La prisionera del Alfa - Capítulo 17
- Inicio
- Todas las novelas
- La prisionera del Alfa
- Capítulo 17 - 17 Capítulo 17 Honestidad
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
17: Capítulo 17: Honestidad 17: Capítulo 17: Honestidad Su corazón comenzó a latir rápidamente de nuevo, haciendo que Violeta quisiera vomitar.
Todavía no estaba preparada para enfrentarse a él.
Escucharlo decir cosas horribles en su cara no era algo para lo que estuviera preparada.
Preferiría que la matara en vez de eso.
Violeta abrió la puerta con sus manos temblorosas y Jack entró furioso.
Tras cerrarla, se giró para mirarlo, pero no pudo levantar la vista.
No podía mirarlo a los ojos.
—No sé ni por dónde empezar —declaró.
Su voz sonaba enojada, pero al mismo tiempo triste.
Violeta no podía entender por qué.
Tal vez estaba molesto por haber herido a alguien que le importaba.
¿No había dicho Kate algo sobre que él era suyo?
Eso también era parte de la razón por la que Violeta tenía tantas ganas de golpearla.
—¡Violeta, mírame!
—gritó, asustando a Violeta.
Ella levantó la cabeza, preparándose para la forma en que él iba a mirarla.
No podía soportar que esos hermosos ojos la miraran con desprecio.
Pero eso no ocurrió.
La miraba como si le doliera.
Violeta casi frunció el ceño.
—¿Qué ha pasado?
—preguntó, dando dos pasos hacia delante, como si quisiera acercarse a ella.
Pero pareció darse cuenta y se detuvo de repente.
Tenía que comportarse como el líder, tenía que castigarla por lo que había hecho.
—No sé qué decir.
Yo…
no creí que fuera posible que me transformara, yo…
no sé por qué pasó eso —comenzó a explicar, pero estaba tan confundida como él.
—Sí, bueno, yo tampoco creía que fuera posible, pero al parecer lo es.
El médico dijo que probablemente eres demasiado fuerte y la dosis se te estaba quedando corta —dijo y Violeta pensó que efectivamente era bastante probable.
Arden y los miembros de la Manada Diamante siempre decían que ella era realmente poderosa.
Esa era una de las razones por las que querían entrenarla y ayudarla a controlar su lado lobo.
Podía matar fácilmente a alguien sin quererlo.
Se sentía como si Violeta fuera una bomba de tiempo.
—Jack, lo siento mucho.
Yo…
Ella se enojó porque choqué con ella, pero traté de disculparme.
Y entonces empezó a decir esas cosas, advirtiéndome que me alejara de ti…
Yo…
—¿Que te alejes de mí?
—preguntó frunciendo el ceño— ¿Qué quieres decir?
¿No lo sabía?
—Me dijo que debía alejarme de ti porque eres suya, que no le importaba que fuera tu pareja…
—continuó Violeta tratando de recordar todo lo posible de la conversación con Kate.
Si es que eso fue una conversación.
Jack se rio con desdén.
—¡Sí, claro!
Se me olvidaba que Kate puede alucinar con esto.
Es evidente que no es cierto.
No debes tener miedo de ella por eso.
Nunca he tenido nada que ver con ella y nunca lo tendré.
Sólo le gusta alimentar sus sueños.
—Sí, bueno, tal vez deberías.
Y yo no le tengo miedo —comentó Violeta molesta y celosa.
¿Era eso lo que él tomaba de la pelea?
—Sólo me estaba protegiendo —continuó.
—Lo sé.
Lucinda ya vino a hablar conmigo.
Comenzó a caminar de nuevo, pensando en qué decir a continuación.
Violeta se quedó ahí, paralizada, sin saber qué hacer.
De repente sintió la necesidad de ser abrazada, consolada por él.
Pero eso estaba claramente fuera de alcance.
—Realmente me confundes.
Es molesto —murmuró Jack, más para sí mismo que para ella.
—¿Te confundo?
¿Cómo es eso?
—preguntó Violeta.
Jack se detuvo para mirarla, y estaba aún más cerca que antes.
Eso hizo que Violeta se sintiera incómoda.
Sólo hizo más fuerte su deseo de estar en sus brazos.
Jack tampoco parecía estar pasándolo bien.
—Me duele físicamente estar tan cerca de ti y no poder tocarte, estar contigo.
Violeta tragó saliva.
Sabía exactamente a qué se refería.
—Al mismo tiempo, me molesta aún más el hecho de que quieras matarme y ni siquiera sepa por qué.
Violeta se sintió realmente culpable por eso.
No podía imaginarse estar en su lugar.
No se parecía en nada al hombre del que había oído hablar antes de abandonar el palacio.
Era amable con sus miembros, se preocupaba por sus problemas y era realmente agradable estar cerca de él.
—La gente de mi manada cree que eres muy malo.
Que robas a los pobres y te aprovechas de ellos y que además quieres gobernar el mundo —declaró Violeta decidiendo abrirse un poco con él.
A Jack le pilló por sorpresa.
Parecía que era la primera vez que escuchaba eso en toda su vida y no tenía nada que ver con él.
—¿En serio?
—preguntó sonriendo suavemente— Es divertido.
Así es exactamente como sabemos que es tu líder.
No tengo nada en contra de tu manada.
Solo que no me gusta quien la lidera.
Violeta abrió más los ojos.
—Él es mi padre.
No el biológico, fui adoptada —añadió tras ver la cara de sorpresa de Jack.
—¿Arden es tu padre?
—Lo es.
¿Lo conoces?
—preguntó Violeta sintiendo curiosidad.
—Sí lo conozco.
Luché contra él una vez, pero por desgracia no pude matarlo.
Lo siento, es la verdad —agregó Jack.
—¿Por qué querías matarlo?
—inquirió ella con voz ronca.
—Probablemente, no por la misma razón por la que él quiere matarme a mí.
Sé que no tienes motivos para creerme, pero yo soy el bueno aquí, Violeta.
Y en el fondo, Violeta podía sentir que confiaba en su afirmación.
—Sólo intento liberar a Crescent de las manos de un tirano.
Sé que no es el único.
Hay muchos alfas tiranos por ahí, pero la Manada Diamante es la principal y más grande.
Violeta estaba asombrada.
Era realmente difícil escuchar la otra parte de la historia.
—¿Por qué opinas que es un tirano?
Hace de todo por nuestra gente.
Es muy generoso —dijo asombrada.
—Lo hace porque necesita que alguien lo apoye.
Ya tiene el poder, pero sin el apoyo de la gente, no es más que un don nadie.
Sus motivos son equivocados.
Hace lo que tiene que hacer, para sus propios fines.
No le importa si los lobos de afuera están muriendo de hambre o de una plaga.
O si necesitamos ayuda.
Sólo quiere gobernar desde dentro de esos muros, sin ver el mundo real.
Eso tenía mucho sentido.
—Arden hizo muchas cosas malas, Violeta.
Espero que algún día pueda demostrártelo para que me creas —afirmó Jack un poco molesto.
Se quedaron en silencio durante unos minutos mientras Violeta procesaba todo lo que había escuchado.
—Lo que he dicho es cierto.
No soy una asesina —dijo Violeta después de reflexionar un rato—.
Me asignaron para esta misión en contra de mi voluntad.
Jack la miró fijamente a los ojos y eso la desconcertó.
Tuvo que apartar la mirada para continuar el relato.
—Siempre escuchamos que eres una mala persona, así que usé eso para convencerme de hacerlo, ya que realmente no tenía otra opción.
—Lo entiendo —asintió.
—Sé que no tienes ninguna razón para perdonarme o creerme.
Pero realmente no quería hacer daño a Kate.
Yo…
Violeta estaba a punto de hablarle de su loba incontrolable, pero se detuvo.
No podía darle voluntariamente una información tan útil.
Cualquiera podría usarla en su contra, aunque no sabía cómo.
En su corazón, sentía que Jack nunca haría algo así, pero no podía arriesgarse.
—¿Tú…?
—continuó Jack levantando las cejas hacia ella, esperando el resto de la frase.
—Entenderé si quieres castigarme.
Jack caminó hasta donde ella estaba y se detuvo frente a ella, haciendo que la sangre de Violeta corriera por sus venas de forma acelerada.
—No puedo decir que no te vaya a castigar, pero la idea que tenía en mente para ello no es muy adecuada para este momento.
Violeta no entendía a qué se refería, pero por la expresión de su cara, estaba siendo ambiguo.
Ambiguo y travieso.
—Tendré que aumentar la dosis de la droga.
Todavía no puedo confiar en dejar que te pasees por mi mansión haciendo daño a mis compañeros.
Violeta asintió.
—Lo entiendo.
—No te preocupes.
Me aseguraré de que esto no tenga ningún efecto secundario en ti.
No te haría ningún daño.
Los ojos de Jack se desviaron hacia los labios de Violeta, que hizo que su bajo vientre se contrajera de deseo.
No podía estar tan cerca de ella y seguir haciendo ese tipo de cosas.
Debería ser ilegal.
—Te veré mañana —dijo súbitamente y salió de la habitación, haciendo que Violeta se sintiera confundida y frustrada.
¿Cuánto tiempo más iba a soportar eso?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com