La isla de Caterus - Capítulo 7
- Inicio
- Todas las novelas
- La isla de Caterus
- Capítulo 7 - Capítulo 7: Capítulo 6: Un trabajo sin final.
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 7: Capítulo 6: Un trabajo sin final.
Yo me pongo pensativo, para luego mover una pieza del tablero y eliminar al caballo enemigo.
Jugar al ajedrez se ha vuelto una actividad bastante normal mientras matamos algo de tiempo en la oficina.
Miro a mi contrincante y, por alguna razón, estaba feliz.
“Era lo que esperaba, activaste mi carta trampa, ahora yo…”.
“¡Alto!, creo que te equivocaste de juego”. Tuve que parar a Sara en seco; la chica hizo un puchero, pero era inevitable no detenerla. Comenzó a sacar un mazo de cartas de la nada.
“Qué aburrido, yo le quería meter tensión a la cosa”.
“¿Cómo siquiera se puede jugar al ajedrez así?”.
“Fácil, le damos habilidades simples a cada pieza y tratamos de ver cómo se mueven”.
Yo traté de pensarlo y…, no, es muy difícil.
“No creo que funcione”.
“En ese caso volví a perder”, Sara se rindió y suspiró para luego mirar a Elena en su computadora. “¿No quieres unirte? Nosotras 2 contra él, eso podría hacer las cosas más justas”.
Sara dijo algo sumamente grosero, ¿qué parte de eso es justo?
“¿Te refieres a que yo lo agarre y tú lo golpees?”
“Exacto”
¡Alto ahí, desquiciadas!, ¿qué les pasa?, ¿cuál es el sentido de golpear a mi precioso ser? Son celos, sé que solo lo hacen porque están celosas de mí.
Guardamos el juego y, como ya no lo usaremos más, saco de mi mueble un manga y me siento a leerlo.
Sara me vio y se sentó a mi lado para mirar, pero no se lo permití.
“No quiero que estés cerca si solo ensuciarás”.
“No lo haré”.
“Demuéstralo limpiando tu lado”, lo dije y ella se paró a regañadientes para ir a buscar la escoba.
“No entiendo porque te portas igual que mi padre”, lo lamento Sara, es lo mejor.
Hace un tiempo nos limitamos espacios; una mitad del comedor es mía y la otra de Sara, todo separado por la mesa. Cada uno tiene un sillón grande y este forma parte de la sala de estar en la oficina.
El lado de Sara está lleno de papeles de dulces, así que comenzó a limpiarlo y, luego de un rato, lo terminó para sentarse a mi lado como una niña obediente.
“Listo”, dijo eso y me acomodé con el libro en mi pierna, así ella podrá verlo.
Ya son casi 3 meses desde que llegué a la isla y las cosas se relajaron mucho. Paso 3 días de la semana en la oficina para trabajar aquí y estar con las chicas, mientras que el resto del tiempo la paso con mis amigos.
El tiempo que tengo está correctamente calculado para no fastidiar con mi trabajo nocturno.
Tengo una vida muy agradable por aquí; entrenó con Elena, me divierto con mis amigos y paso tiempo con Sara, quien al inicio tenía una actitud que solo puede ser resumida como una “gran patada en los huevos”. Por otro lado, ahora es mucho más tranquila; hace pucheros, pero ya no me grita, solo se molesta con los desconocidos. Me imagino que es un mecanismo de defensa, algo producto de su ansiedad social; me alegra que ahora sea más cooperativa conmigo.
Leemos juntos el manga y, por un segundo cierro mis ojos. Quizás estoy algo cansado, no lo sé, pero comencé a fantasear un poco con la situación, ya que por alguna razón, un raro sentimiento de nostalgia me inunda ahora mismo.
¿Era este libro? No, no lo creo; era otro el que sostenía en mis manos en aquella ocasión.
¿Cuál?……, lo trato de recordar, pero es algo dificil de hacer.
Es un sentimiento nostálgico. Yo estaba sentado con un libro que solo tenía imágenes y algunas palabras dichas por los personajes; efectivamente era un manga o comic, lo puedo rememorar, pero lamentablemente, las imágenes y los diálogos que estaban no perduran en mi memoria.
Aunque…… eso no importa, creo que el manga no era lo importante, sino la persona que estaba sentada a mi lado.
Un mechón rosa color melocotón con las puntas rubias, eso lo consigo recordar con detenimiento; esa persona estaba a mi lado, siempre lo estuvo luego de……
Abrí mis ojos una vez más; estoy de regreso en la oficina, pero solo me puede acompañar una rara sensación de tristeza.
La observo a mi lado y mi mirada se pierde un poco en ella, especificamente en Sara.
Traté de no pensarlo mucho al inicio; me daba un raro sentir que traté de ignorar, pero… ¿la conozco?
Sara era una pequeña chica de cabello rosa y mechones dorados; tenía 2 pequeños tomates en su cabeza y el resto de su cabello estaba suelto. Es muy adorable si se pone en cierta medida, pero algo en ella……
“Oye, si me miras tanto, espero que prepares un anillo de bodas o algo; me incomodas”, ella notó que mi mirada la incomodaba y realizó una… ¿Broma? Me hubiera tranquilizado si lo dijera riendo y no con seriedad.
“No, solo pensaba que estabas más alta que la primera vez que nos vimos”.
“¡¿De verdad?!”, ella cayó rápido, muy rápido en el halago.
“Sí, te están creciendo las medidas del pecho”, lo dije y ella me dio un golpe en la espalda, pero luego me ignoró y siguió viendo el manga; tal parece que no se tomó tan a pecho la broma… Literalmente.
Miro mi manga y luego la puerta de la oficina se abre.
“Hola a todos, gracias por el gran trabajo. Pasé a una tienda por algo de donas; coman si gustan”. Jaime entró con su típica sonrisa y todos lo saludamos.
“Tenemos agua caliente en la tetera”, le señalé en la cocina, pues ya era rutinario que llegue con algo para compartir, se prepare un café y comience a trabajar en algunos reportes.
Jaime se preparó el café y se sentó mientras me hacía una señal para que me sentara a su lado.
Dejé el manga en la mesa pequeña de al frente y me muevo a donde me llaman.
“Lee por tu cuenta, Sara, yo haré otra cosa”.
La dejé sola y caminé a Jaime. Pasé por detrás de Elena y ella en su computadora estaba mostrando la pantalla de un juego.
“¿Qué ocurre?”, ignoro a Elena y me senté con Jaime, recibí unos documentos y luego comenzó a sacar su propia computadora para mostrar imágenes.
“Lo que estás viendo son imágenes de los jóvenes que se han encontrado muertos”.
“¿Los que desaparecieron?”, según Jaime, han aparecido secuestros que terminan con un asesinato; los cadáveres son encontrados, algo que mantiene preocupado a muchos.
Miro las imágenes: todos estaban entre arbustos, debajo de un puente o en medio de un bosque; se encuentran en zonas poco pobladas, pero no muestran intenciones de esconderlos, los dejan visibles, no piensan en algo como enterrarlos.
“Se destacan mucho, es algo que todos presentan”, dije mis honestas opiniones y Jaime parece que piensa igual.
“Sí, pero eso no es todo, las autopsias muestran algo”
Cuando dijo eso, comencé a leerlo en los informes y entiendo por qué me informa a mí y no a las chicas; esto es algo muy turbio.
Parece que todos presentan quemaduras en la boca y garganta; los asesinaron de una manera dolorosa, ingresando algún tipo de ácido o algo parecido en su boca……, pero…….
“No tiene sentido”.
“¿Piensas lo mismo?”
No lo entendía en algunas cosas, ¿por qué darse todo este melodrama para matarlos de esa manera?, parece que solo los querían hacer sufrir, son actitudes de un sádico, pero la lógica no sirve en todos los psicópatas, el punto es otro.
“¿Por qué solo su garganta?, si los hacen tragar algo a la fuerza, seria normal que el estómago o parte de la cavidad torácica sea quemada tambien cuando la tragan a pulso, que no lo estén significa…..”
“Que los mataron antes de ponerles ácido en la boca”, ese era el problema y Jaime lo entendió rápido, no tragaron el contenido, porque no podían, estaban muertos.
“Están camuflando la verdadera forma en cómo los mataron”, no quieren decirlo, por eso queman sus bocas, quieren engañarnos, que fijemos nuestra mirada en un punto y digamos, “esa es la respuesta”, cuando realmente se encuentra en otro lado.
Jaime asintió y luego pasó a otra parte de los informes.
“Al inicio nos engañaron, se demoraron en comprender que algo andaba mal. Me enojé con ellos por no hacer correctamente su trabajo, pero al poder revisar los cuerpos que aún estaban en la morgue, nos dimos cuenta de esto”.
El informe hablaba de una cosedura en la parte trasera de la cabeza; la escondieron detrás del cabello y fue un trabajo monstruosamente delicado. La gente era experta, algo muy diferente de todo el trabajo a medias que hicieron hasta ahora.
“Cuando abrieron la cabeza para mostrar lo que tenían ahora, nos sorprendimos por el resultado”
“¿Qué encontraron?”
“Nada”
“¿Nada malo?”, dudaba que fuera algo así, sonaba serio, pero Jaime solo negó con la cabeza.
“Con nada me refiero a nada, les sacaron todo el cerebro, su cráneo estaba vacío”. Mi cuerpo tembló; esto era difícil de creer.
“¿Por qué se llevarán algo como…….?”, lo entendí mientras hacía la pregunta y vimos las imágenes una vez más, nadie mostraba uno. “No veo en ellos ningún O.M.A.; todos deberían tener uno, ¿no?”
“Como estudiantes, sí, pero es correcto, ninguno lo tenía. Algunas veces son parte de sus extremidades, pero al revisarlos, nos dimos cuenta de que sus O.M.A. fueron intercambiados por extremidades artificiales diferentes”.
Se llevaron su cerebro y O.M.A, ya puedo ver un poco lo que intentan pero…..
“¿Es posible para una persona usar el O.M.A. de otro?”
“No, hasta lo que yo sepa, cada O.M.A se hace y mejora continuamente para cada persona. Gente como Cristian y Sara deben actualizar periódicamente sus herramientas. Es un trabajo delicado, es prudente hacerlo cuando se siente que no funciona tan bien o deben ajustarlo a la nueva altura. Por una razón se realizan chequeos médicos 3 veces por semana”.
Si no pueden tomar posesión de sus armas, ¿cuál es el sentido de hacerles esto?
“¿Ellos presentaron un problema particular con sus O.M.A.?”
“Todo lo contrario, cada estudiante forma parte de los grupos selectos que consiguen mejores resultados”. ¿Eso quiere decir que…? “Shadow, ¿sabes la razón por la que te informo? Quiero que cuides de las chicas”.
Sí, asumí que tendría una petición como esa.
“Si ellas se enteran, son capaces hasta de usarse como cebo; en cambio, tú eres particular, tu tiempo es muy limitado bajo nuestra investigación. Siento que tu habilidad es fenomenal, pero no estás tan bien catalogado por los altos ejecutivos”. ¿Era así? Pensé que mi trabajo era bien valorado por ellos. “No lo tomes a mal, pero ellos solo ven los reportes médicos. Según ellos, solo puedes sanar heridas como cortes y esas cosas. Está claro que no te vamos a disparar para probar tus límites, por esa razón puede que tu información esté muy sesgada. Además, yo también estoy tapando muchas cosas para dejarte en los puestos bajos por ahora. Es por esa razón que te lo pido, eres fuerte y no parece que seas un objetivo. Aún así, pido que tengas cuidado; el enemigo puede ser muy peligroso”.
Mirando las imágenes me doy cuenta de lo aterrador que era realmente todo este asunto.
“Si quieren las habilidades de sus armas, necesitan del cerebro, pero una vez mueren, el cerebro comienza a morir rapido, la mejor forma de extraerlo, es con el menor daño posible desde antes, lo que significa…..”, no pude terminas la frase, pero Jaime me entendió.
Para sacarla sin tantos problemas, necesitan que el espécimen esté con vida lo más posible; todos ellos murieron cuando les extrajeron el cerebro, eso era claro.
Pensar en que estas chicas pueden sufrir de esa manera es… no, no puedo permitirlo.
“¿Tiene algo más?”, pregunte y el nego.
“Lamentablemente, no, falta mucha más investigación”, asentí y me retiré para volver a los sillones donde estaba Sara.
Paso cerca de Elena y ella estaba aún en la pantalla de inicio del juego. ¿No lo jugará? Pareciera que solo está ahí, frente a la pantalla, meditando.
Me siento en el sillón y Sara me preguntó sobre lo que hablaba con Jaime, pero solo la miré, le pellizqué un poco la mejilla y cuando se molestó, le metí una dona en la boca. Fue un combo de movimientos especiales para no solo callarla, sino que cambiar su enfoque.
Ya aprendí a controlar a este animalito, así que tomo mi manga y me preparo para leer.
“¿Te adelantaste?”
“No, te fuiste y no me dieron ganas de leerlo”.
“Entiendo, lo leeré por mi cuenta”, lo dije y luego ella se sentó a mi lado para ver.
Se supone que si dices no tener ganas de leer, no leas, pero ella simplemente lo comenzó a hacer.
Doy un suspiro y continuo con mi lectura.
————————————————————————————————
“Se te ve una gran sonrisa, ¿alguna chica confesó sus sentimientos hacia ti?”, Sara lo preguntó mientras me veía; estábamos en el recreo del colegio y yo tenía una sonrisa.
“Sí, ayer”, le respondí, pero ella no se veía feliz con mi respuesta. “Aun así, no es la razón de mi felicidad”.
“¿Es así?, ¿entonces?”.
Me sentía feliz que preguntara, pues luego de tanto trabajar en el hospital, ayudar a gente en mis patrullajes y misiones especiales, llegué a un logro importante.
“Es de mi agrado informar que anoche llegué al dígito de 1500 personas salvadas”. Han sido unos 3 meses movidos; en el hospital puedo salvar de entre 6 o 8 personas como mínimo. En este lugar donde las armas son normales, lo típico es que se formen muchas riñas. Al final, pude salvar a muchas personas gracias a mi interferencia diaria; es un orgullo.
Sara aplaudió sin tanta energía; se notaba que estaba solo siendo amable, pero eso la puso dudosa.
“Ahora que lo pienso, dijiste algo al inicio de buscar salvar a 20.000 personas, ¿existe un significado detrás de eso?”
“No lo sé”, lo dije motivado; aun así, no era una respuesta muy gratificante para ella.
“Bueno, al paso al que vas, seguro lo puedes cumplir antes de que salgamos del colegio en 2 años o antes si te metes en desastres continuos conmigo”, ella lo dijo con una risa que daba miedo. No es que busque el caos, esto solo sucede.
Miré a los alrededores del colegio y no pude ver a alguien.
“Oye, ¿y Elena?”.
“¿Por qué siempre que un chico se acerca para preguntarme algo es siempre lo mismo?”, ella se molestó y luego apuntó a las afueras. “Seguro que donde siempre está, que no es a mi lado, debajo del árbol de cerezos del frente”.
Ella lo dijo segura y fuimos a ver qué pasaba; lo que estaba ahí era una hermosa chica mirando a un joven.
Este se encontraba… ¿arrodillado? Parecía una propuesta de matrimonios con flores y un chocolate.
“¿Es San Valentín?”, lo pregunté, no estaba muy seguro, ¿eso es en febrero o no?
“No lo es, de otra manera, te hubiera pedido que me compraras chocolates”. Sara hizo una exigencia y yo estaba sorprendido por lo agresiva que era.
“Si te portaras bien, lo pensaría”.
“La semana antes de San Valentín seré una reina contigo, todo para tener chocolate”. Cuando hace esas declaraciones, se nota que le gustan los dulces.
La miré un poco y ella tenía ojos brillantes mientras miraba las flores que le apuntaban a su amiga.
Quizás no es solo por los dulces, tal vez tiene el corazón de una pequeña doncella, detrás de toda esa… ¿pequeña masa?… y gran densidad de enojo y odio por las minorías raciales.
El otro día llamo a Daniel como “el Indu de la clase”, se que tiene la piel de color…. a una persona con pocos derechos, pero eso fue grosero.
Al menos Daniel lo tomo con humor y dijo “me ofenderia si mis parientes no hubieran sido Indues”
Bueno, esas son cosas que pasan con Sara cerca de otras personas, especialmente gente como nosotros, que parecemos tercermundistas.
Trato de olvidar a Sara un momento y observó directamente a la pareja de al frente, a Elena con el chico que le está ofreciendo muchos regalos, ¿cómo terminará?
“No estoy interesada en eso”. Elena fue cortante con el chico y él trató de que ella tomara las muestras, pero se negó rotundamente, incluso amenazó con tirarlas a la basura.
Eso fue duro para el chico, pero era lo mejor, no podía recibirlas, era lo mismo que aceptar en cierta medida los sentimientos; hasta cierto punto, él hubiera pensado que se la podía comprar dando mucho más.
Al final del día, si te muestras como un objeto que se pone precio, la gente te trata como objeto; ese joven nunca hubiera pensado bien de ella de haberlo aceptado, seguramente se hubiera molestado más con ella en el futuro.
Es algo inconsciente, imagino yo, pero es mejor solo evitar conflicto como Elena y ser cortante.
Ella se quedó parada ahí, sola debajo del cerezo; eso me hizo pensar un poco.
“Parece que realmente no le interesa el romance”, lo dije al aire y Sara asintió.
“Sí, ella siempre trabaja, es muy dedicada a eso, siempre dice que tener un novio no le daría tiempo para desarrollarse”. Sara es quien más la conoce; debo asumir que tiene razón.
Veo a Elena quieta en el lugar, meditando; es parecido a cuando está frente a su computadora.
“Eli es demasiado seria en el trabajo, siempre siendo un modelo a seguir, pero eso la hace algo callada y aburrida en muchas ocasiones… Al menos a ella, ¿no estás feliz? Me tienes a mí, al menos conmigo las risas no faltan”, Sara lo dijo levantando el pulgar y sacando la lengua mientras guiñaba un ojo.
Era claramente un rostro juguetón, algo muy diferente a Elena; ambas son como 2 mundos sumamente diferentes, donde cada una tiene sus particularidades.
Elena sabe que lo rechazará, pero de igual manera le dio la oportunidad de hacerlo, de expresarse. Pudo no presentarse y luego ignorarlo; que viniera fue para darle la oportunidad de que esa persona le diera un término a la situación diciendo sus sentimientos.
Esta chica es amable, demaciado amable….., ella necesita un premio.
Camino en dirección a Elena y ella aún miraba al vacío del lugar, eso fue hasta que escuchó a alguien acercarse.
Su mirada se dirige a mí y yo sonrío.
“Qué bueno que te encuentro justo en este lugar, es perfecto para decirte algo muy importante”, ella pestañeó pensativa y luego de analizar un poco mis palabras, frunció el ceño, pues estar abajo de un cerezo es lo que muchos jóvenes ven como el lugar perfecto para las confecciones.
Se nota que está pensando lo que creo que está pensando.
Sonrió con más fuerza y me acerqué a ella.
En respuesta, ella dio unos pasos hacia atrás y de repente chocó con el cerezo a su espalda.
Uso mi brazo para hacerle una encerrona contra el árbol, algo muy parecido a lo que hice con ese chico de la pandilla, solo que esta vez, sí parece de una escena romántica.
Me acerco a ella, pero nuestros rostros quedan a 30 centímetros de distancia, algo perfecto para no cruzar el límite y ser golpeado como respuesta involuntaria.
“Mi linda Elena, tengo algo que decirte”.
“Shadow…, no te odio, pero nuestra relación de trabajo puede ser afectada”.
“Sí, lo sé, pero quiero correr el riesgo”. Ella trató de razonar un poco y se quedó callada para escucharme. “Elena…”, ella se preparó con sus palabras ya mentalizadas y yo seguí. “¿Me prestarías dinero para un desayuno?”
“¡….. ks!”, ella se ahogó un poco al escucharme; mi sonrisa seguía en lo alto y luego me alejé un paso para dejarla.
Actué con sorpresa inventada y la miré, pues se sonrojó un poco avergonzada.
“¿Qué pasa?, ¿acaso esperabas otras palabras?”, ella apretó el puño por mi frase provocativa; se nota que nunca le hicieron una jugarreta como esta y normalmente nunca tengo la oportunidad para molestarla a ella hasta que se avergüence. “Solo espero que el dinero prestado no afecte nuestra ‘relación laboral’”.
Ella seguro que pensaba en otra cosa luego de recibir la confesión de un chico, malinterpretar mis acciones y palabras.
“Vamos, ¿realmente pensaste que te diría otra cosa? Que no se te suba tanto el ego, mi amiga, mínimo invítame a unos par de desayunos si quieres eso”.
Claramente su rostro estaba cambiando de color y me miró enojada.
“No, no te prestaré dinero”.
“Bueno, no queda de otra, lo compraré yo mismo”; no es que tenga problemas económicos en realidad.
Mis palabras probaron que solo la molesté por querer, pero la miré con una sonrisa.
“En ese caso, acompáñame, compremos algo antes de que termine el receso”. No esperé una respuesta y comencé a caminar, cosa que la sacó un poco de su ritmo y me empezó a seguir.
Ella seguro está pasando por algunas cosas en su cabeza ahora, pero lo más importante es que seguro las preocupaciones antiguas ya no son su centro.
Para poder calmar un poco el nivel de estrés, no pensamos en nada mejor que simplemente comer un pequeño desayuno. Yo me compré un pan y un jugo. Lamentablemente, nos sonó una alerta en el celular: llegó la hora de trabajar.
Lo peor es que ni el desayuno podemos terminar.
————————————————————————————————
Llegamos a una zona de calles repletas de autos; esto era un atasco, los vehículos no eran capaces de permitir el ingreso de las fuerzas de seguridad; esto era molesto.
No negaré que el área es linda; se supone que es una calle principal llena de puentes que permite el movimiento de autos hacia diferentes direcciones.
La zona es de las más al centro de la ciudad, un punto muy poblado y la cantidad de gente que se puede ver es enorme.
Ajusto mi mirada y divisó el problema que causó el embotellamiento.
Uno de los puentes ha colapsado, cayó junto a una gran cantidad de autos, los cuales botaron escombros a una calle abajo del puente.
Todo el lugar se llenó de autos a causa de estas 2 rutas que fueron cortadas. Mi objetivo debería ser ir a la zona dañada, revisar a la gente y priorizar su seguridad, pero según el reporte, eso es responsabilidad principalmente de los oficiales comunes; nuestro trabajo es otro.
Alguna persona pensaría que este colapso fue causado por una mala construcción o por tiempo y deterioro, pero no es así.
Una explosión llegó a unos pilares del puente y otro sector comenzó a desmoronarse.
“¡Daniel!”.
“Ya lo tengo”, le grité a nuestro chofer y él condujo a la zona que caía; esta era una parte diferente del puente que colapsó antes.
Las personas escaparon de su vehículo, pero uno no alcanzó y empezó a caer.
El vehículo de Daniel dispara un arpón y agarra el auto con una soga antes de que cayera; eso soluciona un problema, pero muchos otros autos caen.
Yo, que estaba en el vehículo de Daniel, salté para agarrar un auto que comenzaba a inclinarse para caer; lamentablemente, mi fuerza no era suficiente para el trabajo y solo estaba ganando tiempo.
Afirmaba el auto mientras intentaba jalarlo hacia atrás, pero caería igual.
Se escuchan autos caer cerca de mí, pues cayeron al agujero y aparecieron unos metros cerca de donde yo estaba, aplastando otros autos.
“¿Qué haces?, déjame trabajar”, a mi lado estaba Sara con una ceja levantada, ella usó sus esferas para teletransportar los vehículos que caían y los hizo aparecer en una zona segura, aunque es algo limitado en espacio, por lo que lanzó cada auto encima de otro auto vacío.
Es mejor que nada; al menos ya no caerán y la gente al interior puede salir a salvo.
Miro a la chica a mi lado y asiento para soltar el auto que me estaba arrastrando lentamente.
Al segundo en que lo suelto, este ganó velocidad y cayó rápido, haciendo gritar a la persona al interior.
El auto cae y Sara lo recepciona con su esfera para luego tirarla encima de otros autos en la zona segura.
“Me sorprende la velocidad que gano. Realmente lo estabas manteniendo solo, eres más fuerte de lo que pensé”. Ella me felicitó por aguantar y recibir esas palabras de ella era raro, por lo que empecé a realizar poses como fisicoculturista.
“Soy puro músculo”.
“…… Vamos, no te despistes”. Ella sonrió un poco por mi broma, pero me instó para que siguiéramos; el lugar era todo un caos.
La zona que rompieron fue un pilar cercano al que ya rompieron.
Si los contara, al principio rompieron el pilar 6, haciendo colapsar toda una zona, y ahora rompieron el pilar 4, lo que significa que, si despedazan el pilar 5 (donde estamos parados), toda esta zona se va a ir al diablo.
Toda el área es sostenida por ese único pilar y no podemos sacar los autos; las rutas de ambas direcciones fueron cortadas y esto era molesto.
“Sara, estamos donde el enemigo quiere, todo el sector está colgando de un delgado hilo”.
“Ya lo suponía”, ella afirmó mis palabras; todo el lugar era una trampa mortal.
¿Por qué atacan? Creo que la respuesta está adelante. Elena y Cristian se adelantaron al lugar, pero pudimos ver desde un principio que una zona de aquí estaba siendo atacada y solo manejada por guardias.
Encapuchados a negro entero se pueden ver mientras son golpeados por las cachiporras de Elena o un disparo de Cristian, el esta en modo no letal, pero el golpe los manda al pais de los sueños si les da un golpe en la cabeza o el pecho.
Sara llegó para teletransportar a uno y hacerlo caer desde 5 metros; él se azotó contra un auto y no tuvo forma de pararse.
Esto prueba que hacerla enojar no es seguro en su totalidad; ella puede dar mucho miedo.
Daniel debe estar tratando de ayudar a la gente en la otra zona colapsada y luego llegará, eso significa que no podemos pedir su ayuda ahora mismo.
El lugar tenía a guardias con ropa negra que parecían de un servicio secreto; estos estaban protegiendo un auto junto a mis compañeros de los criminales encapuchados.
Veo a la persona en el vehículo y me sorprendió.
La chica adentro tenía el pelo dorado y la había visto una vez; es la joven Migashi, la que supuestamente es la dueña de la isla.
Eso responde a por qué es tan importante como para que intenten atacarla, pero… ¿no debería ser un poco más seria?
Ella estaba en el auto tomando té mientras se mecía de un lado a otro cantando una canción de rock a todo volumen. ¡Niña, te van a matar!
Me percato entonces que la ventana trasera tenia un cartel que decía, “por favor no molestar, ella tiene música, comida y aire acondicionado, no contesta preguntas”
Eso sí que es estar desconectado de la realidad.
Otra persona cae desde el cielo y se estrella contra otro auto; Sara no tiene piedad con el enemigo.
“Oye, concentrate, solo te puedes perder en mi linda figura”. Sara hizo un puchero porque miraba a la joven en el carro, pero yo fruncí el ceño.
“Tampoco es que haya algo grande para mirar en ti… ah”, me muevo y esquivo una persona que salió del cielo y cayó directamente a donde antes estaba.
Bueno, lo siento, no te enojes.
Sara siguió con su trabajo mientras murmuraba maldiciones y yo me acerqué a un encapuchado para detener su cuchillo enterrándolo en mi mano y luego usé mi puño libre para darle un golpe en la cara.
Lo golpeó 3 veces y cayó al suelo inconsciente.
Miro los alrededores y me acerqué a la orilla del puente para mirar la zona de abajo donde estaba el pilar, …sí, estos son problemas.
“Cristian, estos idiotas están colocando más explosivos, necesito que les dispares a distancia”. Él asintió y se movió a la esquina para apuntar y disparar; golpea a los criminales y no pueden hacer estallar el pilar, lamentablemente, que enfoque su atención en otro lado significa perderlo para controlar a la gente que ya estaba aquí.
“Shadow, trataré de disparar a todo idiota que se acerque; necesito que controlen de alguna forma a los que ya están aquí”, mi compañero dijo que controlara el número para que no aumente, pues parece que salen de la nada.
Eso ayudaría, así que veo a Elena y Sara controlar con facilidad a muchos; esto no está perdido.
Mientras me muevo para ayudar, puedo escuchar un sonido particular, divisó a la distancia algo y me percato de lo que es.
Era un helicóptero que venía en nuestra dirección.
“¿Ayuda?”, esa pregunta surgió en mi cabeza, pero Elena chasqueó la lengua.
“Su color no pertenece a los nuestros”, dijo eso y de la nada el helicóptero apuntó con una ametralladora que comenzó a disparar en nuestra dirección.
El punto de mira fue mi compañero Cristian, así que lo hice retroceder y recibo todas las balas con mi cuerpo antes de que fueran detenidas en seco por las esferas de Sara.
Las esferas de ella se movieron al frente para absorber todas las balas y la gente alrededor vio cómo todo mi cuerpo cayó ensangrentado.
“¡Shadow!”, Elena fue la primera en gritar, pero negué con la mano; estaba bien.
Las balas comenzaron a ser expulsadas de mi cuerpo y me voy sanando periódicamente, aunque todo mi cuerpo está perdiendo mucha sangre; no eran pocos disparos, en un solo segundo me acribillaron, no será fácil de sanar.
Mi compañero siguió disparando a los idiotas de abajo y Sara veía el helicóptero con enojo mientras una llamada de Jaime le llegaba.
“Sara, ¿me escuchas?”
“Sí”.
“Estás arriba de nosotros; si el helicóptero cae, todos seremos aplastados”.
“Eso ya lo sé, pero es más fácil decirlo que hacerlo”. Ella estaba molesta; solo le quedaba mantener a raya el helicóptero sin destruirlo, ya que puede ser un desastre de proporciones, ya que abajo los oficiales están controlando el desastre que causaron los derrumbes.
Me levanto de a poco y muevo mi cuerpo para ayudar, golpeando a los idiotas que están en el medio.
Con Sara manteniendo a raya el helicóptero, está claro que perdimos fuerza de este lado, pero Cristian ya no debe controlar abajo si lo hace Jaime.
Veo a lo lejos y observo cómo la otra esfera de Sara redirige todas las balas al suelo de un área despoblada, ya que teletransportarlas al cielo es lo mismo que causar su caída luego.
Mantenemos el lugar como podemos y esto se complica con cada segundo, pero ver el número disminuir trae una pequeña paz a mi mente.
“¿Qué diablos?”, Cristian maldijo y vi en la dirección que miraba, pues se acercaban 3 objetos problemáticos.
“Misiles”, eran como en el ataque al museo; estos estaban llegando y mi compañero apuntó a ellos.
“Cambiando a modo letal”, disparó un rayo mucho más fuerte y corto los 3 misiles de golpe. Lamentablemente, el brazo de Cristian se sobrecalentó; no podrá disparar más por ahora.
El problema subió; más misiles llegaban a nuestra dirección, Sara aún estaba ocupada, ese helicóptero no paraba de disparar y asumo que lo desarrollaron para eso, todo con el objetivo de mantener a raya a Sara.
Cristian respiró hondo y puso una nueva batería en su brazo para apuntar.
“Espera, ¿qué haces?”, yo se lo pregunté y él no respondió, solo volvió a disparar y vi cómo su brazo se despedazó. La sangre brotó de su brazo roto y me acerqué para sanarlo, pero apenas podía hacer algo; se calentó tanto que sus heridas se cauterizaron casi de forma instantánea.
Eliminó unos misiles, eso nos salvó; lamentablemente es temporal, ya que otros vuelan en nuestra dirección.
Ya no existía quien lo detuviera y los misiles disparados se movieron hasta que estallaron contra el pilar que nos sujetaba.
Los oficiales aparecieron para controlar a los atacantes que disparaban, pero el daño ya estaba hecho; el lugar comenzó a colapsar y se mantuvo solo por suerte. Aun así, esta zona se inclinaba y trizaba; pronto va a caer.
Tomó a mi compañero herido y lo mandó a retroceder; nuestro deber es salir de aquí lo antes posible, ya es un caso perdido.
“Alfred, el auto se mueve”, una voz tranquila sonó del vehículo y un guardia miró a la chica que estaba hablando para informar, pues la grieta se intensifica y el vehículo está a punto de caer.
“¡Elena, sácala!”, ya se fue al diablo todo, debemos irnos rápido.
Muevo a Cristian y miro a Sara; ella está de pie, pero de repente me percato de que sus oídos están sangrando.
“Sara, detente, ya es suficiente, debemos retroceder”.
“No, aún puedo seguir”. Ella no está obedeciendo a mis palabras, está demasiado concentrada en su trabajo, pero la sangre es una señal, ella está llegando al límite.
Puede teletransportarse mucho, pero mantener activa la teletransportación durante un tiempo prolongado es un desgaste alarmante; esta es una de sus debilidades.
Tomó mi comunicador y llamó a Jaime.
“Jaime, lo lamento, pero vamos a romper esta cosa; yo asumo la responsabilidad”.
“……. Entiendo”, no sabemos qué tan mal puede terminar, pero no puedo dejar que Sara la pase mal.
Me acerqué a un guardia y le quité la pistola para apuntar al helicóptero. Disparé una y otra vez; lamentablemente, no tengo experiencia con estas cosas, no puedo darle a la cabina desde aquí y Sara es muy cabeza dura como para regresarle las balas luego de decir que lo controlará.
Chasqueo mi lengua y sigo disparando en busca de conseguir un resultado favorable.
De repente escuché algo llegar y un arpón es disparado a la parte superior del helicóptero. Daniel llegó y afirmó con su vehículo el helicóptero enemigo que sin la parte superior, comenzó a caer.
Daniel maniobró en el aire y causó que cayera golpeando un edificio cercano. No salió perfecto; el daño a la zona es enorme cuando cayó, pero no golpeó abajo donde Jaime estaba, por lo que es mejor que nada.
Sara estaba de pie al frente y cayó de rodillas al no ver al helicóptero; la alcanzó a sostener y estaba sangrando no solo de las orejas. Su boca, nariz y ojos estaban chorreando; la presión la tenía destrozada.
La levanté en mis brazos mientras me mordía los dedos a la rápida.
Mi sangre se movió y comenzó a sanarla; quería, al mínimo, evitar que esto escalara a algo peor.
Me moví con ella en mis brazos y traté de pensar en la mejor ruta de escape; estamos acorralados en este lugar.
Miro a Elena y ella se está retrasando con la chica, algo que está agotando mi paciencia.
“Mi Lady, debemos escapar”.
“Pero tengo mis cosas aquí”.
“Es peligroso”.
“¿No pueden mover y cuidar el auto?”.
Elena trataba de razonar con ella y no podía; la chica no entendía que todo el auto estaba por caerse.
Una vena aparece en mi frente y le entrego a Elena el cuerpo de Sara que aún estaba conectado a mí por la sangre.
Ella se percató del daño en su amiga y retrocede para darme espacio, miré a la joven del elegante vehículo y la sujeté del brazo.
“Ah, estás sucio, mancharás con sangre mi ropa”.
“Mala suerte”, la tironeó y la saque del auto a la fuerza; se resistió un poco, pero no pudo hacer nada en mi contra.
Estaba a punto de tirarla al suelo enojado, pero me contuve y la alejé del carro que comenzó a inclinarse al frente, pues el peso de ella era lo único que mantenía el equilibrio en el carro.
“Oye, ¿qué te pasa?, ¿sabes quién es mi papá?, deberías ser más amable”.
“¡Callate!”
“……Sí”, ella parecía a punto de llorar cuando asintió. Me sorprende que esta niña sea mi jefa, es un desastre tratar con esta mocosa llena de lujos; al menos Sara es más madura.
Aleja a las chicas de las grietas lo más posible; debemos irnos.
Daniel se estaba desanclando del helicóptero. Podemos usar su vehículo para poner a todos en una zona segura; lo mejor ahora es movernos a una área más protegida y esperarlo.
“Retrocedamos, si nos ponemos en el medio de todo y lejos de las esquinas, quizás podamos…”, trató de dar una orden y escuchó cómo el sonido de metal rompiéndose aparece.
Esto no es por el colapso, sonaba como si se estuviera algo triturando y moviendo a la fuerza.
Giro mi mirada a donde estaban las grietas; el auto de Migashi había caído, pero de la nada se levantó, casi como si estuviera levitando, y arriba suyo estaba una persona.
Él era un encapuchado y solo podía ver una sonrisa en su rostro.
No creía que fuera un aliado, pues nos miraba mientras se reía.
“¿Serías tan amable de darme a esa mujercita? La necesitamos para unos experimentos”. Él lo dijo sin dudar y se bajó del auto para caminar en nuestra dirección; aun así, se detuvo para mirarnos mejor. “Oh, qué suerte, ¿esas chicas no son objetivos?, qué bien, también me las llevo, tenemos mucha diversión que sacarles de la cabeza”. Cuando él dijo eso, apreté el puño molesto; este idiota debe ser parte de esa organización.
Aquella que está involucrada en los secuestros.
Elena no parece entender, pero mantiene a Sara en sus manos mientras la chica Migashi me observa.
“¿Es alguien malo?”, ¿es siquiera una pregunta válida? Es muy obvio que sí.
El joven levantaba el auto con una mano y luego este fue aplastado y compactado en una pelota.
Este idiota tiene el poder de manipular el metal a su antojo; en un entorno donde todos son autos, estamos en una clara desventaja.
“Se ve que esto es malo, ¿qué hacemos?”, la chica a mi lado preguntó y yo la empujé a donde Elena.
“Llévatelas, yo me encargo”.
“Shadow, es peligroso, quizás…”.
“¡Lárgate!”, le grité para callarla; este idiota tenía como objetivo llevárselas, no pienso dejar que se las lleve.
Me preparo en posición de pelea y él comienza a reírse.
“¿Vas a pelear con tus manos desnudas?, ¿eres idiota?, jajajaja, bueno, te daré la oportunidad de lucirte”. Caminó en nuestra dirección y la pelota que antes era el auto se rompió en muchas partes. “Muere”
Dijo eso y los trozos se transformaron en tubos metálicos que apuntó en mi dirección.
Corro para llegar a donde él y los tubos son lanzados para impactarme.
Derrapó por el suelo y esquivó unos tubos metálicos que se incrustaron con fuerza en el cemento; un golpe podría fácilmente atravesar mi cuerpo.
Me muevo por el lugar, usando autos como cobertura para acercarme poco a poco.
“¿Quieres jugar?”, él caminó en mi dirección y pateó un auto, el cual voló a gran velocidad hacia donde yo estaba.
Esquivo y el auto que empujó mandó a volar 5 vehículos más hasta hacerlos caer fuera del puente.
La fuerza que tiene su habilidad es descomunal; cada trozo de metal tiene un empuje alocado, transformando cualquier objeto metálico en un arma contundente.
“Vamos, rata, muéstrate y pelea”. Él tocó otros 2 autos y los despedazó para fabricar muchos más tubos de metal, los cuales disparó en dirección a todos los autos que usaba de cobertura.
El ataque arrasó con todos los vehículos del lugar, mandándolos a volar lejos.
Yo rodé por el suelo para esquivar los autos que volaban y me levanté para correr directo a él; ya estaba cerca.
Corro y me escondo abajo de un auto.
Un golpe llega y el auto sale volando, pero me levanto para correr y llegar a donde él estaba.
Esquivo todos los que puedo y cuando queda a pocos metros de él, estiro mi mano en su dirección.
“Fácil”, él apretó el puño y todo mi cuerpo fue empalado por los tubos metálicos.
“¿…..?”, no me lo creía, fue muy rápido, todas estas se dispararon de los alrededores en un instante para atravesarme.
El dolor punzante era claro, destrozó mi cuerpo y no pude llegar a él.
La sonrisa del idiota era de una victoria segura; incluso mi mano fue perforada por un fierro.
Observo directamente a mi enemigo que camino para estar al frente de mi con una sonrisa petulante.
Cuando esta lo suficientemente cerca, respiro hondo y me preparo, apreté con fuerza el tubo en mi mano y me moví rápido.
Él no se esperaba que hiciera este movimiento desesperado de último segundo; moví mi cuerpo incluso si eso era despedaza unos órganos.
Mi mano sujeta el tubo y lo uso para golpear la cabeza del idiota con fuerza.
“¡Pam!”
La sangre salpicó de su boca por confiado, pero era resistente y no pude usar toda mi fuerza; él había perforado mi musculatura con el ataque anterior.
Se enojó y extendió sus manos; esto causó que todos los tubos terminaran de atravesar mi cuerpo y pasaran de largo.
Quedé como un queso, lleno de agujeros.
“Maldito idiota, muere de una vez, ¿quién diablos te crees para atacarme así?”
Él se paró al frente mío con ira en sus ojos; todo mi cuerpo botaba sangre y estaba de pie casi por suerte.
Él intenta limpiarse la boca con sangre y se comienza a percatar de cómo la sangre cercana que seguía conectada a mí se movía para luego volver de donde venía.
“¿Qué diablos es esto?”, su sorpresa era clara; no espero que mi cuerpo comenzara a reabsorber la sangre, pero luego mi puño con el agujero se empieza a sanar y se aprieta con fuerza.
Muevo el brazo y le doy un golpe en toda la cara.
El golpe debió sacudirlo mucho, pues cayó de rodillas al suelo y apuntó una mano en mi dirección con dificultad.
Un auto se movió y me chocó para impactarme a lo lejos con otro vehículo.
“¡Shadow!”, Elena vio como terminé aplastado por el golpe, pero hice fuerza y moví el auto para comenzar a sanarme. Tuve suerte de no ser partido a la mitad, eso hubiera sido problemático.
“Demonios, ¿qué pasa con tu cuerpo?, nadie me dijo que existía alguien así, diablos, te sanas demasiado rápido”.
Él trataba de evaluarme mientras se levantaba con dificultad; era claro que no me dejara acercarme. Ya no tendré una línea fácil a él; no se confiará de nuevo.
3 autos del alrededor se levantaron encima suyo y se compactaron en una gran esfera que apuntó en mi dirección.
“¡Ya muere!”, gritó sus palabras de odio y disparó en mi dirección.
Traté de pensar en qué hacer; mi cuerpo aún estaba a medio sanar, no podía escapar.
Me preparé para lo peor y puse mis manos al frente para intentar detenerlo, pero era parecido a detener un camión usando mis manos.
Miró el objeto acercarse y algo pasó por mi lado rápidamente; llegó al frente y golpeó la esfera metálica.
Una fuerte corriente de aire llegó del golpe y pude ver cómo la esfera fue mandada a volar en dirección contraria; esta persona desvió esa esfera monstruosamente resistente solo usando un puño.
“Mierda, llegaron justo a tiempo”.
Miro su brazo y tiene un brazalete como nosotros; es un aliado.
“Hicieron bien en aguantar; nosotros nos encargamos desde ahora”.
“¿Heracles?”, Elena lo miró y dio un nombre que no era cualquiera, pues pertenecía a uno de los 5 soldados más fuertes de la organización en tema de habilidad.
Escuché que Sara con su poder está también en uno de estos 5 puestos; eso quiere decir que esta persona tiene un poder tan escalofriante y desequilibrante como ella.
No es para menos, Heracles es conocido como el Hércules de este lugar, incluso se le dio un nombre que lo representa.
Es un joven de cabello rubio peinado hacia atrás con una sonrisa gigante en la cara, se dice que tiene una fuerza escalofriante y me lo creo, la esfera metálica terminó incrustada en un edificio lejano.
El joven encapuchado al frente miró a Heracles y frunció el ceño.
“Es todo, si ya llegaste, es porque tu grupo está cerca, ya no tiene caso pelear algo que no puedo ganar, pero recuerden mis palabras idiotas, ustedes 2 morirán en mis manos”. Él hizo su declaración y Heracles no se movió. Seguro que es por lo heridos que estamos, no nos puede dejar solos.
Creí que era alguien más hiperactivo, pero Heracles era listo, no lo siguió para priorizar nuestra seguridad y la de Migashi.
Veo cómo el enemigo se aleja y realiza un camino de autos para irse al otro lado del puente destruido y comenzar su escape.
“Atención, atención, ¿cómo es la situación allá?”, Jaime preguntó por el comunicador y lo tomó para contestar.
“Estamos a salvo por ahora, ya bajaré para ayudar”.
“Entendido”.
Trato de respirar profundo y moverme; mi trabajo no termina aún, existe gente que sanar y el enemigo escapó, aún queda demasiado por hacer.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com