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La prisionera del Alfa - Capítulo 39

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  4. Capítulo 39 - 39 Capítulo 39 Antes de la fiesta
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39: Capítulo 39: Antes de la fiesta 39: Capítulo 39: Antes de la fiesta Violeta no sabía qué decir ante eso.

Ahora más que nunca, no podía pensar en casarse con Lance.

Tenía a Jack y no iba a renunciar a él para cumplir otro de los deseos de Arden.

Y menos uno que implicara el matrimonio.

—Lance, no creo que podamos funcionar juntos.

Quiero decir…

Eres básicamente mi hermano.

Nos criamos juntos y te considero igual que a Gwen —dijo Violeta intentando explicarle sin sonar grosera o herir sus sentimientos.

No sabía exactamente lo que él sentía por ella, pero podía hacerse una idea por la forma en que siempre la trataba.

Sin embargo, en ese momento, lo único que quería decirle era lo que se sentía al encontrar a tu pareja.

Él nunca podría saber lo bueno que era eso, porque hasta donde ella sabía, su pareja no era de la Manada Diamante.

O tal vez lo era, solo que Lance aún no la conocía.

En cualquier caso, Violeta no podía arriesgarse a decirle a Lance que había encontrado a la suya.

No obstante, tenía mucha curiosidad por saber su opinión sobre ese tema.

—¿Has pensado alguna vez en…

cómo sería encontrar a tu pareja y estar con ella?

—preguntó Violeta.

Su respuesta no fue exactamente lo que ella esperaba.

Su expresión se volvió realmente seria y misteriosa repentinamente.

—No deberías hablar de eso, Violeta —dijo con voz firme.

Realmente parecía un guardia en ese momento, con su uniforme y su expresión intimidante.

—¿Por qué no?

Solamente estamos hablando y eres tú.

No voy a hablar de eso con un desconocido —comentó, tratando de minimizar el problema.

En efecto, ese era un asunto muy delicado, que los miembros de la Manada Diamante no debían sacar en una conversación casual.

De hecho, trataban a las parejas como un tabú.

Pero Violeta realmente quería encontrar a alguien que tuviera la misma opinión que ella dentro de esos muros.

—No importa con quién estés hablando.

Nunca deberías mencionar este asunto —repitió Lance levantándose de la cama, claramente un poco molesto.

—Sabes que no se nos permite estar con nuestros compañeros, Violeta, así que ¿por qué pensar en eso?

Quiero decir…

Solo nos haría sufrir, ¿no?

Violeta no tenía una respuesta a eso.

Porque ella había tenido la oportunidad de encontrar a su pareja y estar con ella, así que sabía lo que era.

Lance nunca la había tenido, y probablemente nunca podría encontrar la suya, así que tenía razón.

No había razón para atormentarse con eso.

—Sabes que realmente no tienes elección sobre esto, ¿no?

Creí que sería mejor que intentáramos que las cosas funcionaran en lugar de casarnos simplemente porque Arden quiere que lo hagamos.

Tal vez podríamos ser felices después de todo.

Violeta estaba realmente conmovida y agradecida por la iniciativa de Lance.

Sería mucho mejor intentar eso y tal vez si no hubiera tenido la oportunidad de conocer a Jack y descubrir cómo funcionaban las cosas fuera de los muros, probablemente aceptaría esa oferta.

Pero ahora no podía ni siquiera considerarla.

Tenía un plan y haría todo lo posible para cumplirlo.

—Lo siento, Lance.

No quiero hablar de esto ahora.

Estoy cansada y quiero estar sola.

Lance asintió dándose cuenta de que tal vez estaba siendo un poco inoportuno.

—Sí, claro.

Nada más me emocioné porque habías vuelto.

No debería haber hablado…

sobre esto hoy.

Lo siento.

—Está bien —dijo Violeta con una suave sonrisa.

—Me voy ahora.

Definitivamente deberías descansar.

Llámame si necesitas algo —añadió saliendo del dormitorio.

Violeta se quedó con más cosas en las que pensar.

Tenía muchas ganas de que Jack estuviera ahí para reconfortarla.

No se sentía bien rechazando a Lance de esa manera.

No quería herir sus sentimientos, pero no se le ocurría una forma de escapar de aquello sin decirle la verdad.

Y ahora nunca podría aprender a amarlo como él quería.

No sería justo con él.

***
Los días siguientes pasaron muy lentamente para Violeta.

Estaba ansiosa solamente de idear en cómo entraría en el despacho de Arden el sábado durante la fiesta.

Deambuló por el palacio tratando de ocuparse mientras tanto, pero no había nada que quisiera hacer.

Y algo la sorprendió mucho.

No recordaba que los miembros de la Manada Diamante que vivían dentro del palacio fueran tan fríos con ella.

Por supuesto que eran educados, después de todo, ella era la hija del Alfa, sin embargo, no eran personas cálidas.

Cada uno de ellos se ocupaba de sus propios asuntos.

Era diferente de los miembros de los Rebeldes.

En la mansión de Jack, siempre se cuidaban mutuamente, ayudándose y haciendo cosas juntos.

Gwen no estaba presente la mayor parte del tiempo, así que Violeta estaba sola durante todo el día.

Solo se encontraba con Gwen en la cena, cuando toda la familia se reunía para comer.

—Ya he preparado todo para la fiesta.

Va a ser increíble —comentó Gwen mientras se servía un poco de puré de papas.

—Debe ser un trabajo muy duro para ti, ¿verdad?

—dijo Lance burlándose de ella con una sonrisa.

—Sí, bueno, cada persona tiene su propio talento.

El mío, obviamente, es organizar eventos.

La verdad es que soy bastante buena —respondió Gwen con la cabeza alta.

Odiaba que la criticaran, pero siempre trataba de sonar educada cuando respondía a las burlas, especialmente de Lance.

—Eso es cierto —afirmó Arden, dándole la razón a su hija.

Violeta se limitó a asentir con la cabeza, no estaba realmente de humor para participar en esa conversación.

En efecto, Gwen tenía mucho talento cuando se trataba de fiestas y eventos en la manada.

Siempre se encargaba de organizar todo, desde los invitados hasta la decoración.

—Por cierto, papá, esta mañana me encontré con el señor Anderson y me dijo que estaba muy entusiasmado por verte el sábado.

Quería mostrarte algunas ideas que tenía para la recaudación de impuestos.

Arden parecía encantado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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