La isla de Caterus - Capítulo 6
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Capítulo 6: Capítulo 5: Lucha de pandillas.
Han transcurrido semanas desde la lucha en el museo y no ha existido ningún incidente escandaloso más, al menos desde lo que se.
Practico continuamente con Elena y progreso en mis clases; aunque todos se sorprenden por mis notas tan elevadas, parece que no necesito las clases en realidad, pero estar en compañía de muchos otros estudiantes es una experiencia agradable.
No sé si antes estaba en un colegio o algo, no lo recuerdo, pero estar con gente se ha vuelto común en este último tiempo.
¿Qué pasó con el ataque a la sede de la compañía? Según los informes, perdieron armas y reportes sobre los estudios que involucran estudiantes con O.M.A.
Fueron atacados por 3 personas con máscaras blancas y con diseños particulares; eran muy parecidos al joven que Elena y yo encontramos. Posiblemente son parte de una organización clandestina de la ciudad, todos llegaron a esa conclusión.
Ese grupo de la máscara es peligroso; los sujetos que nos atacaron con bazucas fueron capturados de los escombros que Sara dejó tras luchar contra ellos. El resultado de las interrogaciones dice que todos eran antiguos oficiales que fueron contratados por estos jóvenes con máscara. Aparentemente, llegaron con lingotes de oro y les dijeron que les pagaron una parte por adelantado y otra cuando terminara todo, pues solo debían matar a los estudiantes con O.M.A. y a cualquiera de los jóvenes ladrones que fracasara.
Parece que todos eran idiotas que se dejaron llevar por el dinero y perdieron, pues el sujeto de la máscara que los acompañaba terminó abandonándolos a la mitad.
Puede que su objetivo siempre fuera dar una distracción para atacar la sede principal, abandonando a todos los demás.
Pero al final estos tipos de la máscara desaparecieron y lo peor es que eran fuertes, atacaron la central principal y acabaron con muchos jóvenes con O.M.A. Es claro asumir que su nivel es demasiado alto en comparación con el nuestro; el mejor plan de acción es hacerse más fuerte y atraparlos en una emboscada, pero apenas sabemos de ellos, solo atacaron esa vez y no se pronunciaron más.
Su ataque fue liderado por una mujer de cabello negro azabache; según lo que dijeron, esta expulsaba hilos con los que controlaba a todos como marionetas, atrapándolos y haciendo que se mataran entre ellos. La cantidad de bajas fue absurda.
Nuestro déficit de compañeros en la organización era notorio ahora, pero al mes siempre existían nuevos reclutas. Lamentablemente, no llegaba ninguno a nuestra área; las chicas se enojaron con Jaime, pero todo era muy raro.
Hablé con Cristian y Daniel sobre este asunto y fueron muy amables de contarme algunas cosas que facilitaron mi entendimiento de la situación.
¿Cómo es mi relación con ellos? Bastante buena, somos amigos, solo que Cristian es algo agresivo; es como una versión masculina de Sara, aunque puedo asumir que su molestia algunas veces viene más porque estoy cerca de Elena.
Según Daniel, él se le confesó muchas veces, pero eso solo ha terminado en rechazos continuos; sí, un soldado caído, pero de igual manera he generado salidas interesantes con los 2 a salas de juegos.
Toda esta ciudad es un libertinaje en todos los sentidos para los jóvenes; tenemos cines, salas de juegos y tiendas juveniles al por mayor, pues el 80% de la población del lugar son solo jóvenes de entre 12 y 28 años. Todos los que son mayores como Jaime, generalmente son trabajadores de la empresa o cumplen funciones particulares.
¿Qué pasó con las desapariciones? Esa es una de las razones para que nosotros 3 visitemos tantos lugares recreativos, es para revisar los lugares más concurridos por los jóvenes.
Se pensaría que mi trabajo en la compañía sería de sol a sol, pero no es así; tengo clases de las 8 a.m. hasta las 12 del mediodía, luego puedo pasar horas en la oficina o no, es cosa nuestra. Podemos patrullar, pero no es obligatorio, solo se nos pide estar atentos y responder a los llamados si ocurre una emergencia con gente difícil; el resto es cosa de oficiales comunes.
Elena y Sara patrullan continuamente; esto es solo porque trabajar en esas áreas funciona como horas extras, dándoles un poco más de dinero.
No hablo con ellas referente al dinero; parece que cada una tiene una concepción diferente y necesidades particulares, no me meteré, pero puedo decirlo: divertirse en esta ciudad es fácil, pero caro; necesitamos mucho dinero, aunque existen trabajos de todo tipo.
Y así como existen trabajos normales en las tiendas, incluso se desarrollan trabajos ilegales.
¿Por qué los estudiantes optan por estos trabajos teniendo tantas posibilidades? Según Cristian, es que son idiotas; según Daniel, tener un O.M.A. nos vuelve más propensos a tomar riesgos, más si eso supone probar los límites que podamos tener.
Le entregaron armas a todos estos jóvenes, están deseosos de probarlos y muchos lo hacen de forma clandestina, se cree que muchos no son honestos con sus evoluciones y usan sus poderes como si fueran delincuentes.
Por ejemplo, los criminales que combatimos hace unas semanas en el museo eran estudiantes de un colegio; ellos estaban registrados y, cuando los identificaron, quedó claro que su verdadero nivel nunca estuvo marcado.
Esconder información es algo complejo, dificulta los datos de la compañía, pero los dejan trabajar igual. Parece que a la gente de alto estatus en este lugar le gusta que los jóvenes tomen riesgos alocados, si eso significa tomar control de datos mejores. Mientras más fuertes son, más se pueden estudiar los límites a los que su tecnología puede llegar.
Incluso la historia se puede poner mucho más tétrica.
“¿Proyecto Zeus?”, lo pregunté dudoso; no entendía qué era esto y Daniel al frente trató de explicarme.
“Es un rumor que circula por los jóvenes, es mejor que te mentalices con esos temas si no quieres estar fuera de lugar, pero en resumen, existe la teoría de que esta ciudad se hizo con el objetivo de crear a un dios artificial”. ¿Un dios artificial? Es muy loco todo lo que dice, ¿entiende siquiera lo que significa?
“¿Quieren crear un arma que pueda destruir al mundo?”, un poder así claramente tiene la capacidad para hacer eso.
“Es posible, sí, pero más que tener la intención de destruir el mundo, quieren sentir el poder de hacerlo si lo quieren”, Daniel trató de ser franco y yo estoy sorprendido.
Esto es mucho peor que la bomba nuclear; Oppenheimer se sintió de esa manera, encontró la forma de destruir el mundo, pero eso solo si se crean y estallan muchas a la vez. Ahora estamos hablando de algo que solo es manejado por una sola persona y posiblemente solo un chasquido de sus dedos es suficiente, un botón rojo con voluntad propia, algo aterrador de imaginar.
Cristian bebió un trago de su bebida y luego golpeó la mesa con su vaso para llamar a una camarera y que se llevará el vaso.
“Shadow, escucha, no pienses de más en eso, solo son locuras de cajón, es imposible crear un dios, nuestros poderes tienen limitaciones obvias y esa es nuestra construcción física”. Cristian trató de ser realista, incluso se fastidió; imagino que no quiere que nos asustemos por tonterías.
Aun así, Cristian mencionó algo interesante.
“¿Limitaciones físicas?”
“Piensa en mi arma: puedo generar energía y dispararla, pero no es perfecta, mi cuerpo se rompe con cada disparo, debo ser cuidadoso. Además, necesito conseguir energía para disparar más rápido; podría usar mi propio cuerpo para generarla, pero eso pondría en riesgo mi vida. Por esa razón uso unas baterías particulares que puedo incrustar en mi brazo para de esa manera no consumirme a mí mismo”. Me mostró una batería morada y parece que tiene 10 cartuchos guardados en un bolso de su cintura. De ser así, solo tiene 10 disparos, una limitación clara.
“Por mi parte, yo puedo conducir un vehículo extremadamente útil. Lamentablemente, el cuánto puedo ver y conducirlo con precisión, todo está limitado a mis reflejos y a cuánto combustible le echo para funcionar”. Ellos fueron honestos conmigo y luego me surgió otra duda.
“¿Las chicas igual?”
“Elena no puede controlar más tecnología de la que su cerebro pueda manejar, ya que debe hacerlo trabajar como una computadora; mientras más trabajos le des, más difícil es funcionar. De otra manera, ella podría tomar control de toda la ciudad sin problemas”, suena creíble. “Por otro lado, la enana tiene una limitación particular y creo que se debe también a su capacidad cerebral: no puede absorber todo; dependiendo del tamaño y la cantidad, está limitada. Quizás si se esfuerza, puede teletransportar un helicóptero o una cabaña, pero no un edificio, ¿lo ves? Estamos limitados, es lo normal”.
“Ahora lo entiendo, mi limitación está en que no me puedo sanar si no tengo material para reemplazar mi cuerpo. Tengo el presentimiento de que puedo regenerar extremidades, pero necesitaría comer lo suficiente para reemplazar la materia perdida”. Ellos asintieron, pues todos estamos limitados.
“Además, tienes ese problema de que no sabes ni dónde está tu O.M.A. Si no tienes cuidado y se daña, quizás no puedas sanarte; sería una muerte segura si vuelven a acribillar tu cuerpo a disparos como hace unas semanas. Debes ser cuidadoso”.
“Sí, es verdad”, al final les conté que no sabía dónde estaba mi O.M.A y consideran que tiene que ver con mi pérdida de memoria.
“En realidad hice una investigación en los informes sobre nosotros; lamentablemente no encontré donde habla de la ubicación de tu arma, pero sí mencionaba que era un prototipo avanzado y muy complejo”. Cristian me mencionó algo interesante y Daniel lo miró con una ceja levantada.
“Oye, ¿viste los informes?”
“Luego del desastre de los robos, a todos nos hicieron un chequeo médico, incluso nos metieron en esa máquina para analizar nuestro cuerpo, así que los informes del colegio estaban cerca y los revisé”.
Resulta que se tuvieron que hacer estudios para reponer la información perdida y seguro Cristian aprovechó el momento.
“¿Qué pudiste leer?”, se lo pregunté curioso y él trató de recordar.
“Todo fue muy rápido y se usan colores para identificar rápidamente algunas características, por eso sé que tu O.M.A. es uno especializado; tenía el mismo color que el de Sara, eso indica que es uno de alta gama, así que no me extraña que seas capaz de tener mejores resultados que los mediocres aspirantes a médico”, él debe referirse a los otros que tienen habilidades de sanación.
Bueno, parece que tengo uno en el cuerpo y lo detectaron. Aun tengo dudas, pero si nadie ha armado un escándalo todavía, es porque no tengo ningún problema.
Ahora que lo pienso, ¿Sara tiene de los mejores O.M.A.?
“¿Cuáles son los mejores poderes y armas que se tienen en la ciudad?”
Cuando lo pregunté, ellos miraron al techo para pensar.
“Primero estaría yo, luego serían las sobras”, Cristian dijo lo que piensa y Daniel se sonrió.
“Bueno, Sara es una de las mejores si hablamos de calidad de un O.M.A; junto con ella estarán otros 5, así que son 6… 7 si te contamos a ti”.
¿Solo 7? Ese es un número bajo… pero ahora me genera otra duda.
“¿Qué pasó con la gente que atacó el edificio principal?”
“Ese es uno de los temas más preocupantes: ningún estudiante o persona registrada presenta poderes como los vistos por estas personas, así que no es imposible asumir que alguien está creando nuevas armas; quizás son nuevos prototipos, incluso mejores a los actuales, no se sabe. Es un problema que tiene a todos los ejecutivos de los nervios”.
Daniel está hablando de un problema: si las personas con prototipos más avanzados ya están vigilados, que aparezcan nuevos es…
“Si yo tengo un prototipo avanzado y vengo del exterior, puede que estos sean iguales”. Cristian me escuchó y negó.
“Tu deberías ser una excepción a la regla; no puede ser que dejaran escapar a tantos prototipos avanzados de la nada para ir al exterior. Se necesita estar confabulado con uno o más países que te permitan el escape, sin mencionar que incluso algo como eso debe estar registrado. Los oficiales no son tan tontos como para dejar pasar algo así”.
Cristian lo dijo y Daniel lo pensó.
“Oye, ¿crees que esto sea producto del caos de hace 10 años?” Cuando Daniel lo preguntó, Cristian se puso a analizar la idea.
“Eso… no podría ser imposible”. Ellos parece que llegaron a un entendimiento mutuo, pero yo no lo comprendí.
“¿De qué caos hablan?”, lo pregunté dudoso y parece que intentaron explicarlo.
“Esto ocurrió hace 10 años, cuando la compañía estaba pasando por su mejor momento. Se dice que muchas fábricas colapsaron y explotaron al mismo tiempo, incluso que experimentos fallidos escaparon para destruir la ciudad. Nosotros éramos niños en esos tiempos y estuvimos en la zona de los refugios. Lo ocurrido aquí fue una guerra en todos los sentidos; todos dicen que fue una falla, pero yo no me compro eso. Apostaría a que unos terroristas aparecieron para robarse la tecnología del lugar. Si eso es verdad, quizás estos enemigos pueden ser el resultado de experimentos que no pudieron ser registrados o que fueron secuestrados durante este incidente”.
Parece que ese desastre fue grande; quizás deba investigarlo con tiempo, si se robaron niños prototipo durante ese incidente para enviarlos al exterior. Quizás yo soy…
Trato de pensarlo, estos sujetos son fuertes, demasiado; quizás puede que se estén acercando a este proyecto Zeus, pero……
¿Realmente son capaces de crear un dios? Es absurdo; mejorar a un humano es una cosa, pero no se puede hacer mucho más. Somos seres imperfectos y esa es una de las maravillas de nuestra existencia.
Al menos de esa manera lo veo yo, aunque casi puedo recordar a alguien diciéndome esas palabras.
Todos comemos un trozo de pizza y observamos los alrededores; estamos en un club lleno de luces, música y comida, todo para pasar el tiempo.
Es extremadamente cómodo estar por aquí, además… las chicas son lindas, pero lo mejor de todo es la comida. Es una lástima que todo sea tan caro; es obvio que te fuerzan a trabajar.
“¿Ustedes trabajan en algo además del grupo de justicia?”
“Sí, yo con Daniel pasamos algunas noches haciendo guardia en algunas tiendas. Es un trabajo nocturno pesado, pero no tanto; mucha gente está en nuestra área, así que no es completamente necesario que estemos siempre atentos. Podemos dormir en el día y visitar tiendas nocturnas mientras realizamos nuestro trabajo de guardias; incluso algunas veces venimos a este lugar. Las fiestas nocturnas son muy alocadas aquí, deberías venir alguna noche”.
“Lo pensaré”, el lugar ya era agradable; de noche puede ser una experiencia divertida.
Mientras lo pensaba, ellos sonrieron y me miraron.
“¿Qué te parece esta noche?”
“¿Eh?”, me sorprendí por la rápida invitación, eso fue pronto.
“¿Qué?, ¿acaso tienes trabajos nocturnos?”, Daniel frunció el ceño y yo miré al vacío para pensar.
“La verdad es que sí, realizo trabajo de medio tiempo en el hospital, atendiendo en el horario nocturno. A esa hora los médicos están cansados, por lo que necesitan más ayuda”. Es un trabajo que se adecua perfectamente a mí, especialmente con todo el conocimiento que tengo y mi habilidad.
“¿El hospital?, con tus notas no me sorprende, ¿quieres ser médico?”, Cristian me miró impresionado por lo que escuchaba. “Según tengo entendido, no muchos tienen trabajo ahí; es un lugar que asumo que pagan bien. Una vez hicimos guardia en el hospital y fue una experiencia lucrativa, siempre está movida. ¿Cuánto trabajas ahí?”
“Trabajo 4 horas, de las 8 de la noche hasta las 2 de la madrugada”.
“Son horas pesadas, pero perfectas. A las 2:30 el lugar se pone mucho más divertido. ¿Qué te parece venir luego del trabajo? Podemos saltarnos 1 o 2 clases; con nuestras notas no veo el problema. Nada está a la orden del día”.
Lo analizo y asiento; esto puede ser divertido.
“Bien, en ese caso, ya son las 2 de la tarde, mejor partimos a nuestra casa, dormimos y nos juntamos a la noche”. Cristian propuso la idea y nos terminamos la pizza para retirarnos.
Una vez salimos, el exterior se sentía… muy aburrido. Es increíble cómo todo el interior de la tienda está tan herméticamente cerrado que nada del exterior se escucha.
Caminamos un poco y, sin darme cuenta, me golpeé con alguien.
“Lo lamento”, me disculpé rápido y pude ver que choqué con una joven; ella tenía la piel blanca como la porcelana y un cabello castaño corto hasta los hombros. No negaré que es bastante linda.
“No, tranquilo, yo no veía por donde caminaba”. La joven tenía una sonrisa en la cara y un poco de las mejillas coloradas. ¿Este es uno de esos eventos románticos que están en esas historias que Sara lee?
Miro a mi lado y mis amigos están mirando al cielo brillante.
“Qué hermosa nube”.
¡Claramente están ignorándonos para no fastidiarnos!, se nota su incomodidad en la cara.
“Eh… Adriana, debemos avanzar; llegaremos tarde”.
“Oh?…., ¡Ah, es verdad!”, aparentemente la joven estaba acompañada de otras 2 chicas y se disculpan para avanzar rápido, aunque se nota que la joven con la que choqué me trató de despedir con amabilidad, pues se disculpó una última vez dándose la vuelta. Lamentablemente, ella chocó contra un poste por el despiste y sus amigas se rieron mientras la arrastraban.
Sí, era una chica divertida; miro a mis amigos y ellos tenían rostros tristes.
“¿Por qué a mí no me pasan esas cosas?”, ¿eso preocupa a Cristian?, bueno, no importa.
Sonreí un poco por la tontería y escucho una pelota rebotar, así que la agarro. Esta era una pelota de basquetbol y cuando la tome, pude ver a una chica de cabello celeste correr en mi dirección como un caballo fuera de control.
Mis instintos me avisaron del peligro, así que le tiré la pelota a Cristian, quien la recibió sin entender qué pasaba.
La chica que corría en mi dirección cambió de rumbo y, con la cabeza gacha, taclea a Cristian para llevarlo al suelo.
El golpe se vio doloroso y mi amigo soltó la pelota que salió volando lejos de él. La chica vio la pelota alejarse y la persiguió como un niño persigue los dulces.
“Lo lamento, disculpen a Monika, es un poco tonta, que tengan un lindo día”, una chica bronceada de cabello violeta tomado con una cola de caballo pasó por nuestro lado disculpándose mientras seguía a la chica de pelo celeste con una sonrisa en la cara.
“La gente en esta ciudad está motivada”, lo dije sorprendido y Daniel miró a Cristian en el suelo con una sonrisa.
“¿Te gustó tu evento romántico?”, Daniel se burló, pues Cristian quería un evento con una chica, aunque seguro él hubiera preferido algo con una chica tierna y linda, no con una peleadora de lucha libre.
Observamos cómo Cristian lloraba en el suelo con tristeza y esperamos a que se recuperara para del dolor.
Luego de ignorar lo que acaba de pasar, nos movemos por las calles mientras hablamos sobre tonterías y juegos, al menos ese era el plan, pero Cristian se quejaba de un dolor en su estómago, ¿realmente recibió un golpe tan fuerte?
Mientras hablábamos, Daniel se fija en algo.
“El callejón”, él dijo eso y corrió en una dirección, cruzando la calle y entrando a un callejón.
Cristian y yo nos miramos y luego lo seguimos, pues no entendíamos qué pasaba.
En el lugar, me percaté de unas personas corriendo y doblando la esquina del callejón lejano y Daniel estaba revisando algo en el suelo.
Una persona estaba lastimada, había sido golpeada y Daniel trataba de hablarle.
“¿Un asalto?”, Cristian propuso una idea, pero Daniel le quitó la billetera al joven… oye, eso es…
“No, no lo fue, no se llegaron nada de dinero”.
“Regresa eso a donde pertenece”, le hablé para que devolviera la billetera; aun si no le robaron, no es correcto que nosotros lo hagamos.
“¿…..?”, el joven nos miró preocupado y trató de levantarse, pero estaba herido.
“¿Lo puedes sanar?”, Cristian preguntó y yo me negué.
“No lo haré, este chico tiene un cuchillo y no lo conozco, puede ser peligroso”. Mis amigos lo miraron y vieron la navaja en su mano, algo que hizo retroceder rápido a Daniel, pues no creo que este joven sea totalmente inocente.
“No necesito ser sanado, puedo hacer las cosas por mi cuenta”, se levantó con dificultad y miró en dirección al callejón. “Maldición, se la llevaron, solo me queda ir con el jefe”, dijo eso y me le acerqué.
Doy un paso al frente y corto su ruta de escape con un brazo golpeando la pared y dejándolo atrapado contra ella.
Si él fuera una chica, la escena sería muy parecida a las encerronas que aparecen en las historias románticas que Sara lee, pero como ambos somos chicos, no da el mismo efecto.
“¿Secuestraron a alguien? Habla, ¿quién es la persona y quién la secuestró?”. Los secuestros estaban siendo investigados por nosotros, una razón para visitar lugares concurridos, no solo por diversión… bueno, es parte del 70%, pero somos jóvenes trabajadores.
“¿Crees que te lo diré? No seas un idiota, déjame ir”. Todos nos miramos entre nosotros y luego vemos al joven para sonreír con malicia.
Él vio como los 3 sonreímos y lamentó no hablar cuando debió hacerlo.
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“¡Aaahh!”, su grito resonó por todas partes y yo me reía un poco.
“¿Qué pasa?, ¿acaso ya recordaste que debes decirme?”
“¡Jódete, vete al diablo!”, él se puso resistente y luego lo soltó un poco y sintió por un instante como caía, lo que terminó con él pegando un grito de miedo.
Ahora mismo lo estoy agarrando de las piernas mientras lo mantengo colgando de cabeza desde el techo que da a un callejón.
“¡No, espera, espera, no lo hagas!”.
“Responder”.
“Los secuestrados eran amigos míos y lo hizo la banda enemiga”.
“¿Banda?, ¿de esas que tocan música?”, traté de pensar en un grupo de músicos criminales y luego Daniel a mi lado negó con la cabeza.
“No lo creo, quizás habla de una pandilla”.
“Entonces son criminales”. Cristian no parece encontrar la diferencia entre pandilleros y criminales, así que me dijo que estaba bien soltarlo.
Si dijo “banda enemiga”, es porque él también era de una banda. Lamentablemente, no podía simplemente soltarlo; era problemático si moría.
“No somos criminales, no robamos, solo somos un grupo de gente que comparte entre ellos”. El joven trató de defenderse, pero Cristian se cruzó de brazos.
“No importa, son gente que toma como suyo áreas públicas y no habitadas para vivir, molestando de paso a toda la gente alrededor”.
“Son departamentos en construcción y que nadie usa, ¿qué tiene de malo darles uso?”
“Que una persona se vaya de vacaciones y deje la casa sola no es excusa para que la tomes como tuya”.
“……..”, Cristian dio un argumento difícil de debatir y luego levantó al chico para sacarlo del borde.
“Escucha, no queremos problemas, ¿puedes decirnos el lugar a donde la pandilla enemiga está? Iremos a rescatar a tus amigos”, lo dije sin tanto rodeo, solo necesitamos saber quién es y luego el lugar donde está, para de esa manera entrar, patear traseros y saber a quién rescatar.
“No, olvídalo, nosotros nos encargaremos, no necesitamos a idiotas como tú metiéndose en nuestros asuntos”.
“Entiendo, ponte en la orilla, voy a dejarte colgado otros 5 minutos hasta que tu actitud cambie”.
“¡No, no, no, no!”, entró en pánico y se puso en posición fetal en el suelo. Al final la amenaza funcionó; decidió decirnos a dónde ir.
Nos toca ahora acabar con un grupo de pandilleros.
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Cristian, yo y Daniel caminamos directamente a un edificio a medio construir; el lugar supuestamente era nuestro objetivo.
“¿Están seguros de que es aquí?”, lo pregunté mirando a mis compañeros y ellos asintieron.
“Si ese idiota no nos mintió, la pandilla debe estar en este lugar. ¿Qué piensas, Daniel?”
“No creo que mintiera. Shadow lo sacudió mucho en el aire; estoy seguro de que sabe que si nos miente, lo buscará y lo dejará colgado por todo un día”. Eso no es mentira, tiene razón al pensarlo, voy a vengarme si miente.
Miró en dirección al edificio a medio contruir y no entendí algo.
“¿Realmente viven ahí?”
“Algunos prefieren esos lugares antes que pagar un arriendo y vivir casi todos sus días trabajando para mantenerlo. No negaré que pagar un departamento es una molestia, pero es necesario hacerlo si no quiero dormir en el suelo”. Cristian es honesto y veo el edificio a medias.
“¿Los dueños no se molestan por la gente?”
“La empresa dueña cayó en la bancarrota tras el caos de hace 10 años; ahora es parte del gobierno de la ciudad y arreglarla es de baja prioridad. Asumo que ni siquiera saben que alguien vive ahí”. Sin dinero, nadie trabajará para arreglarla; tiene sentido.
Caminamos a la entrada del edificio a medio construir con calma y yo lideraba el frente mientras ellos observaban los alrededores.
Soy el más resistente; si alguien es golpeado, prefiero ser yo.
Cuando estábamos por entrar, unas personas aparecieron y detuvieron nuestro paso.
“Quietos ahí, mocosos”, un joven nos lo dijo y yo incliné la cabeza.
“Tenemos la misma edad”.
“¡No me respondas!”, se molestó por ser atacado con lógica y luego agarró un fierro, mientras tenía a 2 amigos atrás. “Larguense, estamos ocupados y no necesitamos de idiotas por la cercanía”.
Los miramos un momento y luego nos pusimos nuestros brazaletes en el antebrazo para mostrar quiénes éramos.
“Somos parte de la unidad de justicia especial, como invasores de la zona, les pedimos amablemente que se retiren”, lo dije sin más, nuestro trabajo es hacer cumplir la paz, podemos darles una gran reprimenda y estamos usando ese poder para entrar.
Era la mejor manera; si decimos que queremos rescatar a alguien, puede ser usada como rehén, así que lucharemos sin decirlo, eso nos dará espacio de movimiento.
Nunca permitas que el enemigo sepa todo lo que sabes.
Él me miró unos segundos algo sorprendido y luego levantó su fierro para golpearme.
Esa era una señal de rebeldía y era mi deber enseñarle a respetar la ley… por la fuerza.
Agarró su brazo y lo levantó para que pasara por encima de mí, aplicó fuerza y lo azotó contra el suelo. Este movimiento me lo enseñó Elena; ella lo usó tantas veces en mi cuerpo que me duele solo con recordarlo.
Los otros 2 jóvenes apuntaron sus manos en mi dirección; uno comenzó a generar electricidad y otro una bola de fuego.
Cristian apareció y pateó las manos de uno para evitar el ataque, dio un giro y una segunda patada le llega en la cara a su oponente, haciéndolo caer al suelo inconsciente.
Daniel se movió y se puso un guante en la mano que, al tocar al joven restante, lo electrocutó entero, para hacer que cayera como peso muerto.
Daniel no tiene solo su vehículo; está especializado en la utilización de diferentes herramientas tecnológicas y todas las puede sacar de un bolso verde que tiene como banano en su cintura, ¿será ese su verdadero O.M.A?
“¡Ayuda, necesitamos ayuda, los idiotas de la Justicia llegaron!”, un joven nos vio y gritó para que de repente muchos otros jóvenes comenzaran a bajar por las escaleras del edificio y llegaran al primer piso donde todos estamos.
Daniel saca una esfera metálica de su bolso y aprieta un botón; este se moldea y mueve a sus pies para convertirse en patines, dándole ruedas a sus zapatos.
Cristian vio la cantidad y luego comenzó a poner una batería en su brazo mientras realizaba unas configuraciones en una pequeña pantalla de su brazo.
“Con eso cambio la configuración a arma no letal; eso los sacudirá y dispararé más veces con la energía reducida”. Su brazo se transformó en un cañón y se preparó para la gran acumulación de gente.
Los disparos llegaron de un lado a otro; los jóvenes tenían un O.M.A. cada uno, eran un problema.
Esquivamos bolas de fuego, tierra, agua, púas e incluso balas de metal que eran como clavos.
Daniel esquiva todo lo lanzado y Cristian retrocede para disparar a distancia mientras se cubre, pues Daniel era el único que con los patines podía esquivar fácilmente todo.
Yo por mi cuenta esquivaba una buena cantidad, pero me dejaba golpear por los menos letales para así evitar algunos peores.
Mi cuerpo se sana más rápido de lo que me dañan y Cristian a distancia puede acabar con una buena parte de los enemigos; en comparación a nosotros, ellos eran simples amateurs.
Trato de percatarme de cuál sería la mejor maniobra y luego un líquido verde apareció; lo esquivé sin problemas, pero luego el suelo en donde cayó comenzó a burbujear.
“Es ácido”, si nos golpea con eso podemos tener problemas; el piso se estaba derritiendo y luego el líquido cayó en una pared de metal y esta se comenzaba a agujerear y deshacer con el ácido.
Mis amigos miraron lo sucedido y me percaté de una persona en particular; esta se encontraba en el tercer piso del edificio, era un hombre de unos 27 años, miraba en nuestra dirección con molestia y disparaba ácido de sus muñecas.
“Ese tiene pinta de ser el jefe final”. Parece chiste, pero tiene ese aire y mis amigos asintieron.
El problema ahora es que, si se llena todo el alrededor con ácido, Daniel no se podrá mover; esto es una complejidad gigante a largo plazo.
“Necesito llegar a donde él, chicos, necesito cobertura”. Ellos asintieron a mis palabras.
Daniel lanzó una bomba de humo que estalló al frente del edificio y Cristian disparó en dirección al hombre.
Yo corro con rapidez al edificio y me meto en el humo para llegar a una pared.
Me sujeto de pequeños espacios entre los ladrillos y uso las construcciones a medio terminar para apoyarme y escalar la pared.
No parece que alguien me viera y escucho que todos gritaron enojados; yo paso de largo el segundo piso y llego al tercero.
El hombre del ácido disparó a distancia y se cubrió de los ataques que Cristian le disparó. Él estaba tratando de controlar la situación a su manera, pero de repente miró en mi dirección y se percató de que estaba entrando por una ventana.
“Hola, ¿linda vista?”, traté de bromear, pero luego me lanzó ácido, así que salté al interior y rodé por el suelo para esquivar todo. “Demonios, me sentí como un algodón de azúcar cerca del agua”; era imposible no sentirme así, el concreto cercano estaba derritiéndose.
“¡No escapes!”
“Lo lamento, tu petición no puede ser escuchada”, literalmente me derrito.
Esquivo más ácido y me muevo en su dirección con cuchillo en mano; él saca su navaja y apunta un dedo en mi dirección.
Me vuelve a lanzar ácido y lo esquivo mientras mantengo un intercambio cercano usando mi arma.
La situación se complicaba y tomé un segundo cuchillo para cortarlo, pero él era todo un experto; no solo mantenía mis armas a raya usando solo una navaja con la mano izquierda, sino que usaba la derecha para lanzar ácido de vez en cuando.
Me muevo alrededor de él, yo trato de atacar y no es suficiente, incluso me hace cortes en el cuerpo.
¿Cómo puedo perder de esta manera?, es mucho más hábil que Elena en el manejo de armas.
Esquivo más ácido y retrocedo; él trató de seguirme, pero se dio cuenta de cómo el suelo empezó a temblar.
Mientras evitaba su ácido, lo hice disparar alrededor; todo un círculo a su alrededor estaba lleno de ácido. Esto quemó el suelo donde él estaba y luego se derrumba.
Él trató de escapar, pero no pudo; cayó todo un piso y se azotó contra el suelo de abajo.
Pude verlo intentar levantarse, pero saltó y caigo encima suyo, enterrándolo más contra el piso.
Se enojó y usó su navaja para cortarme; no obstante, ya no era tan rápido, el golpe debió dolerle.
Esta vez no usó tanto el ácido; entendió que era más peligroso de lo necesario si no lo usaba bien, por lo que apretó el puño para golpearme.
Lanzó un golpe, me moví en consecuencia y un corte llegó a mi ojo.
“¡¿Eh?!”
Retrocedo una pequeña distancia y luego me percato de que una chica estaba encadenada a una esquina. Parece que se sorprendió por nuestra extraña llegada del piso superior y cómo empezamos a pelear.
El corte que me dio lo hizo sonreír altaneramente; está muy seguro de ganar.
“Peleas bien…, pero no funciona en este lugar, necesitas más que eso si quieres estar a nuestra par”. Él caminaba seguro a mi alrededor de forma amenazante, pero yo no tenía miedo.
“Ya cállate, vamos a pelear, no a contar nuestra vida. Eres mi enemigo, eso es todo, no es necesario que me cuentes las grandes dificultades que tuviste para saber cómo limpiarte el trasero”, me limpio la sangre del ojo y ya no tenía una herida.
Él me miró sorprendido, pues todas mis heridas estaban en 0.
Corro en su dirección y luego intento cortarme, pero uso mi brazalete para detener el corte y darle un golpe.
Él respondió igual y yo retrocedí mucha más distancia; casi sentí mi mandíbula desaflojarse, pero me la ajustó y está como nueva.
Entendió rápido en qué consiste mi habilidad, pero no lo dejaría escapar.
“Vamos a ver cuál de los 2 llega antes al infierno”. Le hago esa declaración y la chica abre la boca impresionada, pues este debe ser el líder enemigo al que su pandilla ha tratado de cazar con tanto esmero y yo estaba a punto de patear su trasero.
Si niña, mira como rompo a este idiota y luego cuenta mi historia por los siglos de los siglos.
Sonrió y corro en su dirección, solo con un cuchillo, pues necesito golpearlo y no cortarlo; el cuchillo en mi mano derecha junto al brazalete es para protegerme de su navaja mientras uso la mano izquierda para responder.
Niego su navaja y luego uso mi brazo libre para golpearlo. Él respondía igual o incluso me afirmaba del brazo, pero en ese caso, me acercaba y le daba un cabezazo en la frente.
La sangre salpicaba, esta era una lucha de resistencia en la que yo tenía ventaja, no importaba el daño, incluso si me apuñalaba el brazo no me detenía, solo lo seguía golpeando.
Él era más musculoso que yo, tanto que golpearlo me lastimaba y fracturaba el brazo, pero se volvió a reconstruir para darle otro golpe sin ponerle un límite a mi fuerza usada.
Luego de unos golpes, él me pateó lejos para ganar distancia; parecía que estaba desistiendo de ganar, pero sonrió de igual manera.
“Eres de ese grupo de idiotas, ¿verdad?, ¿esos que deben luchar para proteger gente?”, sonrió mientras su cara sangraba y luego apuntó a la chica encadenada. “Vamos a ver qué haces”.
Mierda.
Corro a donde la chica y él dispara ácido; ella estaba encadenada, no podía sacarla y el tiempo se agotaba en mi cabeza.
Me paré al frente de ella y la cubrí con mi espalda.
El disparo llegó de lleno a mi cuerpo y pude sentir un dolor sofocante, era como si todo mi cuerpo comenzara a desaparecer.
“¡……!”, la chica ahogó un grito al verme; yo trataba de mantener el cuerpo en su lugar, pero el dolor era absurdo.
No podía ver cómo estaba mi espalda; solo estaba mirando a la chica que estaba desesperada viéndome.
Giro mi mirada a mi brazo y este se comenzó a desprender; era una sensación muy aterradora, pero respiro profundo y me esfuerzo en mantenerlo firme.
“Me sorprende, ¿aún puedes estar de pie?, casi puedo ver los huesos de tu columna, es desagradable”, él sonreía feliz al ver mi desgracia, incluso se reía a carcajadas. “Qué idiota eres, ¿por qué hacerlo? Ahora que lo pienso, detenerme era mucho más importante. ¿No eres demasiado idiota al hacer todo esto?”
Yo trato de controlar mi respiración y no caer en la desesperación; solo sigo concentrándome.
“¿No dirás nada?, ¿acaso el ácido te quemó los pulmones?, jajajaja”.
El ácido chorrea por mi cuerpo y cae al suelo continuamente mientras aún me esfuerzo en mantenerme consciente.
“¿Qué pasa?”, él no lo entendía, pero luego de un tiempo, mi brazo volvió a su lugar y mi cuerpo solo muestra quemaduras de tercer grado, algo grave, pero muy diferente a lo que él esperaba. “Se supone que soy capaz de derretir el concreto y el acero, ¿cómo puedes seguir de pie?”
Camino de espaldas y luego me giro para moverme en su dirección.
“¡Aléjate!”, él no lo entendía, yo comencé a caminar hacia él y disparó más ácido.
Uso uno de mis brazos para bloquear el líquido y todas mis prendas en el brazo desaparecen. Mi cuerpo está quemado, pero se seguía moviendo.
“¡No te acerques!”, disparó más y más ácido; su intención era acabarme, pero poco a poco, su ácido solo caía y mi cuerpo se regeneraba más rápido de lo que se quemaba.
“Tengo resistencias a cualquier veneno o sustancia y si no es así, las desarrollo. Mi cuerpo puede acostumbrarse a todo lo que intentes mandarle, se acostumbra y mejora. Ahora mismo, ya soy inmune a tu ácido”, lo dije y luego corrí para estar al frente del.
Le doy un golpe en la cara y este toca el suelo mientras gritaba de dolor. Aún tenía parte del ácido en mi cuerpo; eso le causó una gran quemadura en el rostro, pero lo ignoré para agarrarlo y luego lo llevé a donde una ventana. Él aún estaba adolorido por la pequeña cantidad de ácido en su cuerpo, pero lo levanté para tirarlo al primer piso.
Era fuerte; no creo que muera.
Él golpea el suelo con fuerza y toda la conmoción de abajo se detiene; su líder fue derrotado y eso fue suficiente para que se volvieran locos, corriendo en diferentes direcciones como pollos sin cabeza.
¿Dónde quedó su lealtad? Pensé que me atacarían en grupo; estaba listo para abrazarlos mientras tenía todo el ácido encima. Qué fastidio, se terminó antes de lo esperado.
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Como estaba todo lleno de ácido, Cristian me tiró a la calle y rompió un hidrante para luego bañarme en agua; parecía una acción ruda, pero estaba tremendamente preocupado por mí, pensaba que mi cuerpo podía ceder en cualquier segundo, pero hace mucho que dejé de sentir tanto dolor. Estaba bien.
Luego de comer un poco, las pocas quemaduras que quedaban ya no estaban.
Lo único problemático era mi ropa, pero principalmente la parte de arriba fue lo que perdí, nada más; aunque la chica que rescatamos se avergonzaba y me pidió vestirme, ¿no se da cuenta que no tengo más ropa?, qué grosera.
Le dijimos que nos enteramos de su secuestro y la fuimos a rescatar; ella agradeció y amablemente nos llevó a donde sus amigos, cosa que nos lleva a donde estamos ahora.
El líder de la pandilla de la chica estaba listo para pelear y llegamos antes de que partieran a rescatarla. Según ella, es la hermana menor del líder y este me miraba con el ceño fruncido.
“¿Por qué estás desnudo?”, ¿en serio esa es tu primera pregunta? Te traje sana y salva a tu hermana; además, no estoy desnudo, llevo pantalones… a media caída, pero no es mi culpa que se quemaran un poco.
“¿No deberías ofrecerle algo de ropa antes de criticar, hermano? Ellos me ayudaron”. Buenas palabras amiga, pero no olvido que hiciste lo mismo; se nota que son hermanos.
El hombre era de la misma edad que el jefe al cual derroté y era mucho más alto, además de tener cabello naranja como su hermana.
“¿Son de esa pandilla?”
“No, somos quienes les patearon el trasero para rescatar a tu hermana”, lo dije de forma simple; es un resumen.
“No me lo creo, ¿de qué manera vencieron a Acidus Man?”
“Primero que nada, ese nombre es horrible y poco creativo, no quiero volver a oírlo y, respondiendo a eso, yo lo derroté”. Él me miró con una ceja levantada; yo era más pequeño y tenía algo de musculatura visible, pero no parecía que le ganara a él en una pelea.
Miró a su hermana y ella asintió.
“Fue espectacular, lo molió a golpes y me protegió del ácido con su cuerpo”.
“¿Puedo asumir que tienes un O.M.A problemático?”
“Sí, es la manera más correcta de resumirlo”, es más fácil pensar que pude compensar mi fuerza usando una habilidad, por lo que asintió.
“Entiendo, gracias por ayudar a mi hermana, pero… ¿qué harán ahora?”, aún tengo el brazalete a medio quemar en mi brazo; es mi deber tenerlo para mostrar quiénes somos.
Estamos en un barrio baldío; la zona solo debería tener tierra, pero está llena de carpas y algunas ollas comunitarias al fondo.
Todo este grupo vive en este lugar y mire a mis amigos que estaban cerca.
“¿Este lugar le pertenece a alguien?”, le pregunté a mis amigos y me asintieron.
“Según tengo entendido, sí, solo que aún no ha decidido construir algo por aquí; los materiales son caros, así como la mano de obra. Necesitan pensar en qué hacer y juntar dinero. Podría decir que este lugar no será tocado por uno o 2 años, pero… luego de eso, si ellos no se retiran, lo más posible es que manden a los oficiales o a nosotros para que los saquemos a la fuerza”. Daniel me dijo cuáles eran las formas en cómo funcionaba todo.
Cristian los miraba, pero no decía nada; tenían a niños pequeños de unos 4 años alrededor, seguro no quiere ser agresivo.
“Eso significa que podemos ignorarlos ahora, pero eso no será permanente”, lo dije mientras analizaba la situación.
Todo el lugar parecía ser su casa; podría decir muchas cosas, pero los arriendos son caros, quizás todos tienen sus problemas. Debería escucharlos uno por uno; los niños pequeños no pueden trabajar y, si el resto trabaja, no los pueden cuidar… es un dolor de cabeza.
Me cruzo de brazos y los observo. Estaban haciendo comida y también pude ver a un joven hacer una pequeña escultura de madera con su navaja; incluso una chica estaba cociendo un pequeño muñeco de tela para los niños.
Agarré mi celular y luego llamé a alguien.
“Elena, hola, mi vida, mi corazón…”. Traté de ser amable con la persona al teléfono y Cristian me miró para fruncir el ceño, pero solo me reí y le saqué la lengua en broma. “Sí, sí, necesito un favor”, hablé con ella en el celular y agradecí que entendiera la broma.
“Necesito que me des información sobre el dueño de un sector en particular, te mando las coordenadas. Tengo pensado hablar con él de manera pronta para discutir un asunto… sí, gracias, te debo una”.
Ella trabaja rápido; seguro no le cuesta nada si tiene el computador en la mano.
Le mando mis coordenadas del lote baldío y miró a la gente de la pandilla.
“No prometo nada, pero tengo una pequeña idea que puede ser una solución, así que nos estaremos viendo pronto”. Les dije eso y me detuvieron para darme algo de ropa sobrante; sí, eso me ayudará a no volver en harapos a mi cuarto.
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Las luces y la música están en lo más alto; por un segundo estaba preocupado de que los vecinos reclamaran, pero luego esa idea se fue al diablo.
Estoy disfrutando mucho de mi tiempo aquí.
Luego de unas horas en el hospital, me vine al club con Cristian y Daniel. Todos nosotros entramos y este lugar era nada más que una fiesta en todos los sentidos.
Nunca estuve en una discoteca, pero estoy seguro de que era así.
Los chicos se fueron a pedir algo para tomar; por mi parte, me olvidé de todos los problemas y el dolor de hoy para poder disfrutar un poco del ambiente. Ahora mismo estoy bailando con una chica en el centro de la pista de baile.
¿Quién es?
¿A alguien le importa? A mí no.
Baile con ella unas canciones y ella se acercaba mucho a mí, incluso me abrazó y me dio un beso en la mejilla. Demonios, las chicas aquí van con todo.
Ella sonrió y luego de un rato, retrocedió unos pasos asustada.
¡¿Qué pasó?! Pensé que nos estábamos llevando bien.
La veo alejarse y un escalofrío pasa por mi espalda. Me doy la vuelta para mirar quién estaba y una chica está sonriendo ahí… bueno, creo que serían 2; la segunda era algo más pequeña, por lo que no se vio rápido.
“Hola, hola, ¿qué las trae aquí?, ¿vienen a relajarse?”, lo pregunté sin perder mi sonrisa; las chicas que llegaron eran Elena y Sara.
“Parece que te diviertes mientras nosotras trabajamos como burras”. Sara frunció el ceño, pero yo me seguía balanceando de un lado a otro al compás de la música, todo con la intención de pegarles un poco el ritmo y que se relajaran.
“Ya que están aquí, ¿por qué no divertirse?”
“Jaime nos dijo que te buscáramos para hablar y no respondías tu celular, así que vinimos a buscarte a este lugar usando tu dirección en el GPS. Me sorprende encontrarte con las manos en la masa”. Elena explicó lo que pasó y tal parece que solo Sara está algo molesta por mi actitud.
“¿Recién salieron de la oficina? Qué horror, tómenlo con un poco de calma”.
“Es fácil decirlo para ti, estabas a punto de poner tus manos en una de nuestras compañeras de clase”, Sara habló y dijo algo que me sorprendió.
“¿Era una compañera de clase?”
“¡¿Ni siquiera lo sabías?! Parecía que estaban a punto de repoblar la especie con ella”.
“Ja, ja, niña chistosita, solo era un baile, no pensaba ir tan lejos”, ¿no es realmente ella la pervertida solo por pensarlo? “Además, ¿cómo esperan que lo supiera?, con tantas luces no puedo saber ni qué color de pelo tiene, menos preguntar su nombre, solo bailamos”.
Elena me pasó unas hojas de oficina y suspiré cansado; ya tendremos más tiempo para eso.
Guardo las hojas dobladas entre mis prendas y luego tomó la mano de ambas para llevarlas más adentro de la conmoción.
Ellas se sorprendieron, pero luego las movía un poco para que se relajaran y bailaran.
“Vamos, se merecen un descanso”.
“Olvídalo, todo es muy caro aquí, especialmente durante la noche”, Sara se negó rápido y Elena lo consideró, pues comenzó a bailar un poco.
“Yo les pagaré una bebida a cambio de un favor futuro; necesitaré mucha ayuda con un asunto”. Sara me miró un poco dudosa y luego comenzó a moverse al ritmo de la música.
“Espero que no sea algo muy problemático; si es así, aceptaré el trago y podemos juntar algo de dinero para una pizza”.
“Me gusta como piensas”, les sonreí para bailar con ellas y le hice señales a los chicos, pero ellos estaban sentados solo comiendo mientras disfrutaban de la fiesta. Bueno, cada uno tiene su estilo.
Algunas veces me pregunto si mi yo de antes hacía todas estas cosas, pero al final no importa; estoy disfrutando mucho de este momento.
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