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LA NUEVA ERA - Capítulo 11

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  4. Capítulo 11 - 11 El Enfrentamiento
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11: El Enfrentamiento 11: El Enfrentamiento  Al día siguiente, Marcos y su grupo se prepararon para ir al laboratorio junto con el grupo de Ricardo y Juan, listos para escapar en cualquier momento.

Solo tenían una oportunidad.

Juan también se preparaba con sus hombres, listos para matar a Marcos, quedarse con las chicas y tomar a Ricardo como rehén.

Uno de sus hombres preguntó: —¿Por qué no hicimos nada cuando viajábamos con ellas?

Podríamos haber matado a Marcos rápidamente.

Juan respondió con calma: —Matar a Marcos en ese momento no nos habría servido de nada.

Él era quien curaba a todos nosotros, así que no le pedí a nadie que lo matara.

Pensé que era cuestión de tiempo para que ellas terminaran viviendo con nosotros, pero eso nunca pasó.

Después de todo, podríamos protegerlas mejor que Marcos.

Otro de los hombres preguntó: —¿Y Silvia?

Ella estuvo viajando con nosotros por mucho tiempo.

¿Por qué nunca pudimos tocarla?

Juan sonrió con malicia.

—Silvia es una científica.

Si la hubiéramos lastimado, se habría ido.

Y si la hubiéramos obligado a quedarse, no nos habría dicho todo lo que sabe sobre los zombis.

Pero ahora todo ha cambiado.

Ahora está con Marcos, así que será nuestro juguete.

Sin que Juan lo supiera, Ricardo estaba escondido y escuchó todo.

Esbozó una sonrisa fría y susurró para sí mismo: —Eso está por verse.

Yo también tengo cuentas que saldar con Marcos y su grupo, especialmente con Silvia.

Después de un rato, Ricardo anunció que era hora de partir.

—Dense prisa, nos vamos ya.

Marcos y su grupo estaban listos, al igual que Juan y sus hombres.

Todos tenían sus propios objetivos muy claros.

Mientras caminaban, Ricardo se acercó a Marcos y le dijo: —Tenías razón.

El túnel es la opción más segura.

He revisado el mapa muchas veces y sigue siendo la mejor ruta.

Debo admitir que eres muy inteligente para tu edad.

Marcos sonrió levemente.

—Aprendí de mi padre.

Siempre estaré agradecido con él.

Ricardo se detuvo por un momento, al igual que todos.

Habían llegado al túnel.

—Prepárense —ordenó Ricardo—.

No sabemos qué hay dentro, así que disparen a matar si ven algo.

Juan miró a su grupo y dijo con arrogancia: —Hagan lo mismo.

Y asegúrense de que yo no salga lastimado.

Marcos se giró hacia las chicas y les indicó: —Quédense detrás de mí.

Si pasa algo, las defenderé.

Luego sacó un cuchillo y se lo entregó a Lara.

—Cuida de las demás y procuren mantenerse detrás del grupo de Ricardo y Juan.

Ellos tienen armas de fuego.

En ese momento, Ricardo gritó: —¡Entren al túnel!

No tenemos tiempo que perder.

Al principio, el túnel parecía despejado, pero al avanzar más, encontraron una horda de zombis.

—¡A posiciones!

—ordenó Ricardo—.

¡Abran fuego!

El grupo de Ricardo disparó sin piedad, acabando con los zombis en segundos.

Pero entonces, un zombi salió repentinamente de un auto detrás de Marcos y las chicas.

Sus ojos se fijaron en Lara y se lanzó contra ella.

Marcos reaccionó al instante, empujándola fuera del camino y sujetando al zombi por el cuello, evitando que lo mordiera.

—¡Lara, apuñálalo!

—gritó.

Lara obedeció sin dudarlo y le clavó el cuchillo repetidas veces hasta cortarle la cabeza.

Ambos suspiraron aliviados.

Ricardo, que había visto todo, quedó impresionado.

—Nada mal…

—murmuró para sí mismo.

Luego, ordenó: —Esta zona está despejada, pero hay que avanzar antes de que estos cuerpos liberen toxinas.

No queremos problemas.

¡Apresuren el paso!

El grupo de Juan, por su parte, se sintió aliviado de que no tuvieran que hacer nada.

Solo debían seguir a Ricardo hasta el laboratorio y completar su plan.

Después de un rato, llegaron al final del túnel.

Todos se relajaron al pensar que lo peor había pasado.

Pero de repente, un grito estremecedor resonó en la oscuridad.

Un zombi mutante apareció frente a ellos.

—¡Prepárense!

—gritó Ricardo—.

¡Usen las tácticas que practicamos!

El grupo de Ricardo se posicionó: diez hombres adelante y diez atrás.

—¡Los de adelante, disparen sin piedad!

—ordenó Marcos.

El mutante rugió y cargó contra el grupo de Ricardo con velocidad aterradora.

—¡Recargando!

—gritaron los diez hombres de adelante.

—¡Segundo grupo, fuego de cobertura!

—ordenó Ricardo.

Las balas impactaron al zombi mutante, pero apenas lo ralentizaban.

—¡Juan, si quieres salir con vida, ayuda a disparar!

—exigió Ricardo.

Juan dudó por un momento, pero al ver la amenaza, abrió fuego contra el mutante.

Ricardo sacó una granada y la lanzó.

BOOM.

El zombi cayó al suelo, pero Ricardo no bajó la guardia.

—¡No paren de disparar!

—gritó.

Marcos y las chicas observaron la batalla sin intervenir.

El mutante se levantó con furia y arremetió contra el grupo de Ricardo.

—¡Muévanse rápido!

—ordenó Ricardo.

Juan mandó a sus hombres a seguir disparando, ignorando la advertencia.

El zombi cambió de objetivo y atacó al grupo de Juan, acabando con diez de sus hombres en cuestión de segundos.

Juan quedó paralizado, viendo la muerte de cerca.

El mutante se lanzó sobre él.

En el último instante, Marcos saltó sobre el zombi mutante, trepando hasta su rostro y clavándole el cuchillo en el ojo.

—¡Ahora!

—gritó Ricardo—.

¡Sigan con el ataque!

Los hombres restantes de Juan lo arrastraron fuera de peligro.

Marcos retiró el cuchillo y saltó al suelo antes de que el mutante pudiera alcanzarlo.

Corrió hacia las chicas.

—¿Estás bien?

—preguntó Silvia, preocupada.

—Sí —respondió Marcos, devolviéndole el cuchillo a Lara.

Silvia sugirió en voz baja: —¿No sería mejor huir ahora que todos están distraídos?

Marcos negó con la cabeza.

—No sabemos si hay más zombis cerca.

Lo mejor es esperar a llegar al laboratorio y escapar por una ruta que vi en el mapa.

Parece libre de zombis.

Mientras tanto, Ricardo y su grupo seguían disparando al mutante.

—¡Cinco granadas, ahora!

—ordenó Ricardo.

Las granadas impactaron en el mutante, destrozándolo.

La criatura cayó al suelo, su cuerpo reducido a la mitad.

Todos suspiraron aliviados.

El peligro había pasado… por ahora

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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