La prisionera del Alfa - Capítulo 29
- Inicio
- Todas las novelas
- La prisionera del Alfa
- Capítulo 29 - 29 Capítulo 29 Confiando en el otro
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
29: Capítulo 29: Confiando en el otro 29: Capítulo 29: Confiando en el otro Violeta decidió dejar atrás todas sus preocupaciones para variar.
Tenía tantas ganas de volver a estar con Jack, que se olvidó por un momento de la conversación que iban a tener.
No sabía a qué se refería él con lo de llegar a un consenso.
Pero tal vez podría ser algo malo.
Tal vez él podría decidir acabar con todo, incluso antes de que empezara.
Violeta no lo aceptaría.
Se sentía muy ardiente y lo echaba mucho de menos.
En medio de aquel beso tan apasionado, ella le agarró la camisa con una mano y se la pasó por la cabeza, tirándola al suelo.
Se sentía repentinamente muy poderosa y dominante.
Y la forma en que el cuerpo de Jack reaccionaba a sus movimientos la hacía sentir aún más sexy.
Sus manos estaban por todas partes, apretando sus piernas, aunque teniendo mucho cuidado de no tocar sus brazos y costillas.
Jack era muy cuidadoso con ella.
No quería que Violeta sintiera ningún dolor, así que se esforzaba por no poner demasiada fuerza en sus manos y en su cuerpo.
Con un giro repentino, Violeta llevó su cuerpo hasta quedar encima del de él, mirándolo desde arriba.
Los ojos de Jack parecían arder, llenos de lujuria.
Pero esta vez tenía algo diferente.
Solo que Violeta no sabía qué era.
La miraba con intensidad, pero también con ternura.
Ella bajó la espalda y comenzó a darle besos en el cuello, mientras las manos de él le agarraban el trasero.
Jack atrajo su cuerpo con más fuerza contra él y Violeta pudo sentir lo mucho que la deseaba.
Y ella quería asegurarse de que él supiera cuánto lo deseaba ella también.
Jack se sentó en la cama con Violeta sentada en su regazo, poniéndose al mismo nivel que ella.
Violeta le agarró el pelo y tiró suavemente de él, haciendo que Jack gimiera su nombre.
Él levantó una de sus manos y agarró el seno de Violeta.
—Jack…
—gimió ella.
Lo que quería decir, se le escapó de la mente en ese mismo momento, porque Jack tiró de su cuerpo contra él una vez más y eso la hizo perder la última pizca de sensatez que tenía.
Se sentía salvaje, primitiva.
Ya no quería pensar en emociones.
Solo quería disfrutar de ese momento.
Si Jack no la amaba, estaría bien.
Mientras él siguiera queriéndola de esa forma, ella aprendería a vivir sin su amor.
Porque para ella estaba más que claro que lo amaba.
Jack puso su mano en su espalda y encontró el gancho de su sujetador.
En un abrir y cerrar de ojos, lo abrió y arrojó la pieza a alguna parte.
Violeta jadeó cuando él se apoderó de uno de sus senos con la boca y empezó a lamerle el pezón.
Era como el cielo.
—¡Oh, Dios…!
¡Jack!
Sin dejar de hacerlo, Jack consiguió tumbarla en el colchón y volvió a subirse sobre ella, colocándose entre sus piernas desnudas.
Estaba tan vulnerable, pero se sentía tan bien.
Violeta bajó los brazos y encontró el cierre de sus pantalones.
Jack dejó lo que estaba haciendo para mirarla, sin esperar esa reacción de ella.
Violeta lo miró de forma muy seductora, demostrándole que ahora sabía lo que estaba haciendo.
Metió la mano dentro de su ropa interior y agarró su miembro, haciendo que Jack se volviera loco.
Le gustaba ver lo vulnerable que él también se permitía ser con ella.
—Violeta, yo…
—Shhh…
—dijo Violeta haciéndolo callar inmediatamente— Solo quítate esto —ordenó.
Jack hizo lo que ella le dijo y regresó donde estaba.
Le bajó los calzones y muy lentamente, se introdujo dentro de ella.
Su mano agarró de nuevo su trasero y la atrajo contra él y Violeta casi dejó escapar un grito.
Comenzaron con un baile muy lento y se sintió realmente diferente a la primera vez que Violeta había tenido sexo con él.
Ahora se sentía mucho más segura, mucho más preparada.
Además, ya no le dolía tanto.
Así que pudo disfrutar del acto mil veces más que antes.
Las uñas de ella arañando su espalda parecían tener un gran impacto en él, porque Jack empezó a acelerar.
Sus embestidas eran cada vez más agresivas y Violeta empezó a sentir un cosquilleo dentro de su pelvis y sus piernas temblaban.
Estaba llegando al momento más primitivo y satisfactorio con él dentro de ella.
Jack también parecía demasiado concentrado y, uno tras otro, se desplomaron sobre la cama, sudorosos y satisfechos.
Permanecieron en silencio durante un rato, recuperando el aliento y calmando su corazón.
Todos los pensamientos que Violeta pudo borrar de su mente durante el sexo volvieron como una bola de demolición después de reponerse.
¿Qué estaban haciendo?
¿Qué significaba eso para los dos?
¿Sentía Jack lo mismo que ella?
No quería ser la primera en admitir su amor.
Pero ¿y si él nunca sentía lo mismo?
¿Y si solo era un vínculo físico?
¿Y si él nunca llegaba a amarla?
¿Podría ella vivir así?
—Sabes…
Esa es la parte en la que me confundo —comenzó a hablar Jack— No sé qué estamos haciendo.
Violeta tragó saliva.
¿Estaba leyendo su mente?
—Sí, yo siento lo mismo —respondió ella.
—¿Crees que podemos confiar el uno en el otro?
¿Confiar de verdad, plenamente?
—preguntó Jack girándose para mirarla.
—Supongo que es una cuestión de compromiso.
Si estamos dispuestos, considero que deberíamos estar bien —dijo Violeta, tratando de convencerse a sí misma al mismo tiempo.
Debería estar bien, ¿verdad?
Si estaban destinados a estar juntos, deberían poder encontrar la manera de hacerlo.
—Supongo que tienes razón.
¿Piensas que estás preparada para el siguiente paso?
—preguntó Jack y sus ojos atravesaron el alma de Violeta.
Ella siempre sentía que él podía llegar a lo más profundo de su ser con solo mirarla.
—Lo estoy.
¿Lo estás tú?
—contestó devolviéndole la pregunta.
Violeta contuvo la respiración hasta que él pronunció sus palabras.
—Lo estoy —afirmó.
Y sintió que su sonrisa se ampliaba en cuanto su frase llegó a sus oídos.
Jack se inclinó hacia delante y la besó suavemente.
—Suspenderé tus drogas.
No me gusta impedirte ser tú.
¿En qué me diferencio de la gente contra la que intento luchar?
Violeta abrió los ojos.
¿Qué significaba eso para ella?
¿La iba a dejar libre?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com