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LA REENCARNACIÓN SUPREMA - Capítulo 28

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  4. Capítulo 28 - 28 Capítulo 5 Insondable Parte 3 – Irrazonable
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28: Capítulo 5: Insondable (Parte 3) – Irrazonable 28: Capítulo 5: Insondable (Parte 3) – Irrazonable En medio de un bosque frondoso, dos hombres avanzaban lado a lado.

Ambos vestían túnicas de artes marciales típicas de estilo oriental, adornadas con detalles dorados que les otorgaban una apariencia majestuosa.

Esto, sumado a su cabello blanco, les daba un aire misterioso e imponente, despertando un instinto de respeto y admiración en cualquiera que posara sus ojos sobre ellos.

Mientras caminaban, conversaban acaloradamente.

—¿Cuánto más crees que tenemos que avanzar para encontrar al producto de tu imaginación, Zhen?

—preguntó un hombre alto de complexión atlética y actitud relajada.

Caminaba con las manos entrelazadas detrás de la nuca, como si estuviera dando un paseo por el parque.

—¡Por Ashara, Kai!

¿No puedes ser un poco más paciente?

¡Te he dicho mil veces que es real!

Varios aldeanos me dijeron que esa persona baja al pueblo de vez en cuando y siempre se retira en esta dirección —respondió el otro hombre efusivamente.

Su figura era extremadamente robusta y voluminosa, superando incluso el 1,89 m de su compañero por casi una cabeza.

—Claro, claro…

—respondió Kai, con la voz cargada de un sarcasmo evidente—.

Estoy seguro de que no estabas borracho en absoluto cuando “alucinaste” con ese supuesto experto que, según tú, puede controlar más de cinco elementos a la vez.

Realmente no le había creído ni una palabra cuando Zhen le contó cómo el Cristal Arcoíris había emitido su señal máxima.

Ese artefacto legendario era un tesoro de la familia de Zhen.

Se decía que era capaz de detectar a expertos superiores que habían logrado dominar los niveles supremos de una ley o elemento.

Según la leyenda, cada vez que el cristal se acercaba a unos 50 metros de un individuo que hubiera logrado tal hazaña, emanaba un brillo con la cantidad de colores correspondientes a los elementos que dominaban, hasta un máximo de 5 colores distintos.

Pero Kai sabía que alcanzar el nivel de maestría para activar ese efecto era ridículo, hasta el punto de que en los 50.000 años transcurridos desde la creación del cristal, solo se había activado una vez —emitiendo un solo color— en presencia de un experto supremo que había alcanzado el nivel de Semidios (Clase S), quien había logrado un dominio perfecto sobre la Ley del Fuego después de casi un millón de años de entrenamiento.

Por eso, cuando Zhen le dijo que lo había visto brillar con 5 colores diferentes, no le creyó en lo más mínimo.

—¿Y qué tal si en lugar de quejarte tanto, usas ese dominio de la Ley del Espacio del que tanto presumes para encontrar su ubicación?

—cuestionó Zhen, un poco exasperado.

—Seguro.

Serán 15.000 Zens —respondió Kai, extendiendo la mano.

—Por supuesto.

Se los daré a tu esposa, mientras le menciono con quién estuviste realmente la semana pasada cuando te “quedaste en mi casa”.

—¡Vale, vale!

¡Lo haré gratis!

Pero también podrías usar tu Sentido Divino para encontrarlo fácilmente.

—¡Qué gran idea!

¿Cómo no se me ocurrió?

Claro, y después de usarlo y que los prestamistas me descubran, solo tendré que esconderme en el bosque durante un mes comiendo bayas.

Eres un verdadero genio —respondió Zhen con sarcasmo exagerado.

—Yo preferiría eso a la cocina de tu esposa.

—Hijo de…

—Silencio.

Empezaré la búsqueda —interrumpió Kai rápidamente mientras huía, elevándose hacia el cielo.

Cuando el Ki de un artista marcial evoluciona al nivel de Emperador Marcial, su control sobre la energía del mundo alcanza tal maestría que volar por los cielos se convierte en una habilidad innata.

Ya no dependen de métodos convencionales de desplazamiento y pueden manipular las corrientes de Ki a su alrededor para levitar y surcar el aire con tanta naturalidad como caminan.

De repente, el aire mismo pareció vibrar a su alrededor mientras comenzaba a manipular los conceptos del espacio.

Pronto, su visión comenzó a escanear su entorno a 10 km a la redonda, buscando cualquier señal de vida humana en este bosque remoto.

Buscó durante unos 15 minutos sin éxito, pero cuando estaba a punto de rendirse, sintió una anomalía que llamó su atención.

Dentro de una cueva, las leyes que circulaban en la entrada se distorsionaban y cambiaban constantemente, picando su curiosidad.

Intrigado, decidió extender su visión en esa dirección.

Poco a poco, comenzó a ver el interior de la cueva, notando la perturbación en las leyes cada vez más.

Fue entonces cuando vio una figura encapuchada al fondo de la cueva.

El hombre estaba sentado con las piernas cruzadas y los dedos entrelazados frente a él en una pose meditativa.

Su apariencia era la de un vagabundo, con ropas rasgadas y desgastadas por el tiempo, pero a pesar de su aspecto humilde, había algo inexplicablemente poderoso en su aura.

Una presencia indescifrable que hacía que Kai se sintiera incómodo.

Con su nivel de Emperador Marcial (Clase A), el sentido divino de Kai le permitía percibir detalles que escapaban al ojo común.

La perturbación en las leyes que envolvía a ese hombre no era accidental, sino el resultado de un control intencional.

Una maestría tan profunda que deformaba el espacio a su alrededor como una extensión de su ser.

Quiso seguir observando, pero entonces los ojos del sujeto se abrieron de golpe y se giraron rápidamente en su dirección.

—¿Me detectó?

—murmuró para sí mismo, incrédulo—.

¡Eso es imposible!

Estoy a 100 kilómetros de distancia y estoy usando las leyes del espacio para ocultarme.

No hay forma de que me haya notado…

Kai, conocido como el mayor experto en el dominio del espacio en todo el planeta, no podía aceptar que alguien hubiera sentido su presencia desde esa distancia.

Si lo que estaba pensando era cierto, significaría que ese hombre superaba sus habilidades por un margen abrumador, algo que hasta ahora había creído imposible.

Pero su incredulidad no duró mucho.

En cuestión de segundos, las leyes del espacio que manipulaba comenzaron a distorsionarse, escapando de su control.

Era como si algo o alguien estuviera reconfigurando el tejido del espacio mismo, bloqueando su capacidad de observar más allá.

Finalmente, no pudo continuar y tuvo que detenerse, retirando su visión de la cueva mientras jadeaba levemente con una expresión de sorpresa en su rostro.

A su lado, Zhen notó de inmediato el cambio en la expresión de Kai y no pudo evitar preguntar: —Oye, ¿qué te pasa?

¿Por qué pareces tan sorprendido?

Kai permaneció en silencio unos segundos, procesando lo que acababa de experimentar.

Luego, con una voz más seria de lo habitual, respondió.

—Sígueme.

Creo que tal vez no estás tan loco como pensaba.

Aunque Kai había sido escéptico cuando escuchó la historia de Zhen, ese hombre misterioso que había visto en la cueva lo estaba haciendo dudar.

—¡Excelente!

—dijo Zhen mientras una sonrisa aparecía en su rostro.

Ambos avanzaron rápidamente, volando por el cielo a una velocidad impresionante, alcanzando la ubicación de su objetivo en menos de un minuto.

—Está aquí —indicó Kai, señalando la entrada de la cueva.

—Muy bien, entremos —respondió Zhen con entusiasmo.

—No hace falta.

Ya iba de salida —dijo una voz masculina, mientras su figura se asomaba desde la entrada de la cueva.

Su voz sonaba tranquila.

No, era mejor decir que era despreocupada al extremo, pronunciando cada palabra con una extraña mezcla de confianza y un poco de pereza.

Su rostro estaba parcialmente cubierto, dejando solo visibles sus ojos perspicaces.

Llevaba varios objetos raros colgando de diferentes partes de su cuerpo, restando puntos a su misticismo para sumárselos a lo bizarro.

—Bueno, ¿cuál es su asunto?

¿Son bandidos?

¿Asesinos?

¿O quizás comerciantes de esclavos?

Sea lo que sea, hace tiempo que no gasto mi Mala Suerte, así que supongo que los acompañaré.

Solo espero que sus métodos de tortura sean lo suficientemente satisfactorios —continuó hablando el hombre, diciendo tales frases con el mismo tono que cualquiera usaría para decir que iba a comprar pan.

Los rostros de ambos hombres se tornaron como los de un par de bueyes confundidos mientras procesaban lo absurdo de la situación.

—¡Pero no se queden ahí parados!

¿Son nuevos en este oficio?

Justo lo que me faltaba.

Escuchen, los malhechores más experimentados ya estarían tratando de inmovilizarme violentamente ahora mismo, mientras se ríen y me insultan malévolamente.

¡Vamos!

¡Inténtenlo!

O de lo contrario no creo que les vaya bien en esta profesión —dijo aquel extraño hombre, soltando más palabras sin sentido lógico.

Kai ya no podía escuchar estas tonterías, así que se apresuró a responder.

—Eh, creo que ha habido una confusión.

No queremos hacerte daño, solo queremos hablar un poco —dijo, tratando de mantener un tono calmado.

—Oh, entiendo.

Así que prefieren engañar a sus víctimas antes de secuestrarlas.

Es lógico.

Eres un muy buen actor, pero lo harías mejor si tu gran amigo no fuera tan…

intimidante.

Así que, ¿qué tal si nos saltamos ese paso y pasamos a la parte donde me golpean?

—No, realmente no queremos hacerte daño.

Solo queremos preguntarte algunas cosas —insistió Kai, ahora con una nota de frustración en su voz.

—¡Por supuesto que sí!

Estoy totalmente seguro de que son personas decentes.

Por favor, discúlpenme por mis palabras groseras.

¡Oh, no!

¡Me caí!

¡Soy tan vulnerable!

¡Seguramente sería presa fácil si alguien intentara capturarme ahora mismo!

—dijo el hombre, tropezando teatralmente.

Era demasiado evidente que no había creído sus palabras en lo más mínimo.

—¡Bastardo!

¡Ya te dijimos que no somos criminales!

¡¿Quieres que te dé una paliza?!

—dijo Zhen irritado.

—¡Finalmente!

Parece que los villanos de hoy en día tardan más en ir al grano —respondió el hombre con una sonrisa que solo aumentó la ira de Zhen.

—¡Maldito seas!

—gritó Zhen, lanzándose furiosamente hacia él.

—¡Espera, Zhen!

¡Cálmate!

¡Recuerda por qué vinimos!

—exclamó Kai, bloqueando el camino de su compañero con un brazo.

—Pero…

—Solo escúchame y saca el Cristal.

Zhen tomó un par de respiraciones y asintió, luego sacó una pequeña caja del tamaño de su palma y la abrió.

Tan pronto como abrió la caja, se vieron salir una serie de luces, iluminando los alrededores con varios colores que recordaban a un arcoíris en movimiento.

—¿Qué demonios?

¡Realmente se encendieron los Cinco Colores!

¿Estás seguro de que no está roto?

—preguntó Kai, conmocionado, tras verificar que todo lo que Zhen le había contado era cierto.

—¡Idiota!

¿Crees que si lo estuviera, estaría tan sorprendido?

—respondió Zhen, con la mirada fija en el cristal mientras comenzaba a dudar de su propia conjetura.

Mientras tanto, a un lado, el hombre misterioso observaba con una expresión de leve curiosidad, y una sonrisa intrigada se dibujaba en su rostro.

—Vaya, vaya.

Qué juguete tan interesante tienen ahí.

Parece estar reuniendo energía cercana.

Interesante.

Parece ser capaz de examinar algunos aspectos de los seres vivos cercanos.

¿Pero qué mide?

¿Fuerza?

No, ese no parece ser el caso.

Parece ser mi presencia lo que causa que reaccione.

¿Podría ser?

El hombre hizo una pausa, susurrando sus pensamientos.

De repente, una delgada barrera semitransparente cubrió su cuerpo, como si una segunda piel invisible lo envolviera por completo.

Inmediatamente después, el cristal dejó de emitir luz, volviéndose opaco y sin vida.

—Ya veo.

Parece requerir energía externa.

Ahora veamos qué pasa si filtro un poco del Elemento Fuego —continuó mientras levantaba una mano, con la palma hacia arriba.

De la punta de su dedo índice brotó una pequeña llama, bailando suavemente en el aire.

—Mmm, no parece reaccionar.

Tal vez funcione con un rango mayor —dijo mientras la llama se volvía azul, aumentando la temperatura.

Kai y Zhen observaban en silencio, hipnotizados por la facilidad con la que manipulaba la energía.

—Así que todavía no es suficiente —dijo mientras la llama se volvía Morada.

El calor se intensificó y pronto ambos hombres comenzaron a sudar ante la temperatura opresiva que llenaba el aire.

—Oh, el color rojo se encendió.

Ya veo; parece detectar solo ciertos niveles de comprensión del fuego.

Me pregunto si…

Habló mientras la llama comenzaba a cambiar de nuevo, volviéndose cada vez más oscura, hasta que se volvió completamente Negra.

La temperatura subió abruptamente otra vez, hasta el punto de que el espacio alrededor de la llama parecía distorsionarse.

La llama era tan intensa que incluso Kai y Zhen, que eran artistas marciales de alto nivel, sintieron una intensa sensación de peligro al verla.

Pero justo cuando estaban a punto de retirarse, la llama se apagó repentinamente, devolviendo la temperatura a la normalidad.

—Vaya, todavía es agotador mantener incluso esta pequeña cantidad de llama.

Pero el cristal siguió iluminándose en rojo.

Es una pena, no parece hacer distinción con los niveles superiores del elemento y solo es capaz de reaccionar a partir de cierto umbral —dijo el hombre con voz ligeramente apologética.

Después de eso, sus otros cuatro dedos se iluminaron, apareciendo diferentes tipos de energía en cada uno.

Extraños tipos de Fuego, Rayo, Luz, Agua y Viento se condensaron en la punta de cada uno de sus cinco dedos, haciendo que el Cristal Arcoíris se iluminara, emitiendo nuevamente los 5 colores simultáneamente.

Mientras todo esto sucedía, Kai y Zhen permanecían con la boca abierta y los ojos desorbitados, observando este espectáculo.

Como artistas marciales, les resultaba fácil reconocer a un experto de alto nivel, pero en este momento estaban muy confundidos porque había demasiadas cosas extrañas en este hombre.

Según su conocimiento, era extremadamente difícil alcanzar la maestría de incluso un solo elemento o ley, sin embargo, el hombre ante ellos parecía dominarlos todos con suma facilidad.

Además, aunque había artistas marciales que podían usar más de un elemento, ya era notoriamente difícil para alguien usar dos simultáneamente, ya que la más mínima turbulencia de Ki podía causar una pérdida de control.

Pero ahora mismo, habían presenciado a alguien manipulando varios elementos simultáneamente sin parecer hacer ningún esfuerzo.

Para empeorar las cosas, su experiencia dictaba que la comprensión estaba directamente ligada a la fuerza y la edad; era natural que los artistas de mayor nivel, capaces de vivir durante miles de años, poseyeran el nivel más alto de comprensión.

Sin embargo, podían sentir que la energía del sujeto ante ellos estaba solo en el Reino Tierra (Clase D), lo cual no era de ninguna manera un nivel de cultivo alto, haciendo la situación aún más extraña y completamente contradictoria al sentido común.

—¿C-Cómo hiciste eso?

—preguntó Zhen, tartamudeando.

Tanto él como Kai estaban en un estado de shock intenso, frotándose los ojos constantemente, incapaces de creer que lo que habían visto hace un instante fuera real.

—¿Hacer qué?

—preguntó el hombre con tono indiferente.

—¡Eso de antes!

¿Cómo puedes controlar tantos elementos a la vez sin que las energías en tu cuerpo entren en conflicto?

—Ah, eso.

Bueno, mi Técnica de Cultivo de Ki no genera turbulencia de ningún tipo, así que no tengo problema en controlar varias energías a la vez —respondió el hombre como si fuera algo trivial.

—¡Ridículo!

—exclamó Zhen, incrédulo—.

¡Eso no puede ser cierto!

Ni siquiera la mejor técnica del Planeta Marcial Divino puede hacer algo así.

Definitivamente estás mintiendo.

Además, incluso si existiera una técnica tan milagrosa, ¡el control y la comprensión necesarios para lograrlo son imposibles de alcanzar para cualquiera!

El hombre se encogió de hombros, como si la explicación fuera innecesaria.

—Mmm, no es nada del otro mundo.

El verdadero secreto radica en dedicar millones de años a la práctica de un solo elemento o ley, permitiendo que tu mente adquiera el hábito de usarlo naturalmente.

Así, el esfuerzo requerido se reduce considerablemente.

Una vez que dominas uno, pasas al siguiente, hasta que los has dominado todos.

—¡Ja!

¿Millones de años?

¡Estás mintiendo!

Estoy seguro de que esos objetos extraños que llevas puestos son tesoros supremos que manipulan elementos.

No puedes engañarnos —gruñó Zhen, señalando furiosamente los extraños objetos que colgaban de su cuerpo.

—¿Estos?

Son solo simples amuletos.

Últimamente he estado coleccionándolos, aunque no parece que mi suerte esté mejorando todavía —dijo el hombre, suspirando con pesar.

—Está bien, Zhen.

¿Por qué no olvidamos ese asunto y nos concentramos en lo que vinimos a hacer?

—dijo Kai, tratando de calmar a su amigo.

—Estoy de acuerdo con tu amigo.

Al secuestrar personas, es importante ser rápido y contundente, o de lo contrario la víctima podría escapar —habló aquel hombre extraño.

—Déjame golpearlo solo una vez, Kai —suplicó Zhen.

Pero Kai negó con la cabeza y suspiró.

Luego se arrodilló sobre una pierna frente al hombre mientras juntaba ambas manos frente a él y dijo.

—Empecemos de nuevo.

Antes que nada, permítame presentarme.

Mi nombre es Ren Kai, y mi amigo es Liang Zhen.

Ambos somos practicantes de artes marciales.

Permítame disculparme en mi nombre y en el de mi grosero amigo.

¿Podría preguntar cuál es su nombre?

El hombre permaneció en silencio unos segundos mientras observaba a Kai de cerca con cierta sospecha.

Luego sus labios se abrieron y pronunció una sola palabra.

—Asher.

¿Asher?

Nunca he escuchado ese nombre, pensaron Kai y Zhen simultáneamente, buscando en sus memorias todas las figuras famosas de practicantes marciales.

—Señor Asher, parece haber un malentendido.

Mi amigo y yo no pretendemos causarle ningún daño.

Solo estamos buscando un Maestro porque hemos estado estancados en el Nivel 10 del Reino Emperador Marcial (Clase A) durante muchos años sin poder avanzar.

¡Por favor, acéptenos como sus discípulos!

—dijo Kai mientras dirigía una mirada dura a Zhen.

Zhen suspiró al entender el significado de esa mirada y se arrodilló también, diciendo.

—Me disculpo por mi actitud grosera.

Por favor, acéptenos como sus discípulos.

Aunque Kai y Zhen, ambos artistas marciales de gran talento, habían estado estancados en el Nivel 10 del Reino Emperador Marcial durante años, a pesar de sus incansables esfuerzos y dedicación, sentían que habían alcanzado un límite insuperable en su cultivo.

La búsqueda de poder y la mejora constante eran los pilares fundamentales de su existencia.

Por lo tanto, al encontrar a un experto capaz de manipular múltiples elementos con una facilidad asombrosa —una hazaña considerada imposible incluso para los expertos más renombrados— no dudaron en lo más mínimo en inclinar la cabeza para hacer esta petición.

La posibilidad de aprender de alguien con tal maestría sobre las leyes fundamentales del universo era una oportunidad que no podían dejar pasar.

Creían firmemente que solo bajo la tutela de un maestro de tan alto nivel podrían romper sus límites actuales y ascender a nuevas alturas de poder.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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