual que sus brazos, piernas y, finalmente, sus cabezas rodaron por el suelo.

Nadie era capaz de ver lo que ocurrió, pero muchos soldados murieron producto de ese ataque, causando un terror claro en cada uno de ellos. Blade era un monstruo en todos los sentidos de la palabra.

Miraron en dirección a Blade y dispararon una vez más, solo para que él desapareciera y nuevamente muchos soldados murieran rebanados en pocos segundos.

“¡No paren de atacar, no puede ser perfecto, su habilidad debe tener un límite!”. Quizás buscando una pequeña luz de esperanza, todos los soldados se alejaron de Blade y dispararon para tratar de alcanzarlo cuando él se quedaba quieto, ya que parecían ser los únicos segundos en que las balas podrían alcanzarlo.

Blade miró en todas las direcciones y se movió mientras usaba su espada para cortar las balas.

Corrió y se movió por todas partes cortando todo a su paso, para luego desaparecer.

Su habilidad le permitía moverse a una velocidad difícil de seguir, pero no solo se desplazaba a otro lado; 5 oficiales morían en el proceso.

“¡Sigan disparando, se demora 10 segundos entre salto y salto!”. Los oficiales trataban por todos los medios de entender las habilidades de Blade, pero poco a poco esto se complicaba.

Un francotirador disparó una bala desde una gran distancia y esta viajó en dirección directa a Blade, quien sostuvo con fuerza su espada usando ambas manos y un gran remolino apareció alrededor de su arma.

Esto era raro, pero notaron que rápidamente Blade usó su katana y cortó en 2 la bala disparada a distancia.

El rifle no solo permite una precisión muy grande a larga distancia, sino que dispara una bala gruesa y poderosa; lamentablemente, no fue suficiente para impactar en Blade, quien la cortó en un momento.

Las corrientes de aire alrededor de él eran anormales y los oficiales temblaron de miedo; el joven era capaz de manipular el aire a su alrededor y quizás era la razón por la cual podía anticipar los pocos disparos que llegaban, ya que los otros eran desviados.

Los informes hablaban de que los jóvenes de la máscara tienen múltiples habilidades, pero lo que veían era una locura. Blade era capaz no solo de moverse a una velocidad anormal; incluso puede apoyarse con corrientes de aire a su favor, sin hablar de su perfecta condición física, pues cortar una bala usando una katana no es algo que se pueda hacer solo usando su habilidad de viento.

Era un soldado perfecto con las armas más letales para un enfrentamiento directo.

El oficial que lo miraba estaba rindiéndose; vencerlo era imposible, y ve cómo Blade desaparece, para que luego su imagen se distorsione mirando en dos direcciones a la vez; Blade lo había cortado de forma vertical, un corte que lo hizo ver esta anormalidad un segundo antes de morir.

Cuerpos estallan, pues se dan cuenta de que las corrientes de aire alrededor de la espada de Blade causaban cortes que metían grandes cantidades de aire a presión en su cuerpo, causando que se desgarraran y finalmente explotaran como un globo.

Blade hace un corte horizontal y ahora una corriente de aire es disparada a la lejanía siguiendo sus cortes y golpeando a los oficiales.

Apuntando su espada en una dirección, puede disparar balas de aire que mandan a volar a todos los oficiales.

Blade mostró lo que realmente era sin ninguna duda.

La mayor amenaza que alguna vez enfrentaron.

————————————————————————————————

Luego de un viaje rápido a su nuevo destino, las chicas se bajaron para ir directo al nuevo objetivo que tenían, una empresa enfocada en la fabricación de microchips o al menos eso pensaban.

“¿Qué mierda es eso?”. Elena estaba sorprendida; no solo la empresa tenía todos los instrumentos para fabricar microchip, sino que la zona estaba destrozada y un gigantesco agujero estaba en la zona central del lugar.

En momentos normales no generaría mucha duda la destrucción; un enemigo problemático ingresó aquí, pero lo más perturbador era que el agujero daba a unas instalaciones subterráneas que no parecían ser parte de la fabricación de microchip.

Esto para Elena era un problema; si recordaba la última vez que encontraron instalaciones subterráneas, eso ocurrió cuando Shadow luchó contra Tristan en instalaciones debajo de un hospital.

“¿Cómo es que existe algo como esto aquí? Más aún, ¿cómo supo ella que esto se encontraba abajo?”. Elena no entendía por qué la persona con máscara sabía sobre este lugar.

“¿Puede que sea igual que esa tienda?”, preguntó Adriana, y Elena lo pensó, pues la entrada a esa zona subterránea era un lugar sospechoso que también estaba investigando Tristan.

Que la organización de la máscara estuviera en contra de estos científicos problemáticos parecía ser un hecho, pero si los pensamientos de Elena están en lo cierto, entonces los enemigos aquí eran demasiados; quizás necesitarán más ayuda.

Elena lanzó una señal de SOS en su celular y esperó a que alguien atendiera.

“¿Qué hacemos?”, preguntó el soldado cercano, y Elena entendía que esto era muy peligroso, pero deben ser rápidos.

“El enemigo está adentro y quizás destruya las evidencias, no conocemos todos sus objetivos, pero no podemos dejar que haga lo que quiera”. Elena expuso sus puntos y los soldados se movieron para asegurar el lugar, bajando con cuidado mientras Adriana movía los escombros para crear una escalera segura para ellas.

Cuando ya todos estaban abajo, comenzaron a investigar los alrededores, algo que solo les produce muy mala espina.

La zona tenía un montón de cápsulas rellenas con un líquido raro de color verdoso claro.

Mirando con más detenimiento, pudieron notar que estudiantes estaban al interior, mientras se encontraban completamente entubados.

Elena tocó las cápsulas y pudo sentirlo; la máquina funciona para mantenerlos con vida.

“Debemos sacarlos ahora, abriré las cápsulas; los demás deberán trasladarlos a una zona segura”. Elena rápidamente mandó la orden y los oficiales asintieron a sus palabras.

Abrieron las cápsulas y los sacaron uno a uno para llevarlos a una zona segura.

“Este lugar aún está funcional, la luz no se ha ido, la energía sigue en su lugar; eso quiere decir que las máquinas aún funcionan, pero cualquier tipo de problema puede hacerlas fallar y, si son lo único que les da soporte vital, son susceptibles; si la energía se va durante la pelea, entonces están muertos”. Elena vio esto como algo muy importante de hacer; la prioridad era su seguridad y los soldados se movieron con rapidez para tomar a los jóvenes inconscientes.

Mientras todos realizaban su trabajo, un remezón llegó; incluso se escuchan destrozos y disparos más al interior.

“Seguramente la joven de la máscara está luchando con los idiotas que protegen el lugar”, el soldado dijo lo que pensaba y Elena asintió.

“Nuestro deber ahora es asegurar a los civiles, pero el daño causado por su lucha puede ser un riesgo alto; lo mejor es dividirnos en 2 grupos: entraremos para detenerlos; los demás aseguran a los estudiantes”.

Los soldados acataron la orden y 5 soldados siguieron a las chicas al interior.

El problema estaba escalando a niveles demasiado alocados; estaban en la base enemiga metiéndose en una pelea cruzada con muchos inocentes en el medio. Elena estaba muy preocupada por cómo este problema escalaba.

Todos corrieron al frente y pasaron por un pasillo para llegar a un terreno amplio que parecía ser una bodega llena de cadáveres.

La sangre estaba por todas partes y Elena observa cómo la joven de la máscara estaba a lo lejos.

“¡Disparen!”, el soldado cerca de ellas apuntó con sus compañeros al enemigo y los disparos resonaron en todo el lugar.

Elena miró lo que pasaba mientras se tapaba los oídos, pero su cuerpo tembló al ver lo que ocurrió.

“¿Uhm?”, la chica de cabello oscuro y largo con máscara blanca miró en dirección a los nuevos visitantes, pues parecía un poco sorprendida de su llegada.

La mujer llevaba un vestido de lolita gótica e inclinaba la cabeza con sorpresa.

“No esperé que vinieran nuevos visitantes tan rápido. Qué malos son, ignoraron a los pobres civiles que deben estar ardiendo al exterior; son muy malas personas, esperaba más de ustedes”.

La joven se rio de ellos por sus actitudes, pero esas palabras solo hicieron que Elena se molestara.

“No eres nadie para hablar de eso, especialmente cuando usas a esas personas como escudo”.

“Quizás”, la joven no negó ese hecho, pues de sus manos se desprendían hilos oscuros, los cuales se clavaban en la piel de las personas y estas se levantaban como títeres.

Los cadáveres se levantaron a la fuerza del suelo, solo para proteger a la joven con su cuerpo de todos los disparos.

“…..Ah”, uno de los cuerpos parecía estar sufriendo; aún tenía agujeros de bala, pero estaba parado mientras lloraba. “….. No…. No puedo controlar mi cuerpo”. El hombre estaba en pánico y los hilos se clavaron en sus ojos mientras entraban con más fuerza para hacer que su cuerpo convulsionara.

“No llores como si fueras inocente, me enfermas, así que muere siendo de utilidad”, sin ninguna empatía en su voz, la chica le reclamó al hombre mientras su cuerpo agarraba a la fuerza una ametralladora para apuntar a Elena.

“¡Muevanse!”, entendiendo sus órdenes, todos esquivaron, pues no solo los puede levantar, los manipula para que ataquen, creando un ejército de muertos o quizás vivos que no pueden controlar su cuerpo, algo aterrador de entender.

“¡Cuidado!”, un soldado gritó y Elena se detuvo, solo para percatarse de un hilo negro al frente de ella; este colgaba de manera horizontal a la altura de su cuello.

Entendiendo que moverse era un riesgo, se quedó en su lugar sin avanzar, pero pudo ver a uno de los soldados que sí avanzó en otro lugar sin tomar atención a los hilos, hilos que estaban tirantes y, cuando el soldado los pasó de largo, sus extremidades fueron rápidamente cortadas.

Elena entendió que esto era muy peligroso, así que trató de mirar correctamente donde ella pisaba, pues un solo error era una muerte segura.

Monika corrió por los alrededores a gran velocidad, esquivando los hilos o cortándolos con sus colmillos.

Ella avanzó sin preocupaciones y preparó cachiporras en sus manos para golpear al enemigo.

La joven de la máscara la observó y mandó a los cadáveres, los cuales fueron rápidamente mandados a volar por los golpes de Monika. En este estado, a ella no parecía importarle si eran personas, pues en el fondo eran enemigos.

“Los informes tenían razón, eres como un animal salvaje”. La joven se sorprendió por cómo Monika se acercaba a ella sin perder el ritmo, pero Elena a la distancia estaba viendo el problema.

“¡Monika, retrocede!”. Monika reaccionó como una respuesta involuntaria y se detuvo para dar una voltereta hacia atrás, esquivando rápidamente los objetos que caían, pues los hilos negros tomaron tubos metálicos de gran tamaño y los lanzaba.

Elena estaba más que sorprendida; sus hilos podían no solo manipular a las personas, eran filosos para cortar lo que quisiera y lo suficientemente prácticos para usarlos como trampa, incluso son casi como extremidades que agarran todo a su paso y luego lanzar esos objetos.

El abanico de posibilidades que sus hilos le daban era para sentir miedo; podría incluso por su cuenta estar a un nivel parecido al de Akus, lo que genera una complejidad clara en su cabeza.

“Ustedes son muy divertidos, solo por eso les diré que mi nombre es Chirli, experimento 008. Todos miraron a Chirli con preocupación, pero ella simplemente se quitó la máscara, para mostrar a una joven hermosa de ojos rojos y pupilas moradas, además de tener líneas en los ojos que eran de color negro y se parecían a una red de tela de araña. “Mis lindos juguetes, no saben lo que me gustaría aplastarlos por mi propia cuenta, pero no estoy aquí sola, así que le daré ese trabajo a mi amiga”.

Chirli dijo esas palabras y Elena miró con pánico en todas las direcciones, ¿no estaba sola? Esa pregunta la estaba atormentando a cada segundo que pasa.

“Monika, Adriana, revisen los alrededores, el enemigo puede que se esconda en….”, Elena no terminó su diálogo, pues una gran cantidad de escombros bloqueó la entrada por donde ellas llegaron y todo el cuerpo de Elena tembló de miedo. “¿Eh?”.

No parecía capaz de entender qué pasaba; era ilógico en su mente, pues incluso los soldados miraron esto como algo insólito.

Monika observó la entrada e inclinó la cabeza sin entender qué pasaba.

“¿Adriana?”, Monika lo preguntó con total inocencia, pues su compañera había movido todos los escombros para bloquear la ruta de escape, incluso las separó de la zona donde estaban los otros soldados, así que pedir ayuda se complicaba.

“Es suficiente, terminemos con esto rápidamente”. Adriana dijo eso y de sus prendas sacó una máscara blanca, haciendo que todos temblaran de miedo.

“¿Es una broma?”, Elena no se lo creía, pues Adriana se colocó la máscara y su piel se oscureció, mientras que su cabello cambió a color rojizo.

“Es difícil que esto sea una broma, Elena, lo lamento, pero así son las cosas, soy el experimento número 006, Shana, la cambiaformas”.

El terror llegó a la cara de todos y Monika parecía aún no poder asimilar todo lo que estaba pasando.

“¿Dónde está Adriana?”, Monika lo preguntó dudosa y Shana se quedó callada un tiempo antes de responder.

“Está muerta”

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Conduciendo a una velocidad prudente, Jaime escucha por la radio cómo se desarrolla la lucha; el sonido y los movimientos hicieron que la chica sentada de copiloto se comenzara a despertar producto de esto.

“¿…?”, Sara estaba aún perdida por todo lo ocurrido y recuerda cómo fue drogada hace poco, pues era su último recuerdo. “¡Ah!”

El grito de Sara sorprendió a Jaime y miró en su dirección.

“Sara, ¿ya despertaste?”

“¿Jaime?….., ¿qué pasó?”

“Fuiste secuestrada, pero Shadow estaba cerca y vio el incidente, persiguió el vehículo y te rescató; ahora mismo estamos camino al hospital, pero el tránsito es una locura.

“¿El hospital?”

“Pensamos que estabas lastimada, así que te llevamos para estar seguros”, Jaime lo trató de explicar, pero ahora no sabe qué hacer; Sara parece estar bien.

Sara miró en todas las direcciones, pero eran solo ellos 2.

“¿Y Shadow?”, Sara lo preguntó dudosa, pues escuchó que él la rescató, pero ya no estaba aquí.

“¿Querías que él te trajera? Lo lamento, a este anciano le tocó ese placer”.

“…… ¡No, no me refiero a eso…..!, simplemente preguntaba por dudas, no es que quisiera que él lo hiciera… aunque hubiera sido muy vergonzoso por lo que pasó”. Sara se sentía decaída por lo ocurrido y Jaime asintió con la cabeza.

“Sí, Shadow me contó de tu triste confesión, pero tranquila, siempre puedes volver a comenzar, no es el fin del mundo”.

“¡¿Ya lo sabes?! Ah, qué desastre”, Sara se agarró la cara mientras sentía que la sangre se subía a su cabeza; ahora debe tener la cara toda roja por la vergüenza.

Jaime miró en dirección a Sara y trató de pensar en qué decir.

“Bueno, no creo que sea el último chico que te rechaza, ¿qué fue lo que te dijo exactamente?, ¿algo sobre no ser compatibles?, ¿que no lo dejan sus padres el tener relaciones?, ¿que te quiere solo como amiga?, tranquila, yo tengo toda una lista de frases que me dijeron y son de ese estilo”. Jaime ya sabía lo que ocurrió, pero dijo todo eso mientras se reía, solo para recibir la respuesta esperable, ya que Sara solo lo miró algo molesta mientras lo pensaba.

“No….., no, para ser realista, no me dijo nada”, exacto, no había dicho nada.

“Entonces todavía no es un rechazo, no veo por qué llorar”.

“Lo contrario al amor es la indiferencia, ¿no sabes algo tan básico? Su silencio dijo todo lo que era necesario decir”. Sara se cruzó de brazos molesta cuando lo dijo, pero Jaime mantuvo la sonrisa.

“Si en mis años de juventud una chica como tú se me hubiera confesado, entonces también me hubiera quedado en silencio, cerca del desmayo total”.

“Lo dices como un anciano; además, su rostro parecía triste y asqueado… seguro que ahora me odia”.

“Lo pude ver cuando te salvó, se veía muy aliviado y dudo que alguien molesto contigo se esforzara tanto en salvarte”. Jaime lo dijo con total honestidad, algo que dejó a Sara muy pensativa, pues suena realmente así, pero no siente que tenga una cara para mostrarle luego de todo eso.

El silencio apareció y el celular de Sara sonó, pues Elena estaba pidiendo ayuda.

“¿Qué pasó?”

“Luego de tu secuestro, alguien comenzó un ataque problemático en la ciudad; todos partieron para ayudar, incluso Shadow, por eso no está con nosotros”.

Sara lo pensó un poco, pues ir para brindar ayuda era lo mismo que exponerse y verse con Shadow, algo que no sentía correcto, pero su deber no podía ser dejado de lado.

“Vamos a ayudar, estoy bien, puedo sentir mi cuerpo en buen estado”.

“Bien, pero…., ¿dónde están tus esferas?”

“Está en la oficina, las dejé en mi mochila”.

“Entiendo, vamos hacia la oficina y luego a la zona donde se pidió ayuda”.

Jaime cambió de ruta y condujo directo a la oficina, mientras Sara respiraba profundo, pues no sentía que tuviera el valor para ver a Shadow; aun así, quería ir a ese lugar para ayudar y obligarse a verlo.

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La señal de ayuda llegó a su celular, cosa que terminó con Daniel mirándola con atención.

“Cristian, parece que Elena tiene problemas, debemos movernos”.

“Entendido, vamos a….. ¡ah!”, Cristian se sorprendió, pues cuando caminó, casi le cayó algo en la cabeza, pues apareció de la nada y, mirando con más detalle, era caca de un ave.

Miraron al cielo y vieron a un loro volando por los alrededores.

“Maldita ave, ¿de dónde salió?”

“Parece que escapó de la tienda de mascotas que explotó hace poco”, Daniel respondió y vieron cómo el ave se alejaba de todo para volar a algún lugar.

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“¡No!”, un inversionista entró en pánico, pues la ventana de enfrente se rompió y Blade ya estaba en el lugar.

“Qué bien, ya es la hora de atender cuentas con ustedes”. Blade contuvo una carcajada, pues al frente estaban las personas que tanto buscaba; podría matarlos en cualquier momento, pero se esperó, quería disfrutar esto.

Camino en dirección a Mihashi, quien lo miraba sin miedo o duda en sus ojos.

“¿Qué pasa, linda?, ¿acaso no me temes?”

“Sé que tu victoria no es posible; además, aun matándonos, no estarás satisfecho, simplemente te hundirás más en un hoyo sin fondo”.

“No te pongas filosófica conmigo, ¿piensas que me puedes enfrentar?, ¿ganar?, ¿cómo crees que no me saldré con la mía?”

“Yo no te puedo derrotar en una pelea, eso es un hecho, pero ese no es mi trabajo, es el de él”, Mihashi lo dijo mirando a la espalda de Blade, especialmente a una figura que estaba en el lugar y acababa de llegar.

Blade se sorprendió un poco, pero de igual manera se giró hacia su enemigo.

“Luciel, qué alegría verte”, Blade miró a Shadow y apuntó su katana en dirección a su hermano. “Pensé que no irías a enfrentarme; hace un año no eras capaz de mantenerte de pie ante mí. Cuando nos topamos en el museo, claramente estabas dispuesto a retroceder. ¿Qué haces aquí?”

“Vine para terminar con esto, ya no es lo mismo que el año pasado, voy a romperte la cara a golpes en una pelea uno contra uno”, Shadow se ajustó las nudilleras de hierro en las manos y preparó su postura para luchar.

“Qué interesante, por fin podré cumplir con esa promesa; tu muerte en mis manos será el último escalón superado para mi libertad”.

proximamente: capitulo 32 “Aún puedo ganar” parte 1.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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