La Prosperidad del Clan Comienza con Mis Sirvientas - Capítulo 301
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Capítulo 301: El regreso de Lu Ting
—¿Cómo es que está tan bueno? —preguntó Huo Fei Li mientras se metía otro bocado de la carne estofada en la boca.
Nadie habría imaginado, por su forma de comer, que había estado al borde de la muerte apenas un día antes.
Lin Xuan Qi le dedicó una sonrisa socarrona y dijo: —Lleva un condimento llamado Esencia Trascendente del Sabor del Clan Lin que estará a la venta muy pronto.
—¿Condimento? ¡Quiero un poco! ¿Estará disponible en la Ciudad Capital? —Huo Fei Li se emocionó demasiado y le lanzó una sarta de preguntas.
A Lin Xuan Qi le alegró que a Huo Fei Li le gustara y dijo: —Lamento decir que ahora mismo no tengo nada a la venta, tendrás que esperar un par de días más.
—En cuanto a venderlo en la Ciudad Capital, tendré que tomarme un tiempo para prepararlo todo.
—Si necesitas algo en la Ciudad Capital, solo tienes que decírmelo —dijo Huo Fei Li dándose un golpe en el pecho, pero se tocó la herida y se retorció de dolor.
—¿Estás bien? —preguntó Lin Xuan Qi con preocupación al ver lo que había sucedido.
Huo Fei Li le hizo un gesto con la mano y dijo: —Estoy bien, y lo digo en serio sobre lo de ayudarte en la Ciudad Capital.
Era lo mínimo que creía poder hacer por Lin Xuan Qi después de que este lo cuidara.
Aunque Lin Xuan Qi había planeado ir a la Ciudad Capital con Sima Long, no le importaría que alguien local de la Ciudad Capital les enseñara los alrededores.
Las cosas podrían resultar mucho más fáciles.
Y, aparte de eso, más gente significaba más protección para él.
El viaje era largo y quién sabe qué podría encontrar.
Lo que les había ocurrido a Lu Ting y a Huo Fei Li estaba todavía reciente, y no quería correr riesgos innecesarios si podía elegir.
—Entonces, te agradezco de antemano tu ayuda —dijo Lin Xuan Qi, levantando su taza de té para brindar por Huo Fei Li.
Huo Fei Li correspondió al brindis y dijo: —¿Cuándo tienes pensado hacerlo?
—Puedes volver conmigo cuando mi familia envíe a alguien a buscarme, si quieres.
Lin Xuan Qi lo pensó un momento y dijo: —Me parece bien.
El negocio del jabón se había expandido aquí, en la Ciudad Hong Feng, y no quedaba mucho margen para obtener más beneficios.
Ya era hora de expandirlo a la Ciudad Capital y comprobar cómo era.
Solo había oído que era mucho más próspera que la Ciudad Hong Feng, por lo que tenía curiosidad por verlo con sus propios ojos.
—Genial, entonces está decidido. —Huo Fei Li estaba contento y siguió atiborrándose de la deliciosa comida.
Lin Xuan Qi asintió y pensó que, después de todo, este joven quizá no era tan malo.
No habían empezado con buen pie por culpa de Lu Ting, pero ahora mismo las cosas pintaban muy bien para el futuro.
…
—Esta supuesta sauna es tan relajante… Hacía mucho tiempo que no me sentía así —dijo Huo Fei Li, secándose el sudor del cuerpo mientras se maravillaba de la sala de sauna que Lin Xuan Qi había construido.
Incluso quiso intentar cultivar dentro de la sauna para ver si le ayudaba con la cultivación.
Justo cuando pensaba que la Esencia Trascendente del Sabor del Clan Lin ya era bastante asombrosa, Lin Xuan Qi le tenía reservada otra sorpresa.
La sauna era extrañamente relajante, y en lo único que podía pensar era en mandar a construir una cuando regresara a la Mansión de la Familia Huo.
Lin Xuan Qi vertió un poco de agua sobre las piedras calientes y estas desprendieron una neblina de vapor.
La admiración de Huo Fei Li por Lin Xuan Qi aumentó, y deseó poder ser tan capaz y talentoso como él.
Pero, desde que era joven, lo único que había tenido que hacer era aprender la cultivación con el Método de Cultivo de Espada de la Familia Huo.
Nada más le importaba.
Lo mismo ocurría con toda su familia.
Ahora que conocía la variedad de intereses y aficiones de Lin Xuan Qi, lo envidiaba aún más.
Quizá la longevidad no servía de mucho si no se vivía la vida al máximo.
Huo Fei Li deseaba hacer lo mismo, pero sentía que para él era imposible.
Como único heredero de la Familia Huo, una gran responsabilidad recaía sobre sus hombros.
Lin Xuan Qi vio la expresión de Huo Fei Li cuando este se sumió en sus pensamientos y lo interrumpió: —Disfruta del momento y no pienses demasiado.
Se sentó y respiró hondo.
Él también tenía muchas responsabilidades sobre sus hombros, pero siempre supo que no tenía sentido preocuparse en exceso.
Lo único productivo era trabajar duro y alcanzar tus objetivos.
Huo Fei Li asintió e intentó disfrutar del momento.
Pero no tuvo la oportunidad de hacerlo.
Una voz familiar sonó desde el otro lado de la puerta de la sauna.
—Maestro Lin, disculpe la espera. Ya he vuelto.
Era Lu Ting.
Huo Fei Li quiso decir algo, pero no supo cómo.
Lin Xuan Qi negó con la cabeza e intervino.
—Espéranos en el salón principal. Enseguida vamos.
Gritó hacia la puerta y Lu Ting respondió: —Así lo haré.
Lin Xuan Qi se levantó, le dio una palmada en el hombro a Huo Fei Li y dijo: —¿Recuerdas lo que te dije? Ten confianza y no dejes que ella sea el centro de tu mundo.
Huo Fei Li respiró hondo y asintió.
…
En el salón principal, Lu Ting estaba tan ansiosa como Huo Fei Li.
Estaba agradecida de que Huo Fei Li hubiera estado dispuesto a dar su vida para salvarla.
Para ella, Huo Fei Li ya no era ese tipo molesto, y no sabía cómo reaccionar ante esta nueva situación en su relación.
Suspiró y se tensó al oír las voces de Lin Xuan Qi y Huo Fei Li.
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