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La prisionera del Alfa - Capítulo 76

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  4. Capítulo 76 - 76 Capítulo 76 ¿Romper o reconciliarse
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76: Capítulo 76: ¿Romper o reconciliarse?

76: Capítulo 76: ¿Romper o reconciliarse?

Jack se giró para mirarla, pero Violeta no pudo leer en su expresión lo que estaba reflexionando.

Tardó unos segundos en decir algo.

—De verdad que a veces no entiendo lo que piensas.

Casi te matan y estás planeando encontrarte con el hombre de nuevo.

—Bueno, si me dejaras traerlo aquí, no tendría que dejar la seguridad de la mansión para encontrarme con él, ¿verdad?

—contraatacó Violeta.

Jack parecía haber recibido una bofetada en la cara.

—¿Ahora dices que el hecho de que casi te maten a golpes fue culpa mía?

—preguntó asombrado.

—Eso no es lo que he dicho —contestó Violeta—.

Solo digo que estaríamos arriesgando nuestras vidas en menor medida si lo trajéramos en lugar de salir nosotros —explicó Violeta.

Jack se quedó en silencio, contemplando lo que ella acababa de decir.

Pero estaba claro que no estaba dispuesto a ceder.

Tal vez por terquedad, o incluso por celos.

—De todos modos, solamente he venido a compartirlo contigo.

Ya no quería ocultarte nada, pero supongo que me equivoqué.

—No me quejo de eso.

Aprecio que hayas compartido esto conmigo, pero no puedo estar de acuerdo contigo en esto, Violeta —dijo tras largos minutos en silencio.

—Si vamos a hablar de matrimonio algún día, tienes que confiar en mí.

—Confío en ti, Violeta.

Lo he dicho mil veces.

Pero la última vez, confié en tus instintos y casi te mueres.

No sé qué más quieres de mí.

Y no me amenaces con esa charla sobre el matrimonio.

Siempre soy yo el que cede a todo lo que me pides.

¿Y qué recibo a cambio?

Más preocupaciones.

Violeta sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas, pero las contuvo.

—Si soy una carga para ti, quizá deberíamos romper —sugirió con un nudo en la garganta.

Casi podía oír cómo su corazón se rompía con esas palabras.

Jack tampoco parecía estar contento con ello.

Parecía extremadamente triste y obnubilado de repente.

—Sabes que no es eso lo que quería decir.

Solo digo que no puedo evitar preocuparme por ti.

Podrías tener un poco más de empatía, eso es todo.

—Bueno, eso no es justo.

Sabes lo que perdí, ¿y está tan mal que quiera recuperar algo de eso?

—Sí, claro, quieres tener de vuelta a un hombre que únicamente te quiere cerca porque quiere casarse contigo —dijo Jack burlándose.

—No seas idiota.

Ya he dicho innumerables veces que no me casaré con él.

Y también sabe que estoy contigo.

Entonces, ¿por qué estás tan inseguro?

Jack abrió la boca varias veces para decir algo, pero fuera lo que fuera, las palabras se perdieron dentro de su mente.

O tal vez se replanteó lo que quería decir.

—¿Sabes qué?

Pensé que podríamos resolver por fin nuestros problemas y empezar a hablar de dar el siguiente paso, pero está claro que no estás preparado para ello.

No creo que lo estés nunca —señaló Violeta
—¿Qué quieres decir?

—preguntó Jack en voz baja.

—No considero que seamos capaces de hablar de matrimonio nunca.

Damos vueltas y vueltas y parece que no podemos llegar a un consenso.

Es agotador y frustrante.

No creo que pueda seguir peleando contigo —confesó.

—Entonces, ¿qué estás tratando de decir?

—preguntó Jack mirándola a los ojos.

—Lo que estoy diciendo es que no quiero seguir viviendo así.

No quiero seguir peleando contigo, solo porque tenemos opiniones diferentes en básicamente cada cosa —respondió ella.

—Si no somos capaces de dejar de lado esas diferencias, ¿qué sentido tiene estar juntos?

—continuó Violeta, sintiendo que su voz temblaba ante la posibilidad de terminar definitivamente con Jack.

Estaba claro que eso no era algo que ella quisiera.

Pero cada vez era más difícil ser feliz.

No parecían llegar a un final con toda esa discusión, y ella no sabía qué más hacer.

Había probado lo que era ser libre, tener sus propias opiniones y hacer lo que quisiera.

No quería tener siempre la razón, ni siquiera que Jack estuviera siempre de acuerdo con ella.

Lo único que quería era que dejaran de discutir por todo y empezaran a preocuparse y respetarse más.

Estaba claro que no tendrían la misma opinión en la vida, pero era frustrante y triste estar siempre en desacuerdo.

—Entonces, ¿qué piensas?

¿Quieres poner fin a todo esto?

—preguntó ella, reforzando su voluntad de resolver sus problemas de una vez.

Pero antes de que Jack tuviera la oportunidad de responder, antes de que pudieran decidir su destino, alguien llamó a la puerta de forma agresiva y entró antes de que él tuviera la oportunidad de decir algo.

Entró uno de los guardias, y por su cara, Violeta pudo ver que estaba jadeando de tanto correr y algo asustado.

—¿Qué pasa, Dave?

—preguntó Jack con impaciencia.

—Acabo de llegar del centro.

La gente está diciendo que Arden está planeando volver pronto con un ejército.

Y que la Manada del Diamante está a punto de volver a construir el muro para siempre.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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