La novia del rey vampiro - Capítulo 6
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
6: El baile 6: El baile El señor Emmet, ¿le gustaría brindar con nosotros en la celebración de la presentación de nuestra amada hija, por favor?
—Me encantaría, señora, pero mi viaje fue muy largo y estoy demasiado exhausto.
Debo retirarme; Fue un placer conocerlas.
Con esto, intenté marcharme, aunque a ellas no les pareció bien.
Eira empezó a llorar y miró a su madre, suplicando con la mirada que intentara convencerme de quedarme.
Pero no pensaba hacerlo.
No quería pasar más tiempo allí; necesitaba encontrar a mi abuelo para que me explicara quiénes eran esas personas y quién era Guisell.
Él conoce la ciudad como la palma de su mano; ha estado aquí siglos.
—Disculpe, caballero —intervino la madre con tono persuasivo—, pero mi hija necesita un acompañante en la fiesta, y su papá es ya demasiado mayor para este compromiso.
—De verdad me gustaría quedarme, Eira, pero estoy realmente agotado y debo irme.
Con esas palabras, salí rápidamente; No pensaba quedarme ni un minuto más con aquel par de serpientes.
—¡Abuelo, aquí estás!
Quisiera retirarme ya; realmente no puedo estar aquí.
—Me gustaría que te quedaras un rato más y acompañaras a la dama de la familia Forester.
—Ellos son los Forester, abuelo?
—Así es, Emmet.
Me gustaría que te quedaras.
—En ese caso, me quedaré, abuelo, pero entonces esa chica que se llama eira es la joven de la que hablamos?
porque si es así entonces iré a buscar a esa chica para hacerle compañía.
—Haces muy bien, Emmet, y si ella es la joven oye, ten cuidado.
Cuando termine el baile, te espero afuera para irnos al castillo, tenemos que hablar.
—Sí, abuelo, ahora me tengo que ir.
No sabía qué pensar.
Esa chica, una Forester… por fin la había encontrado.
No podía creer que fuera ella, al fin la encontré entonces, me quedaré a su lado hacer le compañía y la protegeré a toda costa, pero porque no la siento como una forester —Hola, señorita Eira, quisiera disculparme y para eso me gustaría que bailara esta pieza conmigo.
—¡Emmet, volviste!
Me da mucho gusto.
¡Claro que sí!
Me encantaría bailar esta pieza contigo… y todas las que siguen.
—Vamos.
—Muy bien, Eira, eres una experta en el baile, también me disculpo por mi comportamiento anterior; no fue adecuado abandonarte así.
—No importa, Emmet, ahora estás aquí conmigo.
Con una sonrisa triunfante, Eira apoyó su brazo.
Todas las señoritas del baile empezaron a murmurar a su alrededor, diciendo que no podía creer que un hombre tan guapo estuviera con Eira.
Sabían que, pronto, ella se lo restregaría en la cara a todas.
La madre de Eira, desde un rincón, sonreía con una expresión de victoria como nunca antes.
La noche transcurrió sin problema alguno.
Eira estaba encantada con Emmet, y al parecer, Emmet también estaba contento.
—Eira, mi abuelo me espera afuera.
Me encantó estar contigo hoy; Espero que pronto nos volvamos a ver.
—¡Claro que sí, Emmet!
Les diré a mis padres para que se pongan de acuerdo con tu abuelo y así puedas visitarme.
¿Qué te parece?
—Muy bien, Eira.
Él besó su mano con elegancia y luego salió en busca de su abuelo, ansioso por hablar sobre los Forester y la chica.
El abuelo de emmet era uno de los vampiros más antiguos que existieron en la tierra y es uno de los guardianes que cuidan que la humanidad no tenga amenazas de hombres lobos, vampiros que suelen pisar estas tierras y destruyen familias, así que el abuelo era un hombre robusto con apariencia de una persona de 40 años con la cabellera negra como la noche y su piel blanca.
Era la pieza clave para que todos tuvieran armonía y paz.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com