LA NUEVA ERA - Capítulo 31
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Capítulo 31: Marcos vs. el ‘Demoledor’
Marcos, después de un rato corriendo, se dio cuenta de que estaba cerca. Rápidamente, comenzó a correr hasta que se dio cuenta de que había llegado. En ese momento, el ‘Demoledor’, que lo estaba siguiendo, llegó derribando un árbol con su fuerza devastadora.
Marcos, al ver la escena, sabía que si el ‘Demoledor’ le daba un solo golpe, sería muy difícil levantarse. Y si lo agarraba de una extremidad, ya estaría muerto. “Tengo que ponerme serio en este momento,” pensó.
Mirando fijamente al ‘Demoledor’, Marcos vio a un mutante con una cantidad de músculos tan grande que la sangre brotaba de su cuerpo, era por su propia musculatura y deformidad. Su piel se estaba partiendo por la cantidad de musculatura crecida anormalmente. “No solo eso, sus músculos no serán fáciles de atravesar por lo duros que son,” pensó Marcos. “Justamente cuando vi este lugar en el mapa, supe que era mi carta de victoria.”
Marcos miró su entorno en el bosque. “Hasta aquí fue una larga distancia, pero en esta parte te derrotaré,” pensó. El lugar al que Marcos había llevado al ‘Demoledor’ no era otro que un pequeño pantano.
“Las chicas pensaron que en este lugar mi ventaja se iría, pero en lo absoluto. Mi padre y yo ya vimos muchos pantanos en mi infancia, y algo que suele pasar es que, debido a la humedad y el agua que hay en estos lugares, cuando pisas la tierra, te hundes las piernas,” recordó Marcos.
“Así que comencemos,” pensó. “Desde que pise la tierra, mis tobillos se enterrarán por completo. Y alguien tan pesado como un mutante con mucho músculo seguro se enterrará aún más que solo un tobillo.”
Marcos rápidamente sacó una estaca e hizo una señal para intentar provocar al ‘Demoledor’, que respondió yendo hacia él con todas sus fuerzas. Apenas pisó el pantano, su pierna se enterró completamente.
Marcos aprovechó la confusión del ‘Demoledor’ y rápidamente le clavó una estaca en el ojo antes de que pudiera reaccionar. Luego, para causar todo el daño posible, Marcos golpeó con su rodilla la estaca haciendo que se introdujera lo más posible en el ojo del ‘Demoledor’. Rápidamente, Marcos se alejó al ver que el ‘Demoledor’ estaba molesto.
El ‘Demoledor’ comenzó a gritar y a lanzar golpes como loco para salir de esa situación. Marcos, en silencio, aprovechó para moverse rápidamente hacia la espalda del mutante. “Caminar por el pantano me hace ser muy lento, ya que mis pies también se entierran, pero no importa. Tengo que encargarme de esto lo más rápido posible para ayudar a mis compañeras,” pensó Marcos.
Estando en la espalda del ‘Demoledor’, Marcos se preparó y sacó otra daga de madera. El ataque fue directo al cuello del mutante. El ‘Demoledor’, al notar eso, intentó golpear a Marcos, pero él ya lo tenía planeado. Al ver el ataque, rápidamente cambió de dirección, esquivando el golpe y posicionándose frente al ‘Demoledor’ para clavar la segunda estaca en su otro ojo. Con una fuerte patada, terminó haciendo que la estaca se clavara hasta el fondo del ojo del mutante.
Marcos se alejó y pensó: “Bueno, la primera parte está hecha, cegarlo. Sigue la última, matarlo.” Pero en ese momento, Marcos recibió un fuerte golpe del ‘Demoledor’. No esperaba que fuera posible golpearlo a esa distancia. “¿Cómo es posible y por qué no tengo ni un hueso roto?” se preguntó Marcos. Al mirar bien, resultó que el ‘Demoledor’ lo golpeó con un pedazo de tronco podrido. “A pesar de que me dolió, no estoy herido. Puedo seguir,” pensó.
Marcos rápidamente sacó una de las lanzas de madera que tenía en la espalda y la lanzó en la boca del ‘Demoledor’. Con otra lanza, comenzó a hacer que esta entrara lo más profundo posible en el estómago del mutante.
El ‘Demoledor’, al sentir semejante dolor, golpeó el suelo del pantano mojado, liberando sus piernas por un tiempo.
Marcos, al notar eso, esquivó el primer golpe y el segundo. Después de eso, procedió a alejarse. El ‘Demoledor’ volvió a quedar atrapado, pero Marcos ya sabía que tenía que hacer algo para matarlo lo más pronto posible. “Hasta ahora lo dejé ciego, atacando sin control y al estar atrapado, ¿qué puedo hacer? ¡Ya sé!” pensó Marcos.
Rápidamente, Marcos agarró otra estaca de su espalda y se dirigió a clavársela en la oreja. En ese momento, Marcos pensó: “Si logro hacer que el mismo golpe de la estaca por error en su oreja, la estaca llegará a su cerebro y lo matará. Y esto lo sé porque de vez en cuando en sus gritos puedo escuchar palabras humanas, lo que significa que su cerebro todavía no está muerto. Así que si acabo con eso antes de que el virus siga mutando, morirá.”
Marcos pensó que era solo una hipótesis, pero que tomaría el riesgo.
Rápidamente, Marcos clavó la estaca en el oído del ‘Demoledor’ y usó su rodilla para que entrara más profundo, aunque se alejaba cada rato por los golpes del mutante. Marcos sabía que en un momento el ‘Demoledor’ golpearía esa estaca. “Hay que ver qué pasa primero, ¿sales del pantano o golpeas esa maldita estaca?” pensó.
El agua del pantano se tiñó de un color rojo por la sangre del ‘Demoledor’. Cada ataque de Marcos era muy efectivo. Marcos no pensaba parar. El pantano era oscuro, húmedo y tenía una niebla espesa que hacía que no pudieras ver sus piernas en el agua. Pero después de un rato, el ‘Demoledor’ golpeó la estaca y cayó al piso muerto.
Marcos, con una sonrisa, dijo:
Por fin terminó,” suspirando del cansancio, ya que le tomó más tiempo de lo esperado. Pero rápidamente salió del pantano y, mirando bien su entorno, se dio cuenta de que el pantano era asqueroso. El olor a agua estancada se tenía impregnado en la ropa de Marcos y, después de derrotar al ‘Demoledor’, las ganas de vomitar no se hicieron esperar. Marcos rápidamente se alejó para tomar un respiro, pero los mosquitos lo seguían por el fuerte olor que molestaba. Pensó Marcos. Después de eso, se dirigió hacia las chicas, pensando que no tenía tiempo que perder. Al llegar al lugar, fue recibido por las chicas que le dijeron:
“Bueno, lo lograste, venciste. Nosotras también.
Marcos, al ver que algunas tenían algunas heridas y que Lara estaba perdiendo mucha sangre por algunos cortes en las piernas, se apresuró a dar primeros auxilios a Lara. Cuando vio que todas estaban vendadas, se tiró en el suelo agotado. Las chicas, que también estaban agotadas, dijeron que fue un desafío vencer a estos zombis mutantes.
—Marcos lo confirmó y dijo:
“Por ahora, descansemos un rato.”
—Ana dijo que estaba bien.
—Silvia dijo:
“Suena a la mejor idea que he escuchado en mi vida.”
—Lara respondió que ojalá pudiera durar este momento de descanso para siempre.
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