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La novia a la fuga del multimillonario - Capítulo 89

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89: La entrevista 89: La entrevista Emily estaba sentada frente a Laura Terence, la conocida presentadora de noticias local de la famosa melena bob rubia.

—¡Mira qué anillo tan bonito!

—exclamó la presentadora, admirando las joyas en el dedo de Emily—.

¿Estás prometida?

—Sí —dijo Emily—.

Y estoy muy feliz.

—Parece que tanto tu carrera como tu vida amorosa van viento en popa —dijo Laura—.

¿Tienes algún consejo para los jóvenes que recién empiezan?

Emily se sonrojó, sintiendo el calor de los focos y la presión de ser considerada un modelo a seguir.

—No me siento como alguien que deba dar consejos —dijo—.

Todos tenemos nuestro propio y único camino en la vida, y lo que funciona para mí podría no funcionarle a nadie más.

Tengo mucha suerte porque seguí mi sueño y se hizo realidad.

—¿Y qué puedes decir de tus diseños?

—preguntó Laura.

—Están hechos para chicas alegres y femeninas que quieren algo que puedan usar todos los días —dijo Emily—.

Llevo uno ahora mismo.

Se trataba de un vestido de manga corta con un coqueto bolsillo en la parte delantera.

—¡Me encanta!

—dijo Laura.

En general, había sido una entrevista estupenda.

Emily les envió un mensaje a sus padres para decirles que había ido bien antes de salir del estudio y tomar el ascensor hacia el estacionamiento.

Caminó hacia su coche, sin apenas percatarse de lo que la rodeaba porque todavía estaba pensando en la entrevista.

Cuando oyó el eco de unos pasos en el enorme y vacío espacio del estacionamiento, levantó la vista y vio a un hombre alto y rubio que se acercaba lentamente a ella.

Al instante, su mano fue hacia su teléfono.

Podía llamar a la policía y hacer que lo arrestaran de inmediato.

Pero le alarmó el objeto que él tenía en la mano.

Era difícil distinguirlo en la oscuridad del garaje, pero parecía una pistola…

—No toques tu teléfono —dijo Josh, levantando la mano.

En efecto, era una pistola y le estaba apuntando.

—¿Por qué estás aquí, Josh?

—preguntó ella.

¿Y por qué llevaba una pistola?

Tenía miedo de cuál podría ser la respuesta.

—He oído que te has prometido —dijo, acercándose lentamente—.

Salió en el periódico, y te he visto presumiendo de anillo en todos esos videopodcasts tuyos.

Instintivamente, Emily retrocedió, pero cuando miró hacia atrás, no había más que un bajo muro de hormigón y una gran caída.

Estaban en el nivel más alto del estacionamiento.

—Josh, no deberías estar aquí —insistió ella—.

Podrían arrestarte por violar la orden de alejamiento.

—Sé que te inventaste toda esa relación por mí —dijo Josh, ignorándola—.

¿Tan pesado soy para ti que también has tenido que fingir que te prometes?

Sus rasgos, que ella una vez había considerado atractivos, se veían feos ahora que su rostro se contraía en una mueca de ira.

—Mi compromiso no es falso —dijo Emily con fiereza—.

Es una relación de verdad.

Puede que empezara como algo falso, pero ya no lo es.

Quizá la pregunta más importante es: ¿soy yo una carga tan grande para ti que malgastas todo tu tiempo pensando en mí?

—Por favor, como si alguna vez te hubiera importado —se burló Josh.

Se acercó aún más, colocándose en el hueco entre dos coches para que cualquiera que pasara por el estacionamiento no pudiera verlo apuntando la pistola.

—Sí que me importas.

No de una forma romántica —se apresuró a corregirse, pues no quería darle la idea equivocada en la que él parecía insistir en creer—.

Pero me importas como ser humano.

No quiero que sufras por mi culpa cuando podrías ser feliz con otra persona.

¿Dónde diablos estaba Fred?

Se suponía que debía estar al acecho y placar a Josh si se atrevía a acercarse a ella.

Aunque ahora que Josh iba armado, era más complicado.

¿Quizá Fred no quería arriesgarse a que le dispararan a ella?

Emily tuvo que asumir que nadie vendría a ayudarla.

En el pasado, habría intentado huir, pero ahora se había convertido en una persona diferente.

De algún modo, tuvo el valor de enfrentarse a él.

—¿Cómo puedo ser feliz con otra persona —dijo Josh con amargura—, cuando éramos perfectos juntos?

—Éramos muy jóvenes cuando salíamos —dijo Emily—.

Apenas nos conocíamos.

Distaba mucho de ser perfecto.

—Pero en el fondo de mi corazón sé que eres la indicada para mí —dijo él.

—Josh, tú no sabes eso —dijo ella con calma—.

¿Y cómo podría ser eso cierto si estoy con otra persona?

¿La mujer de tus sueños de verdad te abandonaría para estar con otro hombre?

—Sé que en realidad no me abandonaste —insistió él—.

Tu relación es falsa.

—Estás en negación —dijo Emily, aunque temía provocarlo—.

Si lo piensas de verdad, verás que entre tú y yo no hay nada desde hace muchos años.

La única relación falsa aquí es la nuestra.

—Mientes.

—La pistola tembló en su mano mientras la apretaba con los nudillos blancos.

—No, no miento —dijo Emily—.

Y podrías amenazar con dispararme ahora mismo, pero mi respuesta seguirá siendo la misma.

No estamos destinados a estar juntos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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