La Linea Entre La Vida y La Muerte - Capítulo 33
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- Capítulo 33 - 33 Capitulo 5Una Figura Misteriosa
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33: Capitulo 5:Una Figura Misteriosa 33: Capitulo 5:Una Figura Misteriosa El trío avanzaba por los pasillos, aún buscando el lugar donde encajar la llave, con la esperanza de que allí estuviera el núcleo del purgatorio.
El sistema marcaba que les quedaban 73 horas restantes.
Null: Tsk… el tiempo pasa demasiado rápido.
(jadea) Además, este purgatorio se vuelve cada segundo más agonizante y opresivo… sin contar que la gravedad sigue aumentando sin parar.
Azrael: ¡No tienes que repetírmelo!
—suspira mientras se acomoda las articulaciones— Solo espero que esta maldita llave nos lleve hasta la salida de este purgatorio.
Nevaeh: No tengo por qué opinar.
(ríe nerviosa) No me siento afectada… solo noto un poco más de gravedad y ya.
⸻ Mientras tanto, muy lejos, en el dominio humano —en uno de los infinitos mundos que a su vez existen en infinitud—, en el mismo lugar donde Null “murió” atropellado al escapar de la casa de sus padres, una figura encapuchada observaba exactamente ese punto.
Era como si supiera que alguien había muerto allí, a pesar de que la “muerte” de Null ocurrió hacía meses.
La figura: ¿Un alma desaparecida?
No lo creo.
Debería haberlo detectado desde que murió… ninguna alma, sea detectable o no, escaparía de mis manos.
De su espalda sacó una enorme guadaña, hecha no solo de materiales, sino de conceptos: Limbo, Muerte, Vida, Resurrección, Reencarnación y Vida Eterna.
La figura: Valker… sé que no puedo detectarte con mi omnisciencia, lo supe desde que empezaste a vivir.
Mi maestro también lo sabía.
Pero eso no impedirá que te busque hasta darte el descanso que mereces.
La figura se quitó la capucha, revelando un aspecto humano femenino: cabello largo y oscuro con un mechón plateado, ojos grises, rasgos de unos 17 años… aunque en ella el tiempo era irrelevante.
Llevaba una capa oscura como el vacío y un kimono totalmente blanco.
La figura: Después de todo… es mi deber, al ser La Muerte.
La Muerte desapareció.
No porque se teletransportara, sino porque se movió a una velocidad que atravesaba dimensiones, universos, espacio, tiempo e incluso conceptos.
Su paso hacía que la realidad y la existencia se doblaran y deformaran, quebrándose como tela en el fondo del mar.
La Muerte: Tendré que buscar en cada rincón… sin dejar una sola migaja sin revisar.
⸻ Mientras tanto, en el Bosque del Creador, Alcanor continuaba creando cientos de cristales que contenían narrativas completas por todo el horizonte.
Miró al cielo y sonrió, entretenido.
Alcanor: Supongo que mi aprendiz por fin se dio cuenta de Null.
Tendré que cambiar la probabilidad de que lo encuentre… lo suficiente para que los tres salgan del purgatorio y descanse un poco.
(ríe) Aunque será entretenido verla intentando encontrarlo.
Con solo pensarlo, las probabilidades cambiaron tanto que las infinitas realidades y existencias se doblaron, se deformaron y finalmente se reacomodaron.
Alcanor: Con eso será suficiente.
(ríe) ⸻ Mientras tanto, La Muerte cruzaba todo el dominio humano: dimensiones inferiores, intermedias y superiores, buscando por cada rincón… sin éxito.
La Muerte: Se sabe esconder bien este chico.
(suspira) Qué molesto… no poder verlo ni con mi omnisciencia.
Una poderosa bola de fuego azul fue dirigida hacia ella.
La Muerte la destruyó solo con pensarlo, como si fuera un ser vivo silenciado de un golpe.
La Muerte: ¡Qué molestos!
¿No ven que estoy ocupada?
Mago: ¡Q-¿Quién eres?!
¿Qué haces en este castillo?
¡Estás en el reino Elorar, no tienes permitido entrar!
La Muerte: ¿Desde cuándo debo seguir órdenes de ustedes?
El Mago, indignado, preparó una bola de fuego colosal, absorbiendo energía del multiverso y del espacio-tiempo para reforzar su poder.
Mago: Esta será tu última advertencia.
Ríndete y tu condena será menor.
Si no, tendré que ejecutarte aquí mismo.
La Muerte: (inmutable) ¿Y?
¿Crees que con algo tan débil podrás intimidarme?
Mago: ¡TE LO ADVERTÍ!
El ataque fue lanzado… y murió al instante, desintegrándose antes de llegar siquiera a mitad del camino.
La Muerte: Tienes suerte de que te perdone.
Después de todo, solo cumplías tu deber.
La Muerte desapareció, continuando su búsqueda a toda velocidad.
⸻ Mientras tanto, en el purgatorio, el trío llevaba ya muchas horas caminando.
Estaban exhaustos.
El dolor en Azrael y Null había aumentado tanto que sus almas y voluntades sufrían daños graves.
Null: (jadeando) Debemos encontrar el núcleo… o no sobreviviremos.
Azrael: (exhausto) ¡¿DÓNDE ESTÁ ESE NÚCLEO?!
Nevaeh: Debe estar en algún lugar… (asustada) Mientras avanzaban, Null notó algo a la distancia: una ligera distorsión en la realidad.
Todo se curvaba y retorcía como si intentara ocultar algo.
Null: Oigan… miren.
Azrael: (mirando el lugar) Hay algo oculto aquí.
—empieza a analizarlo, acercándose poco a poco— Debe ser… no.
Estoy seguro de que aquí va la llave.
Azrael tomó la llave y la insertó en la distorsión.
Esta la absorbió, y tras siete segundos algo comenzó a abrirse.
Una especie de dimensión paralela se reveló: repleta de energía.
El entorno brillaba en verde, lleno de partículas luminosas, caóticas.
Podían verse incluso los conceptos que formaban el purgatorio: dolor, sufrimiento, agonía… todo lo relacionado con el tormento.
Azrael: Así que… aquí es.
Null: Sí.
Aquí está el núcleo.
Nevaeh: (algo nerviosa, pero decidida) Vamos.
El trío avanzó hacia la dimensión paralela sin mirar atrás.
La puerta se cerró tras ellos, señal de que solo tendrían una única oportunidad de salir… o ser consumidos por el purgatorio.
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