La Linea Entre La Vida y La Muerte - Capítulo 24
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- Capítulo 24 - 24 Capítulo 24 El rugido del vacío glacial
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24: Capítulo 24: El rugido del vacío glacial 24: Capítulo 24: El rugido del vacío glacial En las profundidades de la cueva, la respiración gélida del infierno aún se sentía pesada.
Null y Azrael esperaban, con el eco del rugido aún resonando en sus mentes.
El silencio era tan denso que hasta sus pensamientos parecían congelarse.
Null: ¿Qué tal si jugamos a un juego de habilidad?
Azrael: ¿Un juego que requiera de un maestro de habilidades como yo?
(orgulloso y riendo) Yo ganaré.
Null: Eso lo veremos —ríe— será un duelo de…
Antes de que terminara la frase, un suave gemido interrumpió la tensión.
Nevaeh comenzaba a despertar.
Azrael reaccionó al instante y se acercó a ella.
Azrael: Nevaeh, ¿cómo estás?
Null también se acercó, el fuego en su palma iluminando el rostro adormecido de la chica.
Null: Parece que logró reunir suficiente energía para despertar —mira a Azrael— Azrael, espero que estés listo para lo que tenemos planeado.
Azrael: Lo sé, y estoy listo.
O encontramos a esa cosa…
o esa cosa nos encuentra —tensa los músculos, su mirada arde—.
Prefiero cazarla antes que ser la presa.
Null: Así se habla —sonríe con emoción—.
Esa cosa no sabrá ni qué la mató.
Nevaeh abre lentamente los ojos, se sienta y bosteza.
Frente a ella, la cálida sonrisa de Azrael.
Nevaeh: Hola, amor…
¿pude vencer al demonio?
Azrael: Claro que sí —dice con orgullo—.
Eres increíble, Nevaeh.
Ese demonio huyó del miedo, aunque no pudo escapar del sol que le lanzaste.
Null: (riendo pero asintiendo) Es verdad, hasta yo me sorprendí de ver tu poder.
Nevaeh: (sonríe alegre) ¡Qué bueno que lo logré!
No puedo creer que lo haya logr— El rugido volvió.
Pero esta vez no fue solo un sonido.
Fue una onda destructiva que atravesó el aire, el clima y el suelo.
La cueva entera tembló, desintegrándose bajo un terremoto colosal.
Null: ¡Rayos, debemos salir de aquí!
—crea varias esferas de fuego y las lanza hacia Azrael y Nevaeh— ¡Vamos, vamos!
Los tres corren hacia la salida mientras la cueva se derrumba detrás de ellos, devorada por una tormenta de hielo y polvo.
Afuera, solo quedan ruinas congeladas.
Azrael: (suspira) Estuvo cerca…
Nevaeh: Sí…
demasiado.
(jadea, agotada) Null: Protejan las llamas que les di.
Las necesitarán para resistir el frío absoluto.
Y manténganse atentos…
esa criatura podría estar más cerca de lo que creemos.
Avanzan entre la neblina blanca.
Azrael extiende la mano y lanza esferas oscuras, intentando distorsionar la gravedad para disipar la bruma.
Azrael: Tsk…
este lugar es casi inmune a mi gravedad.
Debe ser por lo de Alcanor, cuando me limitó.
Null: Probablemente.
De pronto, el mismo rugido.
Pero ahora más profundo, más colérico.
El suelo se abre en grietas que crecen, devorando el terreno.
Null: ¡CORRAN, CORRAN!
Azrael: ¡ESO ESTOY HACIENDO!
Nevaeh: ¡AAAAAAAHH!
Corren con todas sus fuerzas, hasta que la grieta deja de avanzar y se transforma en un enorme abismo circular.
Desde su interior, un rugido desgarrador sacude la realidad misma.
Y entonces…
emerge.
Un monstruo de veinte metros se alza entre el hielo y la oscuridad.
Su piel blanca como la nieve, su cuerpo cubierto de picos helados, dientes de cristal congelado, y ojos tan fríos que podían congelar el alma.
Cada paso hacía temblar el mundo.
El sistema se activa.
Una luz roja ilumina el aire.
Sistema: ⚠️ Peligro Mortal Detectado ⚠️ Jefe de Dimensión: Devorador del Vacío Glacial Dificultad: Imposible Probabilidad de supervivencia: 0.1% Descripción: Una entidad que ha habitado el infierno desde su creación.
Despierta cuando el frío invade el abismo, emergiendo de las profundidades para devorar toda forma de vida.
Null: ¡¿Cómo que 0.1%?!
¡¿Desde cuándo el sistema da números tan precisos?!
Azrael: ¡CONCÉNTRATE, NULL!
El Devorador abre su mandíbula y exhala un aliento helado tan poderoso que congela la dimensión misma.
Null responde con una barrera de fuego divino, pero el impacto le congela los brazos.
Null: Rayos…
apenas logré detenerlo —se descongela los brazos, sacando su espada—.
Tendremos que luchar con todo desde el inicio.
Azrael invoca su espada sombría, Nevaeh alza su hacha divina, Rita.
El aire vibra con poder.
El monstruo ruge y se lanza con una velocidad imposible para su tamaño, impactando el suelo con una fuerza que hace temblar los cielos.
Azrael: Tsk…
esa velocidad no me la esperaba.
Nevaeh: (asustada) ¡Demasiado rápido!
¡Y tan fuerte…!
Null activa su habilidad: “Luz Divina”.
Su cuerpo arde en energía celestial y fuego ígneo.
Null: Muy bien, Devorador del Vacío Glacial…
¡veamos si puedes con esto!
Se lanza al frente, su espada deja estelas de fuego y luz.
Cada corte vibra con poder divino, pero el monstruo apenas se inmuta.
Con un simple movimiento, chasquea sus dedos junto al oído de Null, generando una onda sonora devastadora que lo deja sordo y tambaleante.
Antes de que pueda reaccionar, el Devorador lo golpea con una mano gigantesca, desintegrando gran parte de su cuerpo.
Null: (escupe sangre) Rayos…
—regenera su cuerpo con energía— esta cosa deja en ridículo a ese demonio que enfrentamos antes…
Azrael: Será un problema muy serio…
El monstruo cambia de objetivo, lanzándose contra Nevaeh, pero Azrael intercepta su ataque.
Corta el aire con su espada, rasgando el tiempo mismo, pero el Devorador atrapa el corte como si fuera materia y lo devuelve hacia ellos.
Azrael: ¡¿Qué…?!
—agarra a Nevaeh y salta lejos— ¡CUIDADO!
El corte pasa rozando, arrancando un mechón del cabello de Azrael.
Luego, el Devorador ruge y exhala otro aliento, formando colosales lanzas de hielo de quinientos metros.
Las agarra como si fueran simples espinas y las lanza en todas direcciones.
Azrael y Nevaeh esquivan entre la neblina, protegiendo las llamas que los mantienen vivos.
Azrael: ¡Maldición, esto se pone peor cada segundo!
Nevaeh: ¡Debe haber alguna forma de vencerlo!
Azrael: (más calmado) Lo sé…
pero aún no la veo.
Entre tanto, Null —ya regenerado— se levanta entre la nieve.
Su aura arde con furia.
Null: ¿Crees que me vencerás, monstruo?
Pues escucha bien, Devorador…
¡no caeré aquí!
¡Jamás perderé!
Desata todo su poder.
Fuego, viento, rayo y luz divina se entrelazan en un torbellino de energía.
El infierno congelado vuelve a arder.
El Devorador lanza su próximo ataque…
y el verdadero combate comienza.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Error404_ espero les agrade este nuevo estilo de narrativa
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