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LA REENCARNACIÓN SUPREMA - Capítulo 29

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29: Capítulo 5: Insondable (Parte 4) – ¡Supremo!

29: Capítulo 5: Insondable (Parte 4) – ¡Supremo!

Aquí tienes la versión corregida de la Parte 4 del Capítulo 5, utilizando las comillas angulares (« ») para los pensamientos internos, tal como solicitaste.

Capítulo 5: Insondable (Parte 4) – ¡Supremo!

Asher observó a ambos hombres detenidamente.

En sus ojos, no pudo encontrar ni el más mínimo rastro de malicia, algo a lo que estaba tan acostumbrado.

En su lugar, podía ver sinceridad y una cantidad perturbadora de respeto.

Se sintió muy extraño.

Nadie lo había mirado nunca con ese tipo de mirada, por lo que se sintió increíblemente incómodo.

Automáticamente, su mecanismo de defensa contra las personas que querían tratarlo bien se desató.

—¡Me niego!

¡Preferiría tomar al primer perro sarnoso que encuentre en la calle como discípulo antes que aceptarlos a cualquiera de ustedes!

—gritó fuertemente, con el tono más molesto que pudo reunir.

El insulto fue tan abrupto e inesperado que Zhen y Kai permanecieron en silencio durante varios segundos antes de poder reaccionar.

Cuando finalmente procesaron sus palabras, los rostros de ambos se pusieron rojos de ira, mientras una vena en la frente de Zhen comenzaba a hincharse peligrosamente.

Él no tenía la templanza de Kai, por lo que su ira había subido rápidamente a un punto muy peligroso.

Por suerte, Kai, que estaba a su lado, volvió a poner su brazo frente a él para evitar que se levantara y lo instó a calmarse.

—Espera, no te alteres.

Déjame manejar esto —dijo, usando un tono tranquilizador.

Kai también estaba furioso, pero aun así usó toda su fuerza de voluntad restante para mantener la calma y quedarse en su sitio.

—Disculpe, parece que puede haber algún tipo de malentendido.

Quizás todavía no crea en la sinceridad de nuestras palabras.

¿Qué tal si hacemos un Contrato de Alma en el cual acordamos no iniciar ninguna pelea contra usted si nos acepta como discípulos?

De esa manera, tendrá la seguridad de que no planeamos causarle daño.

Un Contrato de Alma era un pacto que trasciende las palabras.

Ata las almas de las partes involucradas, sellando sus promesas con su propia energía vital.

Cualquier violación resulta en un castigo automático, dañando el alma o incluso llevando a la destrucción total.

Es la garantía definitiva de confianza en el mundo marcial.

Este era sin duda un precio enorme, pero los artistas marciales se tomaban el reclutamiento de discípulos muy en serio.

Era una medida común que no solo aseguraba la lealtad de los discípulos, sino que también evitaba que difundieran el conocimiento aprendido de manera maliciosa.

Al escuchar estas palabras, el ceño de Asher se frunció aún más.

Ahora estaba seguro de que las personas ante él no eran ningún tipo de villanos, lo cual lo sacaba completamente de su zona de confort.

Definitivamente era un hombre extraño.

No le importaba estar con la peor escoria humana, y sin embargo estaba aterrorizado de encontrarse con “buena gente” porque significaba que podrían verse afectados por su mala suerte.

«Maldición.

Tengo que asustarlos o ganarme su enemistad de alguna manera.

Pero algo me dice que no será tan fácil…

aunque tal vez…» pensó, mientras una idea malévola surgía en su cabeza.

Inmediatamente, comenzó a controlar la Ley de la Tierra, creando una pequeña protuberancia para que saliera disparada del suelo, apuntando directamente a Zhen, que estaba arrodillado.

El ataque fue tan abrupto e inesperado que Zhen no pudo reaccionar a tiempo.

Sintió este ataque malévolo profanarlo, causando “Mil Años de Muerte”.

—¡AAAHH!

Zhen emitió un sonido lamentable mientras caía hacia adelante, frotándose el trasero.

—¡BASTARDO!

—gritó, con el rostro completamente rojo de furia.

Nunca en toda su vida se había sentido tan insultado.

Inmediatamente apartó la mano de Kai con brusquedad y se abalanzó sobre Asher.

Kai entendió rápidamente lo que había sucedido, pero sabía que en este punto no había forma de detener a Zhen.

Al ver que había logrado su objetivo, una sonrisa apareció en el rostro de Asher.

Aunque había provocado la situación, no tenía intención de dejarse matar tan fácilmente.

Tan pronto como Zhen se abalanzó sobre él con el puño cerrado, Asher se preparó para la confrontación inevitable.

Para alguien cuyo poder era Tres Reinos inferior, esquivar un golpe directo de un practicante tan poderoso era prácticamente imposible bajo circunstancias normales.

Mientras que el tiempo de reacción humano promedio ronda los 200 milisegundos, y los agudos reflejos de un gato registran unos 20 milisegundos, un artista marcial en el Reino Tierra (Clase D) reacciona en apenas un milisegundo.

Sin embargo, al nivel de un Emperador Marcial (Clase A), la velocidad de reacción evoluciona a tal grado que se mide en millonésimas de segundo.

Enfrentar a un oponente de este nivel significaba que, normalmente, Asher ni siquiera tendría tiempo suficiente para mover un músculo antes de ser aplastado.

Sin embargo, Asher poseía varias ventajas únicas capaces de compensar esta diferencia abrumadora.

Primero, la Ley del Tiempo comenzó a circular en sus ojos, permitiéndole vislumbrar unos pocos milisegundos en el futuro.

Esta visión anticipada reveló los movimientos inminentes de su oponente.

No solo eso, Asher también usó su vasta experiencia para leer los más mínimos movimientos musculares de Zhen, prediciendo el curso de su ataque con precisión.

En segundo lugar uso su Técnicas de Adivinación le permitía leer el alma de su oponente —una ventaja crucial ya que todo poder sobrenatural nacía del alma—.

Con esta información, Asher podía anticipar no solo los movimientos físicos, sino también el flujo de energía que los acompañaba.

Una vez que hubo previsto la naturaleza del ataque, invocó la Ley del Rayo dentro de su propio cuerpo.

Con control milimétrico, estimuló eléctricamente los nervios que controlaban sus músculos, causando que su cuello se moviera casi instantáneamente —mucho más rápido de lo que un impulso nervioso natural podría lograr.

A pesar de todo esto, Asher sabía que no sería lo suficientemente rápido para esquivar completamente el golpe de Zhen.

Así que recurrió a la Ley del Espacio, distorsionando la región alrededor del punto de impacto.

Esto causó una ligera curvatura en la trayectoria del puño de Zhen, desviando el golpe lo justo y necesario.

Finalmente, mientras el puño cortaba el aire, Asher invocó la Ley del Viento, usando su energía para dispersar la poderosa onda de choque que acompañaba al ataque, evitando ser derribado por la fuerza residual del aire.

El golpe llegó, pero solo encontró el vacío.

Zhen se sorprendió.

Como no esperaba que su ataque fuera esquivado con solo un movimiento de cuello, perdió ligeramente el equilibrio.

Aun así, no habría sido suficiente para caerse, pero una pequeña protuberancia de tierra se levantó, bloqueando su siguiente paso.

Su cuerpo rodó torpemente hacia adelante varios metros hasta estrellarse contra una pared junto a la entrada de la cueva.

¡BOOM!

Un sonido atronador resonó tras el impacto, causando un pequeño temblor y que grandes rocas se desprendieran, enterrando a Zhen por completo.

A un lado, Kai observaba esta escena con asombro.

Cuando Zhen lanzó su ataque, él había puesto toda su concentración en vigilar a Asher, observando cuidadosamente cada movimiento que hacía.

Aunque Asher solo parecía haber movido un poco el cuello, Kai había observado algo más.

No fue capaz de notar todas las leyes que Asher había usado, pero gracias a su experiencia en Control Espacial, pudo ver cómo manipulaba exquisitamente el espacio, curvándolo para desviar el ataque.

Kai, como un artista marcial que se había dedicado enteramente a practicar la Ley del Espacio, también podía curvar el espacio.

Pero para hacerlo, tenía que usar una gran cantidad de energía, y aun así le tomaría un par de décimas de segundo.

Por eso quedó tan impresionado cuando vio a Asher lograrlo usando una cantidad mínima de energía al instante.

Además, había notado otra peculiaridad que lo impresionó enormemente.

El hombre que se hacía llamar Asher estaba en realidad en el Nivel 10 del Reino Tierra (Clase D).

Kai había pensado que Asher estaba ocultando su nivel de cultivo, pero cuando curvó el espacio, sintió que su energía permanecía en ese mismo nivel bajo.

«No.

Debe estar usando algún tipo de método que desconozco para ocultar su verdadero cultivo.

Es imposible que esté en el Reino Tierra», pensó Kai, perplejo por la discrepancia.

Era como ver a un pequeño insecto levantar un elefante —una absurdidad tan grande que desafiaba toda explicación.

Kai sabía que algo más profundo estaba sucediendo, y eso solo hizo que su asombro por Asher creciera aún más.

«¿Realmente existe alguien tan impresionante?» pensó Kai, su asombro desplazando completamente su ira anterior.

Sintió una mezcla de admiración y emoción impulsándolo a convencer a este hombre a cualquier costo.

«Si tan solo pudiéramos convencerlo…» —¡AAAHH!

El grito de Zhen interrumpió sus pensamientos internos mientras todas las rocas a su alrededor se convertían en polvo.

Su aura amenazante estaba totalmente desatada, haciendo que el aire se sintiera extremadamente pesado.

Su mirada estaba fija en Asher.

Ya no lo subestimaba, y parte de su ira parecía haberse disipado, reemplazada por un ansia de batalla contra un rival digno.

Una gota de sudor comenzó a correr por la frente de Asher.

Había visto ese tipo de mirada antes; era la típica mirada de aquellos que anhelaban probar su fuerza: Maníacos de la Batalla.

«Maldición.

Parece que esto será mucho más difícil de lo que imaginé», pensó.

Conocía muy bien los límites de su cuerpo; su cuello todavía estaba acalambrado por forzarlo a moverse más allá de sus límites momentos antes.

Estaba en una desventaja severa, pero lejos de asustarse, también esbozó una sonrisa mientras su cuerpo entraba en su nivel máximo de alerta.

Después de todo, él también tenía muchas ganas de probar su fuerza.

«Bueno, ya he llegado muy lejos en esta vida, así que no me dejaré vencer tan fácilmente.

Serás el rival perfecto para probar mis límites», se dijo Asher, sintiendo una ola de adrenalina.

Activó el efecto de una Formación Oculta entre sus ropas.

Su efecto fue inmediato, causando que la densidad de su energía Ki aumentara, superando el Reino Tierra (Clase D) y alcanzando temporalmente el Primer Nivel del Reino Maestro Marcial (Clase C).

En ese momento, Zhen se lanzó de nuevo.

Esta vez sus golpes no eran simples ataques físicos; estaban imbuidos con poderoso Ki, mientras simultáneamente cubría su cuerpo con la Ley del Tiempo.

«Mmm, ya veo.

Así que esa técnica sirve para acelerar el tiempo alrededor de su piel», dedujo Asher rápidamente con un simple vistazo.

Para él, que había practicado esa ley durante miles de años, entender la técnica de Zhen era muy fácil.

«Por suerte, parece que no puede usar su energía eficientemente.

Además, eso hace más fácil usar mi comprensión de la Ley del Tiempo para sentir su siguiente paso».

Los golpes de Zhen llovieron como ráfagas, acelerados por su ley del tiempo.

Era tan rápido que ni siquiera Kai podía ver claramente sus movimientos.

—¡Detente, Zhen!

¡No lo mates!

—gritó Kai, alarmado.

Peleaba constantemente contra Zhen, así que conocía muy bien sus habilidades y sabía que esta era una de sus técnicas más mortales.

Pero entonces, vio la figura de Asher moverse, esquivando cada golpe con gracia.

Ni siquiera parecía estar esforzándose demasiado; sus movimientos no eran excesivamente rápidos, pero eran supremamente Eficientes.

La lluvia de golpes continuó, donde cada impacto superaba la velocidad del sonido varias veces, pero no podía ni siquiera rozar la ropa de Asher.

Después de unos segundos, Zhen comenzó a cansarse y su velocidad empezó a disminuir hasta que se detuvo por completo.

Jadeando, miró a Asher con los ojos desorbitados.

—¿Cómo…

cómo lo hiciste?

—¿Mmm?

¿Quién sabe?

Tal vez solo tuve suerte —dijo Asher en tono burlón, encogiéndose de hombros.

—Creo que es mejor terminar esto rápidamente —dijo Asher con tono tranquilo.

Sin embargo, esa calma era una fachada.

Asher también estaba llegando a su límite.

Había gastado una cantidad considerable de energía manipulando leyes repetidamente para esquivar y desviar los ataques de Zhen.

Sus músculos estaban al borde de desgarrarse por forzarse a moverse a una velocidad que excedía sus capacidades físicas.

Para empeorar las cosas, su reserva de energía también estaba mayormente agotada.

Después de todo, la energía de un Reino Tierra (Clase D) no podía compararse con la de un Emperador Marcial (Clase A).

No tenía duda de que si seguía esforzándose así, sería derrotado en poco tiempo.

Pero aun así, se esforzó por no mostrar signos de debilidad.

Había un dicho: “El hombre sabio aparenta ser fuerte cuando es débil, y aparenta ser débil cuando es fuerte”.

Bueno, ahora Asher estaba apostando todo a aparentar ser fuerte para asustar a sus rivales.

Levantó un dedo y señaló a su rival.

Creó una Llama Negra de nuevo, haciendo el aire más pesado.

Pero entonces, su poder aumentó otra vez, y la llama se volvió Blanca.

El calor subió de nuevo hasta el punto en que Kai y Zhen sintieron su piel arder insoportablemente a pesar de estar a más de 10 metros de distancia.

Ni siquiera querían imaginar cuán poderosa era esta llama.

Ambos retrocedieron, temerosos.

—¡Señor!

¡Por favor disculpe nuestra insolencia!

¡Creo que tal vez sea mejor si terminamos por hoy!

—gritó Kai.

Después de eso, agarró a Zhen por la ropa y lo arrastró consigo, moviéndose a su máxima velocidad.

Se alejaron de Asher en un abrir y cerrar de ojos.

Huyó como mosca sin cabeza, usando su control espacial para aumentar su velocidad aún más, hasta que estuvieron muy lejos.

—Parece que no nos sigue —dijo Kai, jadeando unos minutos después.

—¡Espera, Kai, bastardo!

¡¿Qué demonios crees que estás haciendo?!

—gritó Zhen enojado, liberándose de su agarre abruptamente.

—¡Salvando tu vida, imbécil!

¿No ves que estaba a punto de matarte?

—respondió Kai irritado.

—¿Cómo lo sabes?

Todavía estoy prácticamente ileso.

—¡Ja!

¿En serio?

Has gastado casi un tercio de tu energía y estás bastante agotado.

Además, aunque lanzaste tus mejores ataques, no pudiste ni siquiera rozar a tu oponente.

Es obvio que ha estado jugando contigo desde el principio.

Estoy seguro de que si no te hubiera sacado, estaría cargando un cadáver a casa ahora mismo —espetó Kai con tono de reproche.

—Bueno…

—comenzó a decir Zhen, tratando de replicar, pero también sentía como si hubiera escapado de una muerte segura.

Ese hombre que se hacía llamar Asher parecía insondable.

Las técnicas que usaba apenas tenían una cantidad insignificante de energía, pero era más que suficiente para ridiculizarlo una y otra vez.

Sudor frío comenzó a correr por su frente al darse cuenta de lo cerca que había estado de la muerte.

—Tienes razón…

gracias por salvarme —dijo Zhen después de reflexionar—.

Pero hay algo que no entiendo.

Si es tan poderoso, ¿por qué solo emite la fuerza del Nivel 10 del Reino Tierra?

¿Sentí mal su poder?

—No, yo sentí que ese era su nivel de poder también.

Creo que debe estar usando algún tipo de artefacto o técnica para ocultar su verdadero poder —conjeturó Kai.

—Pero nunca he oído de nada que pudiera hacer eso —rechazó Zhen.

—Yo tampoco, pero no hay otra opción.

¿O realmente crees que un tipo en el Nivel 10 del Reino Tierra es capaz de pelear contra alguien que lo supera por Tres Reinos Enteros?

—dijo Kai con sarcasmo, expresando la ridiculez de la idea.

Según el conocimiento general, los mayores genios de la historia solo habían sido capaces de pelear contra alguien que los superaba por medio reino, y solo en los niveles inferiores.

La brecha entre niveles se hacía más grande a medida que uno avanzaba.

Superar una diferencia de tres niveles en el Reino Emperador Marcial era algo que solo los héroes legendarios habían logrado.

—Mmm, tienes razón.

Debe ser eso.

Hay demasiadas cosas extrañas sobre ese tipo —admitió Zhen pensativo.

—Bueno, lo averiguaremos mañana, tan pronto como regresemos —declaró Kai con determinación.

—¿Regresar?

¿Se te derritió el cerebro?

¿Qué te hace pensar que no nos matará la próxima vez?

—exclamó Zhen, incrédulo.

—Solo piénsalo.

Ese tipo podría habernos matado en cualquier momento.

Es probable que incluso nos dejara escapar a propósito.

A pesar de las apariencias, parece reacio a matar.

—¿Y por qué lo buscaríamos de nuevo?

¿No viste cómo nos rechazó?

Es obvio que no quiere discípulos —respondió Zhen, todavía reacio.

—¿Y qué?

¿No viste lo increíble que es?

No creo que ni siquiera el mejor maestro del Reino Divino pueda compararse.

Ni de lejos.

Recuerdo estar parado ante un Gran Maestro hace años…

pero nunca me hizo sentir tan insignificante, tan…

pequeño como ese hombre lo hizo hoy.

No me rendiré.

No importa si tengo que arrodillarme o humillarme.

Si ese hombre se convierte en mi maestro…

lo haré.

—¿Quieres que incline la cabeza después de cómo nos humilló?

—Vamos.

¿No crees también que es impresionante?

¿Qué tal esto?

Si me acompañas, pagaré tus deudas.

Un brillo de Codicia brilló en los ojos de Zhen mientras su mirada vacilaba.

Después de unos momentos, miró a Kai y suspiró.

Conocía bien la terquedad de Kai y sabía que cuando se le metía algo en la cabeza, no había forma de cambiarle de opinión.

Además, no quería oponerse demasiado a la idea, ya que también estaba muy impresionado por las habilidades que Asher había mostrado.

—Está bien.

Olvidaré su ofensa de hoy.

Convenzámoslo de que se convierta en nuestro maestro —cedió Zhen finalmente.

Kai asintió.

Sabía exactamente cuál era el punto débil de Zhen.

Además, sabía que Zhen no era el tipo de persona que guardaba rencor, así que olvidaría la ofensa de hoy fácilmente.

Luego, ambos se sentaron y comenzaron a planear cómo convencer a ese increíble Practicante Supremo.

Ninguno de los dos imaginaba que el tipo del que hablaban estaba ahora mismo tirado en el suelo de su cueva, con varios músculos desgarrados, jadeando sin una pizca de energía ni dignidad restante.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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